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Tema: El poder de nuestro amor (Parte I)

  1. #1
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    agosto-2007
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    El poder de nuestro amor (Parte I)

    Allí se encontraba ella? en una esquina de su habitación, llorando como si fuera una niña, intentando descubrir el porque. No podía creerlo, después de 15 años de no ver a esa mujer, sus sentimientos hacia ella seguían ahí, y lo peor, eran más fuertes que la última vez que la vio. Pero repentinamente algo la sacó de sus pensamientos devolviéndola a su realidad, un mensaje de su esposo, Eduardo.


    "Princesa, voy por la niña a la escuela y luego para la casa?

    Diana se apresuró en arreglarse ya que no quería que su marido se diera cuenta del estado en el que se encontraba. Pasaron aproximadamente 20 minutos para que Eduardo llegara a la casa con su hija Ana entre los brazos, se apresuró en llevarla a la cama puesto que se había quedado dormida por el camino, el padre la colocó en la cama, la tapó del frio con las suaves sabanas y le dio un beso en la frente diciéndole "Que descanses angelita" saliendo del cuarto y dirigiéndose a la cocina donde se encontraba su esposa cocinando.

    ?l se acerco por detrás y la abrazo pero su intento fue en vano ya que Diana se encontraba distinta desde que habían llegado a la ciudad. ?l, resignado, se dirigió a su habitación para ducharse ya que el día le había resultado muy cansado, la empresa que lo contrató cuando llegaron le había puesto demasiadas obligaciones sin tener ningún tipo de experiencia.

    Durante la noche ninguno se dirigió la palabra. Rápidamente amaneció y Diana se apuró en hacerle el desayuno a la niña para llevarla al colegio y así de una vez aprovechaba y se ponía de acuerdo con Gisella, la maestra de la niña, para ir a tomar un café y platicar de todo lo ocurrido en esos 15 años que habían pasado sin verse. La cita era a las 3:00 pm en un mini bar muy tranquilo que quedaba en la zona.

    Finalmente llegó la hora de la cita y ambas se encontraban muy nerviosas, parecía que nunca se hubieran separado, las dos seguían siendo tan hermosas como antes y sus sentimientos aún seguían allí, pero aún más fuertes que la última vez. Las dos chicas se sentaron en la mesa y pidieron dos Capuchinos. Eran una tarde fría por lo tanto ambas iban bien abrigadas.

    Las dos se detallaban y buscaban en sus ojos aquellas respuestas que tanto querían saber ¿Por qué las separaron? ¿Por qué el destino las había puesto otra vez frente a frente? y la pregunta más obvia de todas ¿Por qué esos sentimientos seguían allí si había pasado tanto tiempo?

    Las dos se miraban a los ojos como queriendo hablar con solo mirarse, ambas acariciaban las tazas de café, nerviosas. Una sonrisa picara comenzó a dibujarse en el rostro de Gisella y ya que ella era la más extrovertida rompió el hielo:

    - Estas aún más hermosa que la última vez que te vi.

    -Han pasado tantas cosas desde la última vez que nos vimos.

    -Pues sí, ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué no te despediste? No sabes lo que sufrí al no saber nada de ti.

    -Yo también sufrí mucho, estaba desesperada, y, tal vez no lo sepas pero yo no me fui, mis padres me llevaron a la fuerza al enterarse de lo nuestro, y para separarnos no encontraron otra solución si no llevarme lejos de aquí.

    -Te extrañé muchísimo, llegué a pensar que te habías alejado de mi porque ya no te gustaba o porque habías encontrado a alguien más.

    -No digas estupideces, yo te amo, nunca podría encontrar a alguien mejor que tú, tú me llenas, me completas, y aún me haces suspirar.

    Gisella al escuchar estas palabras tomó entre sus manos las manos de Diana, y mirándola a los ojos le dijo:

    -Aquella vez fui muy tonta, dejé que me alejaran del amor de mi vida y nunca llegué a decirte lo que sentía por ti. Ahora que te tengo otra vez conmigo no dejaré que nos vuelvan a separar. Y esta vez sí te diré todo lo que siento por ti. Es más, ven, te quiero mostrar algo.

    Las chicas pagaron la cuenta y se apresuraron en subir al coche de Gisella, las dos tenían aquella sonrisa que demuestra inmensa felicidad, alegría. Era tan agradable para ambas estar juntas de nuevo. Era como si volvieran atrás en el tiempo.

    -Me da mucho gusto el poder estar aquí contigo en este momento - dijo Diana.

    Gisella colocó su mano derecha en el muslo de Diana y esta agarró su mano con fuerza.

    Llegaron al lugar donde se bajarían del coche, Gisella apagó el motor y dijo sin mirarla a los ojos:

    -Sabes, sentí que moría cuando te alejaron de mí, sentí que mi mundo se derrumbó a mis pies, no salía, no reía, no comía. Estaba muy mal, me sentía pésima, como si vivir no tuviera sentido pero una noche tuve un sueño, un sueño bastante raro, tú apareciste en medio de la oscuridad y me dijiste "No llores más, volveremos a estar juntas", pensé que solo era mi subconsciente que jugaba conmigo pero algo dentro de mi comenzó a sentir que ese sueño se volvería realidad-

    Gisella levantó la mirada y miró a Diana a los ojos - Daría hasta mi vida con tal de que nunca más te separes de mí.

    Diana tomó el rostro de Gisella entre sus manos y se aproximó lentamente, podía sentir la respiración de ella en su rostro, rozó sus labios y lentamente se besaron. Después de 15 años, allí se encontraban otra vez, besándose como hace años atrás. Diana se acercó al oído de Gisella y le dijo en susurros "Te Amo".

    Bajaron del auto en un mirador donde se podía observar toda la ciudad, las estrellas y la luna. Diana inmediatamente recordó ese lugar, allí se habían conocido y besado por primera vez.

    - ¿Recuerdas este lugar verdad? - dijo Gisella.

    - Como no recordarlo, aquí nos conocimos y también fue donde nos juramos amor eterno.

    - Vine aquí muchas veces esperando que aparecieras.

    -Hubiera venido si hubiera podido.

    -Lo sé?

    Diana se acercó a Gisella y la abrazó por el cuello dándole protección y afectó mientras que Gisella la abrazaba por la cintura, ambas se aceleraron al estar así, las dos juntitas y sintiendo como sus corazones palpitaban cada vez más rápido. Divisaron un banco donde sentarse y caminaron hacia allí agarradas de manos. Al sentarse Gisella no pudo contener sus impulsos y tuvo que preguntarle por su marido.

    -Y, ¿Cómo te va con Eduardo?

    -Es un gran hombre, lo estimo mucho pero nunca lo he llegado a amar a pesar del gran esfuerzo de su parte.

    -Si no lo amas ¿Por qué te casaste con él?

    -Mis padres querían que me casara, y en realidad yo ya no quería seguir escuchando todo lo que me decían para que me buscara un marido y bueno, él es una magnifica persona.

    -¿Y que pasara con nosotras ahora? ¡Yo no pienso alejarme de ti! Te amo demasiado como para perderte otra vez?

    -Yo también te amo pero recuerda que él es mi esposo y además tengo una hija a la cual amo y no quiero que sufra con todo esto.

    -Bueno ya no importa, luego pensaremos en alguna solución, lo importante es que estamos juntas de nuevo.

    Las dos chicas se fundieron en un abrazo lleno de emociones pero algo interrumpió aquel bello momento, desafortunadamente para Diana su esposo la sacaba de su momento de gloria. Tuvo que atender su llamada.

    -¿Diana dónde estas?

    -Estoy con una vieja amiga pero no te preocupes que ya voy para la casa.

    Gisella tuvo que llevar a Diana donde habían dejado su coche, ninguna quería despedirse pero tenían que hacerlo así que con un tierno beso en los labios se prometieron ir mañana hasta ese lugar "mágico" donde ocurrían todos sus encuentros en el pasado, el mirador.

    Al día siguiente se encontraba Gisella esperándola a la hora prevista pero Diana no aparecía por ningún lado y no daba señales de vida, pero ella no perdía las esperanzas en que apareciera en cualquier momento. Pasaron 5 minutos y se aproximaba un carro, era ella.

    -Pensé que nunca más llegarías, me tenías un poco preocupada en realidad.

    -Jajaja, tranquila hermosa, lo que pasa es que tenía que llevar a mi hija a la casa de algún familiar para poder tener la casa a nuestra disposición - sonrío pícaramente - pero ya está todo resuelto y mi marido se fue de viaje, llega mañana en la noche, así que apresurémonos, no perdamos más tiempo que ya hemos perdido demasiado.

    Llegaron a la casa y Gisella estaba sorprendida, a pesar de haber llegado hace poco al país la casa era grande y lindísima, aparte que su decoración estaba toda a la moda y a la vez era todo muy cómodo y practico. Las típicas paredes blancas y una combinación de muebles y adornos blancos y negros le daban un aspecto único y relajante a toda la casa.

    -Ven quiero mostrarte mi habitación - dijo Diana tomándola de la mano y guiándola hacia el piso de arriba, caminaron por un pasillo y entraron en la tercera puerta a la derecha, muy cordialmente Diana dejó pasar a Gisella primero y luego entró ella cerrando la puerta. Gisella quedó asombrada al ver esa habitación, la cama era inmensa y las sabanas eran de seda, los muebles negros, todo con muchos portarretratos donde se encontraban fotos de ella con su hija y su esposo, tenían una tv pantalla plana con unos puf negros debajo de ella, se dirigió al baño y observó un jacuzzi para 4 personas, una ducha, los respectivos espejos y el inodoro. Su cara era de completo asombro. Diana se había tornado una mujer con bastante poder económico.

    Mientras ella seguía observando y detallando no se percató que ella, Diana, se desnudaba poco a poco en su recorrido puerta-cama y caminaba de una manera muy sensual y coqueta con intenciones de seducir y provocar a Gisella. Cuando Gisella voltea hacia la puerta en busca de tan hermosa mujer encuentra ese bello rastro de ropa en el piso de la habitación que se dirigía a la cama, tragó saliva y comenzó a girarse hacia la cama muy lentamente, y allí estaba Diana, completamente desnuda en esa cama espectacular, esperando a que el amor de su vida la hiciera suya nuevamente.

    Gisella se acercó poco a poco hacia la cama y se subió lentamente en ella desde la parte de abajo, se colocó al lado de la mujer y acarició su rostro con sus dedos temblorosos, acercó su cara a la de ella lentamente y empezó por besar su mejilla, luego sus ojos, luego rozó levemente aquellos labios carnosos y rojos, Diana ayudó a su compañera a quitarse la blusa, luego su pantalón haciendo que quedara semi desnuda ante ella, se fundieron en un beso apasionado, jugando con sus lenguas, jugando con aquellas sensaciones deliciosas que hacían que ambas se estremecieran y se llenaran aún más de deseos de poseerse mutuamente.

    Diana se subió arriba de Gisella y siguió besando sus labios y pasando su lengua por sus labios mientras las manos de Gisella recorrían la espalda de Diana haciendo que esta se estremeciera y la besara con más pasión y lujuria, Gisella aprovechó que se encontraba abajo para palpar aquel trasero tan deseable, apetecible y paradito, lo apretó contra ella haciendo que el sexo de Diana hiciera contacto con el suyo, ambas se acariciaban los senos, se besaban, sus corazones palpitaban muy rápido, Diana siguió besando el cuerpo de Gisella, bajó por su cuello, sus hombros, llegó a sus senos y los besó con pasión y deseo, los mordió suavemente pasó su lengua por ambos pezones mientras Gisella gemía, Diana siguió su camino hasta llegar al vientre de Gisella, allí se detuvo y la miró a los ojos y le dijo "Te amo hermosa" y se apresuró en abrirle las piernas para disfrutar de aquel sexo que tanto anhelaba durante aquellos años que pasaron.

    Su lengua jugaba con el clítoris erguido de Gisella mientras dos de sus dedos la penetraban, Gisella tenía a Diana agarrada de los cabellos levemente para que esta no saliera de su posición, Diana continuó haciendo su trabajo, los gemidos de Gisella llenaban la habitación, aquel olor a sexo era embriagante, las dos estaban poseídas por el placer que estaban sintiendo, hasta que el orgasmo de Gisella se apoderó de ella, sus gemidos se hicieron mas intensos, se transformaron en pequeños gritos de placer mientras entre jadeos pronunciaba el nombre de su amada -Oh sí Diana, Ahh? Me voy a venir amor? Oooh? Aaaah- Gisella apretó la cara de Diana contra su sexo y esta lo que hacia era embriagarse de aquellos ricos jugos, sabores y olores que salían del sexo de Gisella, Diana subió, besó a Gisella con pasión y se acostó a su lado abrazándola, se quedaron dormidas hasta la mañana siguiente.




    Buenos para no hacer este relato muy largo decidí dejar la continuación para otro relato...

    Espero que les guste

    Acepto con mucho gusto sus comentarios y críticas.

    Atte: ChIkItIcA


    Ps. Cada vez que escribo me imagino a los lectores entretenidos y disfrutando de una buena lectura, para mí es un placer saber que algunos disfrutan mucho de mis relatos, muchas gracias a todos
    Última edición por DanyB; 12-sep-2008 a las 19:08 Razón: Publicación
    Duelen mas tus cosas buenas cuando estas ausente

  2. #2
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    Smile Re: El poder de nuestro amor (Parte I)

    Me encanto tu relato para mi gusto va perfectamente, tiene sentimiento y pasion que para mi y creo que para la mayoria son ingredientes esenciales para que un relato sea increible.
    Espero que o te vallas a tardar mucho en escribir la proxima parte, la eserare inpaciente.

    Te maldo 1 beso y sigue asi.

    Suerte

  3. #3
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    Talking Re: El poder de nuestro amor (Parte I)

    me encanto, excelente tren de eventos, se nota el amor entre las dos, y me haz dejado intrigada. muy buen relato sigue asi
    Tears of vodka
    Ice for veins.
    I swear that slowly
    I??m going insane.



    Hey vista mi blog personal http://pandamafufo.blogspot.com

  4. #4
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    4

    Re: El poder de nuestro amor (Parte I)

    estupendo relato, para cuando la continuación??
    Contra el poder más poder... somos más vamos a sacarlo

  5. #5
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    Poder de Credibilidad
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    Smile Re: El poder de nuestro amor (Parte I)

    sabes me encanto el relato puedes mandar la continuacion por favor te lo suplico por que es lago parecido a lo que ami me interesa por que tambien amo a una persona asi la amo con todo mi corazon

  6. #6
    MALENI Invitado

    Re: El poder de nuestro amor (Parte I)

    Hola, bueno, me gusta tu forma de narrar, bastante descriptiva. Aunque te confieso que como buena hetero lei de rapidito las escenas de sexo. Y bueno, solo andaba fisgando por aqui, escribes bien.

  7. #7
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    Poder de Credibilidad
    10

    Respuesta: El poder de nuestro amor (Parte I)

    ya te lo había leido.. no me habia dado cuenta de que no había posteado aqui, pero bueno aprovecho para hacerlo ahora... me ha gustado mucho tu relato, está estupendo y la pausa que dejaste está que nos dejas en dudas.. pero a ver.. ahora tenés que seguirle la continuación del relato.. venga, que hay voces que le esperan.. y yo soy una.. jejeje... besicos guapis..

  8. #8
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    Poder de Credibilidad
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    Respuesta: El poder de nuestro amor (Parte I)

    Es la primera vez que entro a ésta página y tu relato me encantó =)

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