En cuanto al título, no veo por ningún lado la violación ya que era algo que tu querias y deseabas. En cuanto al relato en si, realmente no se que decir, ya que no produjo el efecto que debía producir un relato erótico que es excitar al lector.
Me alegro mucho de haber encontrado un lugar donde poder narrar varias de las cosas que me han sucedido. A mis casi 22 años, he pasado por unas cuantas cosas, y muchas de ellas no puedo contarlas a nadie cara a cara al menos. Pero esto me sirve mucho. Mi primera vez con un hombre... Soy nacionalizado argentino, nací en argentina y me crié allí toda la vida. Mi papá es hijo de italianos y mi mamá es yankee. No interesa cómo se conocieron, el punto es que gracias a la nacionalidad de ambos me terminé llamando Ian.
Cuando tenía quince años, hacía deportes de todo tipo y por suerte, me querían mucho a la secundaría a dónde asistía. Tenía muchos amigos, muchas actividades, no era el mejor estudiante pero tenía lo mío. Me llevaba muy bien con mi hermana melliza y con mis padres teníamos la mejor de las relaciones. Mi vida cambió, cuando mi hermana decidió conocer a un español con el que chateaba hacía casi dos años. El tipo se llamaba Javier y le vivía mandando mails románticos, cartas, fotografías y algunos regalos bastante caritos por correo.
Yo había visto su foto, y la verdad no era alguien a quien despreciar. El día que mi hermana Mía decidió conocerlo, le insistí en ir con ella. No me caía nada bien que mi hermana de quince años, realmente hermosa, fuera a encontrarse con un tipo diez años mayor que ella en un pub a mitad de la noche. Así que fui detrás, me senté unas mesas a distancia y me quedé mirando. El tipo, llamado Javier, no llegó tarde ni temprano, llego justo.
Era... A la fecha me cuesta describirlo, pero era realmente un hombre hermoso. Medía casi dos metros, de pelo rubio cortado bien prolijo, ojos verdes, piel bien blanca... Tenía un cuerpo que evidentemente escondía mucho debajo de ese traje negro, costoso a mi ignorante mirada, una camisa roja carmesí y una corbata de igual color. Tenía un corte de rostro que... No sé, sólo puedo decir que realmente era muy bien parecido y además bien masculino. Admito que me quedé viéndole un momento algo atontado, mientras él sonreía galante a mi hermana y ella se sonrojaba.
En algún momento me distraje, y cuando volví a ver ya no estaban. El alma me cayó a los pies, así que me levanté rápido a buscar a Mía. Me la encontré en la entrada del baño y me terminó diciendo que si bien le caía bien, era muy mayor para ella. Así que se iba. La llevé a casa de regreso; me prestaban el auto de mi viejo, y cuando me preparaba para irme de fiesta con mis amigos, alguien tocó el vidrio de mi ventanilla. Era Javier. Con su marcado acento español, me dijo:
- Debes ser Ian.
- Si, soy yo.
Me bajé del auto, realmente me intimidaba un poco estar hablando con él tan arriba.
- Mía ya se fue a acostar y mi viejo tiene una calibre 22, así que mejor vete, ella no es para ti.
Él se rió de mi advertencia, y yo lo seguí... La verdad es que el papel de hermano protector no se me daba tan bien.
- No venía por ella. Sé que no es para mí, es una chica preciosa, pero se que no es para mí. En realidad, les he seguido por ti.
- ¿Por mí?
- Si. Sé bien que son mellizos, y se nota el gran parecido, pero… Tú tienes algo especial, algo que realmente resalta a la vista.
Muchas veces nos habían dicho eso y Mía siempre se ofendía, siendo la mujer, se suponía que ella resaltara más. Si acaso les interesa, les comento que siempre he medido lo mismo, llegó al 1.76 aproximadamente; soy bastante delgado, de piel trigueña, heredé de mi papá el cabello bien negro y de mi mamá los ojos celestes. En argentina es una linda combinación, supongo. Modestia aparte, siempre fui un chico "bonito".
- A mí no me van los tipos, Javi.
Y ahí estuvo mi primer error, el tomar confianza tan pronto. Me sonrió de forma galante y me dijo:
- Seguro que no. Te invito una copa, anda.
- No sé... Iba a salir con mis amigos.
- No estaré mucho en el país. Prometo no aburrirte, y prometo llevarte a un buen sitio.
- Yo manejo
No sé por qué acepté. Supongo que en el fondo estaba consciente de que me gustaba... Y mucho. Era de esas personas que ni bien ves, y ya sientes que te enamoras, que la vida cambió totalmente... Javier era una persona carismática, alguien tan bien parecido que era imposible dejar de mirarlo. Pero bueno. Aquella noche, en que fuimos a un restaurante, y en que él dio semejante soborno que pude beber vino a su lado, la pasé tan pero tan bien, que aquella salida se repitió en varias noches siguientes.
Yo siempre lo pasaba a buscar por su hotel, un Hilton, y él bajaba con un traje más deslumbrante que el de la noche anterior. No me estaba enamorando, no me lo iba a permitir sabiendo que dentro de pocas semanas Javier se iba del país de regreso a España. Era un tipo con un trabajo bien remunerado, gustos caros y el dinero para pagarlo todo. Tengo que aclarar que en todas esas salidas yo dejaba en claro que lo mío eran las chicas, él se reía y me decía que era lógico. Nunca me iba a reconocer a mí mismo que ese hombre me gustaba.
Un día, me mandó un mensaje al celular diciendo que quería enseñarme algo. Manejé hasta el hotel, subí hasta su cuarto, el cual era enorme, y me senté a su lado frente a un escritorio donde tenía asentada una notebook de 17 pulgadas. Había escrito algo en un documento de word. Entonces con una de sus radiantes sonrisas me dijo:
- Quiero tu sincera opinión
- No sabía que eras escritor.
- En mis ratos libres, no soy bueno, por eso no me dedico a pleno a ello. Sólo quiero que me digas qué te parece. Tiendo a borrar, ni bien termino de escribir algo, pero si te gusta, quizás lo conserves.
Me sentí muy halagado. Por lo que de inmediato me acerqué a la pantalla y comencé a leer... Me quedé helado cuando me di cuenta de que era una historia con contenido erótico y homosexual. Pero no pude dejar de leer. De hecho, mi respiración se agitó, siento que las mejillas me ardían, que mi mandíbula se tensaba y que los dedos se me crispaban sobre el pantalón. El relato era muy explícito, tan sexual y ardiente, que yo no podía dejar de leer pero no podía evitar sentirme avergonzado de lo que decía.
De repente, sentí la mano de Javi en mi hombro, acariciando suavemente y su caliente boca susurrando a mi oído.
- ¿Te gusta?
Di un salto, la silla cayó y yo me separé jadeante y angustiado.
- No, no... Yo no...
- Hey, Ian, tranquilo mi ángel. Si no te ha gustado....
- No, no me gusta, a mi no me gustan esas cosas.
Antes de que me diera cuenta me tomó de las muñecas y me acercó a su amplio pecho. Entré en pánico... ¿Porque me gustaba estar cerca de él? Así que me revolví y comenzó a patalear y gritar, lo golpeé apenas con fuerzas y él sólo me estrechó contra su cuerpo.
- No pasa nada.
- Si que pasa. ¡Yo no soy puto! ¡No puedo ser puto!
Y comencé a llorar. Tenía tanto miedo de aceptar que en realidad... Era gay. Pero esa noche, terminé recostado en el pecho de Javi, mientras ambos estábamos tendidos en la cama. Él jugaba con mi cabello crecido, me besaba sobre la frente y me hablaba sobre cómo él había pasado el momento de "salir del armario". Me confesó que había usado a Mía de excusa para llegar a mí... Me hizo reír. Llegado el momento me besó en la boca, y si bien temblé como un tarado, separé los labios y me dejé besar... Me dejé recorrer por su lengua y sus manos. Pero esa noche, respetó que quería irme y pensar las cosas solo.
La introspección que hice esa noche no vale la pena contarla, creo que todos los que leen esto ya habrán pasado por ese momento. Los días siguieron pasando y yo estaba cada día más asumido y tranquilo. Contarle a Mía fue como algo raro, le dije que era gay y ella contestó:
- Pfffff... ¿y hasta ahora tú te das cuenta? Ya lo sabía.
Aunque me molestó su forma, me gustó que me conociera tanto. Pero bueno... A lo nuestro. En la provincia en la que vivía en aquellas épocas, tenemos unas fechas de festejo, en donde no hay clases durante toda una semana, hay desfiles y celebraciones. Como a mis padres no les gusta esa fecha, siempre iban de viaje a Italia; si, estábamos bien acomodados económicamente; Mía era parte de un grupo de baile que se presentaba en las fiestas, así que toda esa semana dormía en casa de sus amigas.
Yo me quedaba solo en la casa, me recluía de amigos y me quedaba con la televisión y mi gato como compañía. Una tarde, me quedé dormido viendo una mala película, y el timbre me despertó. Bastante grogui salí a la puerta todavía en mi pijama. Grande fue mi sorpresa al ver a Javi en mi umbral.
- Hola.
Me sonrió acercándose a darme un beso en los labios.
- Hey, ¿No tenías que trabajar?
- Si, pero me ha quedado tiempo libre y he decidido emplearlo en ti. Aunque, si estás ocupado...
- ¡No! no, no, pasa, pasa. Estaba viendo una peli y me quedé dormido. Pasa, dale.
Le enseñé mi casa y al final fuimos a mi cuarto. Me dijo que en verdad la película era mala mientras se sentaba en mi cama.
- ¿Quieres algo de tomar?
Le pregunté acercándome.
- A ti.
Me reí algo tonto. Pero no evité que me tomara de las manos y me hiciera sentarme a horcajadas sobre su regazo. Me besó, me abrió los labios y se metió en mi boca con su cálida lengua. Besaba tan bien que yo ya estaba suspirando cuando me abrió la camisa y me recostó en la cama. Mientras me devoraba el cuello, me pellizcó los pezones, me quejé porque consideraba que eso se le hacía sólo a las mujeres, pero me ignoró y pasó a chuparlos y morderlos. Me hacía temblar y gemir, jamás me había escuchado a mi mismo hacer semejantes ruidos.
- Ian...
Y mi nombre salía en jadeos de su boca y sonaba tan bien así. Me desnudó y yo apenas le quité la camisa y me atreví a sobarle el bulto bajo su fino pantalón. Me tomó la mano y la metió debajo de sus ropas... Y toqué su miembro: grande y duro, todo marcado con venas y babeante en la cabeza... Me encendió mucho eso, y me atreví a masturbarlo mientras él me recorría entero con la boca.
-Ian quiero follarte.
Me quedé helado, sentí miedo y él lo supo. Me besó y me masturbó con tanta fuerza que me arrancó lágrimas de placer.
- Es que...
- Seré cuidadoso. No es mi primera vez.
- Ya, pero... No sé. Me va a doler.
- ¿Quieres hacerlo o no? si no quieres, paro ahora.
Tenía tanto miedo de que se fuera, que al final asentí. Pero le pedí que fuera con cuidado. Después de todo... Tenía vida social, amigos y familia ante quienes disimular. Javi me sonrió y me dijo que sabía lo que hacía. Se desnudó por completo y pude apreciar lo hermoso que era. No era tan delgado como yo, al contrario: estaba todo marcado, sin llegar a ser grotesco. Su pene duro se erguía entre la mata de pelo rubio de su entrepierna, y se inclinaba un poco a la izquierda.
- Te va a gustar.
Perdió el aliento cuando se dedicó a chupármela. Gemí de gusto, porque realmente lo hacía increíble. Yo perdí la virginidad con una prostituta a los trece, mi papá siempre fue muy chapado a la antigua y pensaba que su único hijo varón tenía que hacerse hombre bien temprano... Parece que no le salió tan bien. Me perdí dentro de la mejor mamada que me habían hecho en la vida, y sólo regresé a la realidad cuando sentí una puntada de dolor en el culo. Javi ya metía un segundo dedo, el primero ni lo había sentido.
Apoyé los pies en la cama y traté de calmarme, se sentía muy incómodo, me daban ganas de ir a cagar pero Javi decía que era normal, es más, que hiciera fuerza para que los dedos entraran más fácil. De dónde había sacado el lubricante, yo no sabía. Claramente se había ido preparado. Con el tercer dedo lancé un grito y alcé un poco la cadera, me dolía y hasta el momento no me gustaba, la seguía teniendo dura de no ser por los lengüetazas maestros de Javi. Y finalmente, se puso un preservativo y se acomodó entre mis piernas.
- No te cierres.
Me susurró contra los labios. Frotó la cabeza de su verga contra mi culo, y presionó. Me tensé de inmediato cuando apenas la puntita entró, grité y le pedí que parara, pero él me dijo que no había entrado nada. Traté de aguantar y dejar que siguiera, pero ni bien toda la cabeza estuvo dentro grité y me removí.
- Para, para. Me duele... Me duele mucho, la puta madre... No quiero, no quiero seguir.
Le pedí perdón, me acusé de pendejo caliente vergas y le dije que ahora no podía, que me dolía horrores y que "quizás" otro día tratábamos. Pero en ese momento sentía que me estaba abriendo el culo con mil agujas, no podía soportarlo pese a lo mucho que él me gustaba. Estuvimos en silencio casi dos minutos. Y entonces, javi me sonrió, me tomó una mano y la besó dejándola sobre mi pecho, hizo lo mismo con la otra colocándola sobre la primera. Sujetó ambas sobre mi pecho y yo le sonreí algo más calmado.
Pero después... Me puso una mano en la boca. Y empujó. Empujó tan fuerte que se entró totalmente, y yo grité lo que pude. Me estaba sofocando con la mano, pero yo trataba de gritar. Sentí que me estaba partiendo en dos, que me iba a romper en cualquier momento. Mi cadera estaba rígida, pero mi cuerpo temblaba mientras que yo lloraba de puro dolor. ¡Me dolía tanto! y por ese dolor no me podía mover mucho. Aún cuando intenté mover los brazos, Javier tenía más fuerza y no me soltaba, y la posición era horriblemente incómoda.
- Eres... Estás tan estrecho, mi amor. Eres un ángel, me encantas. Dime que te gusta, sé que te gusta.
Me destapó la boca, y yo no tardé en gritar y llorar.
- ¡Suéltame! ¡Suéltame! La puta que te parió. ¡Suéltame! ¡Te voy a matar! ¡Hijo de puta, te voy a matar.
Pero él se reía y al parecer le divertía que yo me quejara. Comenzó a moverse, todavía más divertido en ver que yo trataba de cerrar las piernas. Mi cuerpo actuaba solo y mi ano se cerraba tratando de expulsar la verga que me estaba desgarrando, pero eso sólo le provocaba más placer a Javier. Me envistió bien fuerte, hasta que la cama comenzó a rechinar. Y mientras seguía yo seguía gritando, esperando que alguien escuchara o él se compadeciera.
Después de un rato, deje de sentir, dejé de gritar y me quedé quieto, de vez en cuando siseaba "suéltame", pero él gemía y jadeaba encantado con estar cogiéndome. Sentía mi ano abierto y resbaloso, mientras él entraba y salía a gusto, sentía humedad bajar entre mis nalgas, y entonces me di cuenta de que en algún momento se había sacado el preservativo. Gimió bien fuerte y se clavó con más fuerza hasta el fondo en mí, me hizo gemir. Después de varios minutos de silencio, sentí algo caliente que me llenaba que me causó ardor.
- Te odio, te odio, te odio.
- Ahora ciérrate, o te vas a cagar encima.
Me dijo ignorando lo anterior. Le hice caso, se salió de mí y gemí de dolor. Me hice un ovillo en la cama, abrazándome y cerrando los ojos. Él no dijo nada, pero lo sentí observarme un rato antes de irse de mi cuarto y mi casa. Me quedé tendido un buen rato, hasta que tuve fuerzas para levantarme. Llegar al baño fue una tortura, me dolía horrores de la cintura hacia abajo. Ni bien llegue a la ducha, que dejé correr a la temperatura que fuera, me dejé caer en la tina y sentí que algo caliente salía de mi ano. Vi una línea roja que se mezclaba con el agua, después salió el semen y al final algo de excremento.
Tuve cardenales en las muñecas por la fuerza con la que me sujetó y por días me quedé tendido en la cama sabiendo que no iba a poder caminar. Fue un alivio estar solo en casa toda esa semana. Pero estuve encerraron, llorando todas las noches e incapaz de atreverme a contarle a alguien. No sabía qué miedo era peor, que Javier regresara o que me hubiera contagiado de algo. Aunque seis meses después me hice todos los exámenes y afortunadamente no tenía nada. Tampoco le conté a nadie. Hasta ahora... Si acaso volví a ver a Javi... Esa, es otra historia.
Última edición por boonne; 26-jun-2010 a las 11:33 Razón: Publicación
En cuanto al título, no veo por ningún lado la violación ya que era algo que tu querias y deseabas. En cuanto al relato en si, realmente no se que decir, ya que no produjo el efecto que debía producir un relato erótico que es excitar al lector.
Escribiste:
Si naciste en Argentina eres argentino nativo.Código PHP:nacionalizado argentino, nací en argentina
Muy bueno el relato.
¿Siguió?
Sí puede considerarse una violación porque tú no consentiste la penetración tras el primer intento, y él para conseguirlo te inmovilizó. Lamento que tu primera experiencia fuese tan traumática, espero que después hayas descubierto el placer...
Sinceramente en vez de darme placer, me ha dado rabia leer ese relato..... Yo que tu lo hubiera denunciado, eras menor de edad asi que hubiera pasado su mal rato....no que tal...el tipo lo que queria era tenerte de puto para complacerse él....De todos modos Ian, ps tu te buscaste eso...pero esa fue decision tuya...en fin...de todos modos ps espero que la hayas pasado mejor en estos ultimos años.
exacto.
Podría ser conciderado violación, ya que te forzó a ser penetrado.
Pero, realmente espero que después hayas descubierto el gran placer q entrega el sexo :A
xD
saludos!
Sólo tengo una cosa para decir: yo no busco darles placer con lo que escribo, sino simplemente compartirlo. De haber leído una experiencia como esta a esa edad, quizás y me habría evitado muchos problemas.
Hay muchas historias que leo aquí sobre pedofilia e incesto que no me calientan para nada, porque no le veo lo lindo a toquetear a un hermano menor o a un niño de seis años. Pero al menos uno ve las cosas que pueden estar pasando en la casa del vecino. Al menos a mi me sirve como llamado de atención.
Por lo demás, gracias por leer![]()
Hola. Yo creo que cada uno tiene derecho de pensar como quiera, eso es lo bonito de la vida, no tenemos que pensar todos igual.
Para mi si fue violación y tu relato me gustó. Lo que no me gusta es la crítica negativa, total si a uno no le gustó, tiene todo el derecho de no gustarle, que lo cierre lea otro y sa acabó. No tienen por que hace critica negativa.
![]()
Ps a mi no es que no me guste el relato...solo digo que lo lei y me senti indignado como si me hubiera pasado a mi...es que no logro imaginar como te sentiste ian en ese momento...debio ser terrible... no se....como que ps si entiendo que quieras compartir la historia...y te felicito...porque ps puedes expresarte, lo que pasa con este sitio es que los relatos son para compartir pero en un lado mas erotico...es decir que tu tambien sientas el placer que siente la persona que lo relata...sin embargo mira que pude sentir rabia...como tu debiste haber sentido...
En Fin !! De todos modos, sigue escribiendo...al menos a ti te publicaron..a mi nadajejeje
Ps a mi no es que no me guste el relato...solo digo que lo lei y me senti indignado como si me hubiera pasado a mi...es que no logro imaginar como te sentiste ian en ese momento...debio ser terrible... no se....como que ps si entiendo que quieras compartir la historia...y te felicito...porque ps puedes expresarte, lo que pasa con este sitio es que los relatos son para compartir pero en un lado mas erotico...es decir que tu tambien sientas el placer que siente la persona que lo relata...sin embargo mira que pude sentir rabia...como tu debiste haber sentido...
En Fin !! De todos modos, sigue escribiendo...al menos a ti te publicaron..a mi nadajejeje
Marcadores