Esta historia paso cuando tenia 18 años, todas las mañanas al levantarme para ir a la universidad en el paradero de bus que quedaba a la cuadra de mi casa me encontraba con un muchacho de la misma edad mia, muy bien parecido con unas nalgas perfectas, claro no me puedo quejar porque mi porte varonil... le llamaba tambien la atencion, yo al igual que el aunque lo disimulara no nos quitabamos la vista de encima.

ya en el bus, nos tocaba en ocasiones de pie,y para fortuna mia el siempre se subia primero que yo, y luego yo me subia y como el bus iba tan lleno siempre me ubicaba detras de las nalgas de el para que el sintiera mi pene como le rozaba por la mitad de ellas.

todo esto pasaba sin novedad durante aproximadamente tres meses, hasta cuando un dia por pura casualidad nos cojio la tarde a los dos y una compañera que trabaja cerca a la universidad, nos toco abordar taxi a los tres pero la compañera se bajo mucho antes que nosotros, quedamos el y yo solos en la parte de atras y sin mirar mas me tomo de la mano me apreto fuerte y me dijo que me esperaba en el apartamento de el que quedaba a dos cuadras de mi casa.

por la noche llegue a eso de las 9 de la noche y el me esperaba con unas rosas en interiores, que le demarcaba aun su precioso cuerpo, yo iba en sudadera e inmediatamente mi pene comenzo a crecer de una manera extraordinaria, me invito a cenar pero con la condicion que fuera en ropa interior, yo aunque un poco asustado por aquella insinuacion acepte, ya en la mesa hablamos del tiempo que paso sin decirnos nada y a los pocos minutos estabamos en la cama, me dijo con sinceridad que el era pasivo y me alegro porque yo era activo con aproximaciones a pasivo.

nos empezamos a besar desesperadamente, hasta que el se quito su interior y de una el mio tambien quendando ambos totalmente al descubierto con nuestro esplendorosos cuerpos, el empezo a bajar hasta encontrarse con mi tronco de 18 centimetros y al sentirla tan dura y bien lubricada me puso un condon y se ubico en la cama con las piernas abierta para que se la metiera hasta donde mas pudiera, se la penetraba una y otra vez y cada vez le gustaba mas, la tenia al rojo vivo, no aguante mas la saque y me vine mientras le mamaba la vara de 19 centimetros que tenia. hoy los hacemos cada ocho dias inyectandole mas fantasias.