lilis_lilis
05-05 2006, 12:31 AM
Hola, os voy a contar lo que sucedió hace unas pocas semanas con mi mejor amiga, llamémosla Mac. Tenemos 18 años y nos conocemos desde hace 3 años, y la verdad es que nunca esperé lo que sucedió.
Nos habíamos desvelado haciendo una tarea de la escuela; eran cerca de las 2 de la mañana y cuando por fin terminamos me dijo:
-Vamos a la cocina a tomar algo refrescante, no hemos parado desde hace 4 horas.
Y así fue, bajamos a su cocina y allí se encontraba una botella de tequila que su papá había dejado.
-Yo saco los caballitos- dije- y tú saca los limones.
Los caballitos estaban en el fregadero así que no tarde mucho, y volteé justo para ver como se agachaba frente al frigorífico para tomar los limones. Llevaba una pequeña tanga roja, que no dejaba nada a la imaginación, y yo sentí un fuego que recorría mi cuerpo, aunque no entendía por que porque yo llevaba una larga relación con mi novio y me quedaba muy claro que no era lesbiana.
-¿Qué miras?- Me dijo pues me sorprendió mirándola fijamente
-Nada- mentí y busque en el cajón un cuchillo para partir los limones.
Me arrebato el cuchillo de una forma muy sensual guiñándome un ojo, pero creí alucinar. Me extendió un cuarto de limón y sirvió el tequila. Bebimos el primer round como agua, y los caballitos se llenaron de nuevo, y de igual forma se terminaron. Entonces se acerco a mi y coloco una mano sobre mi muslo, lo que a mi me hizo estremecer, así que me levante inmediatamente pretextando buscar unas servilletas.
Me estire para alcanzarlas, pues estas se encontraban en la gaveta mas elevada, y a hacer esto sentí unas manos que recorrían mi pecho, por lo que baje inmediatamente las manos y me volteé a gran velocidad, Mac estaba detrás de mi con una mirada de lujuria como nunca la había visto, no me dijo nada, me tomo de la cintura y me besó mientras sus manos recorrían mi cuerpo entero.
- Tengo ganas de hacer algo muy loco contigo Li- me dijo- hay algo que tengo que confesarte, soy bisexual, y desde hace tiempo tengo una extraña sensación cuando estoy sola contigo, y no quiero esperar mucho mas.
Aun aturdida por sus palabras la tome de la cintura y asentí, yo también tenía ganas de hacer alguna locura. Me tomo de la mano y me sentó en mi silla, encendió el radio a un volumen casi imperceptible, pues en su casa todos dormían, y empezó a menearse frente a mi y a tocar su cuerpo. Me volvía loca, hasta que por fin, se acerco a mí y se sentó sobre mis piernas dejando frente a mí sus suculentos pechos.
Ella tomo un limón, lo exprimió cerca de mi cuello, bebió un poco de tequila y luego lengüeteó la zona donde había caído el limón; sus manos mientras tanto habían desabrochado mi blusa y tocaban desenfrenadamente mis senos, me besó y empezó a mover sus caderas sobre mis piernas, cosa que me volvía loca.
Decidí tomar el control y repetí lo mismo que ella hizo conmigo y el tequila, así que le quite la blusa y rocié el limón sobre sus pechos y a lamer su cuerpo. Se levanto lo cual me dejo respirar un poco, me tomo de la mano y me acostó sobre la mesa, bajo mi short y mi tanga y empezó a besar mis muslos, y así fue subiendo hasta llegar a mi coño. Empezó a lengüetearlo como si fuera un helado y luego mas y mas rápido. Ya que había humectado bien la zona empezó metiendo un dedo y a moverlo más y más rápido dentro de mí lo cual me volvía loca, y luego metió uno más, no resistía yo más, y me corrí mientras ella continuaba su trabajo. Se levantó y me besó, el sabor de mis jugos en su boca me volvió aun más loca.
-Mi turno- le dije sonriendo picaramente- Vas a sufrir lo que yo sufrí
Se recostó y antes de que yo pudiera acercarme ella empezó a masturbarse para mi y me quedé allí me quedé mirándola, y empecé a masturbarme yo también. Pero cuando ya no pude resistirla mas me acerque y me lancé directo a su entrepierna, me la comí completa. Empezó a gemir y uno de ellos fue tan fuerte que jure que habíamos despertado hasta a sus vecinos.
- Sigue, no te detengas, mi familia duerme como rocas, créeme.
Y así seguí con mi tarea hasta que llego al orgasmo y sus jugos empaparon mi boca. Se levantó inmediatamente y me pego a su cuerpo, y empezamos a besarnos aun más apasionadamente.
- Vamos a la sala- dijo- aun hay algo mas que quiero probar.
Y así fuimos. Ya en la sala me acostó sobre el sofá se acerco a mi oído y me dijo:
-Quiero un 69, podemos?
Asentí y ella se acomodó sobre mí. Empecé a mamarla y a sentir un placer increíble, como nunca antes, al poco tiempo llegamos al orgasmo de nuevo, y nos quedamos así, inmóviles por unos minutos. Después se levantó y me dijo:
-Vamos a mi cuarto
Fuimos a la cocina, nos vestimos aun besándonos, subimos la escalera y al entrar en su cuarto nos desnudamos de nuevo. Nos besamos y nos tocamos de nuevo, pero esta vez nos acostamos solamente, estábamos exhaustas.
Y así nos quedamos dormidas, y desde entonces al menos una vez a la semana tenemos algún encuentro.
Nos habíamos desvelado haciendo una tarea de la escuela; eran cerca de las 2 de la mañana y cuando por fin terminamos me dijo:
-Vamos a la cocina a tomar algo refrescante, no hemos parado desde hace 4 horas.
Y así fue, bajamos a su cocina y allí se encontraba una botella de tequila que su papá había dejado.
-Yo saco los caballitos- dije- y tú saca los limones.
Los caballitos estaban en el fregadero así que no tarde mucho, y volteé justo para ver como se agachaba frente al frigorífico para tomar los limones. Llevaba una pequeña tanga roja, que no dejaba nada a la imaginación, y yo sentí un fuego que recorría mi cuerpo, aunque no entendía por que porque yo llevaba una larga relación con mi novio y me quedaba muy claro que no era lesbiana.
-¿Qué miras?- Me dijo pues me sorprendió mirándola fijamente
-Nada- mentí y busque en el cajón un cuchillo para partir los limones.
Me arrebato el cuchillo de una forma muy sensual guiñándome un ojo, pero creí alucinar. Me extendió un cuarto de limón y sirvió el tequila. Bebimos el primer round como agua, y los caballitos se llenaron de nuevo, y de igual forma se terminaron. Entonces se acerco a mi y coloco una mano sobre mi muslo, lo que a mi me hizo estremecer, así que me levante inmediatamente pretextando buscar unas servilletas.
Me estire para alcanzarlas, pues estas se encontraban en la gaveta mas elevada, y a hacer esto sentí unas manos que recorrían mi pecho, por lo que baje inmediatamente las manos y me volteé a gran velocidad, Mac estaba detrás de mi con una mirada de lujuria como nunca la había visto, no me dijo nada, me tomo de la cintura y me besó mientras sus manos recorrían mi cuerpo entero.
- Tengo ganas de hacer algo muy loco contigo Li- me dijo- hay algo que tengo que confesarte, soy bisexual, y desde hace tiempo tengo una extraña sensación cuando estoy sola contigo, y no quiero esperar mucho mas.
Aun aturdida por sus palabras la tome de la cintura y asentí, yo también tenía ganas de hacer alguna locura. Me tomo de la mano y me sentó en mi silla, encendió el radio a un volumen casi imperceptible, pues en su casa todos dormían, y empezó a menearse frente a mi y a tocar su cuerpo. Me volvía loca, hasta que por fin, se acerco a mí y se sentó sobre mis piernas dejando frente a mí sus suculentos pechos.
Ella tomo un limón, lo exprimió cerca de mi cuello, bebió un poco de tequila y luego lengüeteó la zona donde había caído el limón; sus manos mientras tanto habían desabrochado mi blusa y tocaban desenfrenadamente mis senos, me besó y empezó a mover sus caderas sobre mis piernas, cosa que me volvía loca.
Decidí tomar el control y repetí lo mismo que ella hizo conmigo y el tequila, así que le quite la blusa y rocié el limón sobre sus pechos y a lamer su cuerpo. Se levanto lo cual me dejo respirar un poco, me tomo de la mano y me acostó sobre la mesa, bajo mi short y mi tanga y empezó a besar mis muslos, y así fue subiendo hasta llegar a mi coño. Empezó a lengüetearlo como si fuera un helado y luego mas y mas rápido. Ya que había humectado bien la zona empezó metiendo un dedo y a moverlo más y más rápido dentro de mí lo cual me volvía loca, y luego metió uno más, no resistía yo más, y me corrí mientras ella continuaba su trabajo. Se levantó y me besó, el sabor de mis jugos en su boca me volvió aun más loca.
-Mi turno- le dije sonriendo picaramente- Vas a sufrir lo que yo sufrí
Se recostó y antes de que yo pudiera acercarme ella empezó a masturbarse para mi y me quedé allí me quedé mirándola, y empecé a masturbarme yo también. Pero cuando ya no pude resistirla mas me acerque y me lancé directo a su entrepierna, me la comí completa. Empezó a gemir y uno de ellos fue tan fuerte que jure que habíamos despertado hasta a sus vecinos.
- Sigue, no te detengas, mi familia duerme como rocas, créeme.
Y así seguí con mi tarea hasta que llego al orgasmo y sus jugos empaparon mi boca. Se levantó inmediatamente y me pego a su cuerpo, y empezamos a besarnos aun más apasionadamente.
- Vamos a la sala- dijo- aun hay algo mas que quiero probar.
Y así fuimos. Ya en la sala me acostó sobre el sofá se acerco a mi oído y me dijo:
-Quiero un 69, podemos?
Asentí y ella se acomodó sobre mí. Empecé a mamarla y a sentir un placer increíble, como nunca antes, al poco tiempo llegamos al orgasmo de nuevo, y nos quedamos así, inmóviles por unos minutos. Después se levantó y me dijo:
-Vamos a mi cuarto
Fuimos a la cocina, nos vestimos aun besándonos, subimos la escalera y al entrar en su cuarto nos desnudamos de nuevo. Nos besamos y nos tocamos de nuevo, pero esta vez nos acostamos solamente, estábamos exhaustas.
Y así nos quedamos dormidas, y desde entonces al menos una vez a la semana tenemos algún encuentro.