cristian1636
03-05 2006, 01:37 PM
Hola a todos, este es mi primer relato y espero que lo disfruten como lo goce yo:
Hace aproximadamente 8 años yo era miembro de las fuerzas armadas de mi país, Por lo cuál muchas veces tuvimos que ir a lugares lejanos y a municipios retirados a donde se encontraba nuestra base militar, pero era alegre salir y conocer lugares y especialmente gente, siempre que llegamos a un poblado o municipio tratábamos de conocer a los líderes del poblado y a la gente que pudiera ayudarnos a realizar mejor nuestro trabajo, pero también hacíamos amistad con muchísima gente. Para aquel entonces yo tenía 22 años de edad y por el ejercicio diario tenía un cuerpo bastante marcado, no me considero guapo pero no he tenido problemas para conseguir novias y amantes.
Un día miércoles de la primer semana que pasábamos en aquel poblado nos invitaron a una fiesta en una aldea cercana, además nos invitaban para que prestáramos seguridad en dicha fiesta y nuestro Capitán accedió por lo que nombro a un grupo de nosotros para acompañarlo, yo fui uno de los nombrados; en aquel entonces yo era cabo especialista del ejercito por lo que sabía que me tocaría estar al mando de los soldados y de la seguridad pero tenía una buena relación con el Capitán, así que no me preocupe.
Llegamos a la fiesta y nos recibieron los líderes de la aldea y procedimos con el protocolo de siempre: ubicar la seguridad y todo lo demás. Para no hacer largo el relato cuando ubicaba a los soldados pude ver en la fiesta a una señora de aproximadamente unos 35 años, morena clara, media más o menos 1.70 mts. Tenía unos pechos hermosos un poco grandes de lo que normalmente estamos acostumbrados a ver, pero lo mejor era su culo: unas nalgas bien redondas y paradas, cuando la vi no pude disimular mi asombro de ver a semejante mujer, pero sabía que no iba a tener oportunidad de acercármele.
La fiesta transcurrió de lo más normal, como a eso de la 1 de la mañana nos reunió nuestro capitán para decirnos que pronto nos iríamos de la fiesta por lo que decidí que era hora de acercarme a aquella mujer que me tenía intrigado, la vi bailar un par de veces y déjenme decirles que con cada movimiento de cadera aquella mujer me enloquecía más. La vi llegar a comprar una gaseosa y me le acerque y le dije que si me permitía invitarla, ya que había estado observándola y no había visto que nadie anduviera con ella (es decir esposo) charlamos unos minutos cuando nos dieron la orden de irnos, me despedí de ella y creí que no volvería a verla más ya que no tuve oportunidad de preguntarle mucho, pero el destino me tenía preparada una sorpresa.
Cuando salimos hacía los vehículos pude ver a aquella mujer de la cual solo sabia su nombre (Raquel) conversando con el capitán; me llama el capitán y me pregunta si puedo llevar a Raquel hasta su casa ya que vive cerca de donde tenemos ubicado el destacamento y que nuestro capitán se dirige con un grupo de soldados a realizar una ronda por el pueblo. Accedí de inmediato, nos fuimos y en el camino conversamos de muchas cosas sobre a que se dedicaba ella y cosas por el estilo.
Al llegar a su casa pude ver que el destacamento quedaba a unos 100 mts. de donde ella vivía así que les dije a los soldados que venia conmigo que podían caminar ya que yo quería seguir conversando con aquella mujer. Así lo hicieron y se fueron a dormir, hasta ese momento yo no había percibido nada que me indicará lo que sucedería aquella noche o más bien aquella madrugada. Raquel me comento que vivía sola y tenía un negocio de Restaurante, me invito a pasar adelante a lo cual accedí, entramos a su casa y en ese momento yo vi un cambio total en aquella mujer: lucia un poco mas coqueta cuando se levantaba a traer algo, era como si se moviera más al caminar y cada movimiento de aquel hermoso cuerpo era como hipnotizante, ver el compás de aquel cuerpo, aquellas nalgas, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para contenerme, ya que hasta ese momento yo solo había tenido pensamientos fugaces de estar con ella pero nada me indicaba que ella quisiese lo mismo y no quería echarlo a perder.
Raquel se levanto y fue al baño pero me sorprendió que al regresar ella se había cambiado traía una blusa muy cortita que apenas alcanzaba a tapar tan hermosos pechos una falda de tela mus suave semitransparente que le llegaba arriba de la rodilla. Ver aquella mujer con esa ropa despertó todo instinto normal en mí como hombre y como se podrán imaginar ya se me echaba de ver el bulto en mi entrepierna, mi pene luchaba por salir. Se sentó delante de mí y cruzaba las piernas de forma magistral aquello era un espectáculo aparte lo hacia con una delicadeza increíble, yo no podía apartar mis ojos de sus pechos y sus piernas.
La conversación nos llevo a hablar de sexo, ella no tenía inhibición alguna de hablar de aquel tema y me dijo que tenia muchas fantasías sin cumplir y una de ellas era tener sexo con un militar. En ese momento yo sentí que toda la sangre de mi cuerpo se agolpo en el glande de mi pene, no podía más y le dije que eso era muy fácil de arreglar: me levante, la tome de la mano y la abrace como si en ello dependía mi vida. En ese momento ella sintió la gran erección que yo tenia, bajo su mano hasta aquel bulto y empezó a sobarlo con una ternura que wow, yo la bese y ella correspondió, nos fundimos en el beso más caliente que recuerdo en mi vida. Le metí la mano por debajo de su pequeña blusa cuando llegue a su pezón ella soltó un pequeño suspiro, pero sin despegarnos de aquel beso, me tomo la mano y la bajo hacia su sexo por encima de la falda. Yo empecé a tocárselo llegue al ziper y se lo baje desabroche su falda la cual cayo al suelo, llevaba puesta una tanga diminuta de color negro, la hice a un lado e introduje un dedo con el cual roce los labios de aquella vagina que estaba súper húmeda y caliente.
Ella me aventó hacia el sofá y se quito la blusa yo veía aquel escultural cuerpo frente a mí y no daba crédito a lo que estaba pasando. No deje que ella se sentara le baje la diminuta tanga y allí ella de pie procedí a besarle su vagina, era delicioso probar sus jugos una mezcla agridulce. La tenia rasurada con un pequeño triangulo por encima, aquellos jugos eran una delicia.
La senté en la mesa que estaba frente al sofá ella como sabiendo lo que yo quería se acomoda en aquella mesita y abrió el compás de sus piernas dejándome ver aquellos labios de su vagina tan apetitosos, me lance hacia ellos y los bese, les di pequeños mordiscos, con mi lengua los recorrí desde su base hasta aquel pequeño triangulo de vellos. Ella solo soltaba pequeños suspiros, jadeaba y comencé a escuchar como se aceleraban los latidos de su corazón estuvimos así por aproximadamente 15 minutos. Cuando escuche que sus pequeños suspiros y jadeos se hacían mas fuerte sabía lo que venia con mis labios aprisione su clítoris abultado y lo succione fue en ese momento cuando sentí que de su sexo salía una gran cantidad de jugos y de su boca gritos de placer, comenzó a decirme cosas que apenas entendía.
Ella se puso de pie con las piernas temblorosas me comenzó a quitar la ropa: me quito el pantalón y pasó su mano por mi pene el cual saco e introdujo con gran velocidad a su boca lo metió hasta el fondo y luego con movimientos cadenciosos pero firmes me regalo una de las mejores mamadas que he recibido. Sostenía mi pene con su mano izquierda y movía su boca en círculos haciendo un poco de presión con su labios, yo estaba en el cielo tenía los ojos cerrados disfrutando de aquella sensación increíble. Con su lengua rozaba mi glande, sacaba mi pene y lo volvía a introducir la velocidad con que lo hacia era de locos yo no aguantaba más, ella se dio cuenta en ese momento se detuvo y me dijo ¡Aun no papi!.
Subió hasta mi boca y me planto un beso divino, yo estaba que reventaba; ella se sentó encima de mi e introdujo todo mi pene en su sexo, sentí lo caliente que estaba dentro, era casi como si me quemara. No me costo introducirlo ya que estaba súper mojada pero ella coloco sus dos manos alrededor de mi cuello como agarrándose para lo que venía y comenzó con movimientos circulares hacia la derecha luego se detenía y hacia los mismo hacia el otro lado pero cuando se detenía yo sentía pequeñas contracciones dentro como si me agarraran con la mano el pene y me lo aprisionaran con fuerza, aquello era delicioso. Hacia fuerza con sus manos en mi nuca para tener libertad de movimiento con su vagina, el placer que yo sentía no lo puedo describir con palabras yo estaba como en un trance por todas las sensaciones que sentía pero quería que aquel placer se extendiera, que no acabara, trataba de pensar en otras cosas colocar mi mente en otro lugar, pero nada daba resultado y llego lo inevitable: me corrí como no creí que se pudiera, fueron chorros de semen que salían de mi pene.
Cuando logré abrir los ojos aquella mujer estaba aún aprisionada a mi con sus manos en mi cuello con la cabeza hacia atrás y empecé a ver como ella también convulsionaba pego un grito que creo que lo escucharon los vecinos y luego se dejo caer hacia atrás, de suerte estaba allí la mesita de la sala en donde a duras penas logre colocarla porque yo me sentía sin fuerzas y ambos aún convulsionábamos. Ambos habíamos llegado a un orgasmo largo e indescriptible…
Pero esto no acaba aquí, ya no tengo mucho tiempo. Luego les seguiré contando lo que paso. Espero les haya gustado y no sean muy severos con su calificación, saludos a todos
Hace aproximadamente 8 años yo era miembro de las fuerzas armadas de mi país, Por lo cuál muchas veces tuvimos que ir a lugares lejanos y a municipios retirados a donde se encontraba nuestra base militar, pero era alegre salir y conocer lugares y especialmente gente, siempre que llegamos a un poblado o municipio tratábamos de conocer a los líderes del poblado y a la gente que pudiera ayudarnos a realizar mejor nuestro trabajo, pero también hacíamos amistad con muchísima gente. Para aquel entonces yo tenía 22 años de edad y por el ejercicio diario tenía un cuerpo bastante marcado, no me considero guapo pero no he tenido problemas para conseguir novias y amantes.
Un día miércoles de la primer semana que pasábamos en aquel poblado nos invitaron a una fiesta en una aldea cercana, además nos invitaban para que prestáramos seguridad en dicha fiesta y nuestro Capitán accedió por lo que nombro a un grupo de nosotros para acompañarlo, yo fui uno de los nombrados; en aquel entonces yo era cabo especialista del ejercito por lo que sabía que me tocaría estar al mando de los soldados y de la seguridad pero tenía una buena relación con el Capitán, así que no me preocupe.
Llegamos a la fiesta y nos recibieron los líderes de la aldea y procedimos con el protocolo de siempre: ubicar la seguridad y todo lo demás. Para no hacer largo el relato cuando ubicaba a los soldados pude ver en la fiesta a una señora de aproximadamente unos 35 años, morena clara, media más o menos 1.70 mts. Tenía unos pechos hermosos un poco grandes de lo que normalmente estamos acostumbrados a ver, pero lo mejor era su culo: unas nalgas bien redondas y paradas, cuando la vi no pude disimular mi asombro de ver a semejante mujer, pero sabía que no iba a tener oportunidad de acercármele.
La fiesta transcurrió de lo más normal, como a eso de la 1 de la mañana nos reunió nuestro capitán para decirnos que pronto nos iríamos de la fiesta por lo que decidí que era hora de acercarme a aquella mujer que me tenía intrigado, la vi bailar un par de veces y déjenme decirles que con cada movimiento de cadera aquella mujer me enloquecía más. La vi llegar a comprar una gaseosa y me le acerque y le dije que si me permitía invitarla, ya que había estado observándola y no había visto que nadie anduviera con ella (es decir esposo) charlamos unos minutos cuando nos dieron la orden de irnos, me despedí de ella y creí que no volvería a verla más ya que no tuve oportunidad de preguntarle mucho, pero el destino me tenía preparada una sorpresa.
Cuando salimos hacía los vehículos pude ver a aquella mujer de la cual solo sabia su nombre (Raquel) conversando con el capitán; me llama el capitán y me pregunta si puedo llevar a Raquel hasta su casa ya que vive cerca de donde tenemos ubicado el destacamento y que nuestro capitán se dirige con un grupo de soldados a realizar una ronda por el pueblo. Accedí de inmediato, nos fuimos y en el camino conversamos de muchas cosas sobre a que se dedicaba ella y cosas por el estilo.
Al llegar a su casa pude ver que el destacamento quedaba a unos 100 mts. de donde ella vivía así que les dije a los soldados que venia conmigo que podían caminar ya que yo quería seguir conversando con aquella mujer. Así lo hicieron y se fueron a dormir, hasta ese momento yo no había percibido nada que me indicará lo que sucedería aquella noche o más bien aquella madrugada. Raquel me comento que vivía sola y tenía un negocio de Restaurante, me invito a pasar adelante a lo cual accedí, entramos a su casa y en ese momento yo vi un cambio total en aquella mujer: lucia un poco mas coqueta cuando se levantaba a traer algo, era como si se moviera más al caminar y cada movimiento de aquel hermoso cuerpo era como hipnotizante, ver el compás de aquel cuerpo, aquellas nalgas, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para contenerme, ya que hasta ese momento yo solo había tenido pensamientos fugaces de estar con ella pero nada me indicaba que ella quisiese lo mismo y no quería echarlo a perder.
Raquel se levanto y fue al baño pero me sorprendió que al regresar ella se había cambiado traía una blusa muy cortita que apenas alcanzaba a tapar tan hermosos pechos una falda de tela mus suave semitransparente que le llegaba arriba de la rodilla. Ver aquella mujer con esa ropa despertó todo instinto normal en mí como hombre y como se podrán imaginar ya se me echaba de ver el bulto en mi entrepierna, mi pene luchaba por salir. Se sentó delante de mí y cruzaba las piernas de forma magistral aquello era un espectáculo aparte lo hacia con una delicadeza increíble, yo no podía apartar mis ojos de sus pechos y sus piernas.
La conversación nos llevo a hablar de sexo, ella no tenía inhibición alguna de hablar de aquel tema y me dijo que tenia muchas fantasías sin cumplir y una de ellas era tener sexo con un militar. En ese momento yo sentí que toda la sangre de mi cuerpo se agolpo en el glande de mi pene, no podía más y le dije que eso era muy fácil de arreglar: me levante, la tome de la mano y la abrace como si en ello dependía mi vida. En ese momento ella sintió la gran erección que yo tenia, bajo su mano hasta aquel bulto y empezó a sobarlo con una ternura que wow, yo la bese y ella correspondió, nos fundimos en el beso más caliente que recuerdo en mi vida. Le metí la mano por debajo de su pequeña blusa cuando llegue a su pezón ella soltó un pequeño suspiro, pero sin despegarnos de aquel beso, me tomo la mano y la bajo hacia su sexo por encima de la falda. Yo empecé a tocárselo llegue al ziper y se lo baje desabroche su falda la cual cayo al suelo, llevaba puesta una tanga diminuta de color negro, la hice a un lado e introduje un dedo con el cual roce los labios de aquella vagina que estaba súper húmeda y caliente.
Ella me aventó hacia el sofá y se quito la blusa yo veía aquel escultural cuerpo frente a mí y no daba crédito a lo que estaba pasando. No deje que ella se sentara le baje la diminuta tanga y allí ella de pie procedí a besarle su vagina, era delicioso probar sus jugos una mezcla agridulce. La tenia rasurada con un pequeño triangulo por encima, aquellos jugos eran una delicia.
La senté en la mesa que estaba frente al sofá ella como sabiendo lo que yo quería se acomoda en aquella mesita y abrió el compás de sus piernas dejándome ver aquellos labios de su vagina tan apetitosos, me lance hacia ellos y los bese, les di pequeños mordiscos, con mi lengua los recorrí desde su base hasta aquel pequeño triangulo de vellos. Ella solo soltaba pequeños suspiros, jadeaba y comencé a escuchar como se aceleraban los latidos de su corazón estuvimos así por aproximadamente 15 minutos. Cuando escuche que sus pequeños suspiros y jadeos se hacían mas fuerte sabía lo que venia con mis labios aprisione su clítoris abultado y lo succione fue en ese momento cuando sentí que de su sexo salía una gran cantidad de jugos y de su boca gritos de placer, comenzó a decirme cosas que apenas entendía.
Ella se puso de pie con las piernas temblorosas me comenzó a quitar la ropa: me quito el pantalón y pasó su mano por mi pene el cual saco e introdujo con gran velocidad a su boca lo metió hasta el fondo y luego con movimientos cadenciosos pero firmes me regalo una de las mejores mamadas que he recibido. Sostenía mi pene con su mano izquierda y movía su boca en círculos haciendo un poco de presión con su labios, yo estaba en el cielo tenía los ojos cerrados disfrutando de aquella sensación increíble. Con su lengua rozaba mi glande, sacaba mi pene y lo volvía a introducir la velocidad con que lo hacia era de locos yo no aguantaba más, ella se dio cuenta en ese momento se detuvo y me dijo ¡Aun no papi!.
Subió hasta mi boca y me planto un beso divino, yo estaba que reventaba; ella se sentó encima de mi e introdujo todo mi pene en su sexo, sentí lo caliente que estaba dentro, era casi como si me quemara. No me costo introducirlo ya que estaba súper mojada pero ella coloco sus dos manos alrededor de mi cuello como agarrándose para lo que venía y comenzó con movimientos circulares hacia la derecha luego se detenía y hacia los mismo hacia el otro lado pero cuando se detenía yo sentía pequeñas contracciones dentro como si me agarraran con la mano el pene y me lo aprisionaran con fuerza, aquello era delicioso. Hacia fuerza con sus manos en mi nuca para tener libertad de movimiento con su vagina, el placer que yo sentía no lo puedo describir con palabras yo estaba como en un trance por todas las sensaciones que sentía pero quería que aquel placer se extendiera, que no acabara, trataba de pensar en otras cosas colocar mi mente en otro lugar, pero nada daba resultado y llego lo inevitable: me corrí como no creí que se pudiera, fueron chorros de semen que salían de mi pene.
Cuando logré abrir los ojos aquella mujer estaba aún aprisionada a mi con sus manos en mi cuello con la cabeza hacia atrás y empecé a ver como ella también convulsionaba pego un grito que creo que lo escucharon los vecinos y luego se dejo caer hacia atrás, de suerte estaba allí la mesita de la sala en donde a duras penas logre colocarla porque yo me sentía sin fuerzas y ambos aún convulsionábamos. Ambos habíamos llegado a un orgasmo largo e indescriptible…
Pero esto no acaba aquí, ya no tengo mucho tiempo. Luego les seguiré contando lo que paso. Espero les haya gustado y no sean muy severos con su calificación, saludos a todos