erosemir
27-04 2006, 12:03 AM
Cuando todo comenzó yo tendría alrededor de 25 años y él era mayor, yo iba de salida a pasear y el me pidió acompañarme para no quedarse con todos los demás amigos que estábamos y yo le dije que si. Le dijo a su esposa que iría a dar el paseo conmigo para beber unas cervezas y jugar billar. Bueno nos fuimos y bebimos y jugamos luego nos fuimos a buscar algo para fumar (ya saben) luego de fumar un poco de pasto el me comenzó a hablar de las cosas con su esposa, que si la comida, que si el sexo y cosas así que mas bien parecían quejas.
De pronto yo lo interrumpí y le pregunte como era el sexo y me comenzó a contar que era bastante bueno pero no como él quisiera pero que nunca le engañaría con otra mujer; (Claro que pues él tenia otro plan para engañarla) pues él le era fiel, vueltas daria la vida pero yo soy mas sabio y sabia lo que el quería. Bueno seguimos hablando del sexo con su esposa y se comenzó a calentar y me lo dijo y me pregunto que si yo estaba caliente yo le dije que eso a mi no me calentaba que necesitaba mucho mas que eso y me pregunto que cuanto mas.
Yo le dije para calentarme yo lo primero era que yo no me doy en lugares públicos puesto que es peligroso y que si lo quería saber y probar me tendría que llevar a un motel (hotel de paso) y buscar la forma de calentarme. Yo lo dije para ver si no hacia nada pero no valió de nada pues para mi sorpresa me llevó aun motel y allí comienza mi historia:
Al entrar me agarro una nalga suavemente y me dijo que le gustaba que esa noche todo yo iba a ser de él y que seria inolvidable para los dos, me abrazaba me acariciaba con ternura, con una ternura que yo jamás me hubiera imaginado que la tuviera dentro, como si nunca la hubiese dejado salir de su ser y ahora como cosa extraña le pasaba, bueno continuemos con mi relato; me tomo la camisa y me la quito y me besaba el cuello, luego me lamió una oreja hasta que llego a mis labios y me beso con la misma ternura con que me acariciaba nos dimos un beso de morir y me sentí derretir en sus brazos.
Me siguió besando y bajo a mis tetillas y las lamía y las mordisqueaba con suavidad yo le quite su camisa y bese su pecho y en un momento sin pensarlo ya estábamos sin ropa y nos subimos a la cama y continuamos con ese juego de placer y era de verdadero placer baje besando su pecho, su abdomen hasta que llegué a sus genitales hermosos no muy grande pero si de tamaño cómodo y de una vez me lo trague todo lo mame como no había mamado antes un pene jamás, su sabor era indescriptible y sus líquidos preseminales eran deliciosos como el néctar de las abejas.
Luego de unos 15 minutos de estar mamándoselo me dio la vuelta y me comenzó a lamer desde la nuca bajando hasta que llego a mi raja y me la abrió y me empezó a pasar la lengua hasta que llego al orificio sagrado para mi pues no todo el que lo quiere lo tiene, me lamió el ano como si en ello se le fuera la vida y me llevo a un placer que me hizo pedirle que me la metiera.
Me dilato bien y puso su pene en la entrada y comenzó a empujar, al principio me dolió bastante pero seguía hundiéndolo hasta que de momento me lo enterró todo de un solo golpe y se me salio un grito del dolor tan intenso que sentí en ese momento, se quedo quieto por un momento y luego comenzó con un mete y saca que me transportaba hasta el infinito. Que placer tan grande estábamos sintiendo los dos en ese momento, no se podía describir, en todo momento me decía cosas bonitas en una voz tan suave que me excitaba mas todavía; en momentos pensé que me iba a correr de tan excitado que estaba pero no paso.
Después de un rato en aquella posición cambiamos y entonces me voltio baca arriba y me subió las piernas hasta sus hombros y me la volvió a meter en esta ocasión me la sacaba casi toda y me la volvía a meter que cosa rica me puso peor de caliente. De tan excitados que a ese momento ya estábamos él estaba al punto para correrse y yo también, me comenzó a masturbar y a moverse mas fuerte y por primera vez en mi vida (quizás para él también) los dos explotamos: él dentro de mi y era como un calor especial que me corría por mi interior mientras yo me corría sobre mi abdomen. Los chorros de mi semen me llegaron hasta mi cara, luego me la saco de adentro y sentí un gran vacío en mis entrañas luego nos bañamos nos vestimos y nos fuimos.
Por el camino hablamos de todo lo sucedido y desde ese momento nos hicimos amantes, hicimos el amor en mucha partes y en muchos sitios pero uno de los mejores fue cuando lo hicimos en su cama mientras su esposa estaba en la computadora en la Internet chateando dentro del mismo dormitorio; pero esa es otra historia que mas adelante les contaré en otro momento y se que les gustara mucho.
Hasta la próxima.
De pronto yo lo interrumpí y le pregunte como era el sexo y me comenzó a contar que era bastante bueno pero no como él quisiera pero que nunca le engañaría con otra mujer; (Claro que pues él tenia otro plan para engañarla) pues él le era fiel, vueltas daria la vida pero yo soy mas sabio y sabia lo que el quería. Bueno seguimos hablando del sexo con su esposa y se comenzó a calentar y me lo dijo y me pregunto que si yo estaba caliente yo le dije que eso a mi no me calentaba que necesitaba mucho mas que eso y me pregunto que cuanto mas.
Yo le dije para calentarme yo lo primero era que yo no me doy en lugares públicos puesto que es peligroso y que si lo quería saber y probar me tendría que llevar a un motel (hotel de paso) y buscar la forma de calentarme. Yo lo dije para ver si no hacia nada pero no valió de nada pues para mi sorpresa me llevó aun motel y allí comienza mi historia:
Al entrar me agarro una nalga suavemente y me dijo que le gustaba que esa noche todo yo iba a ser de él y que seria inolvidable para los dos, me abrazaba me acariciaba con ternura, con una ternura que yo jamás me hubiera imaginado que la tuviera dentro, como si nunca la hubiese dejado salir de su ser y ahora como cosa extraña le pasaba, bueno continuemos con mi relato; me tomo la camisa y me la quito y me besaba el cuello, luego me lamió una oreja hasta que llego a mis labios y me beso con la misma ternura con que me acariciaba nos dimos un beso de morir y me sentí derretir en sus brazos.
Me siguió besando y bajo a mis tetillas y las lamía y las mordisqueaba con suavidad yo le quite su camisa y bese su pecho y en un momento sin pensarlo ya estábamos sin ropa y nos subimos a la cama y continuamos con ese juego de placer y era de verdadero placer baje besando su pecho, su abdomen hasta que llegué a sus genitales hermosos no muy grande pero si de tamaño cómodo y de una vez me lo trague todo lo mame como no había mamado antes un pene jamás, su sabor era indescriptible y sus líquidos preseminales eran deliciosos como el néctar de las abejas.
Luego de unos 15 minutos de estar mamándoselo me dio la vuelta y me comenzó a lamer desde la nuca bajando hasta que llego a mi raja y me la abrió y me empezó a pasar la lengua hasta que llego al orificio sagrado para mi pues no todo el que lo quiere lo tiene, me lamió el ano como si en ello se le fuera la vida y me llevo a un placer que me hizo pedirle que me la metiera.
Me dilato bien y puso su pene en la entrada y comenzó a empujar, al principio me dolió bastante pero seguía hundiéndolo hasta que de momento me lo enterró todo de un solo golpe y se me salio un grito del dolor tan intenso que sentí en ese momento, se quedo quieto por un momento y luego comenzó con un mete y saca que me transportaba hasta el infinito. Que placer tan grande estábamos sintiendo los dos en ese momento, no se podía describir, en todo momento me decía cosas bonitas en una voz tan suave que me excitaba mas todavía; en momentos pensé que me iba a correr de tan excitado que estaba pero no paso.
Después de un rato en aquella posición cambiamos y entonces me voltio baca arriba y me subió las piernas hasta sus hombros y me la volvió a meter en esta ocasión me la sacaba casi toda y me la volvía a meter que cosa rica me puso peor de caliente. De tan excitados que a ese momento ya estábamos él estaba al punto para correrse y yo también, me comenzó a masturbar y a moverse mas fuerte y por primera vez en mi vida (quizás para él también) los dos explotamos: él dentro de mi y era como un calor especial que me corría por mi interior mientras yo me corría sobre mi abdomen. Los chorros de mi semen me llegaron hasta mi cara, luego me la saco de adentro y sentí un gran vacío en mis entrañas luego nos bañamos nos vestimos y nos fuimos.
Por el camino hablamos de todo lo sucedido y desde ese momento nos hicimos amantes, hicimos el amor en mucha partes y en muchos sitios pero uno de los mejores fue cuando lo hicimos en su cama mientras su esposa estaba en la computadora en la Internet chateando dentro del mismo dormitorio; pero esa es otra historia que mas adelante les contaré en otro momento y se que les gustara mucho.
Hasta la próxima.