PDA

View Full Version : Señora Ana 1.


Javier_Andres
05-04 2006, 07:29 PM
Transcurría el año 1990 y para entonces tenía 26 años de edad. Como técnico en instalaciones eléctricas y computadoras, recorro muchos lugares y conozco bastantes personas; el caso que les relato tiene que ver con algo que me aconteció cuando reparaba y modificaba una instalación eléctrica residencial (los nombres son ficticios).

Nunca me pude enterar como mi tarjeta de presentación personal llegó a manos de Ana, lo que si recuerdo es que un domingo por la noche recibí una llamada telefónica solicitando mis servicios y de inmediato acordé una cita con Ana para el día siguiente; la voz de ella me pareció una voz normal, pero noté que era una persona de pocas palabras y en cierta forma cortante. Cumplí la cita puntualmente y me encontré en el quinto piso de un edificio de departamentos confortables y lujosos.

Cuando me abrieron la puerta apareció una señora de aproximadamente 52 años de edad, 1.65 de estatura, cabello corto que pintaba algunas canas, cara afilada, labios finos, pintalabios y en general maquillaje sencillo pero no simple, bien vestida pero muy recatada: buzo o saco negro de manga larga y con cuello cerrado, falda azul oscura a la altura de la rodilla, medias veladas que cubrían unas exquisitas piernas, y zapatos de marca en parte descubiertos que permitían apreciar por debajo de las medias unas uñas bien cuidadas y pintadas de color azul claro ; prácticamente no dejaba ver nada, todo lo dejaba para la imaginación pero aún así era un espectáculo. Lo cierto es que aquella señora se veía suculenta, ya que debajo de esas ropas se notaban uno senos grandes y turgentes, unas caderas grandes y firmes a pesar de la edad y unas piernas que al verlas por primera vez provocaba amasarlas y morderlas, anotando además que utilizaba una fragancia o perfume que enloquecía.

Después de la presentación de rigor, me indicó las fallas del circuito y los cambios que necesitaba que yo le efectuara; confirmé que era mujer de pocas palabras y cualquiera podría afirmar que hasta era hostil. La verdad es que inicié mi labor haciendo un gran esfuerzo para concentrarme, puesto que esta señora me enloqueció desde que la vi y solo pensaba en la forma de acceder a ella para quitarle la ropa y poder llegar a ese cuerpo fascinante con mis manos y mi boca; pensando en esto estimé un plazo de cinco días para efectuar el trabajo y acordamos un valor por el cual no puso inconveniente.

Después de dos horas de trabajo, uno a uno fueron llegando los hijos de Ana, estudiantes de postgrado y pregrado; dos mujeres, Paula y Fernanda entre 20 y 25 años y un hombre, Juan, de una edad de 32 años aproximadamente. Por los temas de conversación que tuvieron me enteré que Ana quedó viuda a la edad de 30 años. No sabía que estrategia aplicar para acercarme a Ana, puesto que discutía bastante con sus hijos ya que resultó ser una mujer rígida, disciplinada y fanática del orden.

En cierta oportunidad me increpó por los avances del trabajo, pero yo la calmé argumentando criterios técnicos que yo creo no entendió, pero que cumplieron con su objetivo puesto que cambió de actitud y nos pusimos a hablar de cosas intrascendentes relacionadas con mi trabajo; traté de cambiar el tema para preguntarle por compañero sentimental o algo así, pero de inmediato cortó el diálogo; yo no sabía como acercarme a ella puesto que oponía una barrera difícil de franquear, anotando que cada día esta mujer me gustaba más y más.

Permanecíamos la mayor parte del tiempo solos y yo me deleitaba mirándole las piernas y esas grandes caderas cuando me daba la espalda, cuando se dirigía a mi podía mirarle los senos pero con mucha discreción por temor a que se disgustase y me mandase a “freír espárragos”, puesto que como ya anoté era mujer muy rígida, recatada y por lo tanto tradicional.


Se llegó el jueves, cuarto día de trabajo y finalizando el viernes yo debía entregar el trabajo y la verdad es que yo no había hecho nada que me sirviera para acercarme a Ana; llegué tarde este día, aproximadamente dos horas y el enojo de Ana no se hizo esperar; empezó a reclamar de forma airada por mi llegada tarde y la verdad es que enojada se veía más suculenta.

---Lástima que una mujer tan linda como usted no pueda controlar su mal genio---. Le dije.

Acto seguido se abalanzó hacia mí tomándome por el cuello de mi camisa.

---¡Cómo se atreve, irrespetuoso, que está pensando, atrevido, que se está creyendo!.

Al decir lo anterior se acercó tanto que sentí su cálido aliento y la punta de sus senos tocando mi tórax. No me pude contener más y estampé un sonoro beso en esa boca que tanto había deseado y como la tomé por sorpresa alcancé a introducir parte de mi lengua y la sensación fue maravillosa: lo cálido y húmedo de su boca combinado con el sabor de su pintalabios me provocaron una erección que yo no se si ella notó.

---¡Estúpido, patán, como es que ha tenido el atrevimiento!---dijo; yo esperaba una bofetada pero la verdad es que no me explico porqué no lo hizo---!Porqué hizo lo que acaba de hacer!.

---Lo siento, usted se acercó mucho y no me pude contener---dije, y decidí arriesgarme a que me echara de su departamento---. Desde que la vi, usted me ha robado la tranquilidad y la verdad es que la deseo con desesperación; sus labios, sus pechos, sus caderas, sus piernas y su perfume desestabilizan a cualquiera.

---¡Tome, límpiese la boca idiota!---dijo, al tiempo que me entregaba un pañuelo desechable

---¡Me hace el favor y se pone a trabajar y no se le olvide que mañana me tiene que entregar el trabajo!---dijo, y acto seguido marchó para su habitación, que a propósito tuve oportunidad de conocer al revisar los circuitos; era grande, confortable, bien decorada, con una cama inmensa que tenía un colchón bien mullido y un baño de lujo con ducha graduable para diferentes temperaturas de agua.


Inicié la labor del jueves y durante todo el día sentí el sabor de aquel beso. Estaba totalmente trastornado y en cuanto a Ana, su comportamiento fue el de siempre, alterado por el hecho de que me brindó un refresco en horas de la tarde, algo que hasta la fecha nunca había ocurrido.


El viernes, día de entregar el trabajo yo estaba totalmente decidido. Toqué la puerta y al cabo de unos momentos Ana me abrió la puerta, estaba mejor que nunca y curiosamente no se había aplicado pintalabios, cosa que yo interpreté como una señal.

---Buenos días---dije.

---Buenos días---me respondió.

Dio la espalda para dirigirse hacia una de las habitaciones pero yo la retuve de un brazo y le di la vuelta dejándola de frente hacia mí. Le rodeé la cintura con mis brazos y la atraje hacia mi aplicándole un fuerte abrazo, su aroma era exquisito y sentí sus enormes tetas en mi pecho, quise colocar mi boca sobre la suya pero ella me esquivaba; cuando encontré esa boquita ella emitió un gemido, me deleité como nunca durante unos momentos, introduje mi lengua y la uní con la suya hasta que reaccionó aunque no con la fuerza que yo esperaba.

--- ¡Qué es lo que pretende de una vez por todas!---dijo. ---Soy una señora y si mis hijos me sorprenden en una situación tan comprometedora voy a estar en graves problemas.

---Estamos solos y nadie se va a enterar---dije---.Además….---en ese momento tocaron la puerta y eran los hijos que venían discutiendo la posibilidad de un viaje de integración a efectuar algunos días después a una ciudad turística.

El resto del día no pudimos estar solos y cuando llegó el momento de entregar el trabajo me sentía frustrado, derrotado; estaba solo con Ana en la cocina donde se encuentra el tablero de control, puesto que sus hijos se encontraban en el estudio revisando información e intercambiando ideas.

---Muchas gracias por su trabajo---dijo de manera cortante, a la vez que me extendía su mano con el dinero.

Aproveché y le tomé la mano atrayéndola hacia mi, la besé desaforadamente, y ella se quedó quieta, pienso que por temor a que sus hijos nos descubrieran en dicha situación. Al quedarse quieta no desperdicié la ocasión y le metí la mano por debajo del buzo y sentí la piel tersa y tibia de sus tetas, luego introduje mi mano bajo su falda, me encontré con unas suaves enaguas hasta que por fin pude llegar a su entrepierna; le oprimí su tesoro suavemente por encima de la media pantalón y luego pasé mi mano por ese culo grande y apretado, bajando luego por sus piernas hasta que se soltó de mis manos; su respiración era agitada.

---Usted es súper maravillosa---dije.

Se quedó mirándome fijamente por unos instantes sin articular palabra y se dirigió a abrir la puerta de salida.---Mamacita linda---dije antes de abandonar el departamento. Cuando me encontré en el elevador pasé mi mano por mi cara y el olor era delicioso.

Esa noche, recostado en mi cama no sacaba de mi mente a Ana; analicé los hechos para determinar que me había faltado puesto que ya no tendría otra oportunidad. Totalmente resignado me dedique a mi vida cotidiana dando por cerrado el caso y seis días después, jueves, al llegar de trabajar en horas de la noche me recosté en mi cama a la vez que escuchaba algo de música; de pronto, a los 20 minutos suena el timbre del teléfono, tomo la bocina, saludo y vaya sorpresa cuando se identificó mi interlocutor: Juan, el hijo de Ana.

---Que pena molestarlo a esta hora de la noche pero es que necesito de sus servicios urgentemente---dijo Juan.

De inmediato pensé en mi segunda oportunidad.

---No es ninguna molestia---dije---De que se trata ahora.

---Mi equipo de cómputo presenta fallas y necesito que usted me lo cuadre y actualice mientras estoy de viaje con mis hermanas, ya que nos vamos y regresamos el martes en la mañana; lo necesito funcionando bien para ese día. ¿Cree poder tenerlo listo?

---Claro que si. Estoy disponible para cuando usted diga---dije.

---Por favor, lo espero mañana de doce y treinta a una de la tarde para acordar detalles. Le ruego puntualidad puesto que a más tardar a la una y media de la tarde mis hermanas y yo tenemos que salir para el aeropuerto.

wladyfp
20-04 2006, 09:31 PM
Es necesario que completes el relato esta muy bueno pero hay que saber que paso con la SRA

Javier_Andres
21-04 2006, 11:03 AM
Gracias por el comentario. Cuando el trabajo me lo permita, enviaré la segunda parte de Señora Ana.

la_colombianita
29-04 2006, 02:41 PM
VAMOS JAVI.. EMPIEZA A EDITARLO YA PUESTO QUE ESTA INTERESANTE.. A MI ME ENCANTA LAS COSAS RIESGOZAS.. APURATE ..TERMINA ESTE RELATO

Javier_Andres
29-04 2006, 04:49 PM
Hola Colombianita:

Ya estoy trabajando en la edición de Señora Ana, parte II.

guillermo_solitar
18-05 2006, 07:33 PM
vamos varon que esperas para terminar de narrar la sgda parte porque comn una tia como esas si que desesperas

EMINEM
19-05 2006, 04:12 PM
:) :D :eek: te estas tardando cabron ya termina el relato esta muy bueno te rifaste te arriesgaste pero balio la pena

JUGOSOMAN
19-08 2006, 02:16 PM
interesante pero para hacer una novela colombiana que son eroticas

charlesxavier
27-03 2007, 02:37 AM
Hola Javier:
Que rico relato...espero las proximas partes..
Saludos,
CX

Javier_Andres
27-03 2007, 09:52 AM
Hola Javier:
Que rico relato...espero las proximas partes..
Saludos,
CX

Ya tienes disponibles Señora Ana 2, 3 y 4.

Saludos.

GUERO
30-03 2007, 02:12 PM
Muy bueno tu relato