alfred74
20-03 2006, 06:37 PM
Hola a todos!! Es la primera vez que voy a compartir en Internet uno de mis tantos relatos masoquistas sobre torturas de pancitas y ombligos, es mas todos son reales, puesto que me dedico a esto desde hace unos años. Los nombres de las personas que cito lógicamente están alterados puesto que son clientes míos. Espero lo disfruten.
El teléfono estaba sonando sin parar, eran casi las nueve de la mañana de un domingo, había llovido de madrugada, pero no me había dado cuenta, estaba muy cansado, aquella noche fue un poco larga. Había quedado con Lety en reunirme como a las diez de la noche en su casa que por cierto quedaba bastante retirada. Ella es muy especial, le encanta el sado sobretodo en la zona del vientre, había oído hablar de mí en Internet y por curiosidad escribió algunos mails preguntándome sobre mis servicios. Le había respondido en más de una ocasión las condiciones pero nunca quedábamos en nada. Pero como quien dice, por las dudas volví a encender mi computadora, sorpresa!!! Había dos correos nuevos, abrí el primero y era mi prima invitándome a su fiesta de cumpleaños esa misma noche, pero el segundo mensaje tenía adjunto un teléfono y una dirección. Mis clientas siempre me buscan, o nos encontramos en lugares predeterminados, este me causó una tremenda duda. En fin el texto decía así: Hola, hemos hablado varias veces, soy Lety, te acordas de mi? Me decidí, ok, te dejo mi tel., y mi dirección. Por favor avísame si no vas a poder. Lo del precio ya lo habíamos arreglado antes. Besos.
Pensé por varios minutos, no pierdo nada con llamar, además después de ahí, paso por a cenar en el cumple de Yenhy. Marque el número, sonó varias veces y por fin una voz dijo:
-Si?
-Lety?
-Si?
-Me habías dejado un mensaje, lo acabo de leer, solo quería confirmar.
-Perdona me dijo no pensé que ibas a llamar, pero si, si, esta confirmado, puedes venir, voy a estar esperándote.
-Bien salgo para allá, nos vemos en dos horas ok.
Inmediatamente volví a tomar el teléfono y llame a una amiga que suele ayudarme casi siempre en todas mis sesiones de torturas de vientres, por fin contesto.
-Por fin Clau, vas a salir?
-Hola nene, ya no saludas mas?
-Perdona es que tengo un trabajo y me preguntaba si podías.....
-Mmmm claro que si, vas a buscarme?
-En veinte minutos, espérame abajo ok...y lleva lo de siempre, bye.
Maneje durante hora y media y por fin llegamos a destino, comenzó a llover muy fuerte y bajo la temperatura, pero ya habíamos llegado, el lugar estaba bastante despoblado, solo habían algunas casas de verano y otras que estaban en alquiler.
-Allí, allí es dijo Clau!!, este es el número.
Una casa normal diría yo. Llamamos al timbre varias veces hasta que por fin se abrió la puerta, estaba casi a oscuras.
-Hola dijo alguien, ahh...llegase, pero...pensé que venías solo.
-Ella es Claudia siempre me ayuda, pero si no te parece ella solo me espera.
-No, no, no hay problema pasen.
Lety era muy linda, delgada, ojos claros, pelo castaño, no podía apreciar su cuerpo por que llevaba puesta una salida de baño. Nos sentamos en la sala, charlamos un rato sobre algunas cosas y sin mas preámbulos le pregunte si podíamos ir a lo nuestro.
-Si, perdonen dijo, estoy muy nerviosa -nos levantamos y fuimos a la parte trasera de la casa, todas las luces apagadas- Los vecinos son muy chismosos dijo, por eso no prendo ninguna.
Al llegar casi al fondo, Lety abrió una puerta pequeña, que estaba con llave.
-Es un pequeño depósito donde se guardan herramientas y cosas viejas, siempre tuve fantasías de hacer algo en este lugar -comentó.
A mi lo que no me gusto fue que al entrar, estaba lleno de polvo, con poca luz, pero... Clau y yo intercambiamos una mirada cómplice al ver la variedad de herramientas para una buena tortura de ombligo. Ni siquiera íbamos a utilizar lo que trajimos en la mochila. Mironeamos un poco el lugar, y sin mas vueltas, le pedí a Leticia que se ponga cómoda, es decir que descubra su vientre, al final quedo en ropa interior. Torturé muchos vientres pero creo este ha de ser uno de los mas hermosos, cintura pequeña pero bien carnosa, según Clau apenas alcanzaba 54 centímetros, piel rosada y el ombligo apretado, además bien profundo. Como siempre, me incline un poco dejando caer sobre mis manos un chorro de aceite, lo aplique muy despacio al vientre de Lety, estaba muy suave, apenas lo sentía en mis manos, en tanto Clau tomo algunos dos tiras de cables que estaban colgados en la pared por un clavo, y me ayudo colocarlos por su cintura, uno encima y otro debajo de su ombligo.
Presionando un poco el vientre mientras se quejaba un poco, logramos hundir bien los cables en su carne y su barriga quedo bien morada, ni hablar de su ombligo mas apretado y profundo. Con mi ayuda y la de Clau ayudamos a Lety a recostarla sobre una mesa para poder amarrar sus brazos junto con sus pies que por cierto eran divinos, y sus dedos estaban pintados de rojo, daban ganas de comer aquellos piecitos, pero en fin, Clau colocó la primera pinza metálica en la carne de la barriga de Lety, se aguando un poquito por no gemir y dijo que no dolía, pero se notaba en su cara que si, al mismo tiempo se podía ver que estaba súper excitada, Clau aplicó otra pinza cerca del ombligo y Lety soltó un pequeño gemido, le dije que si le dolía no había necesidad de pinzas, pero me dijo que sigamos, ok.
Al final Clau dejó su barriga mordidas con nueve pinzas, dejándome el ombligo libre para poder hundir un destornillador sin punta bien fino, Clau me ayudo con sus dedos a descubrir el agujero del ombligo de Lety que estaba bien escondido por las pinzas, aparte los cables que al estar apretados cerraban mas el ombligo. Undí la punta del destornillador bien despacio y vi la cara de Lety que observaba como lo hacia, se mordía los labios y me decía que lo haga bien despacio, pero que lo hunda bien al fondo, cuando lo hundí un poco mas, la piel del ombligo cubrió un poquito la punta, entonces introduje la mano que tenia libre para envolver su cintura dándome así mas apoyo, luego de un golpe seco lo hundí bien adentro, girando el mango para que la punta se enrosque en la carne de su ombligo, según Lety esa era una fantasía suya.
En fin mantuve el destornillador en movimiento y hundido bien al fondo, mientras Clau movía o apretaba mas las pinzas, Lety estaba por explotar de dolor y de placer, es mas apenas emitía un gemido, dijo varias veces en voz alta que ella misma estaba loca. Clau, me había comentado, que al amarrar los pies de Lety notó que estaba muy mojada, además sin que yo me diera cuenta pudo meter uno de los pies de Lety en su boca para probarlos. No te voy a negarte que es excitante ver algo así, me dijo Clau, ver a alguien como lety acostada sobre una mesa llena de polvo empapada de sudor, con el vientre apretado con cables que le estaban por partir a la mitad, pinzas de metal que mordían la carne de su barriga, un destornillador dentro de su ombligo y yo apretando unas pinzas y hundiendo un poco mas el destornillador.
Pasamos así casi una hora, luego de quitar el destornillador, las pinzas y desamarrarla, la sentamos sobre la mesa, pero sin quitarle los cables, estaba cansada, excitada y dolida, su vientre estaba por explotar, descansamos unos minutos y la pusimos de nuevo de pie. Luego ella nos señalo una pequeña prensa, en donde solían apretarse objetos de metal, la sujetamos a la altura de sus codos y la llevamos hasta ahí (unos tres metros). Lety estaba llena de polvo negro, lo peor era que estaba muy traspirada y junto con el polvo parecía estar más sucia todavía.
Le dije a Clau que afloje un poco los cables, Clau aflojo la parte de arriba, luego la de abajo, su carne estaba bien marcada, Lety miro su vientre pero no dijo nada. Al cabo de unos minutos volvimos a colocar los cables, esta vez lo apretamos mas fuerte, Lety apenas podía respirar pero dijo que sigamos. El espacio para acostar a lety en la prensa era mas corto, así que Clau la sujetó desde sus muslos, y sus brazos quedaron un poco colgando a los costados. Una vez allí, me puse de pie y bajé el pero sobre el vientre de Lety, bien despacio, luego volvía a subirlo, otra vez más, con más peso y lo subía de nuevo, repetí esto por unos minutos con más peso y su vientre quedo bien marcado, es mas un poco lastimado. Le dije que ya era suficiente por hoy, Clau estaba de acuerdo, pero Lety parece que no, según ella quería seguir un poco mas, en fin la ayudamos a incorporarse quitándole los cintos, por cierto su vientre estaba muy morado, con marcas profundas ni hablar de su ombligo, fuimos hasta la casa en donde Clau la ayudo a darse una ducha y luego le aplicamos un poco de hielo sobre la barriga. Volvimos a quedar para la semana siguiente, en el mismo lugar.
Bueno espero les haya parecido buena esta experiencia y me escriban para darme su comentario al respecto. Gracias
El teléfono estaba sonando sin parar, eran casi las nueve de la mañana de un domingo, había llovido de madrugada, pero no me había dado cuenta, estaba muy cansado, aquella noche fue un poco larga. Había quedado con Lety en reunirme como a las diez de la noche en su casa que por cierto quedaba bastante retirada. Ella es muy especial, le encanta el sado sobretodo en la zona del vientre, había oído hablar de mí en Internet y por curiosidad escribió algunos mails preguntándome sobre mis servicios. Le había respondido en más de una ocasión las condiciones pero nunca quedábamos en nada. Pero como quien dice, por las dudas volví a encender mi computadora, sorpresa!!! Había dos correos nuevos, abrí el primero y era mi prima invitándome a su fiesta de cumpleaños esa misma noche, pero el segundo mensaje tenía adjunto un teléfono y una dirección. Mis clientas siempre me buscan, o nos encontramos en lugares predeterminados, este me causó una tremenda duda. En fin el texto decía así: Hola, hemos hablado varias veces, soy Lety, te acordas de mi? Me decidí, ok, te dejo mi tel., y mi dirección. Por favor avísame si no vas a poder. Lo del precio ya lo habíamos arreglado antes. Besos.
Pensé por varios minutos, no pierdo nada con llamar, además después de ahí, paso por a cenar en el cumple de Yenhy. Marque el número, sonó varias veces y por fin una voz dijo:
-Si?
-Lety?
-Si?
-Me habías dejado un mensaje, lo acabo de leer, solo quería confirmar.
-Perdona me dijo no pensé que ibas a llamar, pero si, si, esta confirmado, puedes venir, voy a estar esperándote.
-Bien salgo para allá, nos vemos en dos horas ok.
Inmediatamente volví a tomar el teléfono y llame a una amiga que suele ayudarme casi siempre en todas mis sesiones de torturas de vientres, por fin contesto.
-Por fin Clau, vas a salir?
-Hola nene, ya no saludas mas?
-Perdona es que tengo un trabajo y me preguntaba si podías.....
-Mmmm claro que si, vas a buscarme?
-En veinte minutos, espérame abajo ok...y lleva lo de siempre, bye.
Maneje durante hora y media y por fin llegamos a destino, comenzó a llover muy fuerte y bajo la temperatura, pero ya habíamos llegado, el lugar estaba bastante despoblado, solo habían algunas casas de verano y otras que estaban en alquiler.
-Allí, allí es dijo Clau!!, este es el número.
Una casa normal diría yo. Llamamos al timbre varias veces hasta que por fin se abrió la puerta, estaba casi a oscuras.
-Hola dijo alguien, ahh...llegase, pero...pensé que venías solo.
-Ella es Claudia siempre me ayuda, pero si no te parece ella solo me espera.
-No, no, no hay problema pasen.
Lety era muy linda, delgada, ojos claros, pelo castaño, no podía apreciar su cuerpo por que llevaba puesta una salida de baño. Nos sentamos en la sala, charlamos un rato sobre algunas cosas y sin mas preámbulos le pregunte si podíamos ir a lo nuestro.
-Si, perdonen dijo, estoy muy nerviosa -nos levantamos y fuimos a la parte trasera de la casa, todas las luces apagadas- Los vecinos son muy chismosos dijo, por eso no prendo ninguna.
Al llegar casi al fondo, Lety abrió una puerta pequeña, que estaba con llave.
-Es un pequeño depósito donde se guardan herramientas y cosas viejas, siempre tuve fantasías de hacer algo en este lugar -comentó.
A mi lo que no me gusto fue que al entrar, estaba lleno de polvo, con poca luz, pero... Clau y yo intercambiamos una mirada cómplice al ver la variedad de herramientas para una buena tortura de ombligo. Ni siquiera íbamos a utilizar lo que trajimos en la mochila. Mironeamos un poco el lugar, y sin mas vueltas, le pedí a Leticia que se ponga cómoda, es decir que descubra su vientre, al final quedo en ropa interior. Torturé muchos vientres pero creo este ha de ser uno de los mas hermosos, cintura pequeña pero bien carnosa, según Clau apenas alcanzaba 54 centímetros, piel rosada y el ombligo apretado, además bien profundo. Como siempre, me incline un poco dejando caer sobre mis manos un chorro de aceite, lo aplique muy despacio al vientre de Lety, estaba muy suave, apenas lo sentía en mis manos, en tanto Clau tomo algunos dos tiras de cables que estaban colgados en la pared por un clavo, y me ayudo colocarlos por su cintura, uno encima y otro debajo de su ombligo.
Presionando un poco el vientre mientras se quejaba un poco, logramos hundir bien los cables en su carne y su barriga quedo bien morada, ni hablar de su ombligo mas apretado y profundo. Con mi ayuda y la de Clau ayudamos a Lety a recostarla sobre una mesa para poder amarrar sus brazos junto con sus pies que por cierto eran divinos, y sus dedos estaban pintados de rojo, daban ganas de comer aquellos piecitos, pero en fin, Clau colocó la primera pinza metálica en la carne de la barriga de Lety, se aguando un poquito por no gemir y dijo que no dolía, pero se notaba en su cara que si, al mismo tiempo se podía ver que estaba súper excitada, Clau aplicó otra pinza cerca del ombligo y Lety soltó un pequeño gemido, le dije que si le dolía no había necesidad de pinzas, pero me dijo que sigamos, ok.
Al final Clau dejó su barriga mordidas con nueve pinzas, dejándome el ombligo libre para poder hundir un destornillador sin punta bien fino, Clau me ayudo con sus dedos a descubrir el agujero del ombligo de Lety que estaba bien escondido por las pinzas, aparte los cables que al estar apretados cerraban mas el ombligo. Undí la punta del destornillador bien despacio y vi la cara de Lety que observaba como lo hacia, se mordía los labios y me decía que lo haga bien despacio, pero que lo hunda bien al fondo, cuando lo hundí un poco mas, la piel del ombligo cubrió un poquito la punta, entonces introduje la mano que tenia libre para envolver su cintura dándome así mas apoyo, luego de un golpe seco lo hundí bien adentro, girando el mango para que la punta se enrosque en la carne de su ombligo, según Lety esa era una fantasía suya.
En fin mantuve el destornillador en movimiento y hundido bien al fondo, mientras Clau movía o apretaba mas las pinzas, Lety estaba por explotar de dolor y de placer, es mas apenas emitía un gemido, dijo varias veces en voz alta que ella misma estaba loca. Clau, me había comentado, que al amarrar los pies de Lety notó que estaba muy mojada, además sin que yo me diera cuenta pudo meter uno de los pies de Lety en su boca para probarlos. No te voy a negarte que es excitante ver algo así, me dijo Clau, ver a alguien como lety acostada sobre una mesa llena de polvo empapada de sudor, con el vientre apretado con cables que le estaban por partir a la mitad, pinzas de metal que mordían la carne de su barriga, un destornillador dentro de su ombligo y yo apretando unas pinzas y hundiendo un poco mas el destornillador.
Pasamos así casi una hora, luego de quitar el destornillador, las pinzas y desamarrarla, la sentamos sobre la mesa, pero sin quitarle los cables, estaba cansada, excitada y dolida, su vientre estaba por explotar, descansamos unos minutos y la pusimos de nuevo de pie. Luego ella nos señalo una pequeña prensa, en donde solían apretarse objetos de metal, la sujetamos a la altura de sus codos y la llevamos hasta ahí (unos tres metros). Lety estaba llena de polvo negro, lo peor era que estaba muy traspirada y junto con el polvo parecía estar más sucia todavía.
Le dije a Clau que afloje un poco los cables, Clau aflojo la parte de arriba, luego la de abajo, su carne estaba bien marcada, Lety miro su vientre pero no dijo nada. Al cabo de unos minutos volvimos a colocar los cables, esta vez lo apretamos mas fuerte, Lety apenas podía respirar pero dijo que sigamos. El espacio para acostar a lety en la prensa era mas corto, así que Clau la sujetó desde sus muslos, y sus brazos quedaron un poco colgando a los costados. Una vez allí, me puse de pie y bajé el pero sobre el vientre de Lety, bien despacio, luego volvía a subirlo, otra vez más, con más peso y lo subía de nuevo, repetí esto por unos minutos con más peso y su vientre quedo bien marcado, es mas un poco lastimado. Le dije que ya era suficiente por hoy, Clau estaba de acuerdo, pero Lety parece que no, según ella quería seguir un poco mas, en fin la ayudamos a incorporarse quitándole los cintos, por cierto su vientre estaba muy morado, con marcas profundas ni hablar de su ombligo, fuimos hasta la casa en donde Clau la ayudo a darse una ducha y luego le aplicamos un poco de hielo sobre la barriga. Volvimos a quedar para la semana siguiente, en el mismo lugar.
Bueno espero les haya parecido buena esta experiencia y me escriban para darme su comentario al respecto. Gracias