anomis
15-03 2006, 06:44 PM
Bueno, esta es la primera vez que relato algo parecido, y en verdad que había tenido bastantes ganas de contarlo pero no me atrevía. La aventura fue con una de mis tías, que por obvias razones no diré su nombre real. Pero la llamaré Anel.
Toda mi vida me han gustado las mujeres con bastante teta y con un culo grande, y sobre todo me encanta ver la combinación de unas hermosas piernas con unas torneadas pantorrillas, pues no sé, eso me excita demasiado.
Y estos requisitos sexuales los llenaba a la perfección mi tía Anel, ella es chaparrita, como de 1.55 mts de estatura, de tez blanca, con pechos demasiado grandes para su estatura, le calculo como un 38C, con unas caderas y un culo maravilloso, ese culo que siempre lo veía contonearse y que me lo imaginaba dentro de mi verga, pues cada que caminaba incitaba a tener fantasías en mi cabeza, de índole sexual.
Ella se había juntado con uno de mis tíos, hermano de mi papá, así que ella no era de mi línea sanguínea. Por ese entonces yo tenía como 7 años, de vez en cuando yo me iba a quedar en su casa, pues ella ya tenía 3 hijos de otro matrimonio, y con mi tío había tenido una hija, que obviamente si era mi prima consanguínea, sin embargo con ellos me llevaba como si lo fueran de apellido.
Yo siempre había recordado sus tetas enormes, puesto que un día por aquellos años, ella me veía como otro de sus hijos y andaba sin pena por la casa con ropa muy, como llamarle, atrevida, y por lo mismo recuerdo sus tetas enormes, claro que por esa época yo era un niño que todavía no exploraba su lado sexual.
Al pasar de los años crecí siempre con el recuerdo de ese par de tetas enormes, y como imaginaran ya despertado mi instinto sexual, cada que me acordaba de ellas tenía las fantasías más sucias con mi Tía Anel. Actualmente ella está separada de mi tío desde hace algunos años, y sus hijos del primer matrimonio no viven con ella, solo mi prima, y con el pretexto de ver a mi prima, me doy la ocasión de disfrutar aquel manjar de mujer de 38 años.
Esto que les voy a contar pasó aproximadamente hace un año:
En una de aquellas visitas, mi prima no se hallaba, así que mi tía me invitó a pasar a su casa, diciéndome que había caído del cielo, puesto que se había desconfigurado su computadora y le urgía trabajar en ella, pues es la secretaria del director de una importante empresa y había un reporte que tenía que terminar, así que me pidió si podía hacer algo al respecto, yo soy experto en computadoras y ella lo sabia. Así que le dije que con todo gusto haría lo que estuviera en mis manos.
No me había percatado que ella andaba de short, y con un Top negro. Con este atuendo, por fin pude apreciar sus hermosas piernas, además que con el short pegado que traía, no dejaba a la imaginación el hermoso trasero que se cargaba, era como si lo hubieran esculpido con láser, era grande y con las caderas que se cargaba se antojaba montarla de solo verla así. Me dijo que la perdonara por la forma en como me había recibido pero estaba haciendo algo de aeróbics, yo por supuesto dentro de mi mente le agradecía la forma en como me había recibido, por dios, sentí una necesidad indescriptible de poseerla en esos momentos, pero a pesar de eso, siempre había sido muy respetuoso con ella, así que me dirigí lo más pronto posible al despacho donde estaba la computadora; no tanto por la prisa de arreglarla, sino porque había empezado a tener una erección de lo más potente que jamás había tenido, pues al tener tan cerca de mí a esa hembra que a pesar de su edad provocaba en mi, las más perversas y más sucias fantasías que yo había podido apreciar en las porno.
Como les comento, me apresure a irme al despacho, sin saber ella acostumbraba hacer aeróbics en la sala, donde tenía una televisión con un programa donde enseñan a realizar aeróbics, sin querer el despacho daba enfrente de la sala, y yo pude apreciar con todo detalle los movimientos cadenciosos de su trasero, y de las demás partes de su cuerpo, sobretodo, como sus tetas brincaban con ella al hacer un step, y esto me excito todavía más de lo que estaba ya. Y la verdad, no podía concentrarme en realizar el rescate de la información que ella me pedía, así que solo pude terminar de ver como ella se ejercitaba, sin embargo en el tiempo que duró sus ejercicios me pareció apreciar que ella de reojo me observaba, y como si lo hiciera a propósito se agachaba frenéticamente dejándome en todo su esplendor aquel culo que deseaba mi verga penetrar, pero pensé que eran alucinaciones mías. Después de 5 minutos de ver aquel culo tan grande, dio por terminada su sesión de aeróbics, y se dirigió al despacho donde yo me encontraba, al verla venir mi corazón palpito a mil, porque sin que ella se diera cuenta yo me había sacado la verga de mi pantalón, y estaba semi-masturbándome, porque era tanto la excitación que no podía dejar pasar una oportunidad así después de tanto tiempo, y antes de que cruzara la sala me apresure a meterme con mucho trabajo mi verga dentro del pantalón, y cuando estaba a mi lado, observe que estaba deliciosamente sudada por todas partes lo que se me hizo algo fascinante.
Ella acostumbraba a peinarse a la moda antigua de los 60s y 70s, con el peinado esponjado, lo que la hacia verse como las putas de antes, y eso me provocaba también el excitarme de sobremanera, imaginándome aquella deliciosa boca mamándome mi verga, y yo acariciándole su cabeza esponjada.
Como les decía, se acerco y yo tratando de disimular mi excitación, me pregunto que si había podido hacer algo para rescatar la información que necesitaba, a lo que mi respuesta fue una negativa, lo que provoco una especie de confusión en ella, pues sabia que yo era experto en computadoras, lo que no sabía es que no le había hecho absolutamente nada por estar viendo su culo hermoso, pero esto no se lo podía decir, así que tuve que mentir diciéndole que tenía que llevarme su computadora a mi taller para rescatar la información de otra manera, así que me dijo que estaba bien siempre y cuando sirviera para rescatar su información, pero ella me miraba raro, como adivinando mi excitación y me pregunto que si me encontraba bien, y le dije que solo tenía un poco de calor.
Yo no me había percatado de que no alcance a subirme el cierre del pantalón y ella hizo hincapié en la observación y yo apenado, ruborizado y sobre todo excitadísimo le agradecí con una sonrisa, pero era obvio que mi erección no pasaba desapercibida y un gesto como de placer se observo en su boca al mencionarme el cierre y observar mi bulto, entonces apenado le pregunte que si podía pasar a su baño, y me dijo que estaba en mi casa y podía ir adonde yo quisiera, y "eso" me sonó a otra cosa, pero no le preste mucha atención, y fui directamente al baño a descargar todo el semen acumulado por la erección tenida hace algunos minutos, salí del baño y ella ya no estaba en el despacho, así que le grite, y ella me contestó desde su habitación que se encontraba en el segundo piso, diciéndome que se estaba bañando y a que ahorita bajaba.
Tardó como 20 minutos en bajar, y cuando lo hizo me quede embobado, porque se había vestido como toda una ejecutiva que ella era, me refiero que llevaba puesta una minifalda que dejaban ver sus hermosas piernas, además de que llevaba puesta una blusa que era insuficiente para acomodar sus tremendas tetas, combinadas con un saco, en resumen llevaba puesto un traje sastre que se pegaba deliciosamente a su cuerpo, y me dijo que ya se iba a trabajar y que me dejaba las llaves de la casa para que si tenía yo lista la computadora antes de que ella regresara, pudiera dejarla en el despacho, así que le dije que se fuera sin cuidado. Y se despidió de mí, no sin antes sentir que sus labios rozaban los míos a propósito, pero yo seguía sin percatarme de la verdadera realidad de las cosas.
Cuando ella se marcho, o más bien, cuando supuse que lo había hecho, aproveche para ahora si, recuperar sus archivos, y mientras que se respaldaba la información, quise echar un vistazo por la casa, sobre todo me interesaba en especial su habitación, así que subí presuroso a su alcoba, donde por sorpresa estaba abierta de par en par, yo empecé a oler el aroma de su perfume que había dejado momentos antes, cuando termino de vestirse, y eso me hizo sentir en el mismo cielo. Lo que a mí me interesaba era tener en mis manos alguna prenda intima de ella, no sé, algún brasier, alguna tanga, no sé, algo pero que fuera de ella, el solo hecho de empezar a buscar en sus cajones dichas prendas, mi verga empezó a despertar nuevamente, cuando por fin di con el cajón indicado, mis ojos brillaron al contemplar, los colores brillantes de su fina ropa interior de seda, sobre todo abundaban los colores pasteles y colores obscuros.
Yo, había agarrado en mis manos un brasier de color azul marino, hermosamente adornado de encaje, y mi primer pensamiento fue masturbarme en él, pero algo llamó poderosamente mi atención, y era un baúl antiguo a un lado de su tocador, solo que estaba con candado, y me imaginé que por algo lo tenía con llave, así que busque en las llaves que me había dejado, y para mi sorpresa, estaba la llave que habría dicho candado, mi asombro no acababa, cuando descubrí dentro, varios consoladores de diferentes colores, formas, y sobre todo de diferentes tamaños, también había revistas pornos y varias películas. Así que tomé una película y la puse. Trataba sobre lesbianas, lo que me sorprendió, nunca imaginé que mi tía le gustara ver este tipo de temas, y para ser sincero si me sorprendió ver el contenido del baúl, pero no era extraño, ya que tantos años sin conocerle pareja era de suponer que de alguna forma se tenía que satisfacer.
Como dije antes, puse la película y me empecé a sobar mi verga con el brasier, imaginándome que lo hacía con aquellas tetas que lo llenaban, y mientras yo le daba duro y duro a mi verga, imaginándome y viendo al mismo tiempo la película, sin percatarme que estaba mi tía observando la escena sobre la puerta, y entonces............
Está es la primea parte de este relato, espero que les este gustando, lo corto aquí porque lo demás es mucho mejor y es algo extenso, así que espero me den su opinión y hoy mismo pongo la segunda parte del relato... Bye
Toda mi vida me han gustado las mujeres con bastante teta y con un culo grande, y sobre todo me encanta ver la combinación de unas hermosas piernas con unas torneadas pantorrillas, pues no sé, eso me excita demasiado.
Y estos requisitos sexuales los llenaba a la perfección mi tía Anel, ella es chaparrita, como de 1.55 mts de estatura, de tez blanca, con pechos demasiado grandes para su estatura, le calculo como un 38C, con unas caderas y un culo maravilloso, ese culo que siempre lo veía contonearse y que me lo imaginaba dentro de mi verga, pues cada que caminaba incitaba a tener fantasías en mi cabeza, de índole sexual.
Ella se había juntado con uno de mis tíos, hermano de mi papá, así que ella no era de mi línea sanguínea. Por ese entonces yo tenía como 7 años, de vez en cuando yo me iba a quedar en su casa, pues ella ya tenía 3 hijos de otro matrimonio, y con mi tío había tenido una hija, que obviamente si era mi prima consanguínea, sin embargo con ellos me llevaba como si lo fueran de apellido.
Yo siempre había recordado sus tetas enormes, puesto que un día por aquellos años, ella me veía como otro de sus hijos y andaba sin pena por la casa con ropa muy, como llamarle, atrevida, y por lo mismo recuerdo sus tetas enormes, claro que por esa época yo era un niño que todavía no exploraba su lado sexual.
Al pasar de los años crecí siempre con el recuerdo de ese par de tetas enormes, y como imaginaran ya despertado mi instinto sexual, cada que me acordaba de ellas tenía las fantasías más sucias con mi Tía Anel. Actualmente ella está separada de mi tío desde hace algunos años, y sus hijos del primer matrimonio no viven con ella, solo mi prima, y con el pretexto de ver a mi prima, me doy la ocasión de disfrutar aquel manjar de mujer de 38 años.
Esto que les voy a contar pasó aproximadamente hace un año:
En una de aquellas visitas, mi prima no se hallaba, así que mi tía me invitó a pasar a su casa, diciéndome que había caído del cielo, puesto que se había desconfigurado su computadora y le urgía trabajar en ella, pues es la secretaria del director de una importante empresa y había un reporte que tenía que terminar, así que me pidió si podía hacer algo al respecto, yo soy experto en computadoras y ella lo sabia. Así que le dije que con todo gusto haría lo que estuviera en mis manos.
No me había percatado que ella andaba de short, y con un Top negro. Con este atuendo, por fin pude apreciar sus hermosas piernas, además que con el short pegado que traía, no dejaba a la imaginación el hermoso trasero que se cargaba, era como si lo hubieran esculpido con láser, era grande y con las caderas que se cargaba se antojaba montarla de solo verla así. Me dijo que la perdonara por la forma en como me había recibido pero estaba haciendo algo de aeróbics, yo por supuesto dentro de mi mente le agradecía la forma en como me había recibido, por dios, sentí una necesidad indescriptible de poseerla en esos momentos, pero a pesar de eso, siempre había sido muy respetuoso con ella, así que me dirigí lo más pronto posible al despacho donde estaba la computadora; no tanto por la prisa de arreglarla, sino porque había empezado a tener una erección de lo más potente que jamás había tenido, pues al tener tan cerca de mí a esa hembra que a pesar de su edad provocaba en mi, las más perversas y más sucias fantasías que yo había podido apreciar en las porno.
Como les comento, me apresure a irme al despacho, sin saber ella acostumbraba hacer aeróbics en la sala, donde tenía una televisión con un programa donde enseñan a realizar aeróbics, sin querer el despacho daba enfrente de la sala, y yo pude apreciar con todo detalle los movimientos cadenciosos de su trasero, y de las demás partes de su cuerpo, sobretodo, como sus tetas brincaban con ella al hacer un step, y esto me excito todavía más de lo que estaba ya. Y la verdad, no podía concentrarme en realizar el rescate de la información que ella me pedía, así que solo pude terminar de ver como ella se ejercitaba, sin embargo en el tiempo que duró sus ejercicios me pareció apreciar que ella de reojo me observaba, y como si lo hiciera a propósito se agachaba frenéticamente dejándome en todo su esplendor aquel culo que deseaba mi verga penetrar, pero pensé que eran alucinaciones mías. Después de 5 minutos de ver aquel culo tan grande, dio por terminada su sesión de aeróbics, y se dirigió al despacho donde yo me encontraba, al verla venir mi corazón palpito a mil, porque sin que ella se diera cuenta yo me había sacado la verga de mi pantalón, y estaba semi-masturbándome, porque era tanto la excitación que no podía dejar pasar una oportunidad así después de tanto tiempo, y antes de que cruzara la sala me apresure a meterme con mucho trabajo mi verga dentro del pantalón, y cuando estaba a mi lado, observe que estaba deliciosamente sudada por todas partes lo que se me hizo algo fascinante.
Ella acostumbraba a peinarse a la moda antigua de los 60s y 70s, con el peinado esponjado, lo que la hacia verse como las putas de antes, y eso me provocaba también el excitarme de sobremanera, imaginándome aquella deliciosa boca mamándome mi verga, y yo acariciándole su cabeza esponjada.
Como les decía, se acerco y yo tratando de disimular mi excitación, me pregunto que si había podido hacer algo para rescatar la información que necesitaba, a lo que mi respuesta fue una negativa, lo que provoco una especie de confusión en ella, pues sabia que yo era experto en computadoras, lo que no sabía es que no le había hecho absolutamente nada por estar viendo su culo hermoso, pero esto no se lo podía decir, así que tuve que mentir diciéndole que tenía que llevarme su computadora a mi taller para rescatar la información de otra manera, así que me dijo que estaba bien siempre y cuando sirviera para rescatar su información, pero ella me miraba raro, como adivinando mi excitación y me pregunto que si me encontraba bien, y le dije que solo tenía un poco de calor.
Yo no me había percatado de que no alcance a subirme el cierre del pantalón y ella hizo hincapié en la observación y yo apenado, ruborizado y sobre todo excitadísimo le agradecí con una sonrisa, pero era obvio que mi erección no pasaba desapercibida y un gesto como de placer se observo en su boca al mencionarme el cierre y observar mi bulto, entonces apenado le pregunte que si podía pasar a su baño, y me dijo que estaba en mi casa y podía ir adonde yo quisiera, y "eso" me sonó a otra cosa, pero no le preste mucha atención, y fui directamente al baño a descargar todo el semen acumulado por la erección tenida hace algunos minutos, salí del baño y ella ya no estaba en el despacho, así que le grite, y ella me contestó desde su habitación que se encontraba en el segundo piso, diciéndome que se estaba bañando y a que ahorita bajaba.
Tardó como 20 minutos en bajar, y cuando lo hizo me quede embobado, porque se había vestido como toda una ejecutiva que ella era, me refiero que llevaba puesta una minifalda que dejaban ver sus hermosas piernas, además de que llevaba puesta una blusa que era insuficiente para acomodar sus tremendas tetas, combinadas con un saco, en resumen llevaba puesto un traje sastre que se pegaba deliciosamente a su cuerpo, y me dijo que ya se iba a trabajar y que me dejaba las llaves de la casa para que si tenía yo lista la computadora antes de que ella regresara, pudiera dejarla en el despacho, así que le dije que se fuera sin cuidado. Y se despidió de mí, no sin antes sentir que sus labios rozaban los míos a propósito, pero yo seguía sin percatarme de la verdadera realidad de las cosas.
Cuando ella se marcho, o más bien, cuando supuse que lo había hecho, aproveche para ahora si, recuperar sus archivos, y mientras que se respaldaba la información, quise echar un vistazo por la casa, sobre todo me interesaba en especial su habitación, así que subí presuroso a su alcoba, donde por sorpresa estaba abierta de par en par, yo empecé a oler el aroma de su perfume que había dejado momentos antes, cuando termino de vestirse, y eso me hizo sentir en el mismo cielo. Lo que a mí me interesaba era tener en mis manos alguna prenda intima de ella, no sé, algún brasier, alguna tanga, no sé, algo pero que fuera de ella, el solo hecho de empezar a buscar en sus cajones dichas prendas, mi verga empezó a despertar nuevamente, cuando por fin di con el cajón indicado, mis ojos brillaron al contemplar, los colores brillantes de su fina ropa interior de seda, sobre todo abundaban los colores pasteles y colores obscuros.
Yo, había agarrado en mis manos un brasier de color azul marino, hermosamente adornado de encaje, y mi primer pensamiento fue masturbarme en él, pero algo llamó poderosamente mi atención, y era un baúl antiguo a un lado de su tocador, solo que estaba con candado, y me imaginé que por algo lo tenía con llave, así que busque en las llaves que me había dejado, y para mi sorpresa, estaba la llave que habría dicho candado, mi asombro no acababa, cuando descubrí dentro, varios consoladores de diferentes colores, formas, y sobre todo de diferentes tamaños, también había revistas pornos y varias películas. Así que tomé una película y la puse. Trataba sobre lesbianas, lo que me sorprendió, nunca imaginé que mi tía le gustara ver este tipo de temas, y para ser sincero si me sorprendió ver el contenido del baúl, pero no era extraño, ya que tantos años sin conocerle pareja era de suponer que de alguna forma se tenía que satisfacer.
Como dije antes, puse la película y me empecé a sobar mi verga con el brasier, imaginándome que lo hacía con aquellas tetas que lo llenaban, y mientras yo le daba duro y duro a mi verga, imaginándome y viendo al mismo tiempo la película, sin percatarme que estaba mi tía observando la escena sobre la puerta, y entonces............
Está es la primea parte de este relato, espero que les este gustando, lo corto aquí porque lo demás es mucho mejor y es algo extenso, así que espero me den su opinión y hoy mismo pongo la segunda parte del relato... Bye