pussycat
22-02 2006, 08:34 PM
Quiero compartir algo contigo, que vas a leer mi relato, trata acerca de la soledad que siento en estos momentos, pero sobre todo de la enorme necesidad que tengo de estar con mi amor...
De verdad que siento tu ausencia, mi vida...pero hasta que no cumplas lo que prometiste, esta gatita no te pedirá que la cojas más...
Con decirte, traigo la panochita algo lastimada por los refregones que me doy en el día, mientras trabajo.
!Lo que tengo que hacer a falta de pan!
Tengo un marcador Easterbrook que utilizo exclusivamente para acariciarme la panocha. Cuando traigo falda, siento mucho más rico porque siento que solamente me estorba mi pantaleta, con el pantalón; es diferente pero igual sirve a su propósito y me doy unos refregones muy ricos.
Coloco el marcador en mi silla y me siento abriendo y cerrando las piernas; cuando lo acomodo a mi gusto, lo ruedo de adelante hacia atrás y de un lado a otro con mi panochita que siento que se abre y quiere que se lo meta hasta adentro.
El instrumento es duro, pero me gusta porque está grueso y me soba muy bien el clítoris. Ya no sé qué hacer; mi cuerpo necesita macho; ¡mis manos ya no me aguantan!
A veces subo al baño aquí mismo. Cierro el privado, me quito el pantalón o la falda y las pantaletas también; agarro mi espejito de mano; me siento en la taza del inodoro con las piernas bien abiertas; de hecho, apoyo una de ellas en el cargador del papel higiénico, que está algo alto del lado derecho, lo que ocasiona que abra mucho más la panocha y puedo gozar de una vista más amplia de ella con el espejito, el cual apoyo en una pequeña saliente de la puertita, que me queda justo enfrente y a la altura que necesito... Puedo ver claramente el interior de mi vagina, rosado, húmedo; la sola visión de mi panocha bien afeitada me excita bastante y con eso basta para que comience a mojarme bien rico...
A veces, cuando tengo algo de tiempo, también me quito la blusa para ver mis pezones, cómo se endurecen de gusto cuando me sobo el clítoris hasta hacerlo llorar de excitación. Tengo los pezones muy sensibles y se ponen rojos y bien duros cuando estoy excitada -de hecho, también lo hacen cuando el viento es favorable, son algo, notorios- Cuando hallé la posición perfecta, comienzo a acariciar lentamente mi panocha, abriéndole bien los labios con una mano, mientras que con la otra, me froto mi botoncito lentamente.
Me gusta pellizcarlo poquito con dos dedos, para que salga bien y se hinche de placer; posteriormente, me meto 3 dedos hasta el fondo de la vagina y una vez bien adentro, los muevo para que toquen mis paredes vaginales y trato de visualizar que es la verga de Arturo -que no es igual, porque mis manos son pequeñas y mis deditos muy delgados; ¡nada que ver!, pero no hay más.
Mmmmh, cuando siento que se moja mi puchita, saco mis dedos de su interior y los chupo -me fascina mi sabor, pero más me gusta lamerlo de la cara de él o de su verga chorreante- trato de limpiar todo mi juguito con los dedos, como toda una gatita, lamiendo mis garritas y volviéndolos a meter en mi panocha, una y otra vez.
En casa, he probado con pepinos y zanahorias, pero te soy franca: no me atrae la idea de verme penetrada por una verdura; así que uso más mi imaginación y cuando me masturbo con tales cosas, no utilizo estímulo visual, simplemente me acuesto con las piernas bien levantadas -generalmente hago esto en el baño pero si estoy sola, lo hago en mi cama y es mejor, porque me doy gusto gimiendo a mis anchas- a veces me pongo a gatas y me penetro yo solita con un pepino bien grueso; lo chupo como si fuera una verga real y me lo ensarto yo solita, pidiendo más y más.
Con una mano lo meto y lo saco mientras que con la otra, froto mi botoncito que se pone hinchadísimo y me pide clemencia ya. También, me siento en el borde de mi mesita de luz; abro mis piernas apoyando los pies en el suelo y me doy golpecitos con lo que tengo en la mano en la entradita de mi vagina; levanto las caderas y con la verdura ya mojadita, me froto también la entrada de mi ano que comienza a abrirse del todo. Me gusta sobarlo con mis dedos y un día de estos, le voy a ensartar una salchicha gruesa, para que se vaya acostumbrando a que se lo tienen que tronar con una verga grande y gorda.
Para terminar, me acuesto boca arriba, abro y levanto bien mis piernas y me ensarto toda la verdura que tengo en la mano y la roto fuertemente. Me la saco, la chupo hasta dejarla limpia de mí y procedo a frotarla -recta, de arriba hacia abajo- durísimo contra mi clítoris inflamado. Por último, saco mi verga improvisada y me la meto en la boca, como si quisiera mamarle la leche y con ella bien agarrada con mis labios y mis dientes, sigo frotando mi clítoris con la mano y me meto los dedos al mismo tiempo hasta que me vengo.
Me gusta hacerlo en mi cama, yo solita en la casa, porque me da por gritar de placer y me gusta quedarme dormida así, con la panocha abierta y las tetas al aire -o el culo levantado- imaginando que él me vio y me va a enseñar lo que es una verdadera cogida con una verga de verdad. Fantaseo con que se disguste conmigo por haber profanado su panocha con algo más, que me tome de las muñecas y me obligue a mamarle su enorme verga ahí mismo, que me diga que no lo vuelva a hacer y que me pegue fuerte en las nalgas, incluso que me jale de los cabellos y sin previo aviso, me reviente la panocha de un jalón con su verga durísima.
Es una fantasía que me observe hacer eso; ya me ha visto masturbarme pero nunca con algo extra... voy a comprar un consolador, de esos grandes y blandos, no de pilas, para que me vea jugando con él y que me vea ensartándomelo en el culo.
Tengo muchas ganas de sentir ocupados mis dos hoyos a la vez, pero como todavía soy algo renuente, mejor trato primero con algo que no me lastime tanto. Ahora, no quiero que pase por su cabecita que estoy pensando en dejarme coger por dos personas a la vez; ya ves como es el macho mexicano- al contrario, quiero gozar más con él y realmente hay poco que no hemos hecho ya sexualmente. No sé, siento que necesito un buen boom para seguir mi relación con él y pienso que voy por buen camino; necesito ya a mi hombre conmigo, y según dice, ya pronto lo vamos a lograr juntos, otra vez.
¿Qué te parece mi idea?
Acepto sugerencias! :p
De verdad que siento tu ausencia, mi vida...pero hasta que no cumplas lo que prometiste, esta gatita no te pedirá que la cojas más...
Con decirte, traigo la panochita algo lastimada por los refregones que me doy en el día, mientras trabajo.
!Lo que tengo que hacer a falta de pan!
Tengo un marcador Easterbrook que utilizo exclusivamente para acariciarme la panocha. Cuando traigo falda, siento mucho más rico porque siento que solamente me estorba mi pantaleta, con el pantalón; es diferente pero igual sirve a su propósito y me doy unos refregones muy ricos.
Coloco el marcador en mi silla y me siento abriendo y cerrando las piernas; cuando lo acomodo a mi gusto, lo ruedo de adelante hacia atrás y de un lado a otro con mi panochita que siento que se abre y quiere que se lo meta hasta adentro.
El instrumento es duro, pero me gusta porque está grueso y me soba muy bien el clítoris. Ya no sé qué hacer; mi cuerpo necesita macho; ¡mis manos ya no me aguantan!
A veces subo al baño aquí mismo. Cierro el privado, me quito el pantalón o la falda y las pantaletas también; agarro mi espejito de mano; me siento en la taza del inodoro con las piernas bien abiertas; de hecho, apoyo una de ellas en el cargador del papel higiénico, que está algo alto del lado derecho, lo que ocasiona que abra mucho más la panocha y puedo gozar de una vista más amplia de ella con el espejito, el cual apoyo en una pequeña saliente de la puertita, que me queda justo enfrente y a la altura que necesito... Puedo ver claramente el interior de mi vagina, rosado, húmedo; la sola visión de mi panocha bien afeitada me excita bastante y con eso basta para que comience a mojarme bien rico...
A veces, cuando tengo algo de tiempo, también me quito la blusa para ver mis pezones, cómo se endurecen de gusto cuando me sobo el clítoris hasta hacerlo llorar de excitación. Tengo los pezones muy sensibles y se ponen rojos y bien duros cuando estoy excitada -de hecho, también lo hacen cuando el viento es favorable, son algo, notorios- Cuando hallé la posición perfecta, comienzo a acariciar lentamente mi panocha, abriéndole bien los labios con una mano, mientras que con la otra, me froto mi botoncito lentamente.
Me gusta pellizcarlo poquito con dos dedos, para que salga bien y se hinche de placer; posteriormente, me meto 3 dedos hasta el fondo de la vagina y una vez bien adentro, los muevo para que toquen mis paredes vaginales y trato de visualizar que es la verga de Arturo -que no es igual, porque mis manos son pequeñas y mis deditos muy delgados; ¡nada que ver!, pero no hay más.
Mmmmh, cuando siento que se moja mi puchita, saco mis dedos de su interior y los chupo -me fascina mi sabor, pero más me gusta lamerlo de la cara de él o de su verga chorreante- trato de limpiar todo mi juguito con los dedos, como toda una gatita, lamiendo mis garritas y volviéndolos a meter en mi panocha, una y otra vez.
En casa, he probado con pepinos y zanahorias, pero te soy franca: no me atrae la idea de verme penetrada por una verdura; así que uso más mi imaginación y cuando me masturbo con tales cosas, no utilizo estímulo visual, simplemente me acuesto con las piernas bien levantadas -generalmente hago esto en el baño pero si estoy sola, lo hago en mi cama y es mejor, porque me doy gusto gimiendo a mis anchas- a veces me pongo a gatas y me penetro yo solita con un pepino bien grueso; lo chupo como si fuera una verga real y me lo ensarto yo solita, pidiendo más y más.
Con una mano lo meto y lo saco mientras que con la otra, froto mi botoncito que se pone hinchadísimo y me pide clemencia ya. También, me siento en el borde de mi mesita de luz; abro mis piernas apoyando los pies en el suelo y me doy golpecitos con lo que tengo en la mano en la entradita de mi vagina; levanto las caderas y con la verdura ya mojadita, me froto también la entrada de mi ano que comienza a abrirse del todo. Me gusta sobarlo con mis dedos y un día de estos, le voy a ensartar una salchicha gruesa, para que se vaya acostumbrando a que se lo tienen que tronar con una verga grande y gorda.
Para terminar, me acuesto boca arriba, abro y levanto bien mis piernas y me ensarto toda la verdura que tengo en la mano y la roto fuertemente. Me la saco, la chupo hasta dejarla limpia de mí y procedo a frotarla -recta, de arriba hacia abajo- durísimo contra mi clítoris inflamado. Por último, saco mi verga improvisada y me la meto en la boca, como si quisiera mamarle la leche y con ella bien agarrada con mis labios y mis dientes, sigo frotando mi clítoris con la mano y me meto los dedos al mismo tiempo hasta que me vengo.
Me gusta hacerlo en mi cama, yo solita en la casa, porque me da por gritar de placer y me gusta quedarme dormida así, con la panocha abierta y las tetas al aire -o el culo levantado- imaginando que él me vio y me va a enseñar lo que es una verdadera cogida con una verga de verdad. Fantaseo con que se disguste conmigo por haber profanado su panocha con algo más, que me tome de las muñecas y me obligue a mamarle su enorme verga ahí mismo, que me diga que no lo vuelva a hacer y que me pegue fuerte en las nalgas, incluso que me jale de los cabellos y sin previo aviso, me reviente la panocha de un jalón con su verga durísima.
Es una fantasía que me observe hacer eso; ya me ha visto masturbarme pero nunca con algo extra... voy a comprar un consolador, de esos grandes y blandos, no de pilas, para que me vea jugando con él y que me vea ensartándomelo en el culo.
Tengo muchas ganas de sentir ocupados mis dos hoyos a la vez, pero como todavía soy algo renuente, mejor trato primero con algo que no me lastime tanto. Ahora, no quiero que pase por su cabecita que estoy pensando en dejarme coger por dos personas a la vez; ya ves como es el macho mexicano- al contrario, quiero gozar más con él y realmente hay poco que no hemos hecho ya sexualmente. No sé, siento que necesito un buen boom para seguir mi relación con él y pienso que voy por buen camino; necesito ya a mi hombre conmigo, y según dice, ya pronto lo vamos a lograr juntos, otra vez.
¿Qué te parece mi idea?
Acepto sugerencias! :p