miaku
07-12 2005, 01:01 AM
Mi prima tenia un cuerpo perfecto, muy atlético pero con unos senos muy grandes y un culo de 10 debido a todo el deporte que hacia.
Mi madre la invito a pasar una semana en mi casa y como mi hermano no estaba ella dormía en su cuarto. Todo empezó una mañana en que mi madre nos llamo para desayunar, pero yo quería seguir durmiendo así que hice como si no hubiera escuchado y me hice el dormido. Mi madre debe de haber mandado a mi prima a buscarme porque estaba en mí cuarto unos minutos después de que nos llamara, intentando despertarme, diciendo mí nombre cada vez más fuerte. Yo seguía pretendiendo estar dormido, después de eso me quito las sabanas de golpe pero a mí siempre me ha gustado dormir totalmente desnudo así que, en cuanto me quito las sabanas, sentí una gran vergüenza mezclada con gran lujuria. Decidí pretender que seguía dormido para ver que hacia mi prima, cuando medio abrí un ojo vi que mi prima no quitaba la mirada de mi verga que al ver como se transparentaban sus hermosos senos en esa pequeña playerita se empezó a poner muy dura. Debo de decir que a esa edad mi verga parada ya media más de 15cm.
Entonces vi como mi prima acercaba una de sus manos a mi verga y cuando la tomo sentí un placer asombroso, nadie aparte de mi la había tocado jamás y que bien se sentía. Decidí empezar el juego: me desperté y mi prima se sorprendió cuando le dije que si disfrutaba del show. En eso se quedo sentada, yo me levante de la cama y le acerque mi verga a su cara. Ella la comenzó a tomar con las dos manos y me dijo
- Ay primito, voy a hacer que te sientas como en el cielo
Y en eso se la trago enterita, jamás había recibido una mamada en mi vida y fue espectacular, me corrí en su boca y cuando se la saco me seguí corriendo sobre su playera, después se la quité y me dejo ver lo que tanto había soñado siempre: sus enormes y firmes senos que en cuanto se levanto, comencé a tomarlos con mis manos con gran suavidad. Mientras ella seguía agarrándome la verga con fuerza. Después se recosto sobre la cama y empezó a bajarse esos diminutos shorts que usaba para dormir dejándome a la vista su hermoso, depilado y rosa coño, era algo asombroso y jamás había visto algo igual en ese momento casi me corro pero aguante. Acerque mi cara a su coño y empecé a besarlo suavemente, cuando sentí su mano sobre mi cabeza empujándome y diciéndome que usara la lengua; lo hice empecé, a meter mi lengua en su coño y tocando sus senos con las manos logre que se corriera en mi boca. Pero entonces mi madre nos llamo y tuvimos que interrumpir ese lindo acto.
Toda la tarde estuve pensando en el delicioso sabor de su coño, esperando que no hubiera sido un sueño.
Ya caída la noche yo estaba a costado en mi cuarto cuando sentí que alguien se echo encima de mí sobre las sabanas: era mi prima con solo una bata puesta.
Se poso enfrente e mi y se la quito dejando a la vista sus hermosos senos en un sujetador rosa y una diminuta tanga rosa con una mariposa a la altura de su coño, yo estaba a mil y ella sintió mi verga parada bajo las sabanas. Se quito el sujetador dejando libres sus grandes senos que yo me acerque a besar, mientras ella me iba quitando las sabanas.
Después se bajo de la cama dándome la espalda, se quito su tanga agachándose, dejándome de panorama su hermoso culo que de inmediato empecé a acariciar. Sin previo aviso se giro y me quito las sabanas de encima dejando al aire mi verga mas dura que nunca. En cuanto me empezó a hacer otra mamada me quede helado, después de tanto placer me corrí de nuevo en su cara. Pero eso no afecto para nada mi erección y entonces, sin siquiera decirlo, se empezó a sentar sobre mi verga. Fue lo mas rico que jamás había probado, el sentir mi verga dentro de su vagina. Empezó a saltar sin parar hasta que tuvo un orgasmo y se puso frenética. Me estaba guiando para que cambiáramos de pose, entonces se recosto frente a mi con las piernas juntas pero levantadas mostrándome su hermoso coño y decidí penetrarla en esa posición: coloque mi cabeza entre sus piernas y sus piernas descansaban en mis hombros, empecé a penetrarla y sentía como entraba poco a poco y me señalo el ritmo para que se la metiera y sacara hasta que iba aumentando rápidamente. Después de varias embestidas todo termino en un orgasmo para los dos, me corrí dentro de ella como jamás lo había hecho en toda mi vida. Nos quedamos recostados masturbándonos mutuamente hasta que nos besamos apasionadamente jugueteando con nuestras lenguas y tuvimos otro orgasmo con esas caricias.
Me dio un beso apasionado y se fue de mi cuarto.
Esa fue la mejor semana de mi vida por que teníamos sexo mínimo 2 veces al día.
Mi madre la invito a pasar una semana en mi casa y como mi hermano no estaba ella dormía en su cuarto. Todo empezó una mañana en que mi madre nos llamo para desayunar, pero yo quería seguir durmiendo así que hice como si no hubiera escuchado y me hice el dormido. Mi madre debe de haber mandado a mi prima a buscarme porque estaba en mí cuarto unos minutos después de que nos llamara, intentando despertarme, diciendo mí nombre cada vez más fuerte. Yo seguía pretendiendo estar dormido, después de eso me quito las sabanas de golpe pero a mí siempre me ha gustado dormir totalmente desnudo así que, en cuanto me quito las sabanas, sentí una gran vergüenza mezclada con gran lujuria. Decidí pretender que seguía dormido para ver que hacia mi prima, cuando medio abrí un ojo vi que mi prima no quitaba la mirada de mi verga que al ver como se transparentaban sus hermosos senos en esa pequeña playerita se empezó a poner muy dura. Debo de decir que a esa edad mi verga parada ya media más de 15cm.
Entonces vi como mi prima acercaba una de sus manos a mi verga y cuando la tomo sentí un placer asombroso, nadie aparte de mi la había tocado jamás y que bien se sentía. Decidí empezar el juego: me desperté y mi prima se sorprendió cuando le dije que si disfrutaba del show. En eso se quedo sentada, yo me levante de la cama y le acerque mi verga a su cara. Ella la comenzó a tomar con las dos manos y me dijo
- Ay primito, voy a hacer que te sientas como en el cielo
Y en eso se la trago enterita, jamás había recibido una mamada en mi vida y fue espectacular, me corrí en su boca y cuando se la saco me seguí corriendo sobre su playera, después se la quité y me dejo ver lo que tanto había soñado siempre: sus enormes y firmes senos que en cuanto se levanto, comencé a tomarlos con mis manos con gran suavidad. Mientras ella seguía agarrándome la verga con fuerza. Después se recosto sobre la cama y empezó a bajarse esos diminutos shorts que usaba para dormir dejándome a la vista su hermoso, depilado y rosa coño, era algo asombroso y jamás había visto algo igual en ese momento casi me corro pero aguante. Acerque mi cara a su coño y empecé a besarlo suavemente, cuando sentí su mano sobre mi cabeza empujándome y diciéndome que usara la lengua; lo hice empecé, a meter mi lengua en su coño y tocando sus senos con las manos logre que se corriera en mi boca. Pero entonces mi madre nos llamo y tuvimos que interrumpir ese lindo acto.
Toda la tarde estuve pensando en el delicioso sabor de su coño, esperando que no hubiera sido un sueño.
Ya caída la noche yo estaba a costado en mi cuarto cuando sentí que alguien se echo encima de mí sobre las sabanas: era mi prima con solo una bata puesta.
Se poso enfrente e mi y se la quito dejando a la vista sus hermosos senos en un sujetador rosa y una diminuta tanga rosa con una mariposa a la altura de su coño, yo estaba a mil y ella sintió mi verga parada bajo las sabanas. Se quito el sujetador dejando libres sus grandes senos que yo me acerque a besar, mientras ella me iba quitando las sabanas.
Después se bajo de la cama dándome la espalda, se quito su tanga agachándose, dejándome de panorama su hermoso culo que de inmediato empecé a acariciar. Sin previo aviso se giro y me quito las sabanas de encima dejando al aire mi verga mas dura que nunca. En cuanto me empezó a hacer otra mamada me quede helado, después de tanto placer me corrí de nuevo en su cara. Pero eso no afecto para nada mi erección y entonces, sin siquiera decirlo, se empezó a sentar sobre mi verga. Fue lo mas rico que jamás había probado, el sentir mi verga dentro de su vagina. Empezó a saltar sin parar hasta que tuvo un orgasmo y se puso frenética. Me estaba guiando para que cambiáramos de pose, entonces se recosto frente a mi con las piernas juntas pero levantadas mostrándome su hermoso coño y decidí penetrarla en esa posición: coloque mi cabeza entre sus piernas y sus piernas descansaban en mis hombros, empecé a penetrarla y sentía como entraba poco a poco y me señalo el ritmo para que se la metiera y sacara hasta que iba aumentando rápidamente. Después de varias embestidas todo termino en un orgasmo para los dos, me corrí dentro de ella como jamás lo había hecho en toda mi vida. Nos quedamos recostados masturbándonos mutuamente hasta que nos besamos apasionadamente jugueteando con nuestras lenguas y tuvimos otro orgasmo con esas caricias.
Me dio un beso apasionado y se fue de mi cuarto.
Esa fue la mejor semana de mi vida por que teníamos sexo mínimo 2 veces al día.