Aixa
19-11 2005, 03:45 PM
Todo empezó anoche... Fui a la fiesta de una amiga donde me encontré con Dan, el que me trae de un ala desde que estábamos en la Universidad. Y la verdad es que luego de bailar un poco con él (lo hacemos muy mal juntos) y un par de tequilas estaba pasándolo bien. La verdad me vi cobarde, porque no hice más que ponerme cruel y embarrármele contra el cuerpo todo cuanto me permitió justificar la cantidad de gente bailando en la sala; suficiente para hacerlo perder el ritmo que le quedaba, pero no tanto como ara que por fin se dejara de tonterías e hiciera algo al respecto.
Un poco desconosolada, me salí del lugar a tomar un poco de aire fresco. Pero el movimiento en la pista a mi sí me había hecho efecto porque ahí, envuelta con mi enorme abrigo negro, en el frío de la noche... me entraron unas ganas locas de tener algo de placer así fuera por propia cuenta. El frío me dio la idea en todo caso, aunque haya sido culpa del exceso de calor :p
Entré deprisa a la casa y fui directo a la cocina a tomar un vaso. Lo llené hasta el borde con hielos, le puse Coca y me escabullí al segundo piso so-pretexto de ir a por mi celular que estaba en mi bolsa, en el cuarto de mi amiga.
Miré... ¿dónde podría ser que se justificara si por error me pescaban? Caminé al baño directo, cerré con seguro, tiré el refresco en el labavo y me quedé con los hielos solamente. De prisa, boté mi abrigo al suelo marmoleado del baño y empecé a bailar para mi en el espejo... Divirtiéndome, quité 3 botones de mi camisa dejando asomarse mi ropa interior y mis pechos por encima. Luego quité una liga y la cascada de cabello rojizo que tan bien empata con mis pecas calló por los hombros. ¿Cómo era posible que Dan no quisiera esto? Me reí, porque como fuera yo me iba a divertir y él estaría allá abajo como una ostra.
Con gracia, retiré por completo la camiseta poniéndome de espaldas... Me encanta imaginarme la perspectiva de ellos viéndote desnudar. Mientras me concentraba en cómo la tela iba pasando por mi piel desnuda. Con un ligero tirón boté uno y otro tirantes del bra y me miré en el espejo. ¿Qué puedes ser más sexy que una chica con el bra a medias? ¡Una chica que se quita el bra! Lo boté y de inmediato tomé un hielo... Un toque a cada uno de mis pezones y con el frío adquirieron turgencia sobre mis pechos medianos y firmes... además de proporcionarme una pequeña descarga eléctrica justo al centro.
Paré y me deshice del pantalón, las botas y las medias y me recosté en el suelo del baño... Cogiendo mi vaso, me apoyé en un brazo y empecé a viajar el helado participante por mis labios, mi cuello, el borde demis senos y su derredor, de nuevo los pezones y viajando al sur por mi estómago. La otra mano no quiso quedar atrás, me recosté del todo en el suelo y cambié el hielo de mano; la izquierda era suficiente para eso y la derecha tenía otro trabajo.
Mi índice llegó hasta la ropa interior que por encima mostraba humedad. La helada intromisión de mis dedos abriendo los labios de mi vagina me hicieron estremecer y descargaron fluidos al instante... Escuché que subían y me quedé muy quieta, fue sencillo darme cuenta que se trataba de mi amiga y su novio rumbo a la habitación. Aguardé a que cerraran su puerta y continué con lo mío. No estaría mal que estuviera aquí conmigo Dan, pero ya que quería perdérselo...
El agua del hielo en mi vientre rebosó el hueco de mi ombligo. No tenía quién lamiera sus bordes y su fondo, pero podía encargarme. Necesitaría un poco de saliva, así que llevé mi dedo índice a la boca... y ahí estaba, el fiel sabor de mis fluídos, esa acidez que te deja el sexo. Chupé con deleite el dedo antes de llevarlo hasta mi ombligo y darme minutos de deliciosa tortura, Luego cogí de vuelta el hielo hasta que llegó al borde de mi sexo.
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Un poco desconosolada, me salí del lugar a tomar un poco de aire fresco. Pero el movimiento en la pista a mi sí me había hecho efecto porque ahí, envuelta con mi enorme abrigo negro, en el frío de la noche... me entraron unas ganas locas de tener algo de placer así fuera por propia cuenta. El frío me dio la idea en todo caso, aunque haya sido culpa del exceso de calor :p
Entré deprisa a la casa y fui directo a la cocina a tomar un vaso. Lo llené hasta el borde con hielos, le puse Coca y me escabullí al segundo piso so-pretexto de ir a por mi celular que estaba en mi bolsa, en el cuarto de mi amiga.
Miré... ¿dónde podría ser que se justificara si por error me pescaban? Caminé al baño directo, cerré con seguro, tiré el refresco en el labavo y me quedé con los hielos solamente. De prisa, boté mi abrigo al suelo marmoleado del baño y empecé a bailar para mi en el espejo... Divirtiéndome, quité 3 botones de mi camisa dejando asomarse mi ropa interior y mis pechos por encima. Luego quité una liga y la cascada de cabello rojizo que tan bien empata con mis pecas calló por los hombros. ¿Cómo era posible que Dan no quisiera esto? Me reí, porque como fuera yo me iba a divertir y él estaría allá abajo como una ostra.
Con gracia, retiré por completo la camiseta poniéndome de espaldas... Me encanta imaginarme la perspectiva de ellos viéndote desnudar. Mientras me concentraba en cómo la tela iba pasando por mi piel desnuda. Con un ligero tirón boté uno y otro tirantes del bra y me miré en el espejo. ¿Qué puedes ser más sexy que una chica con el bra a medias? ¡Una chica que se quita el bra! Lo boté y de inmediato tomé un hielo... Un toque a cada uno de mis pezones y con el frío adquirieron turgencia sobre mis pechos medianos y firmes... además de proporcionarme una pequeña descarga eléctrica justo al centro.
Paré y me deshice del pantalón, las botas y las medias y me recosté en el suelo del baño... Cogiendo mi vaso, me apoyé en un brazo y empecé a viajar el helado participante por mis labios, mi cuello, el borde demis senos y su derredor, de nuevo los pezones y viajando al sur por mi estómago. La otra mano no quiso quedar atrás, me recosté del todo en el suelo y cambié el hielo de mano; la izquierda era suficiente para eso y la derecha tenía otro trabajo.
Mi índice llegó hasta la ropa interior que por encima mostraba humedad. La helada intromisión de mis dedos abriendo los labios de mi vagina me hicieron estremecer y descargaron fluidos al instante... Escuché que subían y me quedé muy quieta, fue sencillo darme cuenta que se trataba de mi amiga y su novio rumbo a la habitación. Aguardé a que cerraran su puerta y continué con lo mío. No estaría mal que estuviera aquí conmigo Dan, pero ya que quería perdérselo...
El agua del hielo en mi vientre rebosó el hueco de mi ombligo. No tenía quién lamiera sus bordes y su fondo, pero podía encargarme. Necesitaría un poco de saliva, así que llevé mi dedo índice a la boca... y ahí estaba, el fiel sabor de mis fluídos, esa acidez que te deja el sexo. Chupé con deleite el dedo antes de llevarlo hasta mi ombligo y darme minutos de deliciosa tortura, Luego cogí de vuelta el hielo hasta que llegó al borde de mi sexo.
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