sergio_corona
14-11 2005, 03:18 PM
Habran sido las diez, o un poco mas tarde, el sol ya se habia puesto hacíaa rato,pero el calor de la tarde vivía en las paredes de piedra todavia. Yo estaba solo, atado al televisor como casi todas las noches, y las noticias no decian nada diferente. Casi imperceptible, el mar me hacia caricias en los oidos y la brisa me llegaba con olor a sol y arena.
Me empezaron a invadir los recuerdos, imagenes de playa, niños, madres, padres, una verdadera multitud; dejé la tele y me fui a la cama. Empecé a imaginar, dejando de lado los recuerdos, y le empecé a dar forma en la oscuridad; la hice alta, impecablemente rubia y vestida tan solo con una tunica blanca. la perfección de sus senos resaltaba en la tunica (no estamos hablando de senos gigantes, tan solo "perfectos", coronados con pezones rosados y casi invisibles); también la doté de ojos café, piernas largas, y empecé a entrever su pubis, como una pequeña aglomeración de pelos rubios manchando un monte de venus que empecé a querer tocar.
Se acercó, caminando, imitando los movimientos de una gata, llegó hasta los pies de la cama y desde allí, empezó a mirar en mi desnudez. Sus ojos se concentraron en mi verga, que fué tomando su forma a medida que sus ojos se posaban sobre ella, dejó caer la tunica, y lo que yo habia imaginado era aún mas esplendido; se agachó y gateó por las sabanas, hasta rozarme la verga con uno de sus pezones. siguió hasta mi cara y me lo ofreció, rosado, como si fuese un regalo. Saqué la lengua y lo rocé apenas, sintiendo lo tibio y suave que era. con los labios lo abracé y empecé a succionar suavemente, mientras sentia como se iba poniendo duro.
En un movimiento rápido me ofreció su otro pezón, el derecho, quizas esperando el mismo trato. Lo humedecí con mi lengua y soplé despacito, mirando el momento exacto en que se erectaba. Seguí chupandolo, mientras ella tomó mi pija entre sus manos y la empezó a menear despacio. Con la mano fui recorriendo su panza mientras seguia jugando con sus pezones, y llegué a tocar los pelitos que habia imaginado; eran pocos y muy suaves, y coronaban una pequeña raya que se hundia entre sus piernas, ya abiertas. segui la raya y pude sentir la dureza de su clitoris, aún escondido entre los labios. seguí recorriendo y empecé a notar una humedad deliciosa.
Con el dedo medio empecé a undirme en esa húmedad, y al sacarlo bien mojado volví a ir hacia el clitoris, que me estaba esperando, casi listo para ser acariciado. no quise herirlo todavia y empecé a recorrerlo por los lados, de un lado al otro, y ya con dos dedos, lo empecé a aprisionar suavemente.
Sus jadeos me dieron a entender que le estaba gustando, así que me deslicé por debajo de ella hasta tener la concha frente a mi boca. era una imagen gloriosa, un color rosado intenso en los labios, y la punta del clitoris asomando, entre las pareces humedas de sus labios. lo terminé de descubrir con la lengua, acariciandolo suavemente y despues lo agarré entre mis labios y succionando suavemente lo empecé a aplastar con la lengua. habrán sido dos minutos así y ella se dio vuelta, ofreciendome sus caderas frente a mi cara y metiendose mi pija en su boca deliciosa.
Segui chupando su clitoris, pero empecé a meter un dedo en su concha, que ardía y estaba mojada, muy mojada. La pentré con un dedo, mientras chupaba su concha, y sentí las convulsiones de su orgasmo, antes de recibir dos fuertes chorros desde su concha. se hizo a un lado y se dio vuelta.
se subió sobre mi y con destreza se metió mi pija despacio, mientras se sentaba sobre mi, empezó a moverse despacio de adelante hacia atras, apretandose fuerte contra mi pelvis.
se movia cada vez mas rapido, hasta que empezó a subir y bajar; yo salia y entraba casi completamente de su conchita, la entrada era devastadora, se escuchaba el golpeteo de sus nalgas contra mis piernas, y la simple visión del espectaculo me empezó a hacer incontenible el orgasmo.
se lo dije, y ella empezó a moverse mas rápido aún, hasta que acabamos juntos, yo en una verdadera explosión de leche caliente dentro suyo y ella en un grito desgarrador. así fue como la dejé ir de mi irrealidad, y me encontré solo en la cama, completamente erecto y necesitando masturbarme con urgencia.
volví a imaginarla, esta vez en la playa, desnuda, masturbandose. se le veia
caliente con su mano frotando su entrepierna, un dedo apenas metido y moviendose rapidamente, con la otra mano se pellizcaba un pezón y se acariciaba todo el seno.
solo imaginarla así me hizo acabar, solo sobre mi cama.
Me empezaron a invadir los recuerdos, imagenes de playa, niños, madres, padres, una verdadera multitud; dejé la tele y me fui a la cama. Empecé a imaginar, dejando de lado los recuerdos, y le empecé a dar forma en la oscuridad; la hice alta, impecablemente rubia y vestida tan solo con una tunica blanca. la perfección de sus senos resaltaba en la tunica (no estamos hablando de senos gigantes, tan solo "perfectos", coronados con pezones rosados y casi invisibles); también la doté de ojos café, piernas largas, y empecé a entrever su pubis, como una pequeña aglomeración de pelos rubios manchando un monte de venus que empecé a querer tocar.
Se acercó, caminando, imitando los movimientos de una gata, llegó hasta los pies de la cama y desde allí, empezó a mirar en mi desnudez. Sus ojos se concentraron en mi verga, que fué tomando su forma a medida que sus ojos se posaban sobre ella, dejó caer la tunica, y lo que yo habia imaginado era aún mas esplendido; se agachó y gateó por las sabanas, hasta rozarme la verga con uno de sus pezones. siguió hasta mi cara y me lo ofreció, rosado, como si fuese un regalo. Saqué la lengua y lo rocé apenas, sintiendo lo tibio y suave que era. con los labios lo abracé y empecé a succionar suavemente, mientras sentia como se iba poniendo duro.
En un movimiento rápido me ofreció su otro pezón, el derecho, quizas esperando el mismo trato. Lo humedecí con mi lengua y soplé despacito, mirando el momento exacto en que se erectaba. Seguí chupandolo, mientras ella tomó mi pija entre sus manos y la empezó a menear despacio. Con la mano fui recorriendo su panza mientras seguia jugando con sus pezones, y llegué a tocar los pelitos que habia imaginado; eran pocos y muy suaves, y coronaban una pequeña raya que se hundia entre sus piernas, ya abiertas. segui la raya y pude sentir la dureza de su clitoris, aún escondido entre los labios. seguí recorriendo y empecé a notar una humedad deliciosa.
Con el dedo medio empecé a undirme en esa húmedad, y al sacarlo bien mojado volví a ir hacia el clitoris, que me estaba esperando, casi listo para ser acariciado. no quise herirlo todavia y empecé a recorrerlo por los lados, de un lado al otro, y ya con dos dedos, lo empecé a aprisionar suavemente.
Sus jadeos me dieron a entender que le estaba gustando, así que me deslicé por debajo de ella hasta tener la concha frente a mi boca. era una imagen gloriosa, un color rosado intenso en los labios, y la punta del clitoris asomando, entre las pareces humedas de sus labios. lo terminé de descubrir con la lengua, acariciandolo suavemente y despues lo agarré entre mis labios y succionando suavemente lo empecé a aplastar con la lengua. habrán sido dos minutos así y ella se dio vuelta, ofreciendome sus caderas frente a mi cara y metiendose mi pija en su boca deliciosa.
Segui chupando su clitoris, pero empecé a meter un dedo en su concha, que ardía y estaba mojada, muy mojada. La pentré con un dedo, mientras chupaba su concha, y sentí las convulsiones de su orgasmo, antes de recibir dos fuertes chorros desde su concha. se hizo a un lado y se dio vuelta.
se subió sobre mi y con destreza se metió mi pija despacio, mientras se sentaba sobre mi, empezó a moverse despacio de adelante hacia atras, apretandose fuerte contra mi pelvis.
se movia cada vez mas rapido, hasta que empezó a subir y bajar; yo salia y entraba casi completamente de su conchita, la entrada era devastadora, se escuchaba el golpeteo de sus nalgas contra mis piernas, y la simple visión del espectaculo me empezó a hacer incontenible el orgasmo.
se lo dije, y ella empezó a moverse mas rápido aún, hasta que acabamos juntos, yo en una verdadera explosión de leche caliente dentro suyo y ella en un grito desgarrador. así fue como la dejé ir de mi irrealidad, y me encontré solo en la cama, completamente erecto y necesitando masturbarme con urgencia.
volví a imaginarla, esta vez en la playa, desnuda, masturbandose. se le veia
caliente con su mano frotando su entrepierna, un dedo apenas metido y moviendose rapidamente, con la otra mano se pellizcaba un pezón y se acariciaba todo el seno.
solo imaginarla así me hizo acabar, solo sobre mi cama.