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View Full Version : Con unas copas de mas


aplastado
14-11 2005, 09:16 AM
Nos encontrábamos en una fiesta mi mujer y yo en una población, distante de nuestro lugar de origen, era la boda de un buen amigo de la infancia, la ciudad era calida y nos ubicábamos al fondo del salón en una mesa amplia redonda, junto a nosotros se sentó un joven como de unos 18 años aproximadamente, de aspecto tímido y yo diría que hasta pueblerino, los otros invitados eran personas mayores, por cierto que bastante aburridos.

Cuando nos levantábamos a bailar mi mujer y yo notamos que el muchacho de nuestra mesa no dejaba de ver las piernas a mi mujer, ella usaba esa noche un mini vestido negro de vuelo con tirantes delgados sin brasier (la noche cálida lo ameritaba) su mirada inquieta solo esperaba cualquier giro en el baile que levantara la falda dejando al descubierto algo más que solo las piernas.
Cuando nos sentamos ella me dijo:

– le voy a dar una lección a este chaval calenturiento ¿estas de acuerdo?
- como tu quieras-, le contesté

Ella se puso la servilleta sobre los muslos y empezó a rascarse descuidadamente las dos piernas levantando cada vez más el vestido con sus movimientos y fingiendo que no se daba cuenta de la insistente mirada del muchacho, quien se encontraba junto a mi ella en su extremo izquierdo.

Posteriormente cruzó la pierna izquierda y se recargó sobre mí con gesto cariñoso, yo la abracé y con mi mano acaricie su pierna levantando un poco más el vestido hasta descubrir el inicio de sus nalgas, dirigí una mirada distraída al chico y este se encontraba verdaderamente embobado con lo que observaba.

Mi mujer se encontraba muy contenta y tomo varias copas que la pusieron aún mas alegre y desinhibida, yo tuve que medirme porque sabía que tendría que manejar nos levantamos de nuevo a bailar y esta vez se puso a mover y girar sin ninguna medida mostrando en cada giro un poco más de sus nalgas debido a que la tanga negra y transparente que llevaba no la cubría mucho en realidad, haciendo juego con las pantimedias de tono negro muy suave de esas que les dicen “alas de mosca”

Después de algunos minutos las personas mayores que nos acompañaban en la mesa le dijeron al chico que porque no bailaba para no aburrirse y el tímidamente respondió que no tenia con quién pero que no se preocuparan que así estaba bien

Le comenté a mi mujer que lo sacara a bailar, si él aceptaba, claro, y así lo hizo un tanto sorprendido pero aceptó la invitación.

La pieza musical era tranquila así que ella se pego al cuerpo del muchacho con naturalidad, sintiendo como la respiración de él se agitaba con su cercanía haciéndola recordar la timidez y excitación que sentía ella a esa misma edad con los chicos de su escuela.

El no decía palabra quizá porque nada venía a su mente ella aprovechó esa timidez para ser mas osada y apretó los pechos contra el pecho de él para que sintiera mas cerca sus pezones que se tornaban erectos y sensibles.
El solo atinó a decir con voz entrecortada

– bailas muy bien
- Gracias-, le contesto mi mujer. En cambio yo tengo dos pies izquierdos.

La pieza terminó y se dirigieron nuevamente a la mesa, tratando de ser cortés el chico quiso acercar la silla a ella y descuidadamente le derramó un vaso con agua mineral al momento que ella se sentaba mojando su vestido en medio de las piernas, como un acto reflejo ella alzo el vestido para escurrir el agua dejando al descubierto las piernas y la tanga que al parecer también se mojó, el muchacho se puso rojo de la pena y se deshacía en disculpas

– no tengas cuidado-, le dijo ella para tranquilizarlo, - fue accidental.

Me dijo que tendría que ir al tocador que si la podía acompañar pero en ese momento mi amigo el anfitrión me dijo que le acompañara para darle mi opinión sobre algo, el chico se apresuró a decir

– yo te acompaño se donde está el tocador es lo menos que puedo hacer.

Lo que sucedió en adelante ella me lo contó después.

Mi mujer aceptó y se levantaron de la mesa, el comentó que en la parte posterior del salón se ubicaban los baños de los empleados de la cocina y casi siempre estaban desocupados, se encaminaron por un patio externo con poca iluminación, las ventanas de la cocina se veía en el extremo izquierdo.

Mi mujer al sentir el aire fresco del exterior se sintió un poca mas mareada por los efectos del alcohol y le dijo al chico:

-Sujetame para no dar un traspié,

en ese momento el la tomo por la cintura y ella por la espalda, caminaron hasta el final del patio hasta un rincón donde se ubicaba una escalera de caracol de metal y una puerta, el muchacho le comentó que el baño de hombres estaba abajo y el de mujeres arriba que la esperaría abajo hasta que ella estuviera lista,

-Bueno, como gustes

Comenzó a subir por la escalera de metal y en el tercer escalón ella dio un traspié que la hizo caer hacia delante agachándose de manera que con el movimiento la falda se levantó y dejó las nalgas al descubierto, el brillo especial que le daban las pantimedias iluminadas con aquella tenue luz las hacia verdaderamente apetecibles y el muchacho con la intención de ayudarla a levantarse coloco las dos palmas de la mano sobre las nalgas y sin soltarla le pregunto:

-¿Te lastimaste?
–creo que no, pero mejor ayúdame a subir antes que me pase algo peor.
-De acuerdo

Llegaron hasta arriba y se percataron que la puerta no podía cerrarse por completo por carecer de cerradura así que el comento que se quedaría en la entrada para evitar que la puerta se abriera,

-bueno como quieras le dijo mi mujer.

Al fondo del baño se encontraba una pequeña banca de madera y sobre el muro el secador de aire para las manos, ella se humedeció la mancha del vestido con agua y acercándose al secador se levantó por completo el vestido para que el aire le diera mas cerca, sabia que el chico estaría viendo de manera que sintiendo mojado también las pantimedias se introdujo la mano izquierda entre el nylon de la panti y comenzó a bajarla hasta la mitad de los muslos, descubriendo el triangulo de su tanga por el cual se transparentaban los bellos del pubis, sintiéndose excitada, esta vez se introdujo la mano en la tanga y comenzó acariciar su monte de Venus y cuando uno de sus dedos comenzaba a introducirse por la vagina, se apagó la luz del baño y todo quedó a oscuras

-¿Que pasó?- pregunto ella
-Creo que hubo un apagón-, le contesto el muchacho
-Vaya ahora que hacemos no veo nada, y apenas alcancé a secarme.
-Quieres que te ayude para que no te vayas a caer,
-bueno- acércate a tientas aquí me encuentro

Él caminó despacio con los brazos extendidos hasta ella y lo primero que sintió fue la redondez de uno de sus senos, al sentirlo subió la mano hacia el hombro y con esto el tirante del vestido se cayo descubriéndolo por completo, claro que no podía verlo pero su piel desnuda era una sensación excitante, bajo nuevamente la mano sin separarla del pecho como si fuera a escaparse, toco el pezón por un momento, le devolvió el tirante del vestido al hombro y después rodeándola por la cintura le dijo:

–Cuando tu digas nos vamos
-Sabes una cosa aún no me he terminado de vestir tengo las medias casi hasta abajo,

el muchacho mas emocionado le dijo:

-pues te ayudo a vestir ¿te parece?

Sin esperar respuesta de su parte, se sentó sobre el banco de junto y esta vez en la más completa oscuridad mi mujer sintió como las manos del muchacho se deslizaban de sus muslos hacia arriba hasta el principio de las nalgas que se encontraban frescas y suaves con movimientos lentos sus dedos se dirigieron al frente hasta su vagina y con gran nerviosismo el chico buscó la tanga para subirla pero ella mas caliente que nunca se inclino hacia atrás y cayo de sentón sobre el, poniendo su culo sobre el pene del muchacho, ella con cierta malicia le dijo:

–oye ¿que es esto? que esta bien duro, ¿tus llaves?

y en seguida bajo la mano por la entrepierna de él, sintiendo su pene erecto, ella exclamo excitada

–¡que rico!

y comenzó a tallar sus redondas nalgotas sobre el pene de el muchacho, que ya lo tenía fuera del pantalón, las manos del muchacho habían bajado de nuevo los tirantes y sujetando las chichis con cada mano en movimientos circulares apretaba sus pezones con fuerza, las pantimedias no estaban abajo por completo así que no pudo penetrarla, pero ella se volteo hacia el y tanteando en la oscuridad de rodillas busco con las manos extendidas el pene del muchacho, lo acaricio subiendo y bajando la mano apretando bien aquel falo caliente y el glande hasta que el con movimientos violentos de la cadera eyaculó con una fuerza tal que arrojo el semen sobre los pechos de ella, quién para entonces tenia el mini vestido quien sabe donde exactamente.

Se encaminaron de nuevo al salón y mi mujer le dijo que no le contara lo sucedido a nadie, el chico se acercó a su oído y le susurró

–después quiero que me enseñes a bailar

De pronto y para romper el encanto la luz llegó y con ella el pudor, mi mujer se levanto y apresuradamente se acercó al lavabo para asearse la chorreada de él, le dijo que lo esperara afuera que estaría lista en cualquier momento.

sexynight
22-11 2005, 07:24 PM
jejejeje pobre chico... se quedo con las ganas....buen relato, te felicito...

Andariego
22-11 2005, 07:35 PM
Pues si, estuvo divertido y cachondo. Afortunádamente ustedes tienen apertura y buena comunicación, así pueden reirse del antojo insatisfecho del chavito ese.

aplastado
24-11 2005, 08:28 AM
Agradezco sus comentarios, solo quiero agregar que los dos ultimos parrafos del relato estan mal editados porque primero debe ir de pronto y para romper el encanto,,, y al final donde dice se encaminaron de nuevo al salon,,,

se pierde un poco la secuencia en mi opinion

gracias

warnerazofeifazumbado
12-12 2005, 06:00 PM
estuvo buenisimo tu relato me calento mucho ese morbo que le diste....

the_golden_boy
24-02 2007, 06:16 PM
¡¡Que interesante noche!!:D muy buen relato, que bueno que hay esa excelente comunicacion con tu esposa