Anonimo
10-12 2002, 04:26 PM
Todas mis primas tengo en total cuatro primas analía, mariela, sandra y maría josé; las dos primeras, analía y mariela, son hermanas, la tercera, sandra, es una prima en común. el primer acercamiento al sexo fue con la mayor de todas. yo tenía sólo 7 años y ella 16. no sé si alguna vez notaron los globos... de aire que se forman en la ropa de baño, y de los que al reventar salen burbujas; pues bien, de niño podía pasarme las tardes reventando dichos globos.
una tarde, estábamos en la pileta mi hermana, dos de mis primas, analía y mariela, que son hermanas, y yo. con toda mi inocencia, me arrojé sobre analía para reventarle el globo de su maya, sólo que no era un globo sino uno de sus pechos que recién estaban creciendo, lo que provocó que mi tía me echara de la pileta y de su casa.
ese día me quedé a dormir en la casa de mi abuela que vive al lado de mi tía. me fui a dormir al cuarto de huéspedes como a las once, cuando llegó mi prima y me dijo que quería hablar conmigo. cerró la puerta de la habitación y se sentó a mi lado en la cama sacándome el canzoncillo. yo creí que me pegaría o algo así, ya que con la fuerza que me había arrojado por la tarde sobre su pecho le había provocado un profundo dolor, a lo que ella había respondido con un grito.
pero mayor fue mi sorpresa cuando se acercó con la boca a mi pene y comenzó a chuparlo. yo realmente no entendía lo que pasaba, ya que a mi edad todavía no había descubierto nada sobre el sexo, pero me dejé llevar por el inmenso placer que me producía. ella continuó chupándome más y más, sacó mi pene de su boca y se metió mis huevos, lo que me produjo un placer enorme.
me tomó la mano y se la puso en la vagina, obligándome a que la frotara con fuerza mientras me chupaba el pene. luego se sentó enfrente de mí y, para mi asombro, se metió mi mano entera en la vagina, mientras me masturbaba. de repente toda la leche salió de mi pene y quedé exhausto, sin entender lo que pasaba pero con una alegría inconmensurable.
mi prima se retiró de la pieza y yo, sin moverme, me dormí en esa posición. con ella nunca más hablé del tema ni tuve otra relación, aunque la sigo viendo. no tuve otra relación tan fuerte hasta 4 años después, con sandra. yo tenía 11 y ella 6. el problema es que yo había descubierto el sexo muy joven y me había encantado.
pero los demás chicos de mi edad recién comenzaban a masturbarse. yo intentaba hacerlo pero no me satisfacía en absoluto. con sandra era con la que mejor me llevaba de toda la familia. jugábamos mucho. una vez, jugando al escondite con los chicos y chicas del barrio, me escondí junto a sandra detrás de la casa de una vecina.
había poco espacio, por lo que nos apretamos mucho para intentar no ser decubiertos. en ese instante, me di cuenta de lo mucho que me calentaba mi primita. apreté mi pubis contra su culo lo más que pude. ya estaba realmente excitado y tenía el tronco duro. ella no sabía lo que pasaba pero se volteó para ver mi verga y se rió con muchas ganas, no supe muy bien por qué y nunca me atreví a preguntarle.
en ese instante, tomé su mano y la puse dentro de mi ropa interior para que me agarrara el pene tal como lo había hecho mi prima mayor años atrás. cuando comenzó a manoseármelo, sin saber muy bien cómo ya que nunca lo había hecho, salió la vecina y nos echamos a correr. días después se quedó a dormir en casa.
esa noche estábamos en mi pieza. no dormía en la pieza de mi hermana ya que decía que con ella se aburría y, como éramos niños, nadie se interponía. ya en mi pieza, me acosté en la cama boca abajo, de modo que mi cabeza quedaba fuera del colchón, y ella se sentó en el piso enfrente de mí. ella llevaba puesta una bombacha de mi hermana que le quedaba grande y dejaba ver su rosadita vagina, lo cual me calentó sobremanera, y comencé a tocarme intentando que no se diera cuenta.
cuando lo advirtió, se acostó, se tapó y me despidió hasta el otro día. yo había quedado realmente caliente, así que esperé a que se durmiera y metí la mano debajo de su bombacha, a lo que mi primita respondió cerrando las piernas. me acosté en mi cama y comencé a masturbarme hasta que acabé. luego comencé a pensar que quizás ella no estaba preparada para eso, tal como yo lo había estado cuando tenía sólo un año más que ella.
pasó mucho tiempo hasta que mi prima volvió a dormir en casa. ese día vinieron ella y su hermano. todo lo que pasó hasta que nos fuimos a dormir a mi pieza no tiene importancia, sólo que yo le pedí perdón por los momentos de acoso a los que la había sometido y ella me disculpó. pero esa noche pasó lo que nunca pensé.
una vez dormido mi primo, noté que sandra se levantaba de su cama y se acercaba a la mía para meter la mano por debajo de mi calzoncillo, tal como lo había hecho yomeses atrás. comenzó a masturbarme con su manita creyéndome dormido. metió la cabeza bajo las sábanas y comenzó a sobarme el fierro (a esa edad, el alambre).
en ese momento, no aguanté más y la tomé por la nuca para besarla en la boca. ella se corrió y le dije que después de lo que había hecho no podía decir que no. después de todo, ahora podía ir hasta el final ya que había comenzado ella. le saqué el camisón que tenía puesto, quedando ella desnuda. confirmé que se estaba masturbando cuando me chupaba la mascota.
entonces empecé a chuparle la vegina, separé los labios y le metí la lengua. ella se encorvaba cada vez más, gimiendo de placer y mordiendo una almohada para no gritar y despertar a mi primo, su hermano. subí y le chupé los pechos, todavía chatos, con sus pezones duros de placer. abrí sus piernas y le metí mi pene duro muy suavemente, ya que no quería que le doliese y se asustase.
tenía la vagina muy cerrada y cada vez que metía y sacaba mi verga sentia cómo me raspaban las paredes de su vagina. llegando al final, la saqué de su chucha y le pedí que me la besara. ella, sin más ni más, se la metió en la boca. no pude soportar más y acabé; mi leche se salía de sus labios y ella sacaba su lengüita y se lo tragaba todo.
me limpió con la lengua y el resto se lo froté con la punta de mi pene en su pechito. luego se fue adormir a su cama sin decir nada. al otro día, cuando me desperté, ya se habían ido. con esta prima sí volví a repetir la experiencia siete u ocho veces más, pero con espacios largos de tiempo entre uno y otro.
pasaban los años y la hermana de analía (con la que debuté), mi segunda prima mariela, estaba desarrollándose y se ponía cada vez más linda. ella era la favorecida ya que analía no era muy linda que digamos. pero mariela era por esos tiempos una chica hermosa, con ojos celestes, rubia, muy buenas caderas y culo en forma de corazón, pechos redonditos y pequeños.
ya me calentaba mucho y quería provocar un encuentro. esto sucedió cuando ella tenía 18 y yo 16. como ya dije, la casa de mi abuela estaba pegada a la de mi tía. al atardecer, yo saltaba el paredón que separaba los patios y espiaba a mis primas por la ventana de su habitación. ese día me asomé y no estaban en la pieza, las busqué en la cocina y tampoco.
parecía no haber nadie en la casa, cosa que me extrañó ya que la casa de mi tía no tiene rejas y ese es un barrio poco seguro para dejar la casa sola. me decidí y entré por la ventana de la pieza de mis primas. enorme fue la sorpresa, la grata sorpresa, cuando vi a mi prima en el baño, de pie pero encorvada de modo tal que su hermoso culo sobresalía y apuntaba hacia la puerta o sea hacia mí.
no sabía qué estaba haciendo, nunca lo supe, pero me quedé allí parado mirando. cuando ella se dio la vuelta y me vio allí, se acercó y me pegó un cachetazo. sin duda alguna, esta prima no era tan puta como su hermana. le dije que no se enojara y que, para estar a mano, me iba a desnudar. ella me dijo que no fuera loco pero igual lo hice.
allí estábamos, yo desnudo y ella sólo con un vestidito, ya que había comprobado que no tenía bombacha y tampoco corpiño. resaltaban sus pezones duros, lo cual me calentó e hizo que mi pene se levantara. ella hizo un gesto de horror al ver mi verga y me dijo que me calmara, tal vez por los ojos de lujuria que seguramente con la calentura que tenía no supe ocultar..
me acerqué y le acaricié los muslos, luego la vagina, y en el instante en que le iba a meter un dedo en su vagina me pegó otro cachetazo. después de esa día nunca más volvimos a hablar como lo hacíamos, pero los dos sabemos que hay algo que es inevitable y que tarde o temprano tendrá que suceder. fin bigotito
una tarde, estábamos en la pileta mi hermana, dos de mis primas, analía y mariela, que son hermanas, y yo. con toda mi inocencia, me arrojé sobre analía para reventarle el globo de su maya, sólo que no era un globo sino uno de sus pechos que recién estaban creciendo, lo que provocó que mi tía me echara de la pileta y de su casa.
ese día me quedé a dormir en la casa de mi abuela que vive al lado de mi tía. me fui a dormir al cuarto de huéspedes como a las once, cuando llegó mi prima y me dijo que quería hablar conmigo. cerró la puerta de la habitación y se sentó a mi lado en la cama sacándome el canzoncillo. yo creí que me pegaría o algo así, ya que con la fuerza que me había arrojado por la tarde sobre su pecho le había provocado un profundo dolor, a lo que ella había respondido con un grito.
pero mayor fue mi sorpresa cuando se acercó con la boca a mi pene y comenzó a chuparlo. yo realmente no entendía lo que pasaba, ya que a mi edad todavía no había descubierto nada sobre el sexo, pero me dejé llevar por el inmenso placer que me producía. ella continuó chupándome más y más, sacó mi pene de su boca y se metió mis huevos, lo que me produjo un placer enorme.
me tomó la mano y se la puso en la vagina, obligándome a que la frotara con fuerza mientras me chupaba el pene. luego se sentó enfrente de mí y, para mi asombro, se metió mi mano entera en la vagina, mientras me masturbaba. de repente toda la leche salió de mi pene y quedé exhausto, sin entender lo que pasaba pero con una alegría inconmensurable.
mi prima se retiró de la pieza y yo, sin moverme, me dormí en esa posición. con ella nunca más hablé del tema ni tuve otra relación, aunque la sigo viendo. no tuve otra relación tan fuerte hasta 4 años después, con sandra. yo tenía 11 y ella 6. el problema es que yo había descubierto el sexo muy joven y me había encantado.
pero los demás chicos de mi edad recién comenzaban a masturbarse. yo intentaba hacerlo pero no me satisfacía en absoluto. con sandra era con la que mejor me llevaba de toda la familia. jugábamos mucho. una vez, jugando al escondite con los chicos y chicas del barrio, me escondí junto a sandra detrás de la casa de una vecina.
había poco espacio, por lo que nos apretamos mucho para intentar no ser decubiertos. en ese instante, me di cuenta de lo mucho que me calentaba mi primita. apreté mi pubis contra su culo lo más que pude. ya estaba realmente excitado y tenía el tronco duro. ella no sabía lo que pasaba pero se volteó para ver mi verga y se rió con muchas ganas, no supe muy bien por qué y nunca me atreví a preguntarle.
en ese instante, tomé su mano y la puse dentro de mi ropa interior para que me agarrara el pene tal como lo había hecho mi prima mayor años atrás. cuando comenzó a manoseármelo, sin saber muy bien cómo ya que nunca lo había hecho, salió la vecina y nos echamos a correr. días después se quedó a dormir en casa.
esa noche estábamos en mi pieza. no dormía en la pieza de mi hermana ya que decía que con ella se aburría y, como éramos niños, nadie se interponía. ya en mi pieza, me acosté en la cama boca abajo, de modo que mi cabeza quedaba fuera del colchón, y ella se sentó en el piso enfrente de mí. ella llevaba puesta una bombacha de mi hermana que le quedaba grande y dejaba ver su rosadita vagina, lo cual me calentó sobremanera, y comencé a tocarme intentando que no se diera cuenta.
cuando lo advirtió, se acostó, se tapó y me despidió hasta el otro día. yo había quedado realmente caliente, así que esperé a que se durmiera y metí la mano debajo de su bombacha, a lo que mi primita respondió cerrando las piernas. me acosté en mi cama y comencé a masturbarme hasta que acabé. luego comencé a pensar que quizás ella no estaba preparada para eso, tal como yo lo había estado cuando tenía sólo un año más que ella.
pasó mucho tiempo hasta que mi prima volvió a dormir en casa. ese día vinieron ella y su hermano. todo lo que pasó hasta que nos fuimos a dormir a mi pieza no tiene importancia, sólo que yo le pedí perdón por los momentos de acoso a los que la había sometido y ella me disculpó. pero esa noche pasó lo que nunca pensé.
una vez dormido mi primo, noté que sandra se levantaba de su cama y se acercaba a la mía para meter la mano por debajo de mi calzoncillo, tal como lo había hecho yomeses atrás. comenzó a masturbarme con su manita creyéndome dormido. metió la cabeza bajo las sábanas y comenzó a sobarme el fierro (a esa edad, el alambre).
en ese momento, no aguanté más y la tomé por la nuca para besarla en la boca. ella se corrió y le dije que después de lo que había hecho no podía decir que no. después de todo, ahora podía ir hasta el final ya que había comenzado ella. le saqué el camisón que tenía puesto, quedando ella desnuda. confirmé que se estaba masturbando cuando me chupaba la mascota.
entonces empecé a chuparle la vegina, separé los labios y le metí la lengua. ella se encorvaba cada vez más, gimiendo de placer y mordiendo una almohada para no gritar y despertar a mi primo, su hermano. subí y le chupé los pechos, todavía chatos, con sus pezones duros de placer. abrí sus piernas y le metí mi pene duro muy suavemente, ya que no quería que le doliese y se asustase.
tenía la vagina muy cerrada y cada vez que metía y sacaba mi verga sentia cómo me raspaban las paredes de su vagina. llegando al final, la saqué de su chucha y le pedí que me la besara. ella, sin más ni más, se la metió en la boca. no pude soportar más y acabé; mi leche se salía de sus labios y ella sacaba su lengüita y se lo tragaba todo.
me limpió con la lengua y el resto se lo froté con la punta de mi pene en su pechito. luego se fue adormir a su cama sin decir nada. al otro día, cuando me desperté, ya se habían ido. con esta prima sí volví a repetir la experiencia siete u ocho veces más, pero con espacios largos de tiempo entre uno y otro.
pasaban los años y la hermana de analía (con la que debuté), mi segunda prima mariela, estaba desarrollándose y se ponía cada vez más linda. ella era la favorecida ya que analía no era muy linda que digamos. pero mariela era por esos tiempos una chica hermosa, con ojos celestes, rubia, muy buenas caderas y culo en forma de corazón, pechos redonditos y pequeños.
ya me calentaba mucho y quería provocar un encuentro. esto sucedió cuando ella tenía 18 y yo 16. como ya dije, la casa de mi abuela estaba pegada a la de mi tía. al atardecer, yo saltaba el paredón que separaba los patios y espiaba a mis primas por la ventana de su habitación. ese día me asomé y no estaban en la pieza, las busqué en la cocina y tampoco.
parecía no haber nadie en la casa, cosa que me extrañó ya que la casa de mi tía no tiene rejas y ese es un barrio poco seguro para dejar la casa sola. me decidí y entré por la ventana de la pieza de mis primas. enorme fue la sorpresa, la grata sorpresa, cuando vi a mi prima en el baño, de pie pero encorvada de modo tal que su hermoso culo sobresalía y apuntaba hacia la puerta o sea hacia mí.
no sabía qué estaba haciendo, nunca lo supe, pero me quedé allí parado mirando. cuando ella se dio la vuelta y me vio allí, se acercó y me pegó un cachetazo. sin duda alguna, esta prima no era tan puta como su hermana. le dije que no se enojara y que, para estar a mano, me iba a desnudar. ella me dijo que no fuera loco pero igual lo hice.
allí estábamos, yo desnudo y ella sólo con un vestidito, ya que había comprobado que no tenía bombacha y tampoco corpiño. resaltaban sus pezones duros, lo cual me calentó e hizo que mi pene se levantara. ella hizo un gesto de horror al ver mi verga y me dijo que me calmara, tal vez por los ojos de lujuria que seguramente con la calentura que tenía no supe ocultar..
me acerqué y le acaricié los muslos, luego la vagina, y en el instante en que le iba a meter un dedo en su vagina me pegó otro cachetazo. después de esa día nunca más volvimos a hablar como lo hacíamos, pero los dos sabemos que hay algo que es inevitable y que tarde o temprano tendrá que suceder. fin bigotito