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View Full Version : Mi hermana y yo


Anonimo
10-12 2002, 04:26 PM
Esta historia es verídica y al verdad no había querido compartirla hasta que supe de este lugar :
todo sucedió una noche, cuando yo tenia 14 años de edad. mi familia es chica ya que mi padre murió cuando yo era pequeño, tengo dos hermanas y nos encanta cenar en familia todas las noches. pero una... de esas noches fue especial para mi.

terminamos de cenar y nos levantamos, mi hermana y yo nos fuimos al televisor, y mi madre se fue a la cocina. yo estuve unos minutos con mi hermana viendo la programación, hasta que vi que se dormía. entonces empece a escuchar ruidos y me levanté me dirigí a la cocina de donde provenían. la puerta estaba entreabierta, y me quede allí, viendo a mi madre, pero sin que ella me pudiera ver.

estaba de espaldas, frente a la mesa de la cocina, preparando seguramente la comida del día siguiente. no lo podía creer. mi madre estaba haciendo ruidos como los que suenan en la películas pornográficas se poso en su culo, empezando a manosear sus dos nalgas. ella interrumpió lo que estaba haciendo, pero no se giró.

parecía concentrada en lo que sentía. con su otra mano agarro desde atrás sus tetas, y se dedico a sobarlas, deteniéndose para pellizcar sus pezones. eran unos pechos grandes, firmes, sorprendentes para su edad, y sus pezones se habían puesto duros como una piedra. su masaje en sus nalgas era cada vez más fuerte, y lentamente se acercaba a su hendidura.

entonces ella separó las piernas, y reclinó su cuerpo con las manos apoyadas en la mesa de la cocina. desde mi escondrijo en la puerta puede ver perfectamente su perfecto culo marcado en la falda. sin dejar sus pechos, su otra mano dejó sus nalgas, y desde atrás agarró su sexo con fuerza. pude escuchar el gemido de mi madre.

sus gemidos, aunque mientras jugaba y veía su reacción, mi mano había bajado hasta la cremallera del pantalón, y había sacado mi pene erecto del mismo. me estaba masturbando mientras veía a mi madre ir hacia el orgasmo. solo esperaba que mi hermana no se despertara, pero ese miedo aumentaba mi excitación.

entonces me volví loco de lujuria y hice algo sin pensar en las consecuencias. entré en la cocina, con el pene en la mano, me planté al lado de mi madre, cuya boca, sentada en la silla, quedó a la altura de mi sexo. ella, a punto del orgasmo, no se dio cuenta de mi presencia hasta que apoyé mi glande en sus labios.

entonces sucedió lo peor. me miró aterrorizada, se levantó de golpe, yo a mi vez me asusté y dejé de jugar mentalmente con ella. nos quedamos mirándonos, sin decir nada, y sin poder soportar la situación me di la vuelta y me encerré en mi cuarto. pasé mucho rato estirado en la cama, con la luz apagada, sintiendo como mi corazón latía muy rápido, sin poder pensar en las consecuencias de lo que había pasado.

es cierto que estaba excitado pero¡era mi madre, y yo me había vuelto loco. !

al cabo de un par de horas de lo sucedido, con la casa totalmente silenciosa, escuché unos pasos en el pasillo que se detenían delante de mi puerta. esta se abrió lentamente y entró mi madre, que fue a sentarse a mi lado, en la cama en la que estaba tumbado.

temblaba esperando su reacción, ante la bronca que podía caerme. - hijo, tenemos que hablar de lo que ha pasado. no se cuánto rato has estado mirando en la cocina, pero has de saber que no suelo hacer estas cosas.

hablaba con suavidad, por lo que intuí que más que bronca vendría un sermón educativo, lo que me tranquilizó un poco.

- entiendo que a tus dieciséis años el sexo es muy importante para ti, y que no habrás tenido experiencias con mujeres. - te has dejado dominar por lo que veías, y por eso has actuado como lo has hecho. sé que he reaccionado con brusquedad al ver tu sexo cerca de mi cara. no quería asustarte.

me sorprendía a mi mismo, puesto que empecé a notar como de nuevo sufría una erección, y por desgracia bastante evidente, puesto que abultaba en los pantalones de mi pijama, y no estaba cubierto por ninguna sábana.

pensé si en la penumbra de la habitación ella lo notaría. - hijo, vamos a hacer como si nada de esto hubiera pasado - dijo.

vi su mirada dirigirse a mi sexo, y se dio cuenta de mi erección, aunque enseguida desvió la mirada. yo volvía a estar loco de excitación al tenerla a mi lado en la cama, vestida tan solo con un camisón largo.

- mamá, se que no tenía que haberlo hecho. pero no pude contenerme. te vi en la cocina, suspirando, gimiendo, sentía tu excitación, y perdí la cabeza. me pasó lo mismo que me está pasando ahora. antes de que pudiese reaccionar cogí su mano y la posé encima de mi sexo, para que sintiera totalmente como estaba mi polla.

- mamá, no puedo evitarlo, mira como estoy. ella hizo un pequeño esfuerzo para retirar su mano, pero ante mi resistencia, cejó en su empeño, dejando su palma apoyada en mi pene. poco a poco sus dedos fueron dibujando el contorno del mismo, y pasó de tener la mano apoyada a estar agarrándola a través del fino pantalón del pijama.

- hijo, no puede ser. no ves que esto es malo. llegará el momento en que disfrutarás del sexo con tu mujer. mientras ella hablaba, mi mano sobre la suya empezó un suave movimiento arriba y abajo en mi pene. a la vez, dejé que mi otra mano se apoyará en su rodilla, justo donde le acababa el camisón. ella estaba en silencio.

había dejado de mirarme y tenía la vista fija en la pared. mi mano fue subiendo desde su rodilla, levantándole el camisón. escuchaba como se aceleraba su respiración. vi como debajo del camisón se endurecían sus pezones. mi mano seguía subiendo por sus muslos, hasta que contactó con los pelos de su sexo.

no llevaba bragas. dejé de hacer fuerza con la mano que sujetaba la suya sobre mi pene, y para mi placer ella no se detuvo. seguía masturbándome lentamente, como si no se diera cuenta de lo que hacía. pero evidentemente lo estaba sintiendo, igual que sintió como mi otra mano se abría paso hacia su sexo, y abrió las piernas para que pudiera tener mejor acceso.

apoyé mi mano en sus vagina, sintiéndola mojada, caliente, recorrí con mis dedos su abertura, y ella empezó a gemir dulcemente. la cogí por los hombros, e hice que se estirara en la cama. ella evitaba mirarme directamente. subí el camisón por encima de sus pechos, y entonces pude verlos por primera vez.

eran magníficos. sus pezones turgentes pedían ser besados, y mi lengua los recorrió en círculos cada vez mas pequeños. con mis dientes jugué a mordisquearlos, y cada vez ella me respondía con un gemido. mi lengua fue bajando por su cuerpo, jugó con su ombligo, y por fin hundí mi cabeza en su sexo. su olor me llenaba por completo.

mi lengua buscó su clítoris, e inició caricias de abajo a arriba. ella se arqueó buscando un mejor contacto, y sus manos se posaron en mi cabeza, apretándola para aumentar la sensación. aceleré las caricias de mi lengua, y sentí como todo su cuerpo reaccionaba, se movía cada vez más rápido. sin dejar de jugar con mi lengua, cambie la posición encima suyo de forma que mi polla quedó a la altura de su boca.

no reaccionaba. puse mi glande en sus labios, pero no lo tomaba. entonces paré un momento mis caricias, d seguí con mi lengua en su clítoris, y esta vez introduje dos dedos en su sexo, notando como saltaba al sentir la presencia de mis dedos en su interior. estaba descontrolada. su lengua recorría mi pene de arriba abajo, y con sus labios succionaba mi glande.

dejé caer mi peso sobre ella, y mi pene se introdujo completamente en su boca. inicié un movimiento follándomela por la boca. sentí que me iba a correr. mi sexo estaba a punto de explotar. ella lo sintió, y a su vez empezó a derramar una inmensa cantidad de flujo por su vagina. nos íbamos a correr los dos.

y entonces explote, me corrí como nunca lo había hecho. llene su boca con mi leche, y ella a su vez arqueó su cuerpo en la cama, traspasada por un orgasmo bestial. mi leche se derramaba por las comisuras de sus labios, abierto para dejar escapar un intenso grito, ahogado por mi pene en sus labios. nos quedamos quietos un momento, pero a pesar de mi corrida yo aun estaba excitado.

la sola idea de que era mi madre la que estaba debajo mío me volvía loco. no quería dejarla reaccionar, y acerqué mi boca a la suya, mi lengua separó sus labios y buscó la suya. la encontré, y después de una leve vacilación me respondió. sentía el sabor de mi propio semen en su boca. mis manos buscaron de nuevo sus pechos, y sus pezones respondieron a mis caricias.

volví a introducir mis dedos en su vagina, totalmente empapada, y sentí por el movimiento de sus caderas que ella estaba dispuesta a más. me tumbé encima suyo, con mi polla de nuevo erecta apoyada en la entrada de su sexo, y entonces la miré directamente a los ojos, sin que ella pudiera evitar mi mirada.

- mamá, te voy a coger. quiero que sientas mi pene en tu interior. - no por favor, eso no - me dijo. no le hice caso, y empuje con fuerza sintiendo que mi pene entraba entero en su vagina totalmente lubricada.

empujé aun más, y me empecé a mover encima suyo. sus piernas se cerraron por detrás de mi cintura, y cada vez que se la metía, empujaban para sentirla más profunda.

- más, más, dame más, hijo. no puedo soportarlo, es brutal, ahhh!

mi boca buscó su pezón, mordiéndolo, mientras sentía como me venía otra vez el orgasmo. su ritmo se aceleraba. mi mano se introdujo entre su cuerpo y la cama y agarró con fuerza su culo, presionando para clavar más hondo mi polla. noté que mi dedo se había situado en la abertura de su ano, y presioné sin compasión, introduciéndolo de golpe.

escuché su grito de dolor. sin dejar de moverme encima suyo, saqué mi dedo de su ano, y esta vez introduje dos de golpe. de nuevo puede escuchar su grito. mis dedos sentían mi pene a través de la fina pared que separaba su vagina de su ano. este contacto me enloqueció aun más. a ella también la estaba volviendo loca.

se retorcía debajo mío, jadeando, gimiendo. - ahhhhh! me perforas. no lo aguanto. me voy a venir . dame tu leche, inúndame ... - si mamá, voy a reventar en tu interior, toma mi leche . y entonces sentí como mi semen subía por el pene , con tanta presión que el placer se mezclo con algo de dolor que aun aumentaba más el propio placer.

empujé con fuerza a la vez mi polla y mis dedos en su ano, y entonces me corrí. - lo noto, te estás corriendo, hijo, siento tu leche, dioss . me dijo, y ella explotó a su vez en un orgasmo interminable, sintiéndose inundada por la leche de su propio hijo. cuando terminamos se quedó tumbada en la cama, sin decir nada..

yo la ayudé a incorporarse y la acompañé a su habitación. ella estaba aturdida. la dejé en la puerta de su habitación y la vi alejarse de espaldas hacia la cama. cerré la puerta, y esa noche dormí profundamente.

para cualquier comentario mi correo es calenturiento12@yahoo.com espero sus comentarios y prometo contestarle.

ramon
05-11 2004, 03:02 PM
muy bueno pero me gustraia que me enviaras mas relatos de sexo con madres me encanta mi email es eroe_lib@hotmail.com, no sabes cuanto me insita leer estos relatos de madres con sus hijos

pussycat
16-06 2005, 06:02 PM
Qué buenísimo relato!!

Se antoja, de verdad!! Y qué pasó, te volviste a coger a tu mamá?

Otra cosa, porqué dice "mi hermana y yo"??? No que sea fijada, pero bueno, a fin de cuentas lo que interesa es coger rico... :rolleyes:

maalraji
26-09 2005, 06:21 PM
Algo tiene que ver el titulo con el contenido?, aunque el relato es bueno, debe haber concordancia.