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View Full Version : Sara y su lujuria


Lennon
27-09 2005, 05:46 AM
Luego de aquella noche cuando Sara y yo nos hicimos el amor en plena calle y a medianoche nos convertimos en amantes. A la tarde siguiente nos citamos para hablar de lo sucedido en mi casa, donde se encontraban un primo y mi abuela, que para ese entonces pasaba las tardes durmiendo en su cuarto. Mi primo veía la televisión en su cuarto, por lo que a su llegada, comenzamos a platicar en la sala. Me contó acerca de su vida sexual, y entre otras cosas me dijo que lo que habíamos hecho era una locura, pero que existía algo en mí que a ella la ponía bien caliente.

Dicho esto, comencé a acercarmele en el sofá, nos decíamos frases muy sugerentes y comenzamos a besarnos. Sara era una mujer muy dotada para las caricias, así que recorría mi cuerpo con delicadeza y picardía con sus largas y habilidosas manos, con lo cual comenzó a notárseme una erección que casi terminaría en ebullición, lo cual fue impedido cuando sentimos unos pasos descender por la escalera que da a la sala. Era mi primo, quien se disponía a salir, por lo que saludó y enseguida Sara y yo quedabamos solos en la casa, porque mi abuela ya sabía yo que era casi improbable que saliera de su habitación.

Al salir mi primo, Sara continuó con sus caricias y entonces le pedí hacer más íntimo el encuentro, estaba realmente excitado, llevaba un escote que hacía ver sus enormes senos tan erguidos como si fuesen desafiando la gravedad. Ella me preguntó que parte de la casa era la más segura para ella despojarse de sus ropas. Enseguida le sugerí mi habitación, señalandola con mis dedos, y al haber que era la habitación contigua a la de mi abuela, me dijo que ahí no, que podíamos despertarla y ocasionarle un disgusto a mi senil abuelita.

Desesperado, no sabía que hacer. Sentía que si no dejaba salir mi miembro se iba a reventar de lo duro y caliente que lo tenía, jamás me había molestado tanto un pantalon. Fue entonces cuando recordé que en el patio existía un cuarto desde hacía años desocupado, el cual servía como depósito de trastes y muebles viejos. Le pedí que fuesemos allí y para mi sorpresa no le molestó en absoluto lo inadecuado del lugar. Sin dejar de manosearla llegamos al sitio y enseguida bajo su falda, quedando solo en pantaletas. Me dijo "Hoy quiero que pruebes un poco de lo que puedo llegar a hacerte sentir con mi lengua". Arrodillándose y quedando justo frente a mi bulto, que ya no se disimulaba, saco el botón, bajo mi cierre y pantalón. Mi pene casi la cAcheteó cuando al fin estuvo libre de su prisión. "Al fin te veo amiguito, ya que anoche no pude sino sentirte en mis adentros" y con cara de desesperada, comenzó a acariciarlo y pasarselo por toda su hermosa cara, gimiendo y casi maullando.

No aguantaba más, quería pedirle que se lo llevara a su boca, pero ya había aprendido que Sara era una mujer la cual no le gustaba recibir ordenes, y que ella disfrutaba hacer cosas para causar desespero en la intimidad. Así que aguante un par de minutos mientras ella me apretaba las bolas y me dibujaba círculos en el glande, con sus muy preciosas uñas. Para mi sorpresa, cuando por fin se decidió a usar su lengua, lo hizo directamente sobre uno de mis testículos. Puedo recordar que las cosquillas que me provocaba me hicieron arañar la pared, por un momento quería alejarme de ella pero no podía hacerlo, mis piernas no me respondían. Cuando logré bajar su mirada hasta ella, estaba sonriendo perversamente. "Voy a hacer de ti un hombre experimentado" me dijo, y cuando ya mi cuerpo comenzaba a acostumbrarse a esta nueva caricia, se introdujo de un solo bocado todo mi pene en su boca.

Ahhhhh!!!!Sólo un gémido pude exhalar. Jamás había disfrutado tanto el sexo oral. Lo había hecho, pero no con semejante introducción. No quedaba más que dejar que llegase otra vez el aire a mis pulmones, y la cordura a mis acciones. Sara disfrutaba de tener mi miembro en su boca, tenía un ritmo espectacular y en ciertos momentos lograba apretarme la cabeza de mi miembro de forma que podía sentir como se volvían a llenar mis venas. Sentía los primeros espasmos del orgasmo cuando de repente, al ella darse cuenta se detuvo inmisericordemente.

Traté de que no se zafara, pero con ella, hacer cumplir mi voluntad era inútil. Tenía mucho poder sobre mí. Me dijo "Tranquilo bebé, todo a su tiempo". Echo una ojeada a su alrededor, tomó la falda lo cual me causó alarma, pensaba que se iría y me dejaría así. Se dirigió hacia la mesa de una máquina de coser vieja sobre la cual puso su falda para quitarle el polvo y se sentó allí, dejandome ver sus pantys hasta la rodilla.

"Termina de quitarmela y ven a cojerme de verdad". La mesa daba justo a mi cintura, por lo que era perfecta para una penetración estando yo de pie y ella sentada.

Me molestaba un poco mi incapacidad de tomar la iniciativa, pero eso era algo que se podía dicutir después, por ahora tenía un solo objetivo, saciar todas mis ganas sobre ésta espectacular hembra. Me acerqué y le quité su pantys.
Al igual que ella, yo también estaba gratamente sorprendido al ver por primera vez aquella vagina que la noche anterior había servido para alojar tanta lujuria.

Le abrí sus labios color de rosa, era el rosado más intenso que mis ojos habían visto. Toqué con no menos curiosidad su clítoris y lo circundé con mis dedos por unos segundos. Ella jugaba con sus pezones y con mi otra mano, traté de ayudarle en esto, y me dijo

"Mis senos son para otro día" "Anda y no te tardes más, métemelo por favor". Ante tal suplica pude dejar de lado mis intenciones, y dirigiendo mi miembro hacia su raja recién rasurada le introduje poco a poco, centímetro a centímetro toda mi verga.

Al principio nos movíamos muy despacio, sintiendo el inmenso placer de estar de nuevo juntos, unidos en uno solo, carcomidos por el deseo. Nos besamos en esa posición, nos dijimos cosas muy calientes.

De pronto recordé que ese no era lugar para sesiones tan románticas, así paulatinamente fui aumentando el ritmo, con cierto temor de que a Sara no le gustara. Pero ella respondió muy bien a mis intenciones, acercándo un poco más su vulva a la orilla de la mesa para que la penetración fuese más profunda. Ya casi sentía mis todavía humedos huevos pegarle al borde de la mesa y a la firmeza de sus nalgas.

Sus caricias a los pezones se fueron tornando cada vez más intensas, veía como se los pellizcaba mientras yo me moría de ganas ya que eran los senos más grandes que había visto desnudos hasta la fecha, pero respetaba su decisión. Comencé a sentir de nuevo la llegada del orgasmo, le pregunté donde la quería y me dijo que allí mismo pero afuera, así que cuando llegó el momento culminante, retiré mi verga enloquecida y le esparcí todo mi semen por su vientre, llené su ombligo su pubís y su entrepierna.

Cuando abrí los ojos estaba aún masajeándose los senos, con la boca entreabierta. Tomé un poco de leche de la punta de mi glande y la metí en su boca. Parecía ni darse cuenta de lo que estaba yo haciendo, estaba como en trance. Abrió sus grandes ojos color miel y sonrió. "Me gusta como lo haces" me dijo y le ayudé a incorporarse.

"Aun queda mucho por recorrer, pero lo estás haciendo bien". Ya vestidos salimos a la sala donde pasamos media hora más conversando y tratando de acordar un nuevo encuentro.

sexynight
28-09 2005, 09:16 PM
vaya suertudo...... conseguirte con una mujer asi..... muy buen relato.. te felicito.... espero que nos cuentes de tus proximos encuentros con Sara ;)

Lennon
29-09 2005, 07:30 AM
vaya suertudo...... conseguirte con una mujer asi..... muy buen relato.. te felicito.... espero que nos cuentes de tus proximos encuentros con Sara ;)

Hola. Quería agradecerte tu comentario, y tienes razón, fue una suerte que en mi iniciación sexual estuviese una mujer como Sara como principal protagonista. También quería decirte que soy muy caballero y en realidad ese no es su nombre verdadero, pero mi padre me ha enseñado que puedes hablar todo lo que quieras de sexo, pero no debes decir con quien, eso en nuestro país sabes que se ve mal. Quería saber tu edad y de donde escribes, si no te molesta, solo por saber quien opina sobre mis relatos. Hasta pronto y espero poder escribir otra historia con respecto a Sara, hay una en especial que me llena de regocijo al recordarla, y es que en una oportunidad hasta hicimos un trío, pero esa lleva más tiempo de escribir, algún día lo intentaré. Que tengas un feliz día.

Lennon