tamakun
14-09 2005, 05:44 PM
Mi primera experiencia, ¡sorprendente!
Bueno queridos amigos, voy a empezar con una serie de relatos sobre experiencias 100% reales, que han ocurrido durante mi vida; espero que les gusten.
Cuando tenía aproximadamente 12 años, salí del colegio como a las 5 PM y fuimos con varios compañeros a jugar basketball en la cancha de un parque cercano, después de jugar un buen rato; me sali de la cancha para que jugara otro compañero.
Me senté en una banca para mirar el resto del juego. En ese instante se sentó a mi lado una estudiante de un grado mas alto tenia 14 años aproximadamente; era una niña muy linda, cabello castaño claro, ojos verdes 1.65 de estatura un, cuerpo muy bien formado y unas lindas piernas que mostraba coquetamente usando una falda muy corta.
Ella me dijo “mono juegas muy bien”, yo le dije muchas gracias... tu también juegas?, no, me respondió, yo solo hago aeróbicos. (con razón tiene ese cuerpazo pensé).
Estuvimos allí como una hora comentando sobre el partido y conociéndonos un poco, fue tanto el entusiasmo de nuestra charla que nos quedamos solos en el parque, mire hacia todos lados pero ya no había nadie. Ella me pregunto que si tenia novia, yo le dije que no, entonces ella se sentó es mis piernas y dijo; entonces no te incomoda que me siente aquí? Es que hace mucho frió. (En Bogota anochece a las 6 PM y hace mucho frió, en ese momento eran las 6:30 aproximadamente) Yo también tenia frió, pues hacia una hora que había dejado de jugar, solo tenia puesta una pantaloneta y una camiseta manga sisa.
Me puse nervioso y solo atine a decir “claro que no, siéntate”. Ella me abrazo y dijo “estas calientito”, le respondí, debe ser por el ejercicio...ella sonrió y me abrazo mas fuerte.
En ese momento apagaron la luz de la cancha y quedamos casi a obscuras, pero en medio de la penumbra podía ver esas piernas tan hermosas y provocativas, nunca había sentido aquellas sensaciones que me hacían temblar, ella lo noto y me dijo “tienes frió?” le dije, si, un poco; Ella no dijo nada mas, se levanto y luego se sentó en una de mis piernas (como montando a caballo). Yo instintivamente empecé a acariciar esos muslos que me tenían loco de la emoción, ella me abrazo y luego me beso en la boca, “me gustas mucho papito, me tienes totalmente excitada”, yo me calenté aun más, tenia la verga totalmente dura, parecía que iva a romper la pantaloneta, la bese y empecé a acariciar sus nalgas firmes y deliciosas.
Ella empezó a frotar su vulva contra mi pierna, gemía, me besaba, mordía mi cuello y cada vez pegaba mas fuerte su vulva a mi pierna, se movía como poseída cada vez más rápido. Yo la acariciaba y la besaba lleno de emoción viendo el enorme placer que ella sentía. De pronto acelero sus movimientos y grito de emoción. Hay que ricoooooo... me abrazo y se quedo inmóvil por un rato, luego me dijo “gracias mi vida estuvo delicioso, eres un amor”. Nos despedimos con un beso y quedamos de vernos al otro día.
Salí corriendo para mi casa, me encerré en mi habitación y me hice un pajaso como nunca antes.
Espero les haya gustado mi relato, me queda por contar otros mejores, hasta pronto.
Tamakún.
Bueno queridos amigos, voy a empezar con una serie de relatos sobre experiencias 100% reales, que han ocurrido durante mi vida; espero que les gusten.
Cuando tenía aproximadamente 12 años, salí del colegio como a las 5 PM y fuimos con varios compañeros a jugar basketball en la cancha de un parque cercano, después de jugar un buen rato; me sali de la cancha para que jugara otro compañero.
Me senté en una banca para mirar el resto del juego. En ese instante se sentó a mi lado una estudiante de un grado mas alto tenia 14 años aproximadamente; era una niña muy linda, cabello castaño claro, ojos verdes 1.65 de estatura un, cuerpo muy bien formado y unas lindas piernas que mostraba coquetamente usando una falda muy corta.
Ella me dijo “mono juegas muy bien”, yo le dije muchas gracias... tu también juegas?, no, me respondió, yo solo hago aeróbicos. (con razón tiene ese cuerpazo pensé).
Estuvimos allí como una hora comentando sobre el partido y conociéndonos un poco, fue tanto el entusiasmo de nuestra charla que nos quedamos solos en el parque, mire hacia todos lados pero ya no había nadie. Ella me pregunto que si tenia novia, yo le dije que no, entonces ella se sentó es mis piernas y dijo; entonces no te incomoda que me siente aquí? Es que hace mucho frió. (En Bogota anochece a las 6 PM y hace mucho frió, en ese momento eran las 6:30 aproximadamente) Yo también tenia frió, pues hacia una hora que había dejado de jugar, solo tenia puesta una pantaloneta y una camiseta manga sisa.
Me puse nervioso y solo atine a decir “claro que no, siéntate”. Ella me abrazo y dijo “estas calientito”, le respondí, debe ser por el ejercicio...ella sonrió y me abrazo mas fuerte.
En ese momento apagaron la luz de la cancha y quedamos casi a obscuras, pero en medio de la penumbra podía ver esas piernas tan hermosas y provocativas, nunca había sentido aquellas sensaciones que me hacían temblar, ella lo noto y me dijo “tienes frió?” le dije, si, un poco; Ella no dijo nada mas, se levanto y luego se sentó en una de mis piernas (como montando a caballo). Yo instintivamente empecé a acariciar esos muslos que me tenían loco de la emoción, ella me abrazo y luego me beso en la boca, “me gustas mucho papito, me tienes totalmente excitada”, yo me calenté aun más, tenia la verga totalmente dura, parecía que iva a romper la pantaloneta, la bese y empecé a acariciar sus nalgas firmes y deliciosas.
Ella empezó a frotar su vulva contra mi pierna, gemía, me besaba, mordía mi cuello y cada vez pegaba mas fuerte su vulva a mi pierna, se movía como poseída cada vez más rápido. Yo la acariciaba y la besaba lleno de emoción viendo el enorme placer que ella sentía. De pronto acelero sus movimientos y grito de emoción. Hay que ricoooooo... me abrazo y se quedo inmóvil por un rato, luego me dijo “gracias mi vida estuvo delicioso, eres un amor”. Nos despedimos con un beso y quedamos de vernos al otro día.
Salí corriendo para mi casa, me encerré en mi habitación y me hice un pajaso como nunca antes.
Espero les haya gustado mi relato, me queda por contar otros mejores, hasta pronto.
Tamakún.