Bobbypr
14-09 2005, 04:53 PM
Viviendo una relación tormentosa con una amante mía que tenía alrededor de 36 años, y la cual tenía un hijo de 18 años, me encontré de repente atrapado en una relación homosexual con mi hijastro...
Como dije antes, mi relación iba de mal en peor con mi amante, ella es una mujer bellísima pero infiel, déspota, oportunista... Llevaba un mes separada de mí físicamente con el pretexto de que necesitábamos distancia para analizar el futuro de nosotros... Ella se fue a la ciudad... Nos quedamos en casa su hijo Peter y yo. En nuestra casa, la cual es muy grande y acogedora, nos la pasábamos prácticamente desnudos, Peter en traje de baño o en interiores, Yo caminaba desnudo todo el día debido al intenso calor de verano y era mucho el tiempo que pasábamos en la alberca y el jacuzzi, íbamos al río y al lago, luego en las noches veíamos TV y jugábamos juegos electrónicos mientras tomábamos algunos tragos...
Esa noche, luego de haber tomado muchos Tequilas, recibí la llamada de Martha, mi amante, para decirme que había decidido quedarse con su nuevo amante en la ciudad por tiempo indefinido pero que no enviaría por Peter, pues no le hacía falta un estorbo en su nido de amor... Peter y yo continuamos bebiendo, ambos ahogando nuestro coraje en el alcohol, debido al rechazo de Martha. Hablamos mucho, yo le dije que me gustaba mucho su madre pero que no me echaría a morir por ella, que ya conseguiría otra mujer con quien satisfacer mis necesidades de hombre. Peter se echo a llorar y me dijo que ¿cuándo tendría que abandonar la casa? ya que él no era nada mío y me estorbaría allí... En ese momento le abracé y le dije que no se preocupara, que siempre habría espacio para él en mi casa. Al abrasarlo mi pene apretado a su muslo y nalga se puso en total erección, Peter debió haberlo notado pero no se retiró, al contrario presionó contra mi, me apretó contra él y me dijo lo mucho que me quería, yo le dije que lo apreciaba también. En eso él me besó en la boca y agarró mi erecto pene en sus manos...
Yo me aparté de repente, me retiré a mi cuarto… me tendí en la cama pero no podía apartar de mi la sensación de tener a mi hijo (hijastro) tocando mi verga y besándome, sentía raro pero por alguna razón no me molestaba... nuevamente mi verga se para a su máxima potencia de sólo acordarme del incidente. Toda mi verga en erección, con su curvatura desde el centro del tronco hacia la derecha y su enorme cabezota violeta estaban excitada por el toque de ese chaval (que ya era un hombre)... nunca antes experimente tal sensación con otro hombre... Tirado en la cama, excitado al cien sin saber en realidad por qué, pensando en mi amante, en mujeres, en aquel toque de mi hijo... entró mi hijo a la habitación a pedirme disculpas por lo ocurrido antes;
-Ven acá -le dije- Hablemos...
Se acercó, se sentó a mi lado y trató de comenzar a hablar, pero yo notaba como miraba mi enorme verga y sin permitirle hablar le puse sus manos en mi verga, le dije que se dejara llevar... y ahí comenzó nuestro idilio... Con magistral arte me dio la más rica mamada ,tragaba casi todo mi grueso y largo tronco a pesar de que el doblez del mismo siempre era un impedimento para mis amantes poder tragarlo, pero Peter se lo engullía hasta quedar prácticamente asfixiado, entonces retrocedía, tomaba aire y volvía a succionar y tragarse mi enorme verga... la sensación era riquísima, la excitación máxima, mí verga estaba totalmente hinchada y dura... estuvo mamando unos quince o veinte minutos, haciendo pausas justo antes de yo correrme, hasta que por fin folló consistentemente con su boca mi verga y me vine en el derroche de leche caliente más excitante y largo en mucho tiempo....fue un orgasmo largo y rico. Peter tragó gran parte de mi leche y la que se cayó en mi vientre luego la chupó... a la verdad que chupa mejor que su puta madre...
Una vez limpio mi pollón, Peter continuó mamando mi verga hasta que la volvió a poner en atención, entonces le dije que se bajara el calzoncillo y le puse en cuatro en la cama, le mamé su culito por un rato, mmmm que delicia!!! Su culito rosadito y pequeño, lampiño, sabroso, metí mi lengua y Peter gritaba de placer. Luego le escupí justo en el botón del culo y me posicioné para penetrarlo, presioné el hongo violeta de mi verga contra ese culito, estaba rígido, virgen, cerradito... entonces aumenté la presión y de un tiro le empujé el enorme y curvo bicho todo dentro de su culito.. .Peter gritaba como loco!
-Sácalo Papá, me vas a matar, me duele mucho!!! -me decía, pero yo lo agarré por la cintura y lo aprisionaba hacia Mí...
Seguí mi brusco y continuo ritmo hasta que luego de muchos gritos y pataleo Peter se calmó un poco, y sus gritos cambiaron a gemidos y a retuerzos de placer y dolor rico... me pedía perdón por lo que estábamos haciendo y yo le daba fuertes golpes en las nalgas y le decía que se callara, que en la cama las putas no hablan... sobaba sus pequeños pezones y notaba lo excitados que estaban, entonces besuqueé su nuca y le mordí sus orejitas, le dejé marcado cual res de ganado... Mi ritmo aumentó en intensidad y me corrí en su culo llenándolo de leche caliente, saqué mi verga de su culo y se lo puse en la boca para que lo limpiara, el maricón lo dejó súper limpio succionando todo el residual de su mierda y mi semen...
Esa tarde y hasta el otro día estuvimos cogiendo, mi hijo era una puta insaciable y yo era un pervertido de primera... Era rico rasparle los intestinos con mi curva verga de doce pulgadas. Seguimos teniendo sexo por unos meses hasta que me traje a casa a otra mujer. Peter se mudó al poco tiempo. Ahora vive con un amante maricón en la capital, me llama de vez en cuando y me dice que no olvida mi verga, pero yo le repito que soy feliz con mi nueva amante: una Oriental bajita, de tetitas hermosas y un conchita estrecha a la que me encanta hacer gritar todas las noches al hundirle todas mis 12 pulgadas retorcidas en su chochita... y que aquello sólo fue una etapa que no volverá...
Como dije antes, mi relación iba de mal en peor con mi amante, ella es una mujer bellísima pero infiel, déspota, oportunista... Llevaba un mes separada de mí físicamente con el pretexto de que necesitábamos distancia para analizar el futuro de nosotros... Ella se fue a la ciudad... Nos quedamos en casa su hijo Peter y yo. En nuestra casa, la cual es muy grande y acogedora, nos la pasábamos prácticamente desnudos, Peter en traje de baño o en interiores, Yo caminaba desnudo todo el día debido al intenso calor de verano y era mucho el tiempo que pasábamos en la alberca y el jacuzzi, íbamos al río y al lago, luego en las noches veíamos TV y jugábamos juegos electrónicos mientras tomábamos algunos tragos...
Esa noche, luego de haber tomado muchos Tequilas, recibí la llamada de Martha, mi amante, para decirme que había decidido quedarse con su nuevo amante en la ciudad por tiempo indefinido pero que no enviaría por Peter, pues no le hacía falta un estorbo en su nido de amor... Peter y yo continuamos bebiendo, ambos ahogando nuestro coraje en el alcohol, debido al rechazo de Martha. Hablamos mucho, yo le dije que me gustaba mucho su madre pero que no me echaría a morir por ella, que ya conseguiría otra mujer con quien satisfacer mis necesidades de hombre. Peter se echo a llorar y me dijo que ¿cuándo tendría que abandonar la casa? ya que él no era nada mío y me estorbaría allí... En ese momento le abracé y le dije que no se preocupara, que siempre habría espacio para él en mi casa. Al abrasarlo mi pene apretado a su muslo y nalga se puso en total erección, Peter debió haberlo notado pero no se retiró, al contrario presionó contra mi, me apretó contra él y me dijo lo mucho que me quería, yo le dije que lo apreciaba también. En eso él me besó en la boca y agarró mi erecto pene en sus manos...
Yo me aparté de repente, me retiré a mi cuarto… me tendí en la cama pero no podía apartar de mi la sensación de tener a mi hijo (hijastro) tocando mi verga y besándome, sentía raro pero por alguna razón no me molestaba... nuevamente mi verga se para a su máxima potencia de sólo acordarme del incidente. Toda mi verga en erección, con su curvatura desde el centro del tronco hacia la derecha y su enorme cabezota violeta estaban excitada por el toque de ese chaval (que ya era un hombre)... nunca antes experimente tal sensación con otro hombre... Tirado en la cama, excitado al cien sin saber en realidad por qué, pensando en mi amante, en mujeres, en aquel toque de mi hijo... entró mi hijo a la habitación a pedirme disculpas por lo ocurrido antes;
-Ven acá -le dije- Hablemos...
Se acercó, se sentó a mi lado y trató de comenzar a hablar, pero yo notaba como miraba mi enorme verga y sin permitirle hablar le puse sus manos en mi verga, le dije que se dejara llevar... y ahí comenzó nuestro idilio... Con magistral arte me dio la más rica mamada ,tragaba casi todo mi grueso y largo tronco a pesar de que el doblez del mismo siempre era un impedimento para mis amantes poder tragarlo, pero Peter se lo engullía hasta quedar prácticamente asfixiado, entonces retrocedía, tomaba aire y volvía a succionar y tragarse mi enorme verga... la sensación era riquísima, la excitación máxima, mí verga estaba totalmente hinchada y dura... estuvo mamando unos quince o veinte minutos, haciendo pausas justo antes de yo correrme, hasta que por fin folló consistentemente con su boca mi verga y me vine en el derroche de leche caliente más excitante y largo en mucho tiempo....fue un orgasmo largo y rico. Peter tragó gran parte de mi leche y la que se cayó en mi vientre luego la chupó... a la verdad que chupa mejor que su puta madre...
Una vez limpio mi pollón, Peter continuó mamando mi verga hasta que la volvió a poner en atención, entonces le dije que se bajara el calzoncillo y le puse en cuatro en la cama, le mamé su culito por un rato, mmmm que delicia!!! Su culito rosadito y pequeño, lampiño, sabroso, metí mi lengua y Peter gritaba de placer. Luego le escupí justo en el botón del culo y me posicioné para penetrarlo, presioné el hongo violeta de mi verga contra ese culito, estaba rígido, virgen, cerradito... entonces aumenté la presión y de un tiro le empujé el enorme y curvo bicho todo dentro de su culito.. .Peter gritaba como loco!
-Sácalo Papá, me vas a matar, me duele mucho!!! -me decía, pero yo lo agarré por la cintura y lo aprisionaba hacia Mí...
Seguí mi brusco y continuo ritmo hasta que luego de muchos gritos y pataleo Peter se calmó un poco, y sus gritos cambiaron a gemidos y a retuerzos de placer y dolor rico... me pedía perdón por lo que estábamos haciendo y yo le daba fuertes golpes en las nalgas y le decía que se callara, que en la cama las putas no hablan... sobaba sus pequeños pezones y notaba lo excitados que estaban, entonces besuqueé su nuca y le mordí sus orejitas, le dejé marcado cual res de ganado... Mi ritmo aumentó en intensidad y me corrí en su culo llenándolo de leche caliente, saqué mi verga de su culo y se lo puse en la boca para que lo limpiara, el maricón lo dejó súper limpio succionando todo el residual de su mierda y mi semen...
Esa tarde y hasta el otro día estuvimos cogiendo, mi hijo era una puta insaciable y yo era un pervertido de primera... Era rico rasparle los intestinos con mi curva verga de doce pulgadas. Seguimos teniendo sexo por unos meses hasta que me traje a casa a otra mujer. Peter se mudó al poco tiempo. Ahora vive con un amante maricón en la capital, me llama de vez en cuando y me dice que no olvida mi verga, pero yo le repito que soy feliz con mi nueva amante: una Oriental bajita, de tetitas hermosas y un conchita estrecha a la que me encanta hacer gritar todas las noches al hundirle todas mis 12 pulgadas retorcidas en su chochita... y que aquello sólo fue una etapa que no volverá...