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View Full Version : Un Primo Catire!


closeyes69
03-09 2005, 06:31 PM
Una de las mejores cosas de Venezuela es la gran variedad genética que puede haber en una familia y lo digo porque en mi familia, yo soy blanquito, porque mi papa es andino y el bisabuelo era Español. Tengo un primo moreno porque su abuelo tiene sangre afro americana, primos de color canela y tres primos catiritos de padre Alemán, por supuesto tengo primas pero imagino que no les interesan tanto.
Cuando niño, durante las vacaciones, llegaba el momento de viajar a visitar a todos esos primos (y primas) regados en algunas partes del país. Se hacían especie de tours familiares, es decir; “bueno hijo, tantas semanas donde tu tía en Aragua, tantas semanas en Mérida y tantas aquí, porque tus primos vienen a quedarse unos días”.
A mis ocho, nueve, y diez años, siempre me tocaba dormir con alguno de ellos en mi cama. A los once, ya yo sabía que era lo que me gustaba, así que empecé a disfrutar un poco de esas dormidas juntos, pero siempre pasaban mala noche porque yo tenia mal dormir así que después de una o dos noches de patadas ninguno dormía conmigo de nuevo. Preferían el suelo, y por supuesto que eso me molestaba.
Al final, que no durmieran conmigo no importó tanto, porque a uno de los primos alemanes (Karl que era de mi edad), le gustaba mucho jorungarse (tocarse) su cosita, por lo tanto nos encerrábamos en el cuarto de sus hermanos mayores y nos revisábamos uno al otro. Solamente nos tocábamos un rato, y nos echábamos cremas o desodorante en aerosol, ardía, gritábamos y nos reíamos. ¡Que cómico es ser niño! Como su casa era la mas cercana de las casas de los familiares, todos los años los visitábamos, pero un día nos mudamos a un lugar nada atractivo y tan lejos, que todo aquello de las vacaciones en otras casas quedó como recuerdos de la infancia, porque los tíos no quisieron enviar a sus hijos a un viaje de mas de 10 horas, a un lugar sin teléfonos ni transporte, pasando por 2 autobuses. Ahora que lo pienso, papá y mamá se merecen unas patadas en el trasero!
Años después, cuando se me terminaban los 19 años de edad, se apareció de improvisto en casa, un sábado en la noche, este primito alemán al cual tantas veces le había manoseado yo la cosita. Él quería visitar a todos sus familiares después de salirse de la marina por alguna razón que desconozco hasta el día de hoy...
Media 1,80 mts. Con brillantes ojos verdes, cabello liso con tres tonos de colores: amarillo, blanco y castaño claro (pero hace 15 años los chicos no nos pintábamos el cabello), cintura talla 30, 41 de zapatos, piernas y trasero firmes, brazos bien definidos, abdomen y pecho plano, nariz fina, voz grave y una perfecta y blanca dentadura.
Santa Cachucha!, como me perdí de vista tanto tiempo un primo así... lo único en lo que pensé era que deberíamos revivir “muchas” cosas de la infancia. Tengo que reiniciar las peregrinaciones a casas de los primos! Pensé.
Esa noche, en mi cuarto, amablemente le cedí la parte de abajo en la litera. La litera era en forma de “L”, así lo podría admirar desde arriba mientras él dormía.
En la madrugada, mis hormonas me despertaron, y gracias a la luz que entraba por la ventana desde el estacionamiento, podía admirarle completamente.
El monumento en cuestión estaba durmiendo desarropado con unos pantalones cortos de jeans y sin camiseta. Una de sus piernas recogidas como haciendo un “4” con el cuerpo y una mano en medio de su abdomen. Todo despeinado. Roncando ligeramente.
No sabría decir si era la calentura que se me metió en el cuerpo en ese momento o que cosa, pero desde mi cama podía oler su piel. Me imaginaba la textura de ese caminito de bellos dorados y castaños que bajaba desde su hermoso ombligo hacia la pretina del pantaloncillo y me volvía loco. Su pecho desnudo, esas tetillas rosaditas, el sonido de su respiración y su boca entre abierta dejando ver sus dientes. Me puse a mil...
El pene comenzó a latirme increíblemente, estaba bien duro y caliente, luchando por salir en busca de acción, sensible a todo roce, goteando de calentura, mi respiración me delataba. Estaba súper caliente, así que metí la mano en mis bóxer y empecé a hacerme una bien lenta y entretenida paja. Con ese chico dorado sirviéndome de inspiración lo menos que podía hacer era disfrutarla por largo tiempo!
Al momento de acabar, por paja o por los medios que sea, se tiende a gemir, y por supuesto a mi se me salieron unos bien escandalosos. Rápidamente me escondí.
Bajo las sabanas en mi cama me limpie con algo, descanse un poco para calmar mi respiración y miré hacia abajo por si se había despertado con los movimientos en la cama y los sonidos nocturnos.
Sorpresa! Estaba ahora totalmente estirado en la cama, el botón de su pantaloncillo estaba abierto y ahora uno de sus brazos estaba bajo su cabeza, como a manera de almohada. Su cabeza estaba tan de lado que se notaba que esa posición no es casual, si saben a lo que me refiero.
Creo que los latidos de mi corazón, se sentían en todas las paredes del edificio. Me acomode en mi cama, trague grueso y trate de calmar mi respiración. La calme tanto que me quede dormido.
Al despertar me asome hacia abajo, y esta vez Karl estaba de medio lado y su posición hacia que por la abertura de su pantaloncillo alcanzara verse su abdomen hasta una zona mas cargada de bellos. Como necesitaba un vaso de agua, me baje lo mas sutilmente que pude de la cama y fui a la cocina y luego al baño a lavarme los restos de semen que me quedaban en la piel. Cuando cerré de nuevo la puerta del cuarto, Karl estaba estirado boca arriba otra vez, y roncaba fuertemente...
Mi calentura, y los ronquidos, me dieron alas. Me acerque lentamente a la cama, y como un animal extraño, coloque mi nariz a escasos centímetros sobre su pecho y aspire su aroma desde ahí hasta la abertura de su pantaloncito con mis manos en la espalda para no tocar nada. Porque aun no sabía que estaba pasando. Cuando toque los bordes de su pantaloncillo, además de mi respiración, que se aceleró a puntos bien altos, nada en el cuarto cambio, y me refiero a los ronquidos y la posición de “primo profundamente dormido”. Metí mis dedos, encontré y pase la suave liga de sus interiores, encontré su fuerte bello púbico milímetros antes de llagar al tallo de su pene. Él seguía dormido ¡y roncando!
Con mis dedos temblorosos saque la punta de ese blanco pene de aquel encierro. Estaba flácido, así que deduje que Karl estaba realmente dormido, me acerque y probé con mi lengua que suave era aquella piel tan blanca. Mi lengua no se detuvo, rodeo aquella punta y la halo hacia mis labios que la recibieron y absorbieron sin vacilar mas y mas hasta lograr que saliera mas de su escondite y empezará a tomar firmeza.
La firmeza me asustó. Pronto él despertaría y vería que no era un sueño caliente. Interrumpí mi corta mamada y me dispuse a meter aquel bichito en su pantalón otra vez.
La mano de Karl detuvo de repente mis manos, mis ojos se abrieron mas de lo normal y mi corazón se paro, cerré mis ojos esperando el golpe y me quede ahí inclinado sobre la cama, sentí como me soltó. Con los ojos cerrados lo escuche hacer un extraño movimiento muy corto que imagine era para darme mejor el golpe, y de repente un extraño silencio.
Abrí los ojos cuando los ronquidos de Karl reiniciaron, y ahí estaba él, otra vez en la misma pose de dormido, roncando y sin pantaloncillos...
No espere explicaciones, ni luces verdes, simplemente me lance sobre sus genitales, y mientras una mano apretaba sus suaves bolas, la otra metía entero su pene aun flácido en mi boca. Después de unos estirones con mis labios, esa maravillosa pieza blanca fue tomando tamaño y grosor, hasta convertirse en un buen mástil.
Mi labios presionaron todo aquel falo, mi lengua le recorrió de arriba abajo, bese su tallo, lamí sus lampiñas bolas y todo a su alrededor, jugué con su escroto a mi antojo, y succione hasta el cansancio aquella cabeza de color carmesí tan particular. Tratando de exprimir cada gota de liquido pre-seminal (esperando que nunca se terminara). No tengo idea si fueron 5 minutos, 30 o 40, pero si fue totalmente deliciosa toda esa jornada de mete y saca, gozando aquella “pieza familiar” que sobraba tanto en mi mano como en mi boca.
Los ronquidos cambiaron por gemidos. Imagine que estaba a punto de terminar. Me lo saque de la boca cuando Karl comenzó a contorsionarse de placer y vi el espectáculo de su esperma volando hacia su pecho.
Al final, el coño aun tenía los ojos cerrados. Como lo vi inmóvil, trate de levantarme y dejarlo así, pero me dijo:
- A donde vas marico?, quítame esta vaina del pecho... - me dijo sin abrir los ojos.
Por un momento me entro un ataque de rabia. Que bolas, pensé, me deja que le de la gran mamada y el marico soy yo! pero antes de que mi orgullo estallara en conflicto, él termino la frase con un muy agradable:
- Y échamela en la boca...
En ese momento abrió sus ojos, mi guiño uno y de nuevo los cerro. Yo de gafo comencé con mis dedos a recoger aquel manjar y se los metía en la boca... imagínense la sensación de sus labios calientes lamiéndome los dedos. De repente, se me ocurrió por fin una buena idea.
Lamí su pecho, para recoger todo lo que pude, y me acerque a su boca. Cuando pose mis labios sobre los de él, se mantuvieron cerrados unos segundos pero de repente me asaltaron y su lengua entro en mi boca al momento que una de sus mano me tomaba de la nuca para hacer mas profundo aquel beso y la otra me apretaba las nalgas con mucha firmeza. Parecía un animal que saltaba sobre su “indefensa victima”. Me apretó contra su cuerpo y me hizo notar que su erección no había bajado aun. Metió su mano bajo mi poca ropa y llegó directo hasta mi culito. Comenzó un masaje muy agradable. parecía muy experimentado.
Dejó el masaje, metió la mano bajo la almohada y salio un preservativo. Eso parecía premeditado, incluso ya estaba abierto. Se lo puso antes de que yo me diera cuenta siquiera la marca, hasta debe ser una especie de record.
recogió restos de semen en su pecho, los coloco en mi ano a manera de lubricante y ni siquiera me bajo el bóxer, solo halo hacia un lado y con sus fuertes manos me colocó en la posición necesaria. Colocó la punta de su “pichota” en mi culito y ayudado por sus líquidos entró con movimientos que asimilaban espasmos, ya que daba un golpe hacia dentro y luego se alejaba lentamente. Ahogó mis gemidos con su gran lengua. Una vez que estuvo completamente adentro, iniciamos esa danza rítmica que todos llevamos en los genes. La explosión de placer y la adrenalina del momento me tenían loco de gozo.
Sus manos apretaban mis nalgas, las separaban, las apretaban, subían por mi espalda, tomaban mi cuello con firmeza, me agarraban el pecho, como esperando encontrar algo mas grande. Se mordía los labios de placer y me embestía con su gran miembro, que me calentaba las entrañas y me desarmaba la columna. Todo mientras yo saboreaba el sudor en su cara y su cuello.
Por fin los gemidos se hicieron mas fuertes, él abrió sus ojos, y fijo su mirada en la mía, juntando nuestras caras lo mas posible sin llegar a unirlas, y sentí en sus movimientos que me inundaba de su semen, a la vez que su aliento salía a borbotones sobre mi rostro, extasiado de contemplar el de él, llegando al clímax. Un clímax salvaje y lleno de pasión.
Se levanto de la cama, me quito el bóxer para limpiarse el pecho, me los puso de nuevo, me dio un largo beso, se vistió de nuevo y se acostó. Yo fui al baño a lavarme, porque además de nuestros sudores y un poco del semen que él tenía en el pecho, tenía el mío propio, que salió en algún momento que no puedo precisar.
Cuando volví al cuarto, él estaba roncando de nuevo, esta vez arropado y de medio lado. Simplemente me acosté, sin preguntar nada... total, la mañana estaba por llegar y podíamos hablar mucho durante su estadía.
Al amanecer, me desperté bien temprano, y por supuesto que bien alegre, pero al bajarme de la cama, vi que Karl no estaba, no estaba su bolso, y su cama estaba tendida. Cuando pregunte a mamá por él, me dijo que se había levantado antes del amanecer, dijo que había olvidado algunas cosas sin hacer en su casa, se despidió y se fue. Tarde unos 10 años en volver a verlo, pero ahora era un tipo barrigón y grasoso con un negocio de comida rápida, se cogía a una de las chicas que trabajaban para él, y no se atrevió a mirarme a los ojos.
Closeyes69@yahoo.com

rolo43
10-05 2006, 10:38 AM
lindo relato.
Esta bien escrito con buenos detalles y sensibilidad.

Shakal
12-06 2006, 12:38 AM
Buen relato... la redaccion es excelente... es una lastima que tu primo se haya echado hacia atras despues de esa linda follada:( .... Bueno que estés bien :) :) :D



AdeoZ

valborg
12-06 2006, 11:20 AM
Muy buen relato aunque con un final algo triste...:( que mal plan que no hayas vuelto a tener nada con tu primo se ve que estaba buenote...lastima...

abaddonplc
21-08 2006, 03:27 PM
verga paisano te la comiste con este relato, estubo hiper chevere

pepitocaliente
07-06 2007, 08:37 PM
:eek:woooooooooooooooooooooow

boonee
27-05 2008, 01:52 PM
Me gustó bastante tu relato muy bien contado me excitó full.

tony_parker
09-11 2008, 05:44 PM
No pues, está buenísimo... Que suerte encontrar un relato de calidad!
Felicitaciones Ojitos!
Un abrazo!;)

alberto_mty
09-11 2008, 10:44 PM
mmmm que mal que se dejo y cambio pero bueno
por lo menos lo disfrutaste una noche

saludos

bye