victorspike
02-09 2005, 10:00 PM
Hola mis queridos amigos, esta es la primera vez que me atrevo a relatar una de mis tantas experiencias que he tenido, soy de Chiapas, México, por lo pronto omitiré el lugar exacto. Me llamo Víctor y esto que les voy a contar fue algo sensacional.
Como decía he tenido relaciones homosexuales en varias ocasiones, teniendo la oportunidad de cogerme a varios putos. Después de rondar el parque de mi ciudad, que casi se distingue por eso, a altas horas de la noche.
En esta ocasión me sentía vacío al no encontrar a alguien que me hiciera gozar de una manera maravillosa, pero ese día al fin llego. Después de rondar por el parque pero esta vez a una hora mas temprana y cuando ya decidía a retirarme, me pare en una esquina para poder cruzar la calle, cuando de repente pasa frente a mi en un carro blanco, un joven bastante atractivo el cual se detuvo y al cruzar su mirada con la mía, me asintió e invito a subir a su coche, a lo cual yo muy gustoso acepte.
Subí y comenzamos a charlar un poco, que como me llamaba, de donde era y cuantos años tenia, a lo cual le conteste, 18, pero ahora tengo 21. Entonces me dijo que llevaba un poco de prisa pero que le gustaría volverme a ver. Sentí que jamás lo volvería a ver, pero me equivoque.
Él se fue unos días de la ciudad. Poco después, el mismo día en que regreso, recibo una llamada en mi casa. Pregunte quien era y me dijo:
“Soy yo Walter, te acuerdas de mi?”
Mi corazón salto de gusto al escuchar su voz, tenia una voz encantadora y era muy alegre y de cuerpo muy bien formado, puesto que después me entere que era militar, salimos a un bar y nos tomamos unas cervezas, luego otras y luego empezó lo que tanto anhelaba.
Ya sentía que lo amaba y así fue al final, salimos del bar y me dijo quieres que vayamos a algún lugar, a lo cual yo le conteste, que a donde el quisiera, inmediatamente arranco el auto y se dirigió a un motel de la ciudad, entramos y rápidamente me acerque por primera vez. Le comencé a besar, él se mostraba excitado y fascinado por lo sucedido, claro era lo que él quería.
Nos besamos, después comenzamos a despojarnos de nuestras ropas y a sentir el calor que emanaba de nuestros cuerpos, para ello el prosiguió y comenzó a desnudarme lentamente y a besar cada una de las partes de mi cuerpo a excepción de mi verga. Llego el momento deseado cuando llegue a su slip y salto un gran trozo de carne de aprox. 22 cm de grandeza. Me quede perplejo, estaba acostumbrado a cogerme a los demás, jamás había sido penetrado y el miedo me embargaba en ese momento, me tomo con delicadeza, me beso. Mientras tanto yo mamaba ese dulce de carne que estaba frente a mí, me sentía en las nubes, jamás creí gozar tanto como en esa noche.
Llego el momento que me temía, cuando con suma fuerza, algo que confieso me excitó, me tomo y me tiro en la cama, levanto mis piernas y empezó a lamerme el culo, sentí una sensación celestial, yo gozaba y gemía de placer mi verga que también es de buen tamaño estaba a punto de reventar. Sentía que me venia al sentir el roce de su lengua sobre mi lindo culo, después de haber lubricado suficiente, me empezó a introducir un dedo, a lo que prosiguió con el segundo y un tercero que me causo dolor, pero a la vez placer. Después, con tono muy dulce para ser militar, me dijo:
"¿Quieres gozar?" a lo que le conteste
"Ya estoy gozando bastante contigo"
"Gozar de verdad" me contesto
La excitación que ya me había provocado me hizo asentar la cabeza en señal de afirmación, cuando de repente sentí algo bastante duro en mi culo. Tenia miedo, pero deseos a la vez, estaba loco de placer ya nada me haría retroceder. Cuando comenzó a presionar su verga sobre mi culo fue doloroso y placentero, casi moría de placer. Entonces comenzó a cogerme con dureza, como todo un macho, una y otra vez, cada vez mas duro, yo le decía
"Sigue papi, sigue, así, así me encanta, no pares por favor".
Mis palabras le volvieron loco, era una bestia en celo. Me estaba partiendo el culo, baje mi mano y pude sentir como esos 22 cm estaban dentro de mi, mientras con una de sus manos el me masturbaba hasta venirme sobre mi pecho, pegue un grito de placer y seguido de ello pude sentir como el se retorcía y sacaba su verga y se venia encima de mi rostro, saboree ese néctar delicioso, jamás creí poder gozar tanto, terminamos duchándonos y mamándole la verga nuevamente y tomando por ultima vez en esa noche su rico néctar, era un dios para mi en ese entonces.
Nos retiramos en esa ocasión y él me encamino a mi casa. Prometimos volvernos a ver y así fue, disfrutamos noches maravillosas juntas. Me volví su puta, él me culeaba con dureza en cada ocasión que estábamos juntos.
Soñaba desde ese día con él, con sus músculos, con su verga, su néctar, eran tema para jalármela todos los días. Que rico era venirme pensando en él, pero esas son otras historias que poco a poco les iré contando, de las tantas noches maravillosas que pasamos.
Disfruten el sexo al máximo, ya que es lo mas rico de este mundo. Atte. Vic
Como decía he tenido relaciones homosexuales en varias ocasiones, teniendo la oportunidad de cogerme a varios putos. Después de rondar el parque de mi ciudad, que casi se distingue por eso, a altas horas de la noche.
En esta ocasión me sentía vacío al no encontrar a alguien que me hiciera gozar de una manera maravillosa, pero ese día al fin llego. Después de rondar por el parque pero esta vez a una hora mas temprana y cuando ya decidía a retirarme, me pare en una esquina para poder cruzar la calle, cuando de repente pasa frente a mi en un carro blanco, un joven bastante atractivo el cual se detuvo y al cruzar su mirada con la mía, me asintió e invito a subir a su coche, a lo cual yo muy gustoso acepte.
Subí y comenzamos a charlar un poco, que como me llamaba, de donde era y cuantos años tenia, a lo cual le conteste, 18, pero ahora tengo 21. Entonces me dijo que llevaba un poco de prisa pero que le gustaría volverme a ver. Sentí que jamás lo volvería a ver, pero me equivoque.
Él se fue unos días de la ciudad. Poco después, el mismo día en que regreso, recibo una llamada en mi casa. Pregunte quien era y me dijo:
“Soy yo Walter, te acuerdas de mi?”
Mi corazón salto de gusto al escuchar su voz, tenia una voz encantadora y era muy alegre y de cuerpo muy bien formado, puesto que después me entere que era militar, salimos a un bar y nos tomamos unas cervezas, luego otras y luego empezó lo que tanto anhelaba.
Ya sentía que lo amaba y así fue al final, salimos del bar y me dijo quieres que vayamos a algún lugar, a lo cual yo le conteste, que a donde el quisiera, inmediatamente arranco el auto y se dirigió a un motel de la ciudad, entramos y rápidamente me acerque por primera vez. Le comencé a besar, él se mostraba excitado y fascinado por lo sucedido, claro era lo que él quería.
Nos besamos, después comenzamos a despojarnos de nuestras ropas y a sentir el calor que emanaba de nuestros cuerpos, para ello el prosiguió y comenzó a desnudarme lentamente y a besar cada una de las partes de mi cuerpo a excepción de mi verga. Llego el momento deseado cuando llegue a su slip y salto un gran trozo de carne de aprox. 22 cm de grandeza. Me quede perplejo, estaba acostumbrado a cogerme a los demás, jamás había sido penetrado y el miedo me embargaba en ese momento, me tomo con delicadeza, me beso. Mientras tanto yo mamaba ese dulce de carne que estaba frente a mí, me sentía en las nubes, jamás creí gozar tanto como en esa noche.
Llego el momento que me temía, cuando con suma fuerza, algo que confieso me excitó, me tomo y me tiro en la cama, levanto mis piernas y empezó a lamerme el culo, sentí una sensación celestial, yo gozaba y gemía de placer mi verga que también es de buen tamaño estaba a punto de reventar. Sentía que me venia al sentir el roce de su lengua sobre mi lindo culo, después de haber lubricado suficiente, me empezó a introducir un dedo, a lo que prosiguió con el segundo y un tercero que me causo dolor, pero a la vez placer. Después, con tono muy dulce para ser militar, me dijo:
"¿Quieres gozar?" a lo que le conteste
"Ya estoy gozando bastante contigo"
"Gozar de verdad" me contesto
La excitación que ya me había provocado me hizo asentar la cabeza en señal de afirmación, cuando de repente sentí algo bastante duro en mi culo. Tenia miedo, pero deseos a la vez, estaba loco de placer ya nada me haría retroceder. Cuando comenzó a presionar su verga sobre mi culo fue doloroso y placentero, casi moría de placer. Entonces comenzó a cogerme con dureza, como todo un macho, una y otra vez, cada vez mas duro, yo le decía
"Sigue papi, sigue, así, así me encanta, no pares por favor".
Mis palabras le volvieron loco, era una bestia en celo. Me estaba partiendo el culo, baje mi mano y pude sentir como esos 22 cm estaban dentro de mi, mientras con una de sus manos el me masturbaba hasta venirme sobre mi pecho, pegue un grito de placer y seguido de ello pude sentir como el se retorcía y sacaba su verga y se venia encima de mi rostro, saboree ese néctar delicioso, jamás creí poder gozar tanto, terminamos duchándonos y mamándole la verga nuevamente y tomando por ultima vez en esa noche su rico néctar, era un dios para mi en ese entonces.
Nos retiramos en esa ocasión y él me encamino a mi casa. Prometimos volvernos a ver y así fue, disfrutamos noches maravillosas juntas. Me volví su puta, él me culeaba con dureza en cada ocasión que estábamos juntos.
Soñaba desde ese día con él, con sus músculos, con su verga, su néctar, eran tema para jalármela todos los días. Que rico era venirme pensando en él, pero esas son otras historias que poco a poco les iré contando, de las tantas noches maravillosas que pasamos.
Disfruten el sexo al máximo, ya que es lo mas rico de este mundo. Atte. Vic