AugustoHerrero
20-08 2005, 12:53 AM
Me inicié teniendo 17 años, corría el año 1950 y yo estaba en 4º año de un colegio religioso de escolaridad completa, en el colegio, solo entre los mas zafados llegábamos a alguna caricia en el culo o algún manotazo en el bulto, pero todo muy rápido porque había mucho control, yo ya me hacía unas pajas de novela, pero tenía ganas de más.
En el club al que concurría para hacer gimnasia y natación, había más oportunidad porque nadie nos controlaba y ya había visto varios enredos interesantes. Un día, tenía unas ganas que reventaba y había un pibe que estaba muy bueno y yo le había echado el ojo hacía rato, en la pileta había pasado dos o tres veces por al lado de él y como sin querer le rocé una vez el bulto y otra el culo, el me miró con una mirada picara y cuando por fin fuimos a las duchas yo deje la cortina sin correr, había esperado que él se ubicara y me coloqué en la de enfrente, me saqué el slip y me dispuse a mirarlo, él ya se estaba enjabonando y me miraba mientras se acariciaba la pija y se pasaba la lengua por los labios, tenia un cuerpo bastante parecido al mío, buenos pectorales, piernas gruesas pero bien torneadas y unos muslos espectaculares, yo puse los labios como si le tirara un beso y el se dio vuelta y me mostró su apetecible culo, por los movimientos de sus brazos me di cuenta que se estaba pajeando, para ese momento yo también tenía una erección espectacular, cuando se volvió a dar vuelta, el también me tiró un beso y nos hicimos una seña como de no apurarnos.
Los otros chicos fueron terminando hasta que los dos quedamos solos, entonces el se cruzó a mi ducha y rodeándome la cintura, me apoyó su dura verga en el culo, yo no pude evitar un estremecimiento y el acercando su boca a mi oreja me dijo,
-¿Te gusta, hasta donde quieres llegar? –y yo le contesté
-Hasta el final -tenía muchas ganas de debutar y porque ya estaba aburrido de hacerme la paja. Agarró mi pija y me dijo
-Ven vamos a ese banco -entonces yo le pregunté:
-¿Ya tienes experiencia? porque yo de las pajas no había pasado
-Hace tiempo que practico sexo con mi hermano que es dos años mayor y me ha enseñado de todo, ¿tienes tiempo? -me dijo
-Si ¿Por qué?,
-Bueno te voy a enseñar el 69 para que estés bien calentito y después nos vamos a mi casa que vamos a estar tranquilos porque mis viejos no llegan de laborar hasta la noche y mi hermano está en la facultad.
Se tiro en el banco boca arriba y me hizo poner encima de él atravesado y comenzó a chupármela y me dijo que yo hiciera lo mismo. No llegaron a pasar cinco minutos con mi calentura y la sensación de tener por primera vez una pija en la boca y de sentir como mamaba la mía, largué toda mi leche en su boca y casi enseguida el lo hizo en la mía, como el se tragó la mía, yo hice lo mismo y me pareció riquísima, nos pusimos de pie y el me dio un beso en la boca que yo respondí con todas mis ganas. Dios como estaba gozando y cada vez me sentía más caliente, nos intercambiamos las leches y nos enroscamos las lenguas hasta casi asfixiarnos.
-Sabes que estas muy bueno -me dijo, yo le contesté
-Gracias, tu también, -entonces me dijo
-Vístete que nos vamos a mi casa y ahí tranquilos nos damos con todo, tengo ganas de disfrutar del estreno de tu culo y de sentir tu pija en el mío que está muy buena.
El vivía a pocas cuadras en un departamento hermoso y ni bien entramos nos volvimos a enroscar en un beso interminable mientras nos manoseábamos las respectivas pijas y los culos, me agarró de una mano y me dijo “vamos a mi cuarto”. Ni bien entramos nos desnudamos y nos tiramos en su cama que era muy amplia y nos entramos a dar con todo, hicimos otro sesenta y nueve, después me empezó a chupar y pasar la lengua por todo el cuerpo, yo hacía lo mismo con él nos chupamos los pezones y volvíamos a besarnos.
Por fin el fue bajando hasta llegar a mi culo, yo sentía su lengua en mi esfínter y me estremecía todo, seguimos así un rato largo y por fin me preguntó si quería que me cogiera, yo le contesté que aunque me doliera un poco, era lo que más quería. Entonces trajo del baño de su madre una crema, me untó bien el culo y me entró a meter primero un dedo y después los otros dos, yo a pesar de sentir un poco de dolor, me retorcía de placer entonces me dijo
-Chupámela un poco para que se ponga bien dura,
Me hizo poner boca arriba, se puso mis pies arriba de sus hombros y comenzó a arrimar su glande a mi culo, si dijera que no me dolió, mentiría pero una vez que la cabeza pasó el anillo del culo, empecé a sentir que el dolor iba cambiando cada vez por más placer. La metía un poco y esperaba que se amoldara, así hasta que la tuve toda adentro, después comenzó suavemente el mete y saca, su pija en mi culo me estaba volviendo loco. Dios que placer me había perdido hasta ese momento, el me pellizcaba los pezones y poco a poco iba aumentando el ritmo, con una de sus manos agarro mi pija que estaba durísima y me empezó a hacer una paja y me dijo
-Avísame cuando estas por venirte que así acabamos juntos,
-Si papito, me estás haciendo gozar como loco, quiero sentir tu leche bien adentro,
-Bueno acaba que ya te voy a dar el gusto,
Comenzó a moverse más rápido y a masajearme frenéticamente hasta que de golpe sentí como su pija se estremecía dentro de mi culo y me llenaba de leche, que sensación hermosa, yo también acabé y el se agachó más, se metió mi pija en la boca y se tragó toda mi leche, nos tiramos a descansar un rato y casi enseguida empezamos a manosearnos de nuevo y el me dijo, te la voy a chupar para que se te pare porque ahora yo quiero gozar tu pija en mi culo. Lo que sigue será para otra parte de mi relato.
En el club al que concurría para hacer gimnasia y natación, había más oportunidad porque nadie nos controlaba y ya había visto varios enredos interesantes. Un día, tenía unas ganas que reventaba y había un pibe que estaba muy bueno y yo le había echado el ojo hacía rato, en la pileta había pasado dos o tres veces por al lado de él y como sin querer le rocé una vez el bulto y otra el culo, el me miró con una mirada picara y cuando por fin fuimos a las duchas yo deje la cortina sin correr, había esperado que él se ubicara y me coloqué en la de enfrente, me saqué el slip y me dispuse a mirarlo, él ya se estaba enjabonando y me miraba mientras se acariciaba la pija y se pasaba la lengua por los labios, tenia un cuerpo bastante parecido al mío, buenos pectorales, piernas gruesas pero bien torneadas y unos muslos espectaculares, yo puse los labios como si le tirara un beso y el se dio vuelta y me mostró su apetecible culo, por los movimientos de sus brazos me di cuenta que se estaba pajeando, para ese momento yo también tenía una erección espectacular, cuando se volvió a dar vuelta, el también me tiró un beso y nos hicimos una seña como de no apurarnos.
Los otros chicos fueron terminando hasta que los dos quedamos solos, entonces el se cruzó a mi ducha y rodeándome la cintura, me apoyó su dura verga en el culo, yo no pude evitar un estremecimiento y el acercando su boca a mi oreja me dijo,
-¿Te gusta, hasta donde quieres llegar? –y yo le contesté
-Hasta el final -tenía muchas ganas de debutar y porque ya estaba aburrido de hacerme la paja. Agarró mi pija y me dijo
-Ven vamos a ese banco -entonces yo le pregunté:
-¿Ya tienes experiencia? porque yo de las pajas no había pasado
-Hace tiempo que practico sexo con mi hermano que es dos años mayor y me ha enseñado de todo, ¿tienes tiempo? -me dijo
-Si ¿Por qué?,
-Bueno te voy a enseñar el 69 para que estés bien calentito y después nos vamos a mi casa que vamos a estar tranquilos porque mis viejos no llegan de laborar hasta la noche y mi hermano está en la facultad.
Se tiro en el banco boca arriba y me hizo poner encima de él atravesado y comenzó a chupármela y me dijo que yo hiciera lo mismo. No llegaron a pasar cinco minutos con mi calentura y la sensación de tener por primera vez una pija en la boca y de sentir como mamaba la mía, largué toda mi leche en su boca y casi enseguida el lo hizo en la mía, como el se tragó la mía, yo hice lo mismo y me pareció riquísima, nos pusimos de pie y el me dio un beso en la boca que yo respondí con todas mis ganas. Dios como estaba gozando y cada vez me sentía más caliente, nos intercambiamos las leches y nos enroscamos las lenguas hasta casi asfixiarnos.
-Sabes que estas muy bueno -me dijo, yo le contesté
-Gracias, tu también, -entonces me dijo
-Vístete que nos vamos a mi casa y ahí tranquilos nos damos con todo, tengo ganas de disfrutar del estreno de tu culo y de sentir tu pija en el mío que está muy buena.
El vivía a pocas cuadras en un departamento hermoso y ni bien entramos nos volvimos a enroscar en un beso interminable mientras nos manoseábamos las respectivas pijas y los culos, me agarró de una mano y me dijo “vamos a mi cuarto”. Ni bien entramos nos desnudamos y nos tiramos en su cama que era muy amplia y nos entramos a dar con todo, hicimos otro sesenta y nueve, después me empezó a chupar y pasar la lengua por todo el cuerpo, yo hacía lo mismo con él nos chupamos los pezones y volvíamos a besarnos.
Por fin el fue bajando hasta llegar a mi culo, yo sentía su lengua en mi esfínter y me estremecía todo, seguimos así un rato largo y por fin me preguntó si quería que me cogiera, yo le contesté que aunque me doliera un poco, era lo que más quería. Entonces trajo del baño de su madre una crema, me untó bien el culo y me entró a meter primero un dedo y después los otros dos, yo a pesar de sentir un poco de dolor, me retorcía de placer entonces me dijo
-Chupámela un poco para que se ponga bien dura,
Me hizo poner boca arriba, se puso mis pies arriba de sus hombros y comenzó a arrimar su glande a mi culo, si dijera que no me dolió, mentiría pero una vez que la cabeza pasó el anillo del culo, empecé a sentir que el dolor iba cambiando cada vez por más placer. La metía un poco y esperaba que se amoldara, así hasta que la tuve toda adentro, después comenzó suavemente el mete y saca, su pija en mi culo me estaba volviendo loco. Dios que placer me había perdido hasta ese momento, el me pellizcaba los pezones y poco a poco iba aumentando el ritmo, con una de sus manos agarro mi pija que estaba durísima y me empezó a hacer una paja y me dijo
-Avísame cuando estas por venirte que así acabamos juntos,
-Si papito, me estás haciendo gozar como loco, quiero sentir tu leche bien adentro,
-Bueno acaba que ya te voy a dar el gusto,
Comenzó a moverse más rápido y a masajearme frenéticamente hasta que de golpe sentí como su pija se estremecía dentro de mi culo y me llenaba de leche, que sensación hermosa, yo también acabé y el se agachó más, se metió mi pija en la boca y se tragó toda mi leche, nos tiramos a descansar un rato y casi enseguida empezamos a manosearnos de nuevo y el me dijo, te la voy a chupar para que se te pare porque ahora yo quiero gozar tu pija en mi culo. Lo que sigue será para otra parte de mi relato.