sicears
13-07 2005, 11:46 AM
Hala:
Es la primera vez que envío un relato y puedo compartir esto con tantas personas. Es increible porque normalmente soy reservado y no tengo personas a las cuales contarles este tipo de cosas. Esto que voy a contar nadie mas lo sabia, a excepcion de mi compañera de trabajo.
Todo comenzo a raíz de que en una ocasion yo tuve un sueño con ella y, para no hacer largo el cuento, un día, por alguna razón nos quedamos solos en el salon de maestros - somos profesores en un colegio de señoritas - la cosa es que cuando le conte el sueño inciamos una conversacion más profunda porque ella me dijo que "Los sueños son deseos reprimidos", lo que yo entendi como si ella me estaba dando la pauta a decirle con confianza que la deseaba mucho. Ella es una mujer delagada, sin un gramo de grasa, con pechos firmes y todo en su lugar, pelo largo y ojos grandes, con labios deliciosos.
En los dias siguientes aprovechabamos cada vez que nos escontrabamos solos para poder hablar de lo mismo, en ocasiones yo inciaba y en ocasiones ella. Luego tomamos la estrategia de comprar un cuaderno y allí nos escribiamos todos nuestros deseos y poco a poco comenzamos a hablar con más fuerza y más deseo, las palabras eran más prendidas. Esto se complica porque ambos somos casados y por que vivimos en una ciudad muy pequeña y conservadora.
Yo inicie sugiriendole que algún día me dejara llevarla a su casa, luego del trabajo. Al principio no me decía nada pero un dia, a eso de las 6:30 de la tarde, cuando ya habíamosde salido y era la epoca del año en donde oscurece rapido, me sorprendio cuando me pidío que la llevara porque no queria caminar en la oscuridad. A ella siempre la recogia el esposo pero ese día, por lo visto, no lo haría.
En fin, yo me emocione mucho y de inmediato la lleve hasta el carro y nos fuimos. Ya en el camino comenzamos a hablar de lo mismo y no tuve màs remedio que desviar el carro hacia una salida de la carretera en donde habia muchos árboles y me detuve y sin pensarlo más comencé a besarla. Fue algo que deseaba tanto que quería comermela; ella tambièn respondio con mucha pasion y sin poder detenerme pase mi boca hasta sus hermosos pechos y por fin pude lamerlos en cada centimetro, como tantas veces habia soñado.
A todo esto ella ya habia bajado su mano y estaba buscando mi pene, el cual estaba estirado por completo. Nunca habia pensado si quiera tener sexo en el carro pero ese dia fue fantástico, no tanto porque hicimos muchas cosas sino mas bien porque era algo tan deseado que no podiamos contenernos.
Para mi mayor satisfaccion ella me dio algo bello porque me hizo para atrás con el sillon y comenzo a mamar mi pene como nadie lo habia hecho y yo queria comérmela tambien pero el placer era tan enorme que no podia ni moverme. Por fin ella subio su pequeña falda y se sento sobre mi y pude sentir como entre lentamente en ella y cuando la tuve la aprete por todas partes y me comìa sus tentas durìsimas y su lengua y mis manos no la dejaban para nada. Fue algo maravilloso hasta que no pude mas y termine.
Nos fuimos porque se habia hecho tarde y la esperaban ya en su casa y a mi tambien.
Lo sorprendente fue que luego las cosas fueron mejores, incluso una noche recibi una llamada de ella y era solo para que yo la escuchara gemir porque estaba con su esposo haciéndolo y quería compartirlo conmigo, lo que genero otras cosas que quiza luego les contare.
Esta es mi historia y como dije antes, es significativa para mi porque nunca pense contarla a nadie y por el enorme deseo que sentia por ella luego de tanto tiempo de verla y saber que al fin podia tenerla a mi completa disposición.
Gracias por leer.
Es la primera vez que envío un relato y puedo compartir esto con tantas personas. Es increible porque normalmente soy reservado y no tengo personas a las cuales contarles este tipo de cosas. Esto que voy a contar nadie mas lo sabia, a excepcion de mi compañera de trabajo.
Todo comenzo a raíz de que en una ocasion yo tuve un sueño con ella y, para no hacer largo el cuento, un día, por alguna razón nos quedamos solos en el salon de maestros - somos profesores en un colegio de señoritas - la cosa es que cuando le conte el sueño inciamos una conversacion más profunda porque ella me dijo que "Los sueños son deseos reprimidos", lo que yo entendi como si ella me estaba dando la pauta a decirle con confianza que la deseaba mucho. Ella es una mujer delagada, sin un gramo de grasa, con pechos firmes y todo en su lugar, pelo largo y ojos grandes, con labios deliciosos.
En los dias siguientes aprovechabamos cada vez que nos escontrabamos solos para poder hablar de lo mismo, en ocasiones yo inciaba y en ocasiones ella. Luego tomamos la estrategia de comprar un cuaderno y allí nos escribiamos todos nuestros deseos y poco a poco comenzamos a hablar con más fuerza y más deseo, las palabras eran más prendidas. Esto se complica porque ambos somos casados y por que vivimos en una ciudad muy pequeña y conservadora.
Yo inicie sugiriendole que algún día me dejara llevarla a su casa, luego del trabajo. Al principio no me decía nada pero un dia, a eso de las 6:30 de la tarde, cuando ya habíamosde salido y era la epoca del año en donde oscurece rapido, me sorprendio cuando me pidío que la llevara porque no queria caminar en la oscuridad. A ella siempre la recogia el esposo pero ese día, por lo visto, no lo haría.
En fin, yo me emocione mucho y de inmediato la lleve hasta el carro y nos fuimos. Ya en el camino comenzamos a hablar de lo mismo y no tuve màs remedio que desviar el carro hacia una salida de la carretera en donde habia muchos árboles y me detuve y sin pensarlo más comencé a besarla. Fue algo que deseaba tanto que quería comermela; ella tambièn respondio con mucha pasion y sin poder detenerme pase mi boca hasta sus hermosos pechos y por fin pude lamerlos en cada centimetro, como tantas veces habia soñado.
A todo esto ella ya habia bajado su mano y estaba buscando mi pene, el cual estaba estirado por completo. Nunca habia pensado si quiera tener sexo en el carro pero ese dia fue fantástico, no tanto porque hicimos muchas cosas sino mas bien porque era algo tan deseado que no podiamos contenernos.
Para mi mayor satisfaccion ella me dio algo bello porque me hizo para atrás con el sillon y comenzo a mamar mi pene como nadie lo habia hecho y yo queria comérmela tambien pero el placer era tan enorme que no podia ni moverme. Por fin ella subio su pequeña falda y se sento sobre mi y pude sentir como entre lentamente en ella y cuando la tuve la aprete por todas partes y me comìa sus tentas durìsimas y su lengua y mis manos no la dejaban para nada. Fue algo maravilloso hasta que no pude mas y termine.
Nos fuimos porque se habia hecho tarde y la esperaban ya en su casa y a mi tambien.
Lo sorprendente fue que luego las cosas fueron mejores, incluso una noche recibi una llamada de ella y era solo para que yo la escuchara gemir porque estaba con su esposo haciéndolo y quería compartirlo conmigo, lo que genero otras cosas que quiza luego les contare.
Esta es mi historia y como dije antes, es significativa para mi porque nunca pense contarla a nadie y por el enorme deseo que sentia por ella luego de tanto tiempo de verla y saber que al fin podia tenerla a mi completa disposición.
Gracias por leer.