wily
12-07 2005, 04:39 PM
ARREGLANDO TUBERIAS
Esto que les cuento, sucedió realmente hace unos años.
Por circunstancias económicas en mi familia tuve que buscar recursos fuera de mi trabajo y me anuncie como fontanero.
Tarde solo dos días en recibir mi primer aviso, para arreglar una avería en un cuarto de baño cerca de mi vivienda, concretamente en mi misma calle y era una vecina de esas que cuando pasa se las queda uno mirando con deseo.
Llamo a su puerta y casi me da algo al verla con un vestido transparente de esos que no dejan nada a la imaginación, solo con un tanga minúsculo y esos grandes pechos apuntando hacia arriba con los pezones como dos ascuas ardientes, me invita a pasar y que cierre la puerta y la siga hasta el cuarto de baño que es donde esta la avería. Ni que decir tiene que mis ojos iban clavados en ese hermoso trasero en el que la cinta del tanga se perdía entre sus nalgas lascivas.
Ya para entonces tenia yo el miembro, cual palo de bandera, en todo su esplendor (18 cm.) llegamos al cuarto y se inclina sobre el lavabo con lo cual el vestido se le sube casi hasta la cintura mostrándome entonces en vivo ese culo de vicio.
Empiezo por tenderme bajo el mueble para ver el salidero y lo primero que veo es que se agacha delante mío con las piernas abiertas, con lo que ya no sabía si era realidad o mi imaginación me estaba jugando una mala pasada, cuando su mano me agarra el paquete y con una voz cachonda me dice: “que herramienta mas grande tienes vecino y que dura esta”.
Todo se precipitó en un momento, bajándome el cierre del pantalón me saca el pene y empieza a darme la mayor mamada que recuerdo, a lo que yo respondo agarrándola por las nalgas y poniéndome su coño húmedo en la boca, de un mordisco le arranco el tanga y empiezo a frotarle el clítoris con un dedo mientras con mi lengua le empieza a sorber los jugos de su coño que ya eran abundantes, así estuvimos hasta que nos corrimos los dos casi a la vez.
Nos vamos hacia el dormitorio comiéndonos a mordiscos y cuando llegamos la tiro sobre la cama y empiezo de nuevo a pasarle la lengua por todo su cuerpo succionando esos pezones tiesos, el ombligo al que le dedico más tiempo; pues con solo rozarlo empezó a gemir como una loca, y llegando a su clítoris, me suplicó que me la follara, que quiere sentir ese pedazo de carne dentro y que le llene el coño de mi leche que ya no puede mas.
Empiezo a bombearla primero con lentitud, y ella me apretaba mas y se movía mas fuerte para que aumentase el ritmo, cosa que hago sin mas esperas y cuando empezó casi a gritar por el orgasmo le solté toda la leche de mi huevos.
No había tregua, en cuanto se recupero de la corrida se abalanzo sobre mi pene y empezó a de nuevo, lo que hizo que se pusiera en un momento duro de nuevo, y aproveche la postura para volverla bocabajo en la cama y empezar a restregárselo por las nalgas a lo que ella respondió levantándolas para que se la metiera otra vez; cuando veía ese culo tan hermoso todo húmedo y ese agujero que se abría con cada envite de mi pene no espere más y en una de esas se la emboque en el ano, me miro y lo siguiente que hizo fue soltar un grito cuando de un golpe se lo enterré hasta el fondo de el culo, con el que tantas veces había soñado al verla por la calle.
Bueno pues estuvimos follando por lo menos tres horas y al final cobre el trabajo que no existía, y quedamos en que provocaría otra avería muy pronto, y la provocó varias veces incluso con la ayuda de otra vecina pero estas son otras historias que ya les contare en otra ocasión.
Espero que les haya gustado.
Esto que les cuento, sucedió realmente hace unos años.
Por circunstancias económicas en mi familia tuve que buscar recursos fuera de mi trabajo y me anuncie como fontanero.
Tarde solo dos días en recibir mi primer aviso, para arreglar una avería en un cuarto de baño cerca de mi vivienda, concretamente en mi misma calle y era una vecina de esas que cuando pasa se las queda uno mirando con deseo.
Llamo a su puerta y casi me da algo al verla con un vestido transparente de esos que no dejan nada a la imaginación, solo con un tanga minúsculo y esos grandes pechos apuntando hacia arriba con los pezones como dos ascuas ardientes, me invita a pasar y que cierre la puerta y la siga hasta el cuarto de baño que es donde esta la avería. Ni que decir tiene que mis ojos iban clavados en ese hermoso trasero en el que la cinta del tanga se perdía entre sus nalgas lascivas.
Ya para entonces tenia yo el miembro, cual palo de bandera, en todo su esplendor (18 cm.) llegamos al cuarto y se inclina sobre el lavabo con lo cual el vestido se le sube casi hasta la cintura mostrándome entonces en vivo ese culo de vicio.
Empiezo por tenderme bajo el mueble para ver el salidero y lo primero que veo es que se agacha delante mío con las piernas abiertas, con lo que ya no sabía si era realidad o mi imaginación me estaba jugando una mala pasada, cuando su mano me agarra el paquete y con una voz cachonda me dice: “que herramienta mas grande tienes vecino y que dura esta”.
Todo se precipitó en un momento, bajándome el cierre del pantalón me saca el pene y empieza a darme la mayor mamada que recuerdo, a lo que yo respondo agarrándola por las nalgas y poniéndome su coño húmedo en la boca, de un mordisco le arranco el tanga y empiezo a frotarle el clítoris con un dedo mientras con mi lengua le empieza a sorber los jugos de su coño que ya eran abundantes, así estuvimos hasta que nos corrimos los dos casi a la vez.
Nos vamos hacia el dormitorio comiéndonos a mordiscos y cuando llegamos la tiro sobre la cama y empiezo de nuevo a pasarle la lengua por todo su cuerpo succionando esos pezones tiesos, el ombligo al que le dedico más tiempo; pues con solo rozarlo empezó a gemir como una loca, y llegando a su clítoris, me suplicó que me la follara, que quiere sentir ese pedazo de carne dentro y que le llene el coño de mi leche que ya no puede mas.
Empiezo a bombearla primero con lentitud, y ella me apretaba mas y se movía mas fuerte para que aumentase el ritmo, cosa que hago sin mas esperas y cuando empezó casi a gritar por el orgasmo le solté toda la leche de mi huevos.
No había tregua, en cuanto se recupero de la corrida se abalanzo sobre mi pene y empezó a de nuevo, lo que hizo que se pusiera en un momento duro de nuevo, y aproveche la postura para volverla bocabajo en la cama y empezar a restregárselo por las nalgas a lo que ella respondió levantándolas para que se la metiera otra vez; cuando veía ese culo tan hermoso todo húmedo y ese agujero que se abría con cada envite de mi pene no espere más y en una de esas se la emboque en el ano, me miro y lo siguiente que hizo fue soltar un grito cuando de un golpe se lo enterré hasta el fondo de el culo, con el que tantas veces había soñado al verla por la calle.
Bueno pues estuvimos follando por lo menos tres horas y al final cobre el trabajo que no existía, y quedamos en que provocaría otra avería muy pronto, y la provocó varias veces incluso con la ayuda de otra vecina pero estas son otras historias que ya les contare en otra ocasión.
Espero que les haya gustado.