mauri
09-07 2005, 01:02 AM
Esta experiencia me pasó en la casa de mi primo en Formosa, Argentina. Me llamo Esteban y tengo 22 años de edad. Como ya sabrán, desde los 14 años voy al gimnasio y actualmente curso el 3er. año del profesorado de educación Física en Bahía Blanca. Mido 1.82 mts. y peso 73 Kg. Soy de tez blanca y pelo corto.
En las vacaciones de invierno, mi tío se casó y tuve que ir a la fiesta. Fui tres semanas antes para poder pasear por la ciudad ya que no había ido desde que tenía 12 años. El único que sabía que podía salir a los boliches era con mi primo que no lo veía desde que el tenía 9 años.
Cuando llegué, me recibieron muy bien. Elogiaron lo mucho que había crecido y ya salieron las bromas hacia mi primo que tenía 18 años y seguía siendo desgarbado, muy delgado y todavía seguía con actitudes de niño de 15 años. Nico, que así se llama mi primo, de inmediato quiso ir a pasear conmigo. El es un chico de 1.68, delgado, ojos negros y morocho. Pesa como 65 Kg. así que siempre yo sobresalía cuando estaba con él y salíamos al centro o a un Púb. No tenía novia así que podía acompañarme cuando yo quisiera.
Desde el momento en que llegué, mis tíos dispusieron que durmiera en su habitación ya que el departamento es chico. Como mis tíos son ya jubilados, antes de la fiesta se fueron a pasear a Córdoba, donde tenía a la hermana de mi tía enferma y quisieron ir a acompañarla. Así que nos quedamos solos Nico y yo pero igual seguimos en la misma habitación. por las noches y aprovechando que mis tíos no estaban, me gustaba vestirme para ser observado por las chicas de allí. Me volví a poner mis jeans desteñidos y camisas semiajusatdos y una que allí hace mucho calor.
Si siguieron mis relatos, sabrán que tengo una pija de 23 cm. por 6 cm. y quería cojer a toda costa ya que por los estudios del profesorado, había dejado de cojer o hacerme pajas para rendir bien mis actividades de educación física. Por lo casi blanco de mi vaquero, se me podía apreciar un gran bulto.
Mi primo, desde el momento en que sus padres se habían ido de viaje, sentía que me miraba de otra forma, siempre me estaba observado o al menos eso creía yo. Cada vez que salíamos me decía:
-Con eso, vas a matar y nos reíamos.
-Yo solo tengo mi simpatía, me decía.
Él por la mañana, se ofrecía a lavar mi ropa sucia. Así que dejaba mi slip o vaqueros. Un día, que estaba él lavando en el lavadero, me acerco sigilosamente para hacerle una broma y con la puerta entreabierta, miro que tenía mi slip y lo estaba oliendo y poniéndose en la cara. Esa imagen me provocó que mi pija se parara así que regrese en silencio otra vez a la cama.
Allí, pensé que era puto o bisexual y que estaba caliente con mi ropa interior. Cuando me desvestía, prendía la luz de la habitación por cualquier excusa y yo estaba seguro que era para verme el bulto.
A esa altura estaba re-excitado porque nunca había sabido que a Nico le gustaba la pija. Entonces, lo hacía provocativamente para que el observara de reojo. Eso me encantaba. Con la excusa de que había limpiado toda mi ropa, por la noche me dice que tomara un slip de él.
Me quedaba extremadamente ajustado y se podía apreciar en plenitud mis bolas abajo y la pija flácida para la derecha del slip. Le digo que me quedaba ajustado y él me mira y me dice que me quedaba muy bien. Me dijo la suerte que tenía de tener una pija así
de grande.
Antes de salir, lo llama un amigo y le dice que como había razzia de policías, le aconsejaba no salir; así que como me estaba cambiando, me quedo con su slip puesto y el también en slip. Un slip pequeño, como una bombachita cola less que se podía apreciar su cola ya que la tira entraba por la ranura del culo.
Así que nos quedamos así, viendo TV en su cama, mas grande que una individual así que vino a mi cama y apagamos la luz de la habitación y quedamos con la luz del velador. Puso una película de acción y empezamos a mirarla. Yo me recuesto en la cama y pongo la almohada debajo de mi cabeza y el se quedo acostado pero mirando de cerca del TV recostado de espalda; así que yo podía mirar su culito chiquito, redondito y sin pelos y el mirando al televisor estaba cerca de mis piernas. A cada momento me decía que le hacia cosquillas mis pelos de las piernas. yo movía mis
piernas y el se enfadaba más.
De repente, aparece una escena de los protagonistas cojiendo y se me para así que voy al baño a mear. Allí, me acomodé la pija ya que estaba parada y me la puse en posición que no me doliera así que se veía todo el tronco por sobre la tela blanca. No me di cuenta y tenía una mancha de pis en el slip. Me acuesto y el me cargaba de que había olor a orina cerca y me mira y me dice:
-¡Acá esta el olor!
-Me manchaste el slip- me dijo y yo le pedí perdón pero el se rió.
- Si le paso agua y lo seco, va a estar bien -me dijo. Pero le conteste que no tenía ganas de pararme y hacerlo.
-Si quieres le paso un poco de saliva y lo seco con mi aliento -me dijo.
Al comienzo, pensé que era una broma y esbocé una sonrisa pero me quedó mirando. Le dije que hiciera lo que quisiera y entonces apagó la TV y fue a traer un vaso con agua y con un trapito comenzó a limpiarme.
- Es mi favorito, por eso hago esto -me dijo.
Con el trapito comenzó recorrer por donde se me notaba la mancha despacito. Le dije bromeando que él me había dicho con saliva y dejó el vaso con el agua y me agarro el bulto y comenzó a lamer mi bulto. Yo suspiro y me dejo hacer lo que el quisiera. Mientras pasaba mi lengua por mi bulto me preguntaba si me gustaba. Le contesto que sí, que siguiera así y que me encantaría que estuviera una mujer para chuparme la pija.
Me miró y me la sacó y comenzó a chuparme la cabeza de mi pija. En los momentos en que se la sacaba, me decía que desde que había llegado, se había hecho como mil pajas pensando en mí. Lo miro y lo traigo hacia mí y le doy un beso. Me dijo que estaba nervioso todo el tiempo porque no sabía mis gustos y que temía que yo me diera cuenta.
Le digo que se calle y que siga chupándomela. Para eso, todo mi tronco estaba en su esplendor. Me parecía que iba a reventar por como me la chupaba, parecía un experto. Chupaba mis huevos, jugaba con ellos, sacaba su lengua y me recorría todo mi tronco.
Lo tomo de su culo y quedo en posición de chuparle el orificio del culo mientras él me chupaba la pija. Era una sensación riquísima. El estaba entregado a mí, ya que estaba excitadísimo con la lamida de su culito lampiño. Mejor que el de una mujer. Una vez dilatado, le introduzco un dedo y después otro. Parecía que ya había cojido con otros.
Se pone al costado de la cama, con el estómago sobre el borde de la cama, estaba entregado a mí. Le introduzco la cabeza de mi pija y comenzó a morder la almohada. Entonces, lo embisto con fuerza y entro toda mi pija. Pero lo tenía tan durito al culito que sentía la presión de las paredes del ano. Eso me gustaba. Romper el culito a mi primito. El comenzó a moverse y quería guerra así que comienzo a meterla y ponerla.
Estuvimos como 15 minutos así, despacio, fuerte y le digo que me iba pero quiso recibir la leche adentro. Acabe como 3 o 4 veces dentro de él. Después, se da vuelta y me besa. Nos besamos como dos novios después de hacer el amor. Ya era como las 2 de la noche. Nos bañamos y nos acostamos.
Me da mi slip limpio y me dice que había lavado todos mis slip pero quería que yo me pusiera el de él. Como a las 3 de la mañana, me despierto y voy al baño. Lo miro y estaba durmiendo como un angelito, contento por la cojida que había tenido. Me siento en la cama al lado de él y le beso la espalda, los brazos y se despierta. Yo estaba caliente y quería que Nico me satisfaciera. Me acuesto en la cama y el comienza a chuparme las tetillas, el pecho, recorría con su lengua mis piernas y me provocaba escalofríos de solo pensar lo que iba a pasar después. Lame mi bulto de mi slip y lo ensaliva todo. Yo casi rogándole le pido que me la chupe.
Me saca la pija y me la toda, de arriba a abajo, despacito, rápidamente, me pajeaba, hasta que iba a acabar y se traga toda mi leche. Nos besamos y todavía tenía restos de semen así que yo también lamía los restos que le había quedado en la boca. Una sensación riquísima y excitante.
Así estuvimos toda la semana. Hasta que me propone una cojida de tres. Por la noche, arreglamos con Marcos, su amigo. Llegó y parecía una mujer. Tenía una carita de niño, simpático y con una buena cola. Los dos comenzaron a lamerme mi bulto del pantalón hasta que estaba oscura la zona de mi bulto. Me tiraron a la cama y me desnudaron.
Los dos recorrían todo mi cuerpo con sus lenguas. Nunca había estado con dos flacos en la cama y era una sensación placentera. Estaba entregado a ellos. Marcos se dedicaba a mis bolas y Nico a mi pija. Los dos abrieron sus bocas y me mordían mi tronco. Con sus movimientos me pajeaba la pija. El fluido preseminal se me notaba porque estaba pegajoso y se notaba hilos de pre-semen en sus bocas pero ellos continuaban.
Marcos, que era el iniciado, le saca la pija y comienza a chupármela con desesperación. Quería tragar mi leche y lo estaba por lograr. Pero los dos se peleaban por obtener mi néctar. Tomo la cabeza de Marcos y se la aproximo a mi pija. El siguió chapándomela hasta que acabé en su boca. Estaba feliz el muy putito.
Después vino la cojida de Marcos. Era virgen y al comienzo no quería pero Nico le dijo que en Formosa no había un chico más lindo y con una pija tan grande así que debía aprovechar la situación. Con mi cabeza todavía con semen, se la presento en su culo y entro con dificultad al comienzo pero después, entró toda. Marcos gritaba de dolor y tenía miedo por los vecinos así que tape su boca con mi mano y casi parecía una violación. Entraba y salía mi pija con dificultad ya que Marcos hacía fuerza con su culo y oprimía las paredes de su culo pero aun así le enterraba mi tronco hasta el fondo, haciendo ruidos mis pelotas cuando rebotaban en su culito. Luego descargue todo el semen adentro de su culo y me quedé adentro de él por varios minutos.
Cuando saco mi pija, estaba manchada de sangre. Me paré y él se dio vuelta y me empezó limpiar mi pija con su lengua mientras Nico me lamía el orto. Me inclino y me lamía el orificio de mi culo. Después de varias lamidas me doy vuelta y se la inserto a mi primo. Marcos estaba debajo de mi pija y me lamía las pelotas en el momento en que cojía a mi primito. Doble sensación de placer que nunca olvidaré.
Así seguimos cojiendo los tres por una semana más hasta que vinieron mis tíos y volvimos como antes pero cuando salíamos, le decíamos que íbamos al boliche pero en realidad íbamos o con mi primo o con Marcos a un parque a cojer o cuando Marcos conseguía su casa para vernos.
Si les gusto, manden un e-mail a Estebanahora@hotmail.com
En las vacaciones de invierno, mi tío se casó y tuve que ir a la fiesta. Fui tres semanas antes para poder pasear por la ciudad ya que no había ido desde que tenía 12 años. El único que sabía que podía salir a los boliches era con mi primo que no lo veía desde que el tenía 9 años.
Cuando llegué, me recibieron muy bien. Elogiaron lo mucho que había crecido y ya salieron las bromas hacia mi primo que tenía 18 años y seguía siendo desgarbado, muy delgado y todavía seguía con actitudes de niño de 15 años. Nico, que así se llama mi primo, de inmediato quiso ir a pasear conmigo. El es un chico de 1.68, delgado, ojos negros y morocho. Pesa como 65 Kg. así que siempre yo sobresalía cuando estaba con él y salíamos al centro o a un Púb. No tenía novia así que podía acompañarme cuando yo quisiera.
Desde el momento en que llegué, mis tíos dispusieron que durmiera en su habitación ya que el departamento es chico. Como mis tíos son ya jubilados, antes de la fiesta se fueron a pasear a Córdoba, donde tenía a la hermana de mi tía enferma y quisieron ir a acompañarla. Así que nos quedamos solos Nico y yo pero igual seguimos en la misma habitación. por las noches y aprovechando que mis tíos no estaban, me gustaba vestirme para ser observado por las chicas de allí. Me volví a poner mis jeans desteñidos y camisas semiajusatdos y una que allí hace mucho calor.
Si siguieron mis relatos, sabrán que tengo una pija de 23 cm. por 6 cm. y quería cojer a toda costa ya que por los estudios del profesorado, había dejado de cojer o hacerme pajas para rendir bien mis actividades de educación física. Por lo casi blanco de mi vaquero, se me podía apreciar un gran bulto.
Mi primo, desde el momento en que sus padres se habían ido de viaje, sentía que me miraba de otra forma, siempre me estaba observado o al menos eso creía yo. Cada vez que salíamos me decía:
-Con eso, vas a matar y nos reíamos.
-Yo solo tengo mi simpatía, me decía.
Él por la mañana, se ofrecía a lavar mi ropa sucia. Así que dejaba mi slip o vaqueros. Un día, que estaba él lavando en el lavadero, me acerco sigilosamente para hacerle una broma y con la puerta entreabierta, miro que tenía mi slip y lo estaba oliendo y poniéndose en la cara. Esa imagen me provocó que mi pija se parara así que regrese en silencio otra vez a la cama.
Allí, pensé que era puto o bisexual y que estaba caliente con mi ropa interior. Cuando me desvestía, prendía la luz de la habitación por cualquier excusa y yo estaba seguro que era para verme el bulto.
A esa altura estaba re-excitado porque nunca había sabido que a Nico le gustaba la pija. Entonces, lo hacía provocativamente para que el observara de reojo. Eso me encantaba. Con la excusa de que había limpiado toda mi ropa, por la noche me dice que tomara un slip de él.
Me quedaba extremadamente ajustado y se podía apreciar en plenitud mis bolas abajo y la pija flácida para la derecha del slip. Le digo que me quedaba ajustado y él me mira y me dice que me quedaba muy bien. Me dijo la suerte que tenía de tener una pija así
de grande.
Antes de salir, lo llama un amigo y le dice que como había razzia de policías, le aconsejaba no salir; así que como me estaba cambiando, me quedo con su slip puesto y el también en slip. Un slip pequeño, como una bombachita cola less que se podía apreciar su cola ya que la tira entraba por la ranura del culo.
Así que nos quedamos así, viendo TV en su cama, mas grande que una individual así que vino a mi cama y apagamos la luz de la habitación y quedamos con la luz del velador. Puso una película de acción y empezamos a mirarla. Yo me recuesto en la cama y pongo la almohada debajo de mi cabeza y el se quedo acostado pero mirando de cerca del TV recostado de espalda; así que yo podía mirar su culito chiquito, redondito y sin pelos y el mirando al televisor estaba cerca de mis piernas. A cada momento me decía que le hacia cosquillas mis pelos de las piernas. yo movía mis
piernas y el se enfadaba más.
De repente, aparece una escena de los protagonistas cojiendo y se me para así que voy al baño a mear. Allí, me acomodé la pija ya que estaba parada y me la puse en posición que no me doliera así que se veía todo el tronco por sobre la tela blanca. No me di cuenta y tenía una mancha de pis en el slip. Me acuesto y el me cargaba de que había olor a orina cerca y me mira y me dice:
-¡Acá esta el olor!
-Me manchaste el slip- me dijo y yo le pedí perdón pero el se rió.
- Si le paso agua y lo seco, va a estar bien -me dijo. Pero le conteste que no tenía ganas de pararme y hacerlo.
-Si quieres le paso un poco de saliva y lo seco con mi aliento -me dijo.
Al comienzo, pensé que era una broma y esbocé una sonrisa pero me quedó mirando. Le dije que hiciera lo que quisiera y entonces apagó la TV y fue a traer un vaso con agua y con un trapito comenzó a limpiarme.
- Es mi favorito, por eso hago esto -me dijo.
Con el trapito comenzó recorrer por donde se me notaba la mancha despacito. Le dije bromeando que él me había dicho con saliva y dejó el vaso con el agua y me agarro el bulto y comenzó a lamer mi bulto. Yo suspiro y me dejo hacer lo que el quisiera. Mientras pasaba mi lengua por mi bulto me preguntaba si me gustaba. Le contesto que sí, que siguiera así y que me encantaría que estuviera una mujer para chuparme la pija.
Me miró y me la sacó y comenzó a chuparme la cabeza de mi pija. En los momentos en que se la sacaba, me decía que desde que había llegado, se había hecho como mil pajas pensando en mí. Lo miro y lo traigo hacia mí y le doy un beso. Me dijo que estaba nervioso todo el tiempo porque no sabía mis gustos y que temía que yo me diera cuenta.
Le digo que se calle y que siga chupándomela. Para eso, todo mi tronco estaba en su esplendor. Me parecía que iba a reventar por como me la chupaba, parecía un experto. Chupaba mis huevos, jugaba con ellos, sacaba su lengua y me recorría todo mi tronco.
Lo tomo de su culo y quedo en posición de chuparle el orificio del culo mientras él me chupaba la pija. Era una sensación riquísima. El estaba entregado a mí, ya que estaba excitadísimo con la lamida de su culito lampiño. Mejor que el de una mujer. Una vez dilatado, le introduzco un dedo y después otro. Parecía que ya había cojido con otros.
Se pone al costado de la cama, con el estómago sobre el borde de la cama, estaba entregado a mí. Le introduzco la cabeza de mi pija y comenzó a morder la almohada. Entonces, lo embisto con fuerza y entro toda mi pija. Pero lo tenía tan durito al culito que sentía la presión de las paredes del ano. Eso me gustaba. Romper el culito a mi primito. El comenzó a moverse y quería guerra así que comienzo a meterla y ponerla.
Estuvimos como 15 minutos así, despacio, fuerte y le digo que me iba pero quiso recibir la leche adentro. Acabe como 3 o 4 veces dentro de él. Después, se da vuelta y me besa. Nos besamos como dos novios después de hacer el amor. Ya era como las 2 de la noche. Nos bañamos y nos acostamos.
Me da mi slip limpio y me dice que había lavado todos mis slip pero quería que yo me pusiera el de él. Como a las 3 de la mañana, me despierto y voy al baño. Lo miro y estaba durmiendo como un angelito, contento por la cojida que había tenido. Me siento en la cama al lado de él y le beso la espalda, los brazos y se despierta. Yo estaba caliente y quería que Nico me satisfaciera. Me acuesto en la cama y el comienza a chuparme las tetillas, el pecho, recorría con su lengua mis piernas y me provocaba escalofríos de solo pensar lo que iba a pasar después. Lame mi bulto de mi slip y lo ensaliva todo. Yo casi rogándole le pido que me la chupe.
Me saca la pija y me la toda, de arriba a abajo, despacito, rápidamente, me pajeaba, hasta que iba a acabar y se traga toda mi leche. Nos besamos y todavía tenía restos de semen así que yo también lamía los restos que le había quedado en la boca. Una sensación riquísima y excitante.
Así estuvimos toda la semana. Hasta que me propone una cojida de tres. Por la noche, arreglamos con Marcos, su amigo. Llegó y parecía una mujer. Tenía una carita de niño, simpático y con una buena cola. Los dos comenzaron a lamerme mi bulto del pantalón hasta que estaba oscura la zona de mi bulto. Me tiraron a la cama y me desnudaron.
Los dos recorrían todo mi cuerpo con sus lenguas. Nunca había estado con dos flacos en la cama y era una sensación placentera. Estaba entregado a ellos. Marcos se dedicaba a mis bolas y Nico a mi pija. Los dos abrieron sus bocas y me mordían mi tronco. Con sus movimientos me pajeaba la pija. El fluido preseminal se me notaba porque estaba pegajoso y se notaba hilos de pre-semen en sus bocas pero ellos continuaban.
Marcos, que era el iniciado, le saca la pija y comienza a chupármela con desesperación. Quería tragar mi leche y lo estaba por lograr. Pero los dos se peleaban por obtener mi néctar. Tomo la cabeza de Marcos y se la aproximo a mi pija. El siguió chapándomela hasta que acabé en su boca. Estaba feliz el muy putito.
Después vino la cojida de Marcos. Era virgen y al comienzo no quería pero Nico le dijo que en Formosa no había un chico más lindo y con una pija tan grande así que debía aprovechar la situación. Con mi cabeza todavía con semen, se la presento en su culo y entro con dificultad al comienzo pero después, entró toda. Marcos gritaba de dolor y tenía miedo por los vecinos así que tape su boca con mi mano y casi parecía una violación. Entraba y salía mi pija con dificultad ya que Marcos hacía fuerza con su culo y oprimía las paredes de su culo pero aun así le enterraba mi tronco hasta el fondo, haciendo ruidos mis pelotas cuando rebotaban en su culito. Luego descargue todo el semen adentro de su culo y me quedé adentro de él por varios minutos.
Cuando saco mi pija, estaba manchada de sangre. Me paré y él se dio vuelta y me empezó limpiar mi pija con su lengua mientras Nico me lamía el orto. Me inclino y me lamía el orificio de mi culo. Después de varias lamidas me doy vuelta y se la inserto a mi primo. Marcos estaba debajo de mi pija y me lamía las pelotas en el momento en que cojía a mi primito. Doble sensación de placer que nunca olvidaré.
Así seguimos cojiendo los tres por una semana más hasta que vinieron mis tíos y volvimos como antes pero cuando salíamos, le decíamos que íbamos al boliche pero en realidad íbamos o con mi primo o con Marcos a un parque a cojer o cuando Marcos conseguía su casa para vernos.
Si les gusto, manden un e-mail a Estebanahora@hotmail.com