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View Full Version : Maria y yo


Anonimo
10-12 2002, 12:48 PM
Yo era muy joven y como todos los muchachos de esa edad andaba cachondo y desesperado corriendome la paja un día sí y otro no. un día, maria, mi empleada, ingresó a mi habitación para hacer sus quehaceres, yo estaba en el baño y no me notó, maría era una morenita bastante clara de alrededor de 19 a 20... años y un cuerpo buenisimo, un culito redondito y duro, unas tetas redondas y grandes, con unos pezones oscuros duros, en ese momento no tenía idea, pero ahora que lo recuerdo te lo cuento.

ese día tenía puesto unos pantalones verdes, uno de esos pantalones que más parecen mallas pues le quedaban apretados, dejandome ver sus deliciosas formas, llevaba tambien un t-shirt blanco suelto que no dejaba ver sus tetas pero se notaba que llevaba sostén. entró en mi habitación, como te contaba, con una aspiradora y un plumero, comenzó a levantar alguna ropa que yo había dejado en el piso, soy muy desordenado, cada vez que se inclinaba parecia que el culo le iba a reventar el pantalón, yo espiaba por el rabillo de la p

yo, a maría le tenía ganas desde que llegó a mi casa, le teníamos mucha confianza, mis padres y hermanos, nos jugabamos tocandonos a veces, yo, creia en esos momentos que el que más disfrutaba de esos juegos era yo, me enteraria despues que no era así.

en esos juegos, yo aprovechaba para rozarle los pechos con mis manos y a cada momento intentaba abrazarla por detrás para sentir su abundante culo en mi verga, no me acuerdo cuantas veces me corrí la paja luego de esos juegos. recuerdo una vez, jugando al escondite con mis hermanos y maría, nos escondimos maría y yo, en un closet muy pequeño donde apenas cabiamos los dos, recuerdo que estuvimos escondidos alli, muy apretados cerca de diez deliciosos minutos, ese día fue la primera vez que sentí sus pezones primero en mi espalda y luego en mi pecho mientras nos acomodabamos en ese pequeñisimo espacio.

yo le rozaba el culo con mi ya endurecida verga y me frotaba contra ella, haciendo como que la abrazaba para entrar en el pequeño closet, dudo ahora que ella no h

bueno, volviendo a ese día en mi habitación como decía, maría habia logrado una vez más ponerme duro, sólo como un quinceañero puede estarlo.

en ese momento decidi salir del baño dispuesto a todo, lo que hice me sorprendió a mí mismo porque cuando salí sorprendí a maría aspirando el suelo volteada dandome como siempre el culito, así que la tome por los hombros y la ayude a aspirar empujando y halando el tubo del aspirador, jalando hacia mi su bien apretado culito, esta vez estaba decidido a mostrarle a maría de lo que yo era capaz.

maría, ante mi sorpresa no reaccionó, me acompaño en mis movimientos, empujando ella tambien su culo contra mi verga fuimos de esta manera acercandonos a la puerta de mi habitación, tan pronto estuvo a mi alcance la cerré y le puse pestillo. una vez la puerta estuvo cerrada maría se soltó y se me entregó, yo la volví hacia mi besandole los labios con fuerza, ella fue abriendo los labios lentamente y sentí por primera vez su lengua dentro de mi boca, mientras nos besabamos de esa cuando quise sacar mi pene ya se había endurecido nuevamente, pero ahora sólo podía pensar en la maravilla de culo de maría, así que mientra la besaba y le mamaba las tetas y mordía delicadamente sus oscuros y duros pezones la fui levantando hasta ponerla a gatas, así mientra le acariciaba las tetas abrazandola por detrás, pasandole los dedos por su vagina y anito, maría se dio cuenta de mi nueva erección, tan grande como la primera, nuevamente sonrió y me preguntó.

- ¿ qué quieres hacer ahora?. - cómo si no lo supieras, fue mi respuesta, nuevamente sonrió, ya habiamos dejado los temores y sabiamos que nos queriamos hacer todo. luego de esto, ella se acomodó dejandome ver su apretadito anito encerrado por sus redonditas nalgas que yo no soltaba ni dejaba de acariciar, besar y lamer, juro que no he vuelto a tener un culito como el de mi maría, pues nuevamente mi verga me pedía coñito ó en este caso anito, me puse de rodillas teniendo delante mio el culo con el que habia estado soñando, y el objeto de mis paja esta, aúnque ustedes no lo crean es una historia real, nuestros encuentros no se detuvieron por varios años hasta que maría dejo mi casa y no volví a saber de ella..

dentro de poco les contaré otra historia, no se si con maría ó con rosa.

hasta pronto
el maldito infeliz