hisperc
31-05 2005, 05:17 PM
Para poder entender la segunda parte es necesario leer la primera parte.
Como les conté en la primera parte nos encontrábamos en un hotel, y el relato que les escribi fue el que ella me trajo de su viaje, por escrito.
Bueno, despues de leer con tal nerviosismo al comienzo, fue como arte de magia la excitacion que sentí, era algo indescriptible, un miedo mezclado con rabia y a la vez un escalofrío exquisito. Mi miembro alcanzó creo que un tamaño récord, lo sentía tan grande, grueso y duro como un palo, cuando salió mi esposa del baño, duchándose y dándome tiempo para que leyera su experiencia sexual, salió tímida y con miedo, pero al verme, se lanzó a mis brazos, nos besamos, nuestras lenguas profanaron lugares nunca antes explorados, me metió su lengua en mi ano, hasta los mismos intestinos, dándome placeres nunca antes descubiertos, me hizo eyacular en su boca, cosa que nunca antes quiso hacer, luego me tocó el turno a mí de darle placer, y lo hacía teniendo en mi mente de hacerlo mejor que su amante ocasional, y usé mucho mi intuisión, y excitacion, dándole placer hasta hacerla llorar.
Es increible lo que les voy a contar: en la misma noche tuve ocho eyaculaciones, y mi esposa creo que tres por cada una mía. Cuando eran las 9.00 am, y yo seguía bombenando, sentí que mi mujer se desvaneció por no aguantar más tanto placer, se desmayó con una sonrisa de medio lado y los ojos en blanco. Me asusté, pero al poco tiempo despertó y por fin nos propusimos descansar, tan exaustos.
Nuestra vida sexual se recuperó , nuestro amor aumentó, y tambien la confianza, y ahora cada vez que nuestro líbido baja, tenemos la fórmula para levantarlo.
Si entre los lectores hay una pareja con mente abierta, y desean tener una aventura, pónganse en contato con nosotros, estamos en posibilidade de viajar a cualquier parte.
Como les conté en la primera parte nos encontrábamos en un hotel, y el relato que les escribi fue el que ella me trajo de su viaje, por escrito.
Bueno, despues de leer con tal nerviosismo al comienzo, fue como arte de magia la excitacion que sentí, era algo indescriptible, un miedo mezclado con rabia y a la vez un escalofrío exquisito. Mi miembro alcanzó creo que un tamaño récord, lo sentía tan grande, grueso y duro como un palo, cuando salió mi esposa del baño, duchándose y dándome tiempo para que leyera su experiencia sexual, salió tímida y con miedo, pero al verme, se lanzó a mis brazos, nos besamos, nuestras lenguas profanaron lugares nunca antes explorados, me metió su lengua en mi ano, hasta los mismos intestinos, dándome placeres nunca antes descubiertos, me hizo eyacular en su boca, cosa que nunca antes quiso hacer, luego me tocó el turno a mí de darle placer, y lo hacía teniendo en mi mente de hacerlo mejor que su amante ocasional, y usé mucho mi intuisión, y excitacion, dándole placer hasta hacerla llorar.
Es increible lo que les voy a contar: en la misma noche tuve ocho eyaculaciones, y mi esposa creo que tres por cada una mía. Cuando eran las 9.00 am, y yo seguía bombenando, sentí que mi mujer se desvaneció por no aguantar más tanto placer, se desmayó con una sonrisa de medio lado y los ojos en blanco. Me asusté, pero al poco tiempo despertó y por fin nos propusimos descansar, tan exaustos.
Nuestra vida sexual se recuperó , nuestro amor aumentó, y tambien la confianza, y ahora cada vez que nuestro líbido baja, tenemos la fórmula para levantarlo.
Si entre los lectores hay una pareja con mente abierta, y desean tener una aventura, pónganse en contato con nosotros, estamos en posibilidade de viajar a cualquier parte.