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26-05 2005, 11:12 AM
Somos dos hermanos. Mi hermano tiene 21 de edad y yo 18. El desde jovencito fue un jodedor de la vida, y no son pocas las novias que ha tenido, y algunas de ellas la llevaba a casa a escondida de nuestros padres, tarde en la noche y las metía en su dormitorio.
Yo, desde los 12 de edad, supe que me atraían los de mi mismo sexo, pero mi padre fue muy estricto en nuestra forma de criar, y cual un carnaval, tuve que aprender a estar con mi careta, y mis deseos reprimidos. Siempre inventando amoríos, y llevando a casa amigas que solo eran eso, pero dejando entrever en nuestras conversaciones familiares que eran chicas con las que tenía aventuras. Era para mí un verdadero suplicio. Ocupaba mi tiempo en jugar básquet, mas que nada para que me sirviera de "tape", pues ni siquiera me atraían los chicos del equipo que eran de mi misma edad o menores, pues nunca he sabido porque motivo me han atraído los hombres "maduros", que sean bien velludos y si usan barba y bigote, mucho mas. No han sido infinidad de veces que me he pajeado cuando he visto alguien de ese prototipo, tanto en la calle como en el Internet pero con 18 de edad, no había logrado tener ninguna experiencia sexual, todo lo que se del sexo lo aprendí en este medio.
Mi hermano, tenia su ultima aventura, pero al parecer esta chica le había agradado verdaderamente, por lo que en varios meses se fue reafirmando esta relación, hasta el punto que dijo a nuestros padres que hicieran una invitación formal a los padres de la chica, para cenar en casa y así formalizar el compromiso. Llego la gran noche (digo gran noche por lo que sucedió) ya que cuando llegaron los padres de la chica, yo me quede súper asombrado, ya que el padre (futuro suegro de mi hermano) era un verdadero ejemplar de hombre, y que al parecer, por lo poco que podía ver, dado la vestimenta formal, era el prototipo de "mi hombre".
Supe, a lo largo de la reunión de esa noche, mientras charlaba con nuestro padre, que tenia 52 de edad, que tenían solamente esa hija (de 20) ya que (según le contaba a mi padre) no habían podido tener mas hijos ya que su esposa había tenido un accidente y se mantenía en una silla de personas incapacitadas. Ellos se habían casado muy jóvenes. El a pesar de esa edad se mantenía en forma y quizás algunas canas en la sien, (que lejos de restarle juventud) le daban un toque muy varonil y elegante. Su pelo era negrísimo, al igual que su barba y bigote, por lo que al reírse dejaba ver una dentadura perfectamente blanca y lindísima. Tenía unos ojos negrísimos, que penetraban al hablar con uno, y sus cejas y pestañas exuberantes, me daban a entender que aquel hombre era: lo que yo tanto anhelaba.
En la conversación con mi padre, le dijo que era aficionado a la pesca, y que tenia un barco donde a veces se pasaba fines de semana pescando. Fue ahí donde quizás por cortesía invito a mi padre a ir de pesca el próximo fin de semana, pero que mi padre tuvo que decirle que tenia planes con mi madre de salir, pero sabiendo mi padre que yo usualmente iba de pesquería, le dijo que yo le podría acompañar si le parecía bien, pues a mi me gustaba. Yo sentí como un corrientazo por la espalda al sentir que el dijo:
-Encantado! será un tiempo bueno pues es época de "dorados" y nos divertiremos. Te prometo (me dijo) que no soy un viejo aburrido (y se río con esa espontaneidad que lo caracterizaba)
Al unirse mi hermano y su hija al grupo, extendió la invitación a mi hermano, pero su hija salto rápidamente y dijo que tenían invitación para una fiesta, así que seriamos solamente el y yo. Que bueno! (pensé en mi interior) Quedamos que saldríamos el viernes al atardecer, que yo debía pasar por su casa y que de allí nos dirigiríamos hasta el muelle donde tenia su barco. Esa noche, sin poder evitarlo, en mi cama me pajee, pensando y elaborando miles de situaciones, y era tal mi emoción que el primer chorro me llego al cuello. Debo decirle que yo soy completamente lampiño (quizás por ello de mi anhelo y deseo de los hombres extremadamente velludos) tengo buenas nalgas y mis
tetillas tienen unos abultados pezones.
Llego el ansiado día, prepare un bulto con toalla, unas camisetas, aceite para el sol, mis equipos de pesca, y marche en mi coche hacia casa del "suegro de mi hermano". Cuando llegue, ya el me esperaba, y casi me derrito al verle. Llevaba un short de pata ancha pero bien corto, y a la legua se notaba que no tenia soporte ni tenia ropa interior. En la parte superior llevaba una camisa sin mangas y con tres de los botones sin abrochar, por lo que pude apreciar que era tal como pensé, un verdadero ejemplar de hombre velludo, yo casi no podía despegar los ojos de aquel espectáculo, y sobre todo cuando el comenzó a cargar los bultos a la parte posterior de su camioneta y pude apreciar aquellas axilas tan extremadamente copiosas de vellos negrísimos y rizados. Tuve que hacer un esfuerzo para no delatarme y que mi pinga no comenzara a despertar.
Llegamos al muelle, bajamos los bultos y nos dirigimos a su barco, que para sorpresa mía era bastante grande y con un camarote con todas las comodidades. Nos hicimos a la mar, y estuvimos viajando durante casi tres horas, yo me mantenía a su lado, y podía admirarle. A cada rato el me solicitaba una cerveza y yo gentil se la servia, pero lo delicioso fue cuando el me dijo:
-Sostén el timón sin moverlo, que me voy a echar una meada.
El, allí en el borde del barco sin yo poder ver, por la posición, se echo su meada. Por los movimientos pude ver que se la saco por la pata del short, y por el movimiento, sacudiéndosela, cuando termino. Cuando regreso, me dijo:
-Voy a bajar al camarote y guardar la camisa, me gusta sentir el aire en mi cuerpo.
Para hacerlo, tenía que pasar por detrás de mi, y al hacerlo, sentí como rozo su pinga en mis abultadas nalgas. Aquello produjo una sensación de morbo inmensa en mí y sin poder evitarlo mi pinga reacciono. Al rato el subió, venia sin camisa y pude ver aquel bosque negrísimo donde resaltaban sus dos tetillas. Era una maravilla de espectáculo. Era tal mi emoción que descuide el timón, y el se apresuro poniéndose detrás de mi y haciéndose cargo de la situación, pero a la vez sintiendo yo contra mi cuerpo aquel "monumento".
-Vamos anclar por aquí, (me dijo) pasaremos la noche y al amanecer comenzaremos la pesca. Paso una media hora en los preparativos, y no fueron las pocas veces, que al subirse al techo del camarote para hacer unos amarres, yo podía ver asomada la cabeza de lo que parecía ser una sabrosa pinga. Termino y me dijo:
-Entramos? La noche ha refrescado algo.
Yo le seguí, el cerro la puerta del camarote, y entonces, sin decirme nada, sin preguntar, me sorprendió dándome un abrazo y atrayéndome hacia el, y buscando mi boca se apodero de ella y me dio un eterno beso, donde su lengua penetro mi boca y comenzó a jugar con la mía. Yo, extremadamente exaltado, me colgué de su cuello, y sentí su pinga chocando contra mi ombligo, dado su altura. Baje mis manos, aun con su boca sobre la mía y comencé a bajarle su short. Tome en mis manos aquel trozo que calcule seria de 16 cm. y mi mano acaricio aquella cabeza completamente babosa. Dejo de besarme y me dijo:
-Quítate tu short y vamos a la cama. Hoy será una gran noche.
Si que lo fue. Pues aquel hombre experimentado, y con grandes deseos de singar, me hizo de "todo" y a la vez me pedía de todo. Estuvimos acariciándonos por cerca de 45 minutos, hasta que me dijo:
-No puedo aguantar mas, me voy a venir.
-Quiero verte por favor, siéntate sobre mis piernas y échamela en mi pecho, después me haces lo que desees.
-Esta bien.
El se sentó sobre mis muslos con las piernas hacia atrás, y tomando una de mis manos la puso sobre su pinga para que yo lo pajeara. Comencé el movimiento, y con la otra mano recorría su velludo cuerpo. El cerro sus ojos y echo su cabeza hacia atrás y:
-Huuuuuuuuuuuummmmmmmmmm!!!!!!!! Uuuuuuuuuuuuufffffffffffffffffffffff!!!!!!!!!
y al momento enormes chorros de leche brotaron sobre mi, fue una venida descomunal, salvaje. El se estremecía de placer y yo continuaba.
-Uuuuuffffff!!!!!!!!!!!!!!!! yaaaayaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!! !!
Era tanto mi deseo acumulado, que no le escuchaba, y logre que su pinga reaccionara nuevamente, entonces le dije:
-Metemeelaaa!!!!!! Hazme tuyo cojooonesssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! -él se levanto y me dijo:
-Voy a buscar un pote de crema que tengo por ahí.
Trasteo hasta que dio con ella y yo me acariciaba con su leche y me pajeaba, él se detuvo a mirarme y disfrutaba del espectáculo, y entonces me vine retorciéndome de placer:
-Aaaaah!!!!!!!! Aaaaaaaaaah! Huuuuuuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmmmmm!!!!
El continuaba con su pinga parada, y me alcanzo una toalla para que me limpiara. Después me pidió me virara y se acostó a mi lado. Sentí aquel velludo cuerpo junto a mi, y su lengua recorriendo desde mi cuello hasta llegar a mis nalgas donde me dio unos chupones y unas mordidas salvajes que me dolían pero que me daban un morbo tremendo, logrando que mi pinga reaccionara nuevamente. Cuando sentí su barba y su bigote en la entrada de mi culo, y su lengua penetrándolo, creí no poder soportarlo. Tenia en culo baboso de su saliva pero el me unto crema y la introdujo con un dedo, echo mas y metió dos dedos. Si, estaba dilatando mi culo. Se embarro su pinga y poniéndose sobre mí, comenzó a penetrarme. Yo me quejaba y trataba de quitármelo, pues el dolor me era insoportable, pero mis lamentos y gritos lo enloquecían más y me decía:
-Grita, grita puta, que te estoy jodiendo ese culo rico, si, si, así, que te lo voy a llenar de leche -yo me retorcía de dolor, pero ante cada movimiento, el la metía mas y mas- Ya puta rica, ya la tienes adentro
El se acostó sobre mi y yo jimiqueaba de dolor, pero disfrutaba el placer de sentir aquellos vellos sobre mis nalgas y espalda y su barba y bigote acariciando mi cuello. Metió sus velludos brazos debajo de mi cuerpo y sus manos buscaron los pezones de mis tetillas y los acariciaba. Era duro el dolor pero supremo el placer. Comenzó a singarme. Al principio el dolor con ardentia era casi insoportable, pero su pinga al rozar adentro mi próstata, me hizo experimentar un placer súper extraordinario. No se cuanto duro, yo no quería que terminara, pero todo llega a su fin y él:
-Cojoooooneeeesss me veeeengoooooo!!!! putaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!! Aaaaayyyyyyyyyyy
Y nuevamente fue una venida salvaje que lleno mi culo. Yo me estremecí de placer y me vine, con unos movimientos tan bruscos que hice que su pinga entrara mas y me doliera un carajo. Aquel fue un fin de semana extraordinario. Y ahora cuando no es en el barco es en cualquier sitio, pero seguimos singando y yo soy inmensamente feliz
Yo, desde los 12 de edad, supe que me atraían los de mi mismo sexo, pero mi padre fue muy estricto en nuestra forma de criar, y cual un carnaval, tuve que aprender a estar con mi careta, y mis deseos reprimidos. Siempre inventando amoríos, y llevando a casa amigas que solo eran eso, pero dejando entrever en nuestras conversaciones familiares que eran chicas con las que tenía aventuras. Era para mí un verdadero suplicio. Ocupaba mi tiempo en jugar básquet, mas que nada para que me sirviera de "tape", pues ni siquiera me atraían los chicos del equipo que eran de mi misma edad o menores, pues nunca he sabido porque motivo me han atraído los hombres "maduros", que sean bien velludos y si usan barba y bigote, mucho mas. No han sido infinidad de veces que me he pajeado cuando he visto alguien de ese prototipo, tanto en la calle como en el Internet pero con 18 de edad, no había logrado tener ninguna experiencia sexual, todo lo que se del sexo lo aprendí en este medio.
Mi hermano, tenia su ultima aventura, pero al parecer esta chica le había agradado verdaderamente, por lo que en varios meses se fue reafirmando esta relación, hasta el punto que dijo a nuestros padres que hicieran una invitación formal a los padres de la chica, para cenar en casa y así formalizar el compromiso. Llego la gran noche (digo gran noche por lo que sucedió) ya que cuando llegaron los padres de la chica, yo me quede súper asombrado, ya que el padre (futuro suegro de mi hermano) era un verdadero ejemplar de hombre, y que al parecer, por lo poco que podía ver, dado la vestimenta formal, era el prototipo de "mi hombre".
Supe, a lo largo de la reunión de esa noche, mientras charlaba con nuestro padre, que tenia 52 de edad, que tenían solamente esa hija (de 20) ya que (según le contaba a mi padre) no habían podido tener mas hijos ya que su esposa había tenido un accidente y se mantenía en una silla de personas incapacitadas. Ellos se habían casado muy jóvenes. El a pesar de esa edad se mantenía en forma y quizás algunas canas en la sien, (que lejos de restarle juventud) le daban un toque muy varonil y elegante. Su pelo era negrísimo, al igual que su barba y bigote, por lo que al reírse dejaba ver una dentadura perfectamente blanca y lindísima. Tenía unos ojos negrísimos, que penetraban al hablar con uno, y sus cejas y pestañas exuberantes, me daban a entender que aquel hombre era: lo que yo tanto anhelaba.
En la conversación con mi padre, le dijo que era aficionado a la pesca, y que tenia un barco donde a veces se pasaba fines de semana pescando. Fue ahí donde quizás por cortesía invito a mi padre a ir de pesca el próximo fin de semana, pero que mi padre tuvo que decirle que tenia planes con mi madre de salir, pero sabiendo mi padre que yo usualmente iba de pesquería, le dijo que yo le podría acompañar si le parecía bien, pues a mi me gustaba. Yo sentí como un corrientazo por la espalda al sentir que el dijo:
-Encantado! será un tiempo bueno pues es época de "dorados" y nos divertiremos. Te prometo (me dijo) que no soy un viejo aburrido (y se río con esa espontaneidad que lo caracterizaba)
Al unirse mi hermano y su hija al grupo, extendió la invitación a mi hermano, pero su hija salto rápidamente y dijo que tenían invitación para una fiesta, así que seriamos solamente el y yo. Que bueno! (pensé en mi interior) Quedamos que saldríamos el viernes al atardecer, que yo debía pasar por su casa y que de allí nos dirigiríamos hasta el muelle donde tenia su barco. Esa noche, sin poder evitarlo, en mi cama me pajee, pensando y elaborando miles de situaciones, y era tal mi emoción que el primer chorro me llego al cuello. Debo decirle que yo soy completamente lampiño (quizás por ello de mi anhelo y deseo de los hombres extremadamente velludos) tengo buenas nalgas y mis
tetillas tienen unos abultados pezones.
Llego el ansiado día, prepare un bulto con toalla, unas camisetas, aceite para el sol, mis equipos de pesca, y marche en mi coche hacia casa del "suegro de mi hermano". Cuando llegue, ya el me esperaba, y casi me derrito al verle. Llevaba un short de pata ancha pero bien corto, y a la legua se notaba que no tenia soporte ni tenia ropa interior. En la parte superior llevaba una camisa sin mangas y con tres de los botones sin abrochar, por lo que pude apreciar que era tal como pensé, un verdadero ejemplar de hombre velludo, yo casi no podía despegar los ojos de aquel espectáculo, y sobre todo cuando el comenzó a cargar los bultos a la parte posterior de su camioneta y pude apreciar aquellas axilas tan extremadamente copiosas de vellos negrísimos y rizados. Tuve que hacer un esfuerzo para no delatarme y que mi pinga no comenzara a despertar.
Llegamos al muelle, bajamos los bultos y nos dirigimos a su barco, que para sorpresa mía era bastante grande y con un camarote con todas las comodidades. Nos hicimos a la mar, y estuvimos viajando durante casi tres horas, yo me mantenía a su lado, y podía admirarle. A cada rato el me solicitaba una cerveza y yo gentil se la servia, pero lo delicioso fue cuando el me dijo:
-Sostén el timón sin moverlo, que me voy a echar una meada.
El, allí en el borde del barco sin yo poder ver, por la posición, se echo su meada. Por los movimientos pude ver que se la saco por la pata del short, y por el movimiento, sacudiéndosela, cuando termino. Cuando regreso, me dijo:
-Voy a bajar al camarote y guardar la camisa, me gusta sentir el aire en mi cuerpo.
Para hacerlo, tenía que pasar por detrás de mi, y al hacerlo, sentí como rozo su pinga en mis abultadas nalgas. Aquello produjo una sensación de morbo inmensa en mí y sin poder evitarlo mi pinga reacciono. Al rato el subió, venia sin camisa y pude ver aquel bosque negrísimo donde resaltaban sus dos tetillas. Era una maravilla de espectáculo. Era tal mi emoción que descuide el timón, y el se apresuro poniéndose detrás de mi y haciéndose cargo de la situación, pero a la vez sintiendo yo contra mi cuerpo aquel "monumento".
-Vamos anclar por aquí, (me dijo) pasaremos la noche y al amanecer comenzaremos la pesca. Paso una media hora en los preparativos, y no fueron las pocas veces, que al subirse al techo del camarote para hacer unos amarres, yo podía ver asomada la cabeza de lo que parecía ser una sabrosa pinga. Termino y me dijo:
-Entramos? La noche ha refrescado algo.
Yo le seguí, el cerro la puerta del camarote, y entonces, sin decirme nada, sin preguntar, me sorprendió dándome un abrazo y atrayéndome hacia el, y buscando mi boca se apodero de ella y me dio un eterno beso, donde su lengua penetro mi boca y comenzó a jugar con la mía. Yo, extremadamente exaltado, me colgué de su cuello, y sentí su pinga chocando contra mi ombligo, dado su altura. Baje mis manos, aun con su boca sobre la mía y comencé a bajarle su short. Tome en mis manos aquel trozo que calcule seria de 16 cm. y mi mano acaricio aquella cabeza completamente babosa. Dejo de besarme y me dijo:
-Quítate tu short y vamos a la cama. Hoy será una gran noche.
Si que lo fue. Pues aquel hombre experimentado, y con grandes deseos de singar, me hizo de "todo" y a la vez me pedía de todo. Estuvimos acariciándonos por cerca de 45 minutos, hasta que me dijo:
-No puedo aguantar mas, me voy a venir.
-Quiero verte por favor, siéntate sobre mis piernas y échamela en mi pecho, después me haces lo que desees.
-Esta bien.
El se sentó sobre mis muslos con las piernas hacia atrás, y tomando una de mis manos la puso sobre su pinga para que yo lo pajeara. Comencé el movimiento, y con la otra mano recorría su velludo cuerpo. El cerro sus ojos y echo su cabeza hacia atrás y:
-Huuuuuuuuuuuummmmmmmmmm!!!!!!!! Uuuuuuuuuuuuufffffffffffffffffffffff!!!!!!!!!
y al momento enormes chorros de leche brotaron sobre mi, fue una venida descomunal, salvaje. El se estremecía de placer y yo continuaba.
-Uuuuuffffff!!!!!!!!!!!!!!!! yaaaayaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!! !!
Era tanto mi deseo acumulado, que no le escuchaba, y logre que su pinga reaccionara nuevamente, entonces le dije:
-Metemeelaaa!!!!!! Hazme tuyo cojooonesssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! -él se levanto y me dijo:
-Voy a buscar un pote de crema que tengo por ahí.
Trasteo hasta que dio con ella y yo me acariciaba con su leche y me pajeaba, él se detuvo a mirarme y disfrutaba del espectáculo, y entonces me vine retorciéndome de placer:
-Aaaaah!!!!!!!! Aaaaaaaaaah! Huuuuuuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmmmmm!!!!
El continuaba con su pinga parada, y me alcanzo una toalla para que me limpiara. Después me pidió me virara y se acostó a mi lado. Sentí aquel velludo cuerpo junto a mi, y su lengua recorriendo desde mi cuello hasta llegar a mis nalgas donde me dio unos chupones y unas mordidas salvajes que me dolían pero que me daban un morbo tremendo, logrando que mi pinga reaccionara nuevamente. Cuando sentí su barba y su bigote en la entrada de mi culo, y su lengua penetrándolo, creí no poder soportarlo. Tenia en culo baboso de su saliva pero el me unto crema y la introdujo con un dedo, echo mas y metió dos dedos. Si, estaba dilatando mi culo. Se embarro su pinga y poniéndose sobre mí, comenzó a penetrarme. Yo me quejaba y trataba de quitármelo, pues el dolor me era insoportable, pero mis lamentos y gritos lo enloquecían más y me decía:
-Grita, grita puta, que te estoy jodiendo ese culo rico, si, si, así, que te lo voy a llenar de leche -yo me retorcía de dolor, pero ante cada movimiento, el la metía mas y mas- Ya puta rica, ya la tienes adentro
El se acostó sobre mi y yo jimiqueaba de dolor, pero disfrutaba el placer de sentir aquellos vellos sobre mis nalgas y espalda y su barba y bigote acariciando mi cuello. Metió sus velludos brazos debajo de mi cuerpo y sus manos buscaron los pezones de mis tetillas y los acariciaba. Era duro el dolor pero supremo el placer. Comenzó a singarme. Al principio el dolor con ardentia era casi insoportable, pero su pinga al rozar adentro mi próstata, me hizo experimentar un placer súper extraordinario. No se cuanto duro, yo no quería que terminara, pero todo llega a su fin y él:
-Cojoooooneeeesss me veeeengoooooo!!!! putaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!! Aaaaayyyyyyyyyyy
Y nuevamente fue una venida salvaje que lleno mi culo. Yo me estremecí de placer y me vine, con unos movimientos tan bruscos que hice que su pinga entrara mas y me doliera un carajo. Aquel fue un fin de semana extraordinario. Y ahora cuando no es en el barco es en cualquier sitio, pero seguimos singando y yo soy inmensamente feliz