cojida
06-04 2005, 07:06 PM
Todo sucedió en un trabajo que tuve anteriormente. Era secretaria de una abogada ya un poco mayor. Mi trabajo consistía en atender las llamadas, llevar su agenda, recibir y mandar la correspondencia que ahí se generaba. Era un trabajo tranquilo pero por las tardes era un tanto aburrido, ya que mi jefa en ocasiones no regresaba pero sin embargo, yo tenía que permanecer para entregar la mensajería al recolector de una empresa dedicada a eso y para cerrar la oficina. Así era los primeros meses, pero un día cuando esperaba a la persona de la mensajería, ya no era el mismo sino otro. Era un tipo de lo más atrevido que desde la primera vez que me vio, sin pedírselo, me dio su nombre y me dijo que era muy bonita y no es por nada, pero si me considero bonita, soy blanca, mido 1.68 cm. tengo mucho busto y buen trasero y visto con ropa muy corta, como quien dice, soy muy coqueta.
Pero los días pasaron y él insistía en hacerme la plática, a lo cual accedía para no ser descortés pero no me parecía que después de entregarle la mensajería, él permaneciera aun conmigo en la oficina a solas, sobre todo que me empezara a decir que nunca había tenido a alguien así como yo, que su esposa no estaba así y cosas así, pero lo peor fue que en sus pláticas me decía cosas que hacía con las mujeres que ha estado, me decía que siempre lo buscaban por que era un buen amante y no sé, me fue entrando la curiosidad, por que no se por qué, pero cada vez que hablaba de eso, me excitaba, pero para evitar problemas le dije a mi novio que fuera por mí de vez en cuando y así lo hizo. De hecho, él lo conoció y lo presenté como eso, como mi novio. En ese momento me dije: “con esto ya será más tranquilo”, pero no, todo lo contrario, al otro día me dijo que era mucha mujer para ese chamaco, que de seguro no me lo sabe hacer bien, pero que si yo quería el me podía enseñar cosas nuevas, de hecho, me preguntó que con cuantos he estado y le respondí que nada más lo he hecho con mi novio y así es, nada más he estado con él, y él se rió y me dijo que qué diría si me dijera que quiere hacerlo conmigo, de inmediato le respondí que no, que estaba loco, que tenía mi novio y que lo respetaba mucho y que además, él era una persona casada y el contestó: “Mira, no tiene por qué enterarse, a poco no se te antojaría esto”, se bajó el cierre del pantalón y me enseñó su verga, era bastante grande y gruesa, diciéndome: “a poco tu novio la tiene así, esta si te llenaría ese culote que tienes”, no contesté nada, solo me volteé y él se retiró diciendo: “Piénsalo”.
Esa noche tuve muchos pensamientos, me imaginaba como lo haría con él. Sentía la curiosidad de como se sentiría hacerlo con alguien mayor que yo y sobre todo, con esa enorme verga que no es por hacer menos a mi novio, pero no tenía comparación con él. La de él era como tres veces más grande y gorda. Al siguiente día pareciera que todo se le facilitaba, mi jefa se retiró temprano, así que lo esperé. Cuando llegó me dijo que qué había pensado y le respondí que si me gustaría, pero que tomara en cuenta que él y yo teníamos compromisos, él me dijo que no me preocupara por eso, en ese momento se acercó y me plantó un besote que hizo que de inmediato me mojara al momento que me agarraba las nalgas, se retiró y me dijo que lo esperara media hora y que regresaría por mi. Así lo hice, regresó por mí y de inmediato nos fuimos al hotel. Ya estando dentro, me senté en la cama y él se acercó a mí, se desabrochó el pantalón y bajó su cierre, me acercó su verga la cual estaba más parada y gorda de a como la había visto y se la empecé a mamar, que por cierto se me dificultaba bastante por que casi no me entraba en la boca, pero luego él me recostó por completo, me quitó mis zapatillas, luego mi tanga junto con mis medias y empezó a darme una rica mamada en mi cosita, yo sentía su lengua por todos lados, nunca había hecho algo así, se sentía riquísimo.
Luego, llegó el momento de la penetración, a lo cual le dije que se pusiera un preservativo y así lo hizo, me la fue metiendo poco a poco, yo sentía que me partía a la mitad y no tardé en empezar a gritar, el me dijo que si me dolía mucho la sacaba y le respondí que no, que me estaba matando pero que me gustaba, que no parara que en ese momento era suya, que hiciera de mí lo que quisiera. En ese momento se recostó boca abajo y me hizo que lo cabalgara. Al momento sentía como tenía otro orgasmo por tener dentro de mí esa enorme verga que me estaba matando de placer, él no paraba de apretarme y besarme los pechos y luego, me puso en una posición que nunca había hecho. Me puso de a perrito diciéndome que ahora si iba a gritar de verdad, que me iba a romper ese culote que tengo, me tomó de las caderas y así lo hizo, diciéndome que que rico se movían mis nalgotas cada vez que me la metía, me dio con todo, grité como loca y más por sentir como se ponía cada vez más dura su verga, diciéndome que que rico se la aprieto, que estoy buenísima, esas palabras me pusieron al máximo y más cuando me dio de nalgadas estando en esa posición, la verdad nunca había experimentado algo así con mi novio, de hecho, con el nunca gritaba pero con esta persona me desaté, creo que mis gritos se escuchaban en todas las habitaciones de ese piso.
Luego, me recostó boca arriba, abrió mis piernas, las tomo de los tobillos y me empezó a dar ahora así, al momento que me decía que le gustaba como se movían mis chichotas, él dijo en ese momento que a poco mi novio me llenaba y le respondí que no, en ese momento se vino, se quitó el condón y me los aventó en la cara, cosa que me desagradó pero no dije nada, nos calmamos por un momento pero cuando vi el reloj, me levanté de inmediato, era tardísimo, estuvimos haciéndolo más o menos por una hora, pero que bárbaro, la verdad me dejó todas las caderas adoloridas y que decir de mi cosita, estaba que me reventaba de la cogida que me había dado. Nos vestimos y nos fuimos, pero él amenazó con hacerlo más seguido y que no tenía tanto dinero para estar pagando hoteles todo el tiempo, así que la próxima lo haríamos en la oficina, pero eso se los contaré después.
Pero los días pasaron y él insistía en hacerme la plática, a lo cual accedía para no ser descortés pero no me parecía que después de entregarle la mensajería, él permaneciera aun conmigo en la oficina a solas, sobre todo que me empezara a decir que nunca había tenido a alguien así como yo, que su esposa no estaba así y cosas así, pero lo peor fue que en sus pláticas me decía cosas que hacía con las mujeres que ha estado, me decía que siempre lo buscaban por que era un buen amante y no sé, me fue entrando la curiosidad, por que no se por qué, pero cada vez que hablaba de eso, me excitaba, pero para evitar problemas le dije a mi novio que fuera por mí de vez en cuando y así lo hizo. De hecho, él lo conoció y lo presenté como eso, como mi novio. En ese momento me dije: “con esto ya será más tranquilo”, pero no, todo lo contrario, al otro día me dijo que era mucha mujer para ese chamaco, que de seguro no me lo sabe hacer bien, pero que si yo quería el me podía enseñar cosas nuevas, de hecho, me preguntó que con cuantos he estado y le respondí que nada más lo he hecho con mi novio y así es, nada más he estado con él, y él se rió y me dijo que qué diría si me dijera que quiere hacerlo conmigo, de inmediato le respondí que no, que estaba loco, que tenía mi novio y que lo respetaba mucho y que además, él era una persona casada y el contestó: “Mira, no tiene por qué enterarse, a poco no se te antojaría esto”, se bajó el cierre del pantalón y me enseñó su verga, era bastante grande y gruesa, diciéndome: “a poco tu novio la tiene así, esta si te llenaría ese culote que tienes”, no contesté nada, solo me volteé y él se retiró diciendo: “Piénsalo”.
Esa noche tuve muchos pensamientos, me imaginaba como lo haría con él. Sentía la curiosidad de como se sentiría hacerlo con alguien mayor que yo y sobre todo, con esa enorme verga que no es por hacer menos a mi novio, pero no tenía comparación con él. La de él era como tres veces más grande y gorda. Al siguiente día pareciera que todo se le facilitaba, mi jefa se retiró temprano, así que lo esperé. Cuando llegó me dijo que qué había pensado y le respondí que si me gustaría, pero que tomara en cuenta que él y yo teníamos compromisos, él me dijo que no me preocupara por eso, en ese momento se acercó y me plantó un besote que hizo que de inmediato me mojara al momento que me agarraba las nalgas, se retiró y me dijo que lo esperara media hora y que regresaría por mi. Así lo hice, regresó por mí y de inmediato nos fuimos al hotel. Ya estando dentro, me senté en la cama y él se acercó a mí, se desabrochó el pantalón y bajó su cierre, me acercó su verga la cual estaba más parada y gorda de a como la había visto y se la empecé a mamar, que por cierto se me dificultaba bastante por que casi no me entraba en la boca, pero luego él me recostó por completo, me quitó mis zapatillas, luego mi tanga junto con mis medias y empezó a darme una rica mamada en mi cosita, yo sentía su lengua por todos lados, nunca había hecho algo así, se sentía riquísimo.
Luego, llegó el momento de la penetración, a lo cual le dije que se pusiera un preservativo y así lo hizo, me la fue metiendo poco a poco, yo sentía que me partía a la mitad y no tardé en empezar a gritar, el me dijo que si me dolía mucho la sacaba y le respondí que no, que me estaba matando pero que me gustaba, que no parara que en ese momento era suya, que hiciera de mí lo que quisiera. En ese momento se recostó boca abajo y me hizo que lo cabalgara. Al momento sentía como tenía otro orgasmo por tener dentro de mí esa enorme verga que me estaba matando de placer, él no paraba de apretarme y besarme los pechos y luego, me puso en una posición que nunca había hecho. Me puso de a perrito diciéndome que ahora si iba a gritar de verdad, que me iba a romper ese culote que tengo, me tomó de las caderas y así lo hizo, diciéndome que que rico se movían mis nalgotas cada vez que me la metía, me dio con todo, grité como loca y más por sentir como se ponía cada vez más dura su verga, diciéndome que que rico se la aprieto, que estoy buenísima, esas palabras me pusieron al máximo y más cuando me dio de nalgadas estando en esa posición, la verdad nunca había experimentado algo así con mi novio, de hecho, con el nunca gritaba pero con esta persona me desaté, creo que mis gritos se escuchaban en todas las habitaciones de ese piso.
Luego, me recostó boca arriba, abrió mis piernas, las tomo de los tobillos y me empezó a dar ahora así, al momento que me decía que le gustaba como se movían mis chichotas, él dijo en ese momento que a poco mi novio me llenaba y le respondí que no, en ese momento se vino, se quitó el condón y me los aventó en la cara, cosa que me desagradó pero no dije nada, nos calmamos por un momento pero cuando vi el reloj, me levanté de inmediato, era tardísimo, estuvimos haciéndolo más o menos por una hora, pero que bárbaro, la verdad me dejó todas las caderas adoloridas y que decir de mi cosita, estaba que me reventaba de la cogida que me había dado. Nos vestimos y nos fuimos, pero él amenazó con hacerlo más seguido y que no tenía tanto dinero para estar pagando hoteles todo el tiempo, así que la próxima lo haríamos en la oficina, pero eso se los contaré después.