fonch
26-02 2005, 11:53 AM
En el hospital, acabado de hacer mi tramite y antes de retirarme pasé al baño de caballeros en donde cada vez que voy encuentro notas y citatorios para cualquier cantidad de encuentros clandestinos. Entré y parecía no haber nadie, pero por debajo de la puerta noté que en uno de los cubículos había dos personas. Me quedé parado afuera y uno de ellos salió. Era un hombre de no más de treinta años, como de 1.85 m, blanco y apariencia varonil. Se paró en uno de los orinales y empezó a acomodarse la camisa por dentro del pantalón. Pude ver el enorme bulto que poseía. Sus piernas eran bien definidas y no se le veía ni un solo vello en todo el cuerpo. Yo estaba embobado con sólo ver cuando entró otro hombre al baño.
El primero se retiró rápido y el nuevo se puso en su lugar sin dudar en sacarse la verga para mostrármela. Era mucho más bajo que yo, tenía unos cuarenta años, su verga era cabezona. Yo me acerqué a él y empecé a masturbarlo un rato antes de que me dijera que mejor lo hiciera con la boca. No dudé y me arrodillé para mamar la verga que cada vez se sentía más dura, parecía que explotaría de tanta fuerza.
Estaba disfrutando eso cuando se abrió la puerta donde al inicio habían dos. Salió un muchacho como de mi edad y se puso a observar como mamaba al tipo. Se sacó la verga y empezó a masturbarse. Eso me excitó y mamé con más ganas. El tipo invitó al muchacho a acercarse y al hacerlo yo no dudé en tomar su verga y mamar de ella también. Tenía dos vergas para mí... iba de una a otra y a veces ambas cabezas coincidían en mi boca poniéndome más caliente.
Noté que el tipo y el muchacho se besaban mientras yo los mamaba. Luego el muchacho empezó a agacharse hasta quedar a mi lado y empezó a lamer las bolas del tipo. Yo no abandonaba la verga. Los dos complacíamos al hombre que acariciaba nuestras cabezas y nos pedía continuar hasta hacerlo venir. Estuvimos así un rato. Dejé que el muchacho mamara la verga del tipo y yo puse ambas bolas en mi boca, luego me levanté y el muchacho mamó mi verga junto a la del tipo mientras nos besábamos. El joven disfrutaba con dos vergas en su boca.
Poco después volvió al baño el hombre que se había retirado. Al verlo, el muchacho se le fue encima y le sacó la verga y empezó a mamársela. Yo me arrodillé y mamé al otro tipo. De pronto la puerta del baño se abrió y todos nos incorporamos a tiempo para no ser descubiertos, por suerte el recién llegado también buscaba algo de acción. Se puso en el orinal en medio de los otros dos tipos que habían estado recibiendo la mamada de nosotros, los más jóvenes.
Los 3 empezaron a masturbarse frente al muchacho y frente a mí. Yo me acerqué al nuevo y me arrodillé nuevamente. Lamí, besé, chupé y mamé de mil maneras su verga. Era deliciosa y en verdad me hacía disfrutar ponerla en mi boca. Sus bolas estaban bien afeitadas así que aquello era todo un manjar.
Después de un rato me pidió dejarme penetrar. Lo deseaba, pero en ese lugar era demasiado arriesgado. No dudó un minuto en decir que nos fuéramos a su casa. Siempre había fantaseado con ser el menú principal de una orgía, así que no dudé en ofrecerme para los cuatro. Todos gustaron de la idea.
Llegamos a la casa y de inmediato se me fueron encima. Me desnudaron en un minuto. El más joven empezó a besar y acariciarme el pecho... Mis pezones se erizaban y yo me excitaba cada segundo. Ellos también se quitaron la ropa. Me arrojaron a la cama. El joven continuó probando mis tetillas a mordiscos excitantes mientras que el primer hombre ponía cerca de mi cara su robusta verga. Volví a mamarlo y sentí cuando el que nos invitó empezaba a hacer lo que deseaba. Abrió mis piernas y pasó su lengua por mi agujero. Lo dejó mojado con su saliva y luego empezó a meter sus dedos... Uno, dos... Tres!... empezaba a doler cuando el joven le sugirió que metiera toda su mano en mi culo...
Mientras mamaba al otro, este le dijo que sí, que probara meter toda su mano en mí. No dije nada, sólo cerré los ojos y sentí como forzaba mi culo. No pudo meter un dedo más, pero sí logró dejarme bien dilatado para que su polla entrara sin dificultad...
Sentí como se hundió completa hasta que sus bolas me llegaban justo a las nalgas. Así estuvimos... Yo con un chico mordiendo mis tetillas, dos ricas verga en mi boca, porque para entonces el más alto de todos también había decidido hacerme probar su semen. Una ágil verga entraba y salía de mi culo... Los movimientos se hacían más violentos, no podía moverme, estaban usándome a su antojo y yo simplemente podía respirar con dificultad y continuar sintiendo como caían gotas de sudor sobre mí.
Un placentero dolor en mi pecho y en mi culo incrementaba mi deseo... El joven pedía que me dieran más duro... Le gustaba cuando yo gemía en una mezcla maravillosa de dolor y gusto...
El anfitrión bombeó en mi culo justo hasta antes de venirse... Sacó su verga de mi culo y dejó caer su semen sobre mi pecho... El joven lo regó con sus manos y luego lo lamió junto al más alto. El segundo hombre en entrar al baño me enterró la verga de un solo empujón.... No me dolió, fue delicioso sentir como mi culo tragaba complacido esa pieza de carne...
El joven me hizo mamar su verga mientras él mamaba al que antes me había follado. Yo quería venirme así que empecé a masturbarme, pero me lo impidieron... Querían que siguiera insatisfecho para seguir usándome... Fueron horas intensas... Mi culo estaba muy dilatado y mi verga seguía dura... Los hombres dijeron que yo era un arrecho.... Que con toda la pinga que había tragado y todavía tenía ganas de más... No dije nada porque era cierto...
ESCRIBEME a: fonch28@hotmail.com <mailto:fonch28@hotmail.com>
podremos compartir experiencias... relatos e imágenes... de todo... prometo responder... Disfrutarás si te animas
El primero se retiró rápido y el nuevo se puso en su lugar sin dudar en sacarse la verga para mostrármela. Era mucho más bajo que yo, tenía unos cuarenta años, su verga era cabezona. Yo me acerqué a él y empecé a masturbarlo un rato antes de que me dijera que mejor lo hiciera con la boca. No dudé y me arrodillé para mamar la verga que cada vez se sentía más dura, parecía que explotaría de tanta fuerza.
Estaba disfrutando eso cuando se abrió la puerta donde al inicio habían dos. Salió un muchacho como de mi edad y se puso a observar como mamaba al tipo. Se sacó la verga y empezó a masturbarse. Eso me excitó y mamé con más ganas. El tipo invitó al muchacho a acercarse y al hacerlo yo no dudé en tomar su verga y mamar de ella también. Tenía dos vergas para mí... iba de una a otra y a veces ambas cabezas coincidían en mi boca poniéndome más caliente.
Noté que el tipo y el muchacho se besaban mientras yo los mamaba. Luego el muchacho empezó a agacharse hasta quedar a mi lado y empezó a lamer las bolas del tipo. Yo no abandonaba la verga. Los dos complacíamos al hombre que acariciaba nuestras cabezas y nos pedía continuar hasta hacerlo venir. Estuvimos así un rato. Dejé que el muchacho mamara la verga del tipo y yo puse ambas bolas en mi boca, luego me levanté y el muchacho mamó mi verga junto a la del tipo mientras nos besábamos. El joven disfrutaba con dos vergas en su boca.
Poco después volvió al baño el hombre que se había retirado. Al verlo, el muchacho se le fue encima y le sacó la verga y empezó a mamársela. Yo me arrodillé y mamé al otro tipo. De pronto la puerta del baño se abrió y todos nos incorporamos a tiempo para no ser descubiertos, por suerte el recién llegado también buscaba algo de acción. Se puso en el orinal en medio de los otros dos tipos que habían estado recibiendo la mamada de nosotros, los más jóvenes.
Los 3 empezaron a masturbarse frente al muchacho y frente a mí. Yo me acerqué al nuevo y me arrodillé nuevamente. Lamí, besé, chupé y mamé de mil maneras su verga. Era deliciosa y en verdad me hacía disfrutar ponerla en mi boca. Sus bolas estaban bien afeitadas así que aquello era todo un manjar.
Después de un rato me pidió dejarme penetrar. Lo deseaba, pero en ese lugar era demasiado arriesgado. No dudó un minuto en decir que nos fuéramos a su casa. Siempre había fantaseado con ser el menú principal de una orgía, así que no dudé en ofrecerme para los cuatro. Todos gustaron de la idea.
Llegamos a la casa y de inmediato se me fueron encima. Me desnudaron en un minuto. El más joven empezó a besar y acariciarme el pecho... Mis pezones se erizaban y yo me excitaba cada segundo. Ellos también se quitaron la ropa. Me arrojaron a la cama. El joven continuó probando mis tetillas a mordiscos excitantes mientras que el primer hombre ponía cerca de mi cara su robusta verga. Volví a mamarlo y sentí cuando el que nos invitó empezaba a hacer lo que deseaba. Abrió mis piernas y pasó su lengua por mi agujero. Lo dejó mojado con su saliva y luego empezó a meter sus dedos... Uno, dos... Tres!... empezaba a doler cuando el joven le sugirió que metiera toda su mano en mi culo...
Mientras mamaba al otro, este le dijo que sí, que probara meter toda su mano en mí. No dije nada, sólo cerré los ojos y sentí como forzaba mi culo. No pudo meter un dedo más, pero sí logró dejarme bien dilatado para que su polla entrara sin dificultad...
Sentí como se hundió completa hasta que sus bolas me llegaban justo a las nalgas. Así estuvimos... Yo con un chico mordiendo mis tetillas, dos ricas verga en mi boca, porque para entonces el más alto de todos también había decidido hacerme probar su semen. Una ágil verga entraba y salía de mi culo... Los movimientos se hacían más violentos, no podía moverme, estaban usándome a su antojo y yo simplemente podía respirar con dificultad y continuar sintiendo como caían gotas de sudor sobre mí.
Un placentero dolor en mi pecho y en mi culo incrementaba mi deseo... El joven pedía que me dieran más duro... Le gustaba cuando yo gemía en una mezcla maravillosa de dolor y gusto...
El anfitrión bombeó en mi culo justo hasta antes de venirse... Sacó su verga de mi culo y dejó caer su semen sobre mi pecho... El joven lo regó con sus manos y luego lo lamió junto al más alto. El segundo hombre en entrar al baño me enterró la verga de un solo empujón.... No me dolió, fue delicioso sentir como mi culo tragaba complacido esa pieza de carne...
El joven me hizo mamar su verga mientras él mamaba al que antes me había follado. Yo quería venirme así que empecé a masturbarme, pero me lo impidieron... Querían que siguiera insatisfecho para seguir usándome... Fueron horas intensas... Mi culo estaba muy dilatado y mi verga seguía dura... Los hombres dijeron que yo era un arrecho.... Que con toda la pinga que había tragado y todavía tenía ganas de más... No dije nada porque era cierto...
ESCRIBEME a: fonch28@hotmail.com <mailto:fonch28@hotmail.com>
podremos compartir experiencias... relatos e imágenes... de todo... prometo responder... Disfrutarás si te animas