BALG
18-02 2005, 07:33 PM
Estoy que les voy a contar pasó el año antepasado en el lugar que actualmente laboro con una chava que entró a trabajar por el mes de noviembre.
Ella es una mujer baja de estatura, con unas tetas enormes y bien paraditas, con un culito no muy grande pero muy durito y bien parado, que se llama Tania.
Desde el primer día que la conocí ella se dio cuenta de que no te quitaba la vista de sus nalgas y sobre todo de sus tetas, así que poco a poco empezó a llevar ropa más provocativa.
2 meses atrás, mi novia había ido a vacacionar a Veracruz y yo estaba a punto de estallar, cosa que le mencioné a Tania un día que salimos a dar un paseo. Entonces, al atardecer nos quedamos en un parque. En un momento ella me robó un beso y yo correspondí, le empecé a tocar las tetas y ella empezó a pajearme. Como no había gente al rededor, decidió sacar mi miembro y se lo metió a la boca. La chupaba como una puta; hacía perfecta armonía con sus labios y su lengua, al mismo tiempo que me seguía pajeando apretándome con su mano cada vez más, hasta que terminé viniéndome en su boca y viendo cómo se tragaba mi semen, al mismo tiempo que lo saboreaba, y con su misma lengua me limpiaba mi verga.
En el transcurso de una semana, nos tuvimos que quedar en el trabajo por exceso del mismo. El chiste es que quien acabara se podía ir.
Poco a poco la gente empezó a irse, hasta que quedamos mis amigas Adriana, Tania y Carmen -de quien les contaré después- y yo; y decidimos tomar unas cervezas, ya estando en un punto medio pedo, se desapareció Adriana junto con Carmen, quedándonos Tania y yo solos.
Yo estaba sentado y Tania comenzó a besarme, entonces se sentó arriba de mí dándome la espalda y nos seguimos besando, entonces se apartó y me dijo "tu ni haces nada"... Sinceramente me sacó de onda y me puso nervioso, ya que ninguna mujer había sido tan directa en ese aspecto. Ella tomó mis manos y comenzó a pasárselas por sus tetas, por lo que sentí cómo de inmediato se endurecieron sus pezones. Fui bajando mi mano y comencé a dedearla lentamente, aunque ella ya estaba muy bien lubricada, entonces comencé a bajarle el pants y su tanguita, dejando al descubierto su peluche, mientras con la otra le comencé a destapar sus tetas. Se me hizo raro, pero ella se quedo paralizada y yo seguí cachondeándola.
La comencé a besar desde su cuello y fui bajando lentamente hasta sus pezones, los cuales mordí y chupé suavemente y a un solo ritmo, mientras que sentía con mis dedos cómo se mojaba cada vez más y oía como gemía muy suave y ricamente.
La encueré toda y la fui volteando poco a poco hasta que quedó dándome la espalda. La empiné y se la metí toda hasta el fondo; ella dejó salir un ligero gemido y comencé a bombear fuertemente. Entre más gemía, más fuerte se la metía, en lo que sentí su chorro encima de mis huevos seguidamente de que me vine dentro de ella.
Me demostró que seguía caliente, porque se volteó y comenzó a mamármela, hasta que se me paró una vez más, entonces, me volví a sentar y ella de frente hacia mí. Se la comencé a meter por atrás; me dijo que despacio, que nunca se lo habían metido por allí, no me aguanté las ganas y se la encajé toda de una sola metida y ella soltó un fuerte grito junto con un gemido que me excitó más y la empecé a subir y bajar y ella seguía gimiendo y yo me excitaba más y me besaba el cuello, mientras yo le tocaba sus tetas y jugaba con sus pezones y no paraba de gemir y ya sentía su culito bien mojadito hasta que no pude más y me vine dentro de él.
Al lunes siguiente no fue a trabajar. Hasta ahora ya no la he vuelto a ver, pero su culeada la recordaré toda la vida.......
Ella es una mujer baja de estatura, con unas tetas enormes y bien paraditas, con un culito no muy grande pero muy durito y bien parado, que se llama Tania.
Desde el primer día que la conocí ella se dio cuenta de que no te quitaba la vista de sus nalgas y sobre todo de sus tetas, así que poco a poco empezó a llevar ropa más provocativa.
2 meses atrás, mi novia había ido a vacacionar a Veracruz y yo estaba a punto de estallar, cosa que le mencioné a Tania un día que salimos a dar un paseo. Entonces, al atardecer nos quedamos en un parque. En un momento ella me robó un beso y yo correspondí, le empecé a tocar las tetas y ella empezó a pajearme. Como no había gente al rededor, decidió sacar mi miembro y se lo metió a la boca. La chupaba como una puta; hacía perfecta armonía con sus labios y su lengua, al mismo tiempo que me seguía pajeando apretándome con su mano cada vez más, hasta que terminé viniéndome en su boca y viendo cómo se tragaba mi semen, al mismo tiempo que lo saboreaba, y con su misma lengua me limpiaba mi verga.
En el transcurso de una semana, nos tuvimos que quedar en el trabajo por exceso del mismo. El chiste es que quien acabara se podía ir.
Poco a poco la gente empezó a irse, hasta que quedamos mis amigas Adriana, Tania y Carmen -de quien les contaré después- y yo; y decidimos tomar unas cervezas, ya estando en un punto medio pedo, se desapareció Adriana junto con Carmen, quedándonos Tania y yo solos.
Yo estaba sentado y Tania comenzó a besarme, entonces se sentó arriba de mí dándome la espalda y nos seguimos besando, entonces se apartó y me dijo "tu ni haces nada"... Sinceramente me sacó de onda y me puso nervioso, ya que ninguna mujer había sido tan directa en ese aspecto. Ella tomó mis manos y comenzó a pasárselas por sus tetas, por lo que sentí cómo de inmediato se endurecieron sus pezones. Fui bajando mi mano y comencé a dedearla lentamente, aunque ella ya estaba muy bien lubricada, entonces comencé a bajarle el pants y su tanguita, dejando al descubierto su peluche, mientras con la otra le comencé a destapar sus tetas. Se me hizo raro, pero ella se quedo paralizada y yo seguí cachondeándola.
La comencé a besar desde su cuello y fui bajando lentamente hasta sus pezones, los cuales mordí y chupé suavemente y a un solo ritmo, mientras que sentía con mis dedos cómo se mojaba cada vez más y oía como gemía muy suave y ricamente.
La encueré toda y la fui volteando poco a poco hasta que quedó dándome la espalda. La empiné y se la metí toda hasta el fondo; ella dejó salir un ligero gemido y comencé a bombear fuertemente. Entre más gemía, más fuerte se la metía, en lo que sentí su chorro encima de mis huevos seguidamente de que me vine dentro de ella.
Me demostró que seguía caliente, porque se volteó y comenzó a mamármela, hasta que se me paró una vez más, entonces, me volví a sentar y ella de frente hacia mí. Se la comencé a meter por atrás; me dijo que despacio, que nunca se lo habían metido por allí, no me aguanté las ganas y se la encajé toda de una sola metida y ella soltó un fuerte grito junto con un gemido que me excitó más y la empecé a subir y bajar y ella seguía gimiendo y yo me excitaba más y me besaba el cuello, mientras yo le tocaba sus tetas y jugaba con sus pezones y no paraba de gemir y ya sentía su culito bien mojadito hasta que no pude más y me vine dentro de él.
Al lunes siguiente no fue a trabajar. Hasta ahora ya no la he vuelto a ver, pero su culeada la recordaré toda la vida.......