EjaC
04-02 2005, 12:13 PM
Luego de ver a nuestros vecinos (Carlos y Beatriz), en un video casero en una de sus “aventuras”, Teresa y yo decidimos hacer nuestra primera película de porno casera….
La idea de hacer la película nos había puesto cachondos, pasamos toda la semana pensando en lo que íbamos a hacer el sábado, día de grabar la película, luego de algunas sugerencias de cada uno de nosotros, escogimos el “guión”, ya que, además de hacerlo para nuestro disfrute, queríamos que nuestros vecinos disfrutaran viéndola, tanto como nosotros disfrutamos viéndolos follar a ellos. El día había llegado, entre el ver la película de nuestros vecinos y la idea de hacer una propia, nos produjo un grado de excitación especial, en las noches, con el mínimo roce de nuestros cuerpos, terminábamos follando.
Luego de hacer algunas cosas, nos dispusimos a “trabajar”, yo tomé la cámara de video y Teresa se sentó en la cama y tomó algunos “implementos” que nos harían falta en el momento de la grabación, ella tenía un babydoll y tanga negro, encendí la cámara e hice la primera toma, en donde salía Teresa arrodillada en la cama acariciándose el cuerpo, ella pasaba sus manos por encima del babydoll y acariciaba sus tetas, luego, bajaba y acariciaba su sexo por encima de su braga, mientras que acariciaba su sexo le dije: “déjame verte”, ella en seguida se quitó la parte de arriba y dejo ver sus tetas, no se si les he dicho Teresa tiene dos buenas tetas por lo menos a mi manera de ver, ella es talla 34C de sostén, le hice un acercamientos a sus tetas, las cuales no dejaba de acariciárselas, luego de algún manoseo en sus tetas, se quitó su tanga y dejó ver su coño totalmente depilado (así es que me gusta), ella lo acariciaba, pasaba un dedo por toda su raja, la cual se veía que ya se le estaba mojando.
En ese momento, sacó un vibrador de unos 20 cms de largo y lo empezó a chupar, ella se lo chupaba mientras veía a la cámara, le pasaba su lengua de arriba a bajo, entonces tomó un lubricante y lo esparció por todo el vibrador, y se lo empezó a meter en su coño, primero hasta la mitad, luego lo fue metiendo más y más, hasta llegar al final, cada vez que lo metía y lo sacaba, aumentaba la fuerza y la rapidez, por lo cual empezó a gemir, yo solo grababa todo lo que ella hacía, tomando muy de cerca su coño penetrado por aquellos 20 cms, ella no se podía controlar, se arrodilló en la cama y se sentó encima del vibrador y comenzó a saltar sobre él, en ese momento, yo tomé la crema lubricante y le coloqué un poco en su hoyo, luego ella tomó un consolador y se lo metió por el culo, sin soltar el vibrador de su coño, movía tanto el vibrador como el consolador, ella estaba acostada con las piernas en el aire, con una mano se daba por su coño, y con la otra por su culo, ella solo gemía, gritaba: “Que rico!!” Ah ah ah!, rico!”.
Luego de un rato empezó a gritar: “Me corro, me corro”, arqueó su espalda y luego se dejó caer, hice un acercamiento a su coño, estaba muy rojo, y se veía húmedo. Luego, me acerqué a ella, y ella me comenzó a besar, yo acariciaba sus tetas, recorría con mis manos su cuello, acariciaba con mis dedos el lóbulo de su oreja, y volvía a sus tetas, Teresa me fue quitando mi ropa hasta dejarme en ropa interior, ella me tiró en la cama, y descubrió mi miembro, estaba ya parado listo para la acción, ella tomó mi polla entre sus manos y la empezó a menear, luego paso la punta de su lengua por la cabeza, estaba saboreando ese juguito que tanto le gusta a ella, luego se lo fue metiendo poco a poco en su boca, primero la cabeza, le daba pequeños mordiscos, luego se la fue metiendo más y más, hasta que mis bolas tropezaban con su barbilla, ella se la estaba comiendo toda y a la vez se acariciaba sus tetas, yo le decía: “mámamela perra, así, cómetela toda”.
Tomó mi polla con sus manos y siguió chapándomela, mientras subía y bajaba la piel de mi verga, pajeándomela rítmicamente, a la vez, con su boca me la chupaba, mezclando su saliva con mis líquidos pre-eyaculatorios, ella pasaba su lengua desde la punta hasta el final de mis bolas, luego, puso mi verga entre sus tetas y me empezó a dar una rusa, ella balanceaba sus tetas en mi verga, eso me encantaba, ya que cuando mi verga se acercaba a su boca me la chupaba. Así estuvimos un buen rato, hasta que nos fuimos acomodando e hicimos un 69, yo tenía su coño en mi cara, le pasaba la punta de mi lengua desde el clítoris hasta el ano, luego le introducía mi lengua con fuerza en su vagina, mientras tanto ella seguía chupando y chupando, Teresa estaba muy cachonda, y por la cantidad de líquidos que salían de su vagina, sabía que en cualquier momento se iba a correr, es por ello que bajé la intensidad de succión, para que pudiésemos corrernos los dos a la vez.
Ella entonces aceleró los movimientos de sube-baja y continuó pajeando cada vez más fuerte, yo ya sentía que me corría, entonces le introduje dos dedos en el coño a Teresa, lo que la hizo explotar, tomándome todos sus jugos, ella no dejó su tarea ni un instante y cuando supo que me corría, apartó la cara un poco, abrió la boca y los chorros de esperma se dispararon hacia su cara, llenando su boca, labios, mejillas, chorreando por su cuello y tetas. Tragó todo lo que pudo y frotó la polla por sus pegajosas tetas y pezones, cubriéndose con la suave loción de semen. Nos derrumbamos sobre la cama y descansamos un rato.
Luego de poco tiempo yo ya había recuperado mis fuerzas, Teresa me volvió a chupar la verga hasta que consiguió volverla a poner tan dura como al principio, me tumbó en la cama con la verga en alto, y ella se puso encima con sus piernas abiertas, fue bajando hasta introducirse toda la polla en la vagina. Lentamente se puso a cabalgar encima de mí, hasta que comencé a ayudarle con fuertes golpes de pelvis, penetrándola cada vez más hondo, yo podía sentir que sus jugos salían de su coño, recorriéndome toda mi verga y bañando mis bolas, yo mientras tanto masajeaba sus tetas, los dos gemíamos de placer.
Empezó a moverse frenéticamente, de arriba a abajo, agitando con violencia sus tetas. Seguí moviéndome como un poseído y ella agitaba sus tetas. Después, ella cogió sus tetas y comenzó a sobárselas mientras que yo me meneaba con más fuerza y rapidez. Ella siguió apretándose las tetas hasta alcanzar con la lengua sus propios pezones. Yo, la verdad es que estaba muy cachondo, porque además del polvazo que me estaba echando, la idea que iba a ser visto por mis vecinos me excitaba aún más.
Seguimos un ratito así, ella siguió botando encima de mí mientras yo le comía las tetas. Luego, ella se bajó de mi polla y la puse en cuatro patas sobre la cama, le empecé a follar su coño desde atrás, yo agarraba sus caderas y se la clavaba toda, ella solo gritaba: “Así, Así, dame mas duro, soy tu perra, dame, dame”. Luego, le empecé a pasar mi lengua por su culo, le metí un dedo, luego dos, cuando ya supe que estaba bien lubricada, puse la punta de mi verga en su culo y se la metí de un solo empujón, y la empecé a bombear, ella pasaba una de sus manos por su clítoris, yo seguía bombeándola por el culo hasta que se lo llené de leche, en ese momento ella también se corrió, cosa que me gusto ya que ella no se corre cuando la cojo por el culo.
Así fue que terminó el video, terminamos exhaustos, nos dimos un baño, revisamos parte del video y fuimos a visitar a nuestros vecinos, ellos no estaban en casa, pero le dejamos escrito en un papel que fueran a nuestro apartamento cuando llegaran, nosotros nos recostamos en el sofá y bebimos algo, nuestros vecinos llegaron a eso de las 12 de la media noche, llegaron a nuestra casa y nos pusimos a charlar.
Yo no podía dejar de quitarle la vista a Beatriz, tenía un vestido muy escotado y dejaba ver sus largas piernas, charlamos un rato, de nada en especial y le dije a Carlos que si me podía llevar a hacer una diligencia el lunes, ya que mi carro lo iba a dejar en el taller, Carlos gustosamente me dijo que si.
El lunes, tomé la cámara de video y la dejé en un estudio fotográfico donde también arreglan cámaras, en donde trabajaba un compañero de estudio, le explique que si me podía tener la cámara allí y que en la tarde la iba a buscar, luego me fui a casa de mis padres deje el auto allá y me dirigí al apartamento, esperé a la hora en que había quedado con Carlos para ir a hacer la diligencia.
Me dirigí al apartamento de mis vecinos y al tocar la puerta sale mi vecina, le pregunté por Carlos y me dice que no está, que se presentó un inconveniente con un familiar y se tuvo que ir, pero que no me preocupara, que ella me iba a llevar a hacer la diligencia, así que nos dirigimos al auto, luego de explicarle hacia donde iríamos, nos dirigimos al lugar, en el camino hablábamos de cosas sin importancia, pero por mi mente pasaba la imagen de mi vecina completamente desnuda y follando con su marido, ya me estaba excitando, cuando llegamos al sitio, le dije que si quería que me esperara en el auto que iba a recoger algo y volvía, entre y salí en menos de un minuto, con la cámara en mi poder, le dije que era que la cámara “se había echado a perder” y que la había dejado allí para repararla.
Nos devolvimos a nuestra vivienda y en el camino de regreso solo pensaba en el cuerpo de Beatriz, sus tetas, su vientre, el color de su piel y sin poder evitarlo tuve una erección, la cual traté de disimular, al llegar a nuestros apartamentos, ella me invitó a pasar a tomar algo pero yo no quise, no quería que notara mi erección, además, no quería faltarle el respeto a Carlos con su mujer, ya que lo consideraba mi amigo (por lo menos sin su consentimiento), ah!, pero lo más importante, la cámara se me “olvidó” en el carro de nuestro vecinos.
Ya todo era cuestión de tiempo, para que nuestros vecinos nos vieran tirando en ese video, pero el resultado fue más sorprendente, en la próxima oportunidad les contaré que pasó cuando nos reunimos los cuatro y hablamos acerca de los videos.
EjaC.
La idea de hacer la película nos había puesto cachondos, pasamos toda la semana pensando en lo que íbamos a hacer el sábado, día de grabar la película, luego de algunas sugerencias de cada uno de nosotros, escogimos el “guión”, ya que, además de hacerlo para nuestro disfrute, queríamos que nuestros vecinos disfrutaran viéndola, tanto como nosotros disfrutamos viéndolos follar a ellos. El día había llegado, entre el ver la película de nuestros vecinos y la idea de hacer una propia, nos produjo un grado de excitación especial, en las noches, con el mínimo roce de nuestros cuerpos, terminábamos follando.
Luego de hacer algunas cosas, nos dispusimos a “trabajar”, yo tomé la cámara de video y Teresa se sentó en la cama y tomó algunos “implementos” que nos harían falta en el momento de la grabación, ella tenía un babydoll y tanga negro, encendí la cámara e hice la primera toma, en donde salía Teresa arrodillada en la cama acariciándose el cuerpo, ella pasaba sus manos por encima del babydoll y acariciaba sus tetas, luego, bajaba y acariciaba su sexo por encima de su braga, mientras que acariciaba su sexo le dije: “déjame verte”, ella en seguida se quitó la parte de arriba y dejo ver sus tetas, no se si les he dicho Teresa tiene dos buenas tetas por lo menos a mi manera de ver, ella es talla 34C de sostén, le hice un acercamientos a sus tetas, las cuales no dejaba de acariciárselas, luego de algún manoseo en sus tetas, se quitó su tanga y dejó ver su coño totalmente depilado (así es que me gusta), ella lo acariciaba, pasaba un dedo por toda su raja, la cual se veía que ya se le estaba mojando.
En ese momento, sacó un vibrador de unos 20 cms de largo y lo empezó a chupar, ella se lo chupaba mientras veía a la cámara, le pasaba su lengua de arriba a bajo, entonces tomó un lubricante y lo esparció por todo el vibrador, y se lo empezó a meter en su coño, primero hasta la mitad, luego lo fue metiendo más y más, hasta llegar al final, cada vez que lo metía y lo sacaba, aumentaba la fuerza y la rapidez, por lo cual empezó a gemir, yo solo grababa todo lo que ella hacía, tomando muy de cerca su coño penetrado por aquellos 20 cms, ella no se podía controlar, se arrodilló en la cama y se sentó encima del vibrador y comenzó a saltar sobre él, en ese momento, yo tomé la crema lubricante y le coloqué un poco en su hoyo, luego ella tomó un consolador y se lo metió por el culo, sin soltar el vibrador de su coño, movía tanto el vibrador como el consolador, ella estaba acostada con las piernas en el aire, con una mano se daba por su coño, y con la otra por su culo, ella solo gemía, gritaba: “Que rico!!” Ah ah ah!, rico!”.
Luego de un rato empezó a gritar: “Me corro, me corro”, arqueó su espalda y luego se dejó caer, hice un acercamiento a su coño, estaba muy rojo, y se veía húmedo. Luego, me acerqué a ella, y ella me comenzó a besar, yo acariciaba sus tetas, recorría con mis manos su cuello, acariciaba con mis dedos el lóbulo de su oreja, y volvía a sus tetas, Teresa me fue quitando mi ropa hasta dejarme en ropa interior, ella me tiró en la cama, y descubrió mi miembro, estaba ya parado listo para la acción, ella tomó mi polla entre sus manos y la empezó a menear, luego paso la punta de su lengua por la cabeza, estaba saboreando ese juguito que tanto le gusta a ella, luego se lo fue metiendo poco a poco en su boca, primero la cabeza, le daba pequeños mordiscos, luego se la fue metiendo más y más, hasta que mis bolas tropezaban con su barbilla, ella se la estaba comiendo toda y a la vez se acariciaba sus tetas, yo le decía: “mámamela perra, así, cómetela toda”.
Tomó mi polla con sus manos y siguió chapándomela, mientras subía y bajaba la piel de mi verga, pajeándomela rítmicamente, a la vez, con su boca me la chupaba, mezclando su saliva con mis líquidos pre-eyaculatorios, ella pasaba su lengua desde la punta hasta el final de mis bolas, luego, puso mi verga entre sus tetas y me empezó a dar una rusa, ella balanceaba sus tetas en mi verga, eso me encantaba, ya que cuando mi verga se acercaba a su boca me la chupaba. Así estuvimos un buen rato, hasta que nos fuimos acomodando e hicimos un 69, yo tenía su coño en mi cara, le pasaba la punta de mi lengua desde el clítoris hasta el ano, luego le introducía mi lengua con fuerza en su vagina, mientras tanto ella seguía chupando y chupando, Teresa estaba muy cachonda, y por la cantidad de líquidos que salían de su vagina, sabía que en cualquier momento se iba a correr, es por ello que bajé la intensidad de succión, para que pudiésemos corrernos los dos a la vez.
Ella entonces aceleró los movimientos de sube-baja y continuó pajeando cada vez más fuerte, yo ya sentía que me corría, entonces le introduje dos dedos en el coño a Teresa, lo que la hizo explotar, tomándome todos sus jugos, ella no dejó su tarea ni un instante y cuando supo que me corría, apartó la cara un poco, abrió la boca y los chorros de esperma se dispararon hacia su cara, llenando su boca, labios, mejillas, chorreando por su cuello y tetas. Tragó todo lo que pudo y frotó la polla por sus pegajosas tetas y pezones, cubriéndose con la suave loción de semen. Nos derrumbamos sobre la cama y descansamos un rato.
Luego de poco tiempo yo ya había recuperado mis fuerzas, Teresa me volvió a chupar la verga hasta que consiguió volverla a poner tan dura como al principio, me tumbó en la cama con la verga en alto, y ella se puso encima con sus piernas abiertas, fue bajando hasta introducirse toda la polla en la vagina. Lentamente se puso a cabalgar encima de mí, hasta que comencé a ayudarle con fuertes golpes de pelvis, penetrándola cada vez más hondo, yo podía sentir que sus jugos salían de su coño, recorriéndome toda mi verga y bañando mis bolas, yo mientras tanto masajeaba sus tetas, los dos gemíamos de placer.
Empezó a moverse frenéticamente, de arriba a abajo, agitando con violencia sus tetas. Seguí moviéndome como un poseído y ella agitaba sus tetas. Después, ella cogió sus tetas y comenzó a sobárselas mientras que yo me meneaba con más fuerza y rapidez. Ella siguió apretándose las tetas hasta alcanzar con la lengua sus propios pezones. Yo, la verdad es que estaba muy cachondo, porque además del polvazo que me estaba echando, la idea que iba a ser visto por mis vecinos me excitaba aún más.
Seguimos un ratito así, ella siguió botando encima de mí mientras yo le comía las tetas. Luego, ella se bajó de mi polla y la puse en cuatro patas sobre la cama, le empecé a follar su coño desde atrás, yo agarraba sus caderas y se la clavaba toda, ella solo gritaba: “Así, Así, dame mas duro, soy tu perra, dame, dame”. Luego, le empecé a pasar mi lengua por su culo, le metí un dedo, luego dos, cuando ya supe que estaba bien lubricada, puse la punta de mi verga en su culo y se la metí de un solo empujón, y la empecé a bombear, ella pasaba una de sus manos por su clítoris, yo seguía bombeándola por el culo hasta que se lo llené de leche, en ese momento ella también se corrió, cosa que me gusto ya que ella no se corre cuando la cojo por el culo.
Así fue que terminó el video, terminamos exhaustos, nos dimos un baño, revisamos parte del video y fuimos a visitar a nuestros vecinos, ellos no estaban en casa, pero le dejamos escrito en un papel que fueran a nuestro apartamento cuando llegaran, nosotros nos recostamos en el sofá y bebimos algo, nuestros vecinos llegaron a eso de las 12 de la media noche, llegaron a nuestra casa y nos pusimos a charlar.
Yo no podía dejar de quitarle la vista a Beatriz, tenía un vestido muy escotado y dejaba ver sus largas piernas, charlamos un rato, de nada en especial y le dije a Carlos que si me podía llevar a hacer una diligencia el lunes, ya que mi carro lo iba a dejar en el taller, Carlos gustosamente me dijo que si.
El lunes, tomé la cámara de video y la dejé en un estudio fotográfico donde también arreglan cámaras, en donde trabajaba un compañero de estudio, le explique que si me podía tener la cámara allí y que en la tarde la iba a buscar, luego me fui a casa de mis padres deje el auto allá y me dirigí al apartamento, esperé a la hora en que había quedado con Carlos para ir a hacer la diligencia.
Me dirigí al apartamento de mis vecinos y al tocar la puerta sale mi vecina, le pregunté por Carlos y me dice que no está, que se presentó un inconveniente con un familiar y se tuvo que ir, pero que no me preocupara, que ella me iba a llevar a hacer la diligencia, así que nos dirigimos al auto, luego de explicarle hacia donde iríamos, nos dirigimos al lugar, en el camino hablábamos de cosas sin importancia, pero por mi mente pasaba la imagen de mi vecina completamente desnuda y follando con su marido, ya me estaba excitando, cuando llegamos al sitio, le dije que si quería que me esperara en el auto que iba a recoger algo y volvía, entre y salí en menos de un minuto, con la cámara en mi poder, le dije que era que la cámara “se había echado a perder” y que la había dejado allí para repararla.
Nos devolvimos a nuestra vivienda y en el camino de regreso solo pensaba en el cuerpo de Beatriz, sus tetas, su vientre, el color de su piel y sin poder evitarlo tuve una erección, la cual traté de disimular, al llegar a nuestros apartamentos, ella me invitó a pasar a tomar algo pero yo no quise, no quería que notara mi erección, además, no quería faltarle el respeto a Carlos con su mujer, ya que lo consideraba mi amigo (por lo menos sin su consentimiento), ah!, pero lo más importante, la cámara se me “olvidó” en el carro de nuestro vecinos.
Ya todo era cuestión de tiempo, para que nuestros vecinos nos vieran tirando en ese video, pero el resultado fue más sorprendente, en la próxima oportunidad les contaré que pasó cuando nos reunimos los cuatro y hablamos acerca de los videos.
EjaC.