Mayan
02-02 2005, 11:25 AM
Hola,
Quizá mi historia no es muy exitante pero de todos modos aquí vá...
Mi primera experiencia sexual inicia algo tarde respecto a los estándares de estos días, tendría ya como 18 o 19 años y en ese entonces una novia más grande que yo.
Seis meses después de haber iniciado como novios, estando en un parque platicando accidentalmente toqué uno de sus senos al tratar de sacar unos cigarros de una bolsa que traíamos con botanas y refrescos para pasar un mini picnic. Ella no comentó nada al respecto puesto que se dió cuenta que fué meramante accidental.
Un rato despues comenzamos a besarnos y no sé que razón moví mi mano hacia arriba y como un imán se fué directo a sus senos, pensando yo en otro accidente más intencional. Fué un roce rápido y más bien tierno. Cuándo ella me reclamó diciendome
-Otro Accidente?- y yo atiné a decirle,
-Si, te gustan estos accidentes?- a lo que rápidamente me contestó,
-Ya te habías tardado...- soltando ambos una carcajada...
Fué pues progresando esto del toqueteo y entrando a partes más intimas.
En una ocasión que sus padres no estaban, yo salía de viaje con un amigo para ayudarle a cambiar de residencia, comenzamos a tocarnos y curiosamente le pedí que si quería hacerme sexo oral a lo que accedió con un poco de miedo. Estando en una silla en la esquina más obscura del comedor y vigilando que sus hermanas no entraran a la sala, puesto que era una casa dividida por jardines estaba yo sentado en la orilla disfrutando de lo que creo que hasta hoy, más de 10 años depúes, ha sido el mejor sexo oral que he recibido. Fué lento, pausado, y mi pene estaba enorme y más duro que una piedra. Pasaron varios minutos y ambos estabamos muy calientes y ella seguía chupando, mordiendo, tocando, masturbando, hasta que le dije
-Me vengo
Ella rápidamente se quitó, y medio la obligue a que siguiera chupando fué la corrida, como dicen los españoles, mas grande, que había tenido hasta enonces. Ella se comió parte del todo el semen que explotó de mí y otra parte chorreo al piso, mis piernas y mis manos al tratar de contener aquello... Ella terminó medio vomitando puesto que no le gustó la consistencia y el sabor, pero se veía riquisima con el semen embarrado en la cara...
Regresé pues del viaje y le dije que ahora me tocaba a mí hacer lo propio, fuimos a mi casa que normalmente estaba sola ya que ambos mis padres trabajaban casi todo el día, afortunadamente siendo hijo único tenía la casa a mi disposición, fuimos entonces y comenzamos a besarnos, tocarnos y acariciarnos, ella traía puesto un vestido tipo camiseta larga y comenzé a tocarle las piernas y las nalgas y no me atrevía, en ese momento a realmente meter mano, puesto que estaba nervioso de que alguien de mis vecinos, viendo que entraba con ella a la casa fuera a vigilar que estabamos haciendo, ya que había vivido en esa casa toda mi vida y pues los vecinos, típicamente mexicanos, siempre vigilan, cuidan y demás.
En fín, me atreví pues a quitarle los calzones y a ver por primera vez en vivo y a todo color a una mujer. No sabía por dónde empezar a besar, ni nada. Como cuchillazo a mi orgullo tuve que preguntar:
-Oye cual es tu clítoris?- Ella se rió y me dijo señalandomelo,
-Este...
Total que fuí besando el interior de sus piernas hasta llegar al lugar, al hacerlo, como tal inexperto se estremeció y lanzó un gemido quedo y pensé,
-Já, con que aquí es...
Seguí besando toda su vulva clitoris y monte de venus y ella estaba jadeando muy rico. Llegó un punto que me dijo, quiero hacer el amor, la puse en la orilla de la cama y estando yo parado, puesto que quería ver con lujo de detalles; la metí y se sintió riquisimos, humedo, caliente, suave. Seguí meneandome, entrando, saliendo, hasta que sentí que me venía, acabé afuera ya que no quería correr riesgos de embarazo y cosas así.
Para mi sorpresa ella no era virgen y me sentí un poco mal al respecto, puesto que me me había dicho que sí lo era, No lo tomé a pecho pues no me importó en ese instante.
Luego hizo una escenita de había perdido su virginidad, que ella hubiese querido guardarla hasta el matrimonio y demás.
Total que en el lapso de casi 4 años que duró nuestra relación continuamos teniendo sexo contínuamente.
Hasta estos días sigo un poco frustrado puesto que no he tenido sexo con una virgen, cosa que en ocasiones me exita muchisimo.
Quizá mi historia no es muy exitante pero de todos modos aquí vá...
Mi primera experiencia sexual inicia algo tarde respecto a los estándares de estos días, tendría ya como 18 o 19 años y en ese entonces una novia más grande que yo.
Seis meses después de haber iniciado como novios, estando en un parque platicando accidentalmente toqué uno de sus senos al tratar de sacar unos cigarros de una bolsa que traíamos con botanas y refrescos para pasar un mini picnic. Ella no comentó nada al respecto puesto que se dió cuenta que fué meramante accidental.
Un rato despues comenzamos a besarnos y no sé que razón moví mi mano hacia arriba y como un imán se fué directo a sus senos, pensando yo en otro accidente más intencional. Fué un roce rápido y más bien tierno. Cuándo ella me reclamó diciendome
-Otro Accidente?- y yo atiné a decirle,
-Si, te gustan estos accidentes?- a lo que rápidamente me contestó,
-Ya te habías tardado...- soltando ambos una carcajada...
Fué pues progresando esto del toqueteo y entrando a partes más intimas.
En una ocasión que sus padres no estaban, yo salía de viaje con un amigo para ayudarle a cambiar de residencia, comenzamos a tocarnos y curiosamente le pedí que si quería hacerme sexo oral a lo que accedió con un poco de miedo. Estando en una silla en la esquina más obscura del comedor y vigilando que sus hermanas no entraran a la sala, puesto que era una casa dividida por jardines estaba yo sentado en la orilla disfrutando de lo que creo que hasta hoy, más de 10 años depúes, ha sido el mejor sexo oral que he recibido. Fué lento, pausado, y mi pene estaba enorme y más duro que una piedra. Pasaron varios minutos y ambos estabamos muy calientes y ella seguía chupando, mordiendo, tocando, masturbando, hasta que le dije
-Me vengo
Ella rápidamente se quitó, y medio la obligue a que siguiera chupando fué la corrida, como dicen los españoles, mas grande, que había tenido hasta enonces. Ella se comió parte del todo el semen que explotó de mí y otra parte chorreo al piso, mis piernas y mis manos al tratar de contener aquello... Ella terminó medio vomitando puesto que no le gustó la consistencia y el sabor, pero se veía riquisima con el semen embarrado en la cara...
Regresé pues del viaje y le dije que ahora me tocaba a mí hacer lo propio, fuimos a mi casa que normalmente estaba sola ya que ambos mis padres trabajaban casi todo el día, afortunadamente siendo hijo único tenía la casa a mi disposición, fuimos entonces y comenzamos a besarnos, tocarnos y acariciarnos, ella traía puesto un vestido tipo camiseta larga y comenzé a tocarle las piernas y las nalgas y no me atrevía, en ese momento a realmente meter mano, puesto que estaba nervioso de que alguien de mis vecinos, viendo que entraba con ella a la casa fuera a vigilar que estabamos haciendo, ya que había vivido en esa casa toda mi vida y pues los vecinos, típicamente mexicanos, siempre vigilan, cuidan y demás.
En fín, me atreví pues a quitarle los calzones y a ver por primera vez en vivo y a todo color a una mujer. No sabía por dónde empezar a besar, ni nada. Como cuchillazo a mi orgullo tuve que preguntar:
-Oye cual es tu clítoris?- Ella se rió y me dijo señalandomelo,
-Este...
Total que fuí besando el interior de sus piernas hasta llegar al lugar, al hacerlo, como tal inexperto se estremeció y lanzó un gemido quedo y pensé,
-Já, con que aquí es...
Seguí besando toda su vulva clitoris y monte de venus y ella estaba jadeando muy rico. Llegó un punto que me dijo, quiero hacer el amor, la puse en la orilla de la cama y estando yo parado, puesto que quería ver con lujo de detalles; la metí y se sintió riquisimos, humedo, caliente, suave. Seguí meneandome, entrando, saliendo, hasta que sentí que me venía, acabé afuera ya que no quería correr riesgos de embarazo y cosas así.
Para mi sorpresa ella no era virgen y me sentí un poco mal al respecto, puesto que me me había dicho que sí lo era, No lo tomé a pecho pues no me importó en ese instante.
Luego hizo una escenita de había perdido su virginidad, que ella hubiese querido guardarla hasta el matrimonio y demás.
Total que en el lapso de casi 4 años que duró nuestra relación continuamos teniendo sexo contínuamente.
Hasta estos días sigo un poco frustrado puesto que no he tenido sexo con una virgen, cosa que en ocasiones me exita muchisimo.