Anonimo
10-12 2002, 12:23 PM
Soy un estudiante de 16 años y vivo en españa. os voy a contar lo que me sucedió:
estaba yo saliendo con una niña de 17 años que estaba buenísima, pero cortamos y sólo éramos amigos, buenos amigos. después de dos meses quedé con ella para ir al cine. la pelicula que vimos tenía bastante sexo... y ella se estaba poniendo caliente, mi pene estaba tan erecto que los jeans me iban a explotar, pero no por la pelicula, sino por ella, que no paraba de moverse en su asiento.
acabada la película decidimos ir a un parque y allí estuvimos hablando un rato, después nos fuimos a mi casa, que estaba vacía. ella se fué al cuarto de invitados y yo al mío. empecé a masturbarme en la oscuridad cuendo de repente siento que una suave mano empieza a acariciarme en la entrepierna, era ella que estaba deseosa de sexo y yo accedí a que empezara a lamerme lentamente mi pene erecto y duro como una roca.
seguidamente la desnudé y acaricié sus jugosos senos que eran la alegria de mi vida. me corrí en su boca y después ella montó sobre mí como si yo fuese un caballo, que placer sentía yo, y ella el doble, mientras chupaba sus pezones duros y calientes. nos corrimos a la misma vez y después empezé a chuparle el clítorix, ella saltaba de placer y los muelles de la cama no aguantaban más..
la cogí y la llevé a la cama de mis padres, más grande, donde pudiéramos movernos más. así estuvimos durante toda la noche y la útima corrida fué exactamente a las 8:30 de la mañana, nunca olvidaré esa primera noche de placer.
estaba yo saliendo con una niña de 17 años que estaba buenísima, pero cortamos y sólo éramos amigos, buenos amigos. después de dos meses quedé con ella para ir al cine. la pelicula que vimos tenía bastante sexo... y ella se estaba poniendo caliente, mi pene estaba tan erecto que los jeans me iban a explotar, pero no por la pelicula, sino por ella, que no paraba de moverse en su asiento.
acabada la película decidimos ir a un parque y allí estuvimos hablando un rato, después nos fuimos a mi casa, que estaba vacía. ella se fué al cuarto de invitados y yo al mío. empecé a masturbarme en la oscuridad cuendo de repente siento que una suave mano empieza a acariciarme en la entrepierna, era ella que estaba deseosa de sexo y yo accedí a que empezara a lamerme lentamente mi pene erecto y duro como una roca.
seguidamente la desnudé y acaricié sus jugosos senos que eran la alegria de mi vida. me corrí en su boca y después ella montó sobre mí como si yo fuese un caballo, que placer sentía yo, y ella el doble, mientras chupaba sus pezones duros y calientes. nos corrimos a la misma vez y después empezé a chuparle el clítorix, ella saltaba de placer y los muelles de la cama no aguantaban más..
la cogí y la llevé a la cama de mis padres, más grande, donde pudiéramos movernos más. así estuvimos durante toda la noche y la útima corrida fué exactamente a las 8:30 de la mañana, nunca olvidaré esa primera noche de placer.