Anonimo
10-12 2002, 12:23 PM
Aquel verano había ido con mi familia a pasar unos días fuera de casa, a la playa. el hotel no tenía ni siquiera habitaciones dobles: cada uno dormíamos en un cuartucho minúsculo. mi hermana estaba en la habitación de la derecha, mi madre en la de la izquierda y mi padre a la de la izquierda de la de... mi madre.
durante las dos semanas en que estuvimos allí hizo mucho calor, tanto de día como de noche, y yo tenía que dormir en calzoncillos para refrescarme un poco. la última noche, mi hermana y yo nos quedamos en una de las discotecas de los alrededores. ella conoció a un chico mientras bailaba, pero yo no pude hacer ninguna conquista porque tuve que irme corriendo por culpa de un dolor de barriga que me tuvo un rato en el váter.
no pude hacer otra cosa que regresar yo sólo al hotel mientras ella se quedaba ahí con ese tío al que yo no conocía (¡y que le estaba tocando el culo, así de entrada!). me desperté un rato después escuchando un chirriar de muelles muy relevante. algunos de mis vecinos de habitación, pensé. pero es que luego me acordé que sólo podían ser mis padres o mi hermana...
¡y era ella la que estaba haciendo ese ruido!. me fijé más en el sonido que me llegaba y pude distinguir gemidos reprimidos de... ¿tres personas?. armado de valor, salí a la pequeña terraza armado con un espejo y lo utilicé para reflejar en él lo que se veía desde la terraza de mi hermana. ¡se lo estaba haciendo con tres tíos, el de antes y un tercero!.
estaban tan concentrados en la faena que no dudé en dejar de utilizar el espejo y ver la escena por mí mismo sacando la cabeza furtivamente con la certeza que no me verían. nunca había presenciado nada igual: una escena típica de película x con mi hermana como protagonista. uno de los dos le estaba dando por culo por detrás, y por delante estaba el de antes disfrutando de la comida de polla que mi hermanita le hacía.
vi una fantástica perspectiva de la escena que provocó que se me pusiera dura en pocos segundos: mi hermana, una exuberante joven de 18 años de grandes tetas, haciéndoselo con dos. no pude evitar comenzar a masturbarme sin pensar que aquello tenía tintas de incesto. los gemidos de la escena iban en aumento, y el que tenía su polla metida en la boca de mi hermana se estaba corriendo manchándole toda la cara de semen.
cuando se había terminado de correr, mi hermana siguió chupándole su miembro de tal forma que se le volvió a empinar (todo ello moviéndose atrás y adelante para provocar el orgasmo del que se la metía por detrás... ¡qué fuerte!).
la escena duró un rato más, hasta que los dos se habían corrido casi a la vez.
después, ella se tumbó en la cama abriéndose de patas y mostrándoles el coño para que se lo acariciaran. en cambio los muy capullos se vistieron y la dejaron ahí, todavía excitada y sin haber llegado al orgasmo. escuché cómo le decían que se lo habían pasado muy bien y que se iban. ¡menudo par de cabrones!.
yo, que todavía me estaba masturbando, no pude seguir haciéndolo por la impresión que me dio la actitud de los dos «amigos» de mi hermana. me volví a acostar, intentando olvidar lo que había visto. luego volví a despertarme con otro chirriar de muelles; ¿mi hermana otra vez?. no. ¡¡eran mis padres!!.
nunca les había visto hacerlo, y la verdad es que no me lo pensé dos veces a la hora de sacar la cabeza por su terraza de la misma forma que lo había hecho antes con mi hermana. la posición que habían escogido no era muy imaginativa, la verdad. ella estaba acostada boca arriba y él encima suyo habiéndosela metido entre las patas.
pero lejos de seguir con la clásica posición que acabo de describir, parece que le echaron inventiva a la cosa: mi padre se sentó sobre la cama y ella se le puso encima de tal forma que le miraba a él y tenía media polla metida en su coño. empezaron a pegar botes abrazándose y gritando del gustazo que se pegaban (¡pero es que los gritos que pegaban eran de escándalo!).
y la cosa iba a más. cinco minutos más tarde mi madre se levantaba y se ponía boca abajo entre la cama y el suelo: tocaba de cabeza al suelo pero el culo y las piernas las tenía sobre la cama, luego mi padre se la metía (que por cierto, no veas como era de grande) y comenzaba de nuevo el rítmico movimiento.
la excitación iba en aumento. a mi se me volvió a poner tan dura que comencé a masturbarme otra vez ahí en la terraza, con la piscina debajo de mí. ¡socorro! mi madre casi descubre mi cabeza ahí mirándoles, por lo que tuve que esconderme rápidamente. perdí el equilibrio y caí a la piscina bajo mi terraza perdiendo los calzoncillos como resultado del impacto con el agua.
jamás he pasado tanta vergüenza. en plena erección y sin ropa estaba metido en una piscina acompañado (por suerte) de sólo una persona: una tía que estaba en top-less bañándose a las dos de la madrugada. no supe qué decir mientras ella nadaba hacia mí mirándome la polla que yo esforzaba en disimular y que no se arrugaba ante la visión de aquella tía de grandes tetas.
me dijo que estaba muy cachonda, que no me conocía pero que quería follar. ¡qué tonto que fui! huí nadando hacia el borde mientras ella me perseguía. me atrapó mientras intenté subir por la escalera y me tiró al agua otra vez. fue directa hacia mi polla, cogiéndomela y comenzando a masturbarme como yo había hecho unos momentos antes en mi terraza.
mientras la miraba asustado pasaron por mi cabeza muchos pensamientos: una tía que yo no conocía quería que me la follara en la piscina, pero yo no quería... ¡qué demonios! luego me di cuenta que si me quería tirar a una tía buena jamás tendría una oportunidad tan buena como aquella, por lo que me presté al juego y le comencé a acariciar el coño metiéndole la mano bajo el bañador.
con mi miembro más duro que nunca, me metí bajo el agua con ella y nos comenzamos a besar en la boca hasta que la falta de aire nos obligó a subir. entonces ella se quitó el bañador y se puso boca arriba en el agua, flotando, y ofreciéndome el coño para que se lo chupara (así me dijo). le hice gozar un buen rato y luego decidí que era el momento de penetrarla, por lo que me acerqué al bordillo otra vez me puse de espaldas al borde de la piscina con los brazos abiertos sobre el borde para aguantarme, y luego le dije que se la quería meter.
no se lo tuve que decir dos veces. se colocó de tal forma que mi polla estaba metida en su coño. era la primera vez que lo hacía, y estaba super cachondo. comencé a moverme y me corrí enseguida porque levaba mucho tiempo excitado. pero la tía debía ser ninfómana (si no, ¿por qué su actitud?), porque me dijo que quería más.
me hizo subir por la escalera y me recostó sobre uno de los bancos que había por allí, me comenzó a chupar la polla y se me volvió a poner dura. volvimos a hacerlo gimiendo de gusto. ella se puso sobre mí y comenzó a montar a caballo mientras yo notaba como me iba a correr otra vez. le acaricié el culo, las tetas, ¡toda ella!.
el segundo orgasmo fue mejor que el primero. ella tenía el coño empapado de jugo, y se le saltaban las lágrimas del disfrute. cuando ella se corrió me dijo « eres un animal, tío, dame más ». ¿más aún? ¿cómo iba a conseguir una tercera erección consecutiva? esta vez costó más que se me levantara, porque aunque ella chupaba y chupaba no se me ponía dura.
lo único que se le ocurrió fue metérsela dentro (¡sin estar dura!) y empezar a moverse chillando de gusto. y lo que ocurrió después fue increíble: se me empinó otra vez y lo volvimos a hacer. esta vez opté por tomar yo la iniciativa e imitar la postura de mi hermana: la obligue a darme la espalda enseñándome el culo para que yo se la metiera.
entre tanto jugo viscoso se la metí y empecé a moverme en su interior otra vez. noté una especie de dolor en mi miembro sin duda debido al abuso que estaba haciendo aquella noche de mi condición de hombre, pero no pensé más en ello y me dediqué a disfrutar de lo que estaba haciendo con ella. mientras me movía dentro y fuera le acaricie todo el culo provocando que ella se excitara más y más.
en esta ocasión tardé mucho más eyacular, supongo que por las veces que lo había hecho ya. estaba agotado. me parecía imposible que llevara ya una hora y media follando sin parar con una tía a la que yo no conocía y que todavía me quedaran energías para llegar al tercer orgasmo. es por eso que cuando noté que estaba a punto de eyacular creí que no iba a tener fueras para pegar el último acelerón en los movimientos propios del acto sexual, pero saqué energías de la flaqueza para moverme rápidamente y con fuerza en los momentos clave y comprobé cómo ella llegaba al orgasmo en el mismo momento que yo entremedio de grandes espasmos, gritos y...
¡gustazo, claro!. ¡habíamos tenido un orgasmo simultáneo! noté un agradable calor en toda la zona genital, con los huevos empapados y las manos (que hasta entonces no habían dejado de acariciarle el culo) también. parecía que había estado corriendo en una carrera. tras los tres orgasmos el sudor me caía por la nariz y sobre los ojos, y a ella le ocurría igual.
esta vez no me pidió que le diera más, supongo que por el cansancio. en lugar de ello, me dijo que me acostara con ella en el suelo, tapándonos con la toalla. le dije que quería subir a mi habitación, pero luego me di cuenta de que las escaleras de acceso al hotel estaban cerradas y que me vería obligado a dormir ahí abajo con ella completamente desnudo.
desperté a las ocho de la mañana. estaba en mi cama, con los calzoncillos puestos y completamente descansado. ¿fue aquello un sueño? recordé el polvo que se echó mi hermana con aquellos dos tíos, las escenas de mis padres... ¡y mi « estreno »!. seguramente fue un sueño, por lo que no pensé más en ello y me pegué una ducha..
al quitarme los calzoncillos descubrí un papel pegado a mi polla. « hasta esta noche », decía. pero hoy nos íbamos a ir a casa. ¡narices!. el erecto 2000.
durante las dos semanas en que estuvimos allí hizo mucho calor, tanto de día como de noche, y yo tenía que dormir en calzoncillos para refrescarme un poco. la última noche, mi hermana y yo nos quedamos en una de las discotecas de los alrededores. ella conoció a un chico mientras bailaba, pero yo no pude hacer ninguna conquista porque tuve que irme corriendo por culpa de un dolor de barriga que me tuvo un rato en el váter.
no pude hacer otra cosa que regresar yo sólo al hotel mientras ella se quedaba ahí con ese tío al que yo no conocía (¡y que le estaba tocando el culo, así de entrada!). me desperté un rato después escuchando un chirriar de muelles muy relevante. algunos de mis vecinos de habitación, pensé. pero es que luego me acordé que sólo podían ser mis padres o mi hermana...
¡y era ella la que estaba haciendo ese ruido!. me fijé más en el sonido que me llegaba y pude distinguir gemidos reprimidos de... ¿tres personas?. armado de valor, salí a la pequeña terraza armado con un espejo y lo utilicé para reflejar en él lo que se veía desde la terraza de mi hermana. ¡se lo estaba haciendo con tres tíos, el de antes y un tercero!.
estaban tan concentrados en la faena que no dudé en dejar de utilizar el espejo y ver la escena por mí mismo sacando la cabeza furtivamente con la certeza que no me verían. nunca había presenciado nada igual: una escena típica de película x con mi hermana como protagonista. uno de los dos le estaba dando por culo por detrás, y por delante estaba el de antes disfrutando de la comida de polla que mi hermanita le hacía.
vi una fantástica perspectiva de la escena que provocó que se me pusiera dura en pocos segundos: mi hermana, una exuberante joven de 18 años de grandes tetas, haciéndoselo con dos. no pude evitar comenzar a masturbarme sin pensar que aquello tenía tintas de incesto. los gemidos de la escena iban en aumento, y el que tenía su polla metida en la boca de mi hermana se estaba corriendo manchándole toda la cara de semen.
cuando se había terminado de correr, mi hermana siguió chupándole su miembro de tal forma que se le volvió a empinar (todo ello moviéndose atrás y adelante para provocar el orgasmo del que se la metía por detrás... ¡qué fuerte!).
la escena duró un rato más, hasta que los dos se habían corrido casi a la vez.
después, ella se tumbó en la cama abriéndose de patas y mostrándoles el coño para que se lo acariciaran. en cambio los muy capullos se vistieron y la dejaron ahí, todavía excitada y sin haber llegado al orgasmo. escuché cómo le decían que se lo habían pasado muy bien y que se iban. ¡menudo par de cabrones!.
yo, que todavía me estaba masturbando, no pude seguir haciéndolo por la impresión que me dio la actitud de los dos «amigos» de mi hermana. me volví a acostar, intentando olvidar lo que había visto. luego volví a despertarme con otro chirriar de muelles; ¿mi hermana otra vez?. no. ¡¡eran mis padres!!.
nunca les había visto hacerlo, y la verdad es que no me lo pensé dos veces a la hora de sacar la cabeza por su terraza de la misma forma que lo había hecho antes con mi hermana. la posición que habían escogido no era muy imaginativa, la verdad. ella estaba acostada boca arriba y él encima suyo habiéndosela metido entre las patas.
pero lejos de seguir con la clásica posición que acabo de describir, parece que le echaron inventiva a la cosa: mi padre se sentó sobre la cama y ella se le puso encima de tal forma que le miraba a él y tenía media polla metida en su coño. empezaron a pegar botes abrazándose y gritando del gustazo que se pegaban (¡pero es que los gritos que pegaban eran de escándalo!).
y la cosa iba a más. cinco minutos más tarde mi madre se levantaba y se ponía boca abajo entre la cama y el suelo: tocaba de cabeza al suelo pero el culo y las piernas las tenía sobre la cama, luego mi padre se la metía (que por cierto, no veas como era de grande) y comenzaba de nuevo el rítmico movimiento.
la excitación iba en aumento. a mi se me volvió a poner tan dura que comencé a masturbarme otra vez ahí en la terraza, con la piscina debajo de mí. ¡socorro! mi madre casi descubre mi cabeza ahí mirándoles, por lo que tuve que esconderme rápidamente. perdí el equilibrio y caí a la piscina bajo mi terraza perdiendo los calzoncillos como resultado del impacto con el agua.
jamás he pasado tanta vergüenza. en plena erección y sin ropa estaba metido en una piscina acompañado (por suerte) de sólo una persona: una tía que estaba en top-less bañándose a las dos de la madrugada. no supe qué decir mientras ella nadaba hacia mí mirándome la polla que yo esforzaba en disimular y que no se arrugaba ante la visión de aquella tía de grandes tetas.
me dijo que estaba muy cachonda, que no me conocía pero que quería follar. ¡qué tonto que fui! huí nadando hacia el borde mientras ella me perseguía. me atrapó mientras intenté subir por la escalera y me tiró al agua otra vez. fue directa hacia mi polla, cogiéndomela y comenzando a masturbarme como yo había hecho unos momentos antes en mi terraza.
mientras la miraba asustado pasaron por mi cabeza muchos pensamientos: una tía que yo no conocía quería que me la follara en la piscina, pero yo no quería... ¡qué demonios! luego me di cuenta que si me quería tirar a una tía buena jamás tendría una oportunidad tan buena como aquella, por lo que me presté al juego y le comencé a acariciar el coño metiéndole la mano bajo el bañador.
con mi miembro más duro que nunca, me metí bajo el agua con ella y nos comenzamos a besar en la boca hasta que la falta de aire nos obligó a subir. entonces ella se quitó el bañador y se puso boca arriba en el agua, flotando, y ofreciéndome el coño para que se lo chupara (así me dijo). le hice gozar un buen rato y luego decidí que era el momento de penetrarla, por lo que me acerqué al bordillo otra vez me puse de espaldas al borde de la piscina con los brazos abiertos sobre el borde para aguantarme, y luego le dije que se la quería meter.
no se lo tuve que decir dos veces. se colocó de tal forma que mi polla estaba metida en su coño. era la primera vez que lo hacía, y estaba super cachondo. comencé a moverme y me corrí enseguida porque levaba mucho tiempo excitado. pero la tía debía ser ninfómana (si no, ¿por qué su actitud?), porque me dijo que quería más.
me hizo subir por la escalera y me recostó sobre uno de los bancos que había por allí, me comenzó a chupar la polla y se me volvió a poner dura. volvimos a hacerlo gimiendo de gusto. ella se puso sobre mí y comenzó a montar a caballo mientras yo notaba como me iba a correr otra vez. le acaricié el culo, las tetas, ¡toda ella!.
el segundo orgasmo fue mejor que el primero. ella tenía el coño empapado de jugo, y se le saltaban las lágrimas del disfrute. cuando ella se corrió me dijo « eres un animal, tío, dame más ». ¿más aún? ¿cómo iba a conseguir una tercera erección consecutiva? esta vez costó más que se me levantara, porque aunque ella chupaba y chupaba no se me ponía dura.
lo único que se le ocurrió fue metérsela dentro (¡sin estar dura!) y empezar a moverse chillando de gusto. y lo que ocurrió después fue increíble: se me empinó otra vez y lo volvimos a hacer. esta vez opté por tomar yo la iniciativa e imitar la postura de mi hermana: la obligue a darme la espalda enseñándome el culo para que yo se la metiera.
entre tanto jugo viscoso se la metí y empecé a moverme en su interior otra vez. noté una especie de dolor en mi miembro sin duda debido al abuso que estaba haciendo aquella noche de mi condición de hombre, pero no pensé más en ello y me dediqué a disfrutar de lo que estaba haciendo con ella. mientras me movía dentro y fuera le acaricie todo el culo provocando que ella se excitara más y más.
en esta ocasión tardé mucho más eyacular, supongo que por las veces que lo había hecho ya. estaba agotado. me parecía imposible que llevara ya una hora y media follando sin parar con una tía a la que yo no conocía y que todavía me quedaran energías para llegar al tercer orgasmo. es por eso que cuando noté que estaba a punto de eyacular creí que no iba a tener fueras para pegar el último acelerón en los movimientos propios del acto sexual, pero saqué energías de la flaqueza para moverme rápidamente y con fuerza en los momentos clave y comprobé cómo ella llegaba al orgasmo en el mismo momento que yo entremedio de grandes espasmos, gritos y...
¡gustazo, claro!. ¡habíamos tenido un orgasmo simultáneo! noté un agradable calor en toda la zona genital, con los huevos empapados y las manos (que hasta entonces no habían dejado de acariciarle el culo) también. parecía que había estado corriendo en una carrera. tras los tres orgasmos el sudor me caía por la nariz y sobre los ojos, y a ella le ocurría igual.
esta vez no me pidió que le diera más, supongo que por el cansancio. en lugar de ello, me dijo que me acostara con ella en el suelo, tapándonos con la toalla. le dije que quería subir a mi habitación, pero luego me di cuenta de que las escaleras de acceso al hotel estaban cerradas y que me vería obligado a dormir ahí abajo con ella completamente desnudo.
desperté a las ocho de la mañana. estaba en mi cama, con los calzoncillos puestos y completamente descansado. ¿fue aquello un sueño? recordé el polvo que se echó mi hermana con aquellos dos tíos, las escenas de mis padres... ¡y mi « estreno »!. seguramente fue un sueño, por lo que no pensé más en ello y me pegué una ducha..
al quitarme los calzoncillos descubrí un papel pegado a mi polla. « hasta esta noche », decía. pero hoy nos íbamos a ir a casa. ¡narices!. el erecto 2000.