Anonimo
10-12 2002, 12:23 PM
La esposa de mi primo cuando era estudiante en la capital vivía en una residencia estudiantil, pero algunas veces me quedaba a dormir en casa de mi primo y su esposa, sobre todo cuando el que es veterinario a veces debía quedarse a dormir fuera, porque trabajaba como veterinario en algunas granjas fuera... de la ciudad.
siempre me quedaba en el cuarto de huéspedes, pero un día maría (la esposa de mi primo) me dijo que quería ver una película de terror que comenzaba a las 11:00 p.m. cuando terminó la película ella me dijo que le había dado mucho miedo y que no podría dormir sola, así que me pidió que la acompañara en su habitación.
una vez en la habitación me dijo que no podía dormir, pues tenía miedo y además calor, entonces abrió la ventana y la luz de la luna iluminó el cuarto. luego me dijo que se quitaría su pijama y que si yo quería hiciera lo mismo. nos quedamos en ropa interior, ella se coloco una pequeña franelilla de ejercicios pues no cargaba brassier, yo quedé en calzones.
me dijo que no podía vencer el miedo y que se sentía tensa, le sugerí un masaje y a ella le fascinó la idea, comencé a masajearle los hombros, luego le dije que con la franelilla me era difícil masajear su espalda (solo una excusa) e inmediatamente se la quito, brotaron un par de tetas simplemente divinas, yo quede sorprendido pues jamas la creí tan lanzada.
continué con el masaje, esta vez más insinuante y ella me dijo que si la estaba masajeando o si intentaba excitarla (era obvio que lo estaba) sin decir más nada la bese, le introduje mi lengua hasta su garganta, ella respondió al beso, luego del beso me dijo que eso era una locura y que no siguiera, no le hice caso y volví a besarla, acaricie sus redondos y sinuosos senos, duros como piedra y con unos pezones morenos paradisimos de la excitación que ella tenía, introduje un dedo en su vagina y ella comenzó a jadear como loca, y repetía una y otra vez que no, que era una locura, pero yo seguía y ella también.
me dijo que no podía hacerlo conmigo pues estaba en un tratamiento de fertilidad pues ella y mi primo no tenían hijos, pero deseaban tenerlos y que tal vez ella se encontraba bastante fértil por el tratamiento y que lo del hijo era solo con su esposo, por lo que me propuso hacerme el sexo oral, le dije que estaba bien y comenzó a echarme una mamada fenomenal, comenzó por besar la cabeza de mi pene, luego lo besó completo de arriba abajo, luego se metió en la boca mis bolas (eso fue divinisimo), luego rodeó mi glande con sus labios gruesos y succionaba con fuerza la cabeza de mi pene, luego se lo introdujo hasta el fondo y comenzó a subir y a bajar (que chupada), eyacule en su cara y la condenada se trago lo que pudo, se relamía, me dijo que era una lastima que no pudiéramos hacer lo demás, pero antes de que terminará saque un preservativo de mi cartera, me dijo algo como tramposo por que no me lo habías dicho antes, me coloque el condón e inmediatamente la penetre, se volvió como loca, gritaba de placer, me luego buscó un sombrero de vaquero que tenía mi primo, se lo puso y me dijo ""ahora te voy a montar, potrico salvaje"", me sentó en la silla de su peinadora, abrió sus piernas y se introdujó mi miembro en su raja mojada, comenzó a saltar y me decía embísteme como un bronco salvaje, duro, hazme vibrar de emoción, eso me hizo acabar.
nos tumbamos en la cama extenuados, ella fue a buscar agua a la cocina, cuando llegó a la habitación me dijo que tomara agua para agarrar fuerzas, pues todavía ella deseaba más. al cabo de un rato de caliente conversación, comenzamos a besarnos, a chuparnos, a sobarnos. la puse en cuatro patas y la penetré por detrás, me decía que le dolía, pero que el placer era mas grande que el dolor, gritaba no se si de dolor o placer, porque cuando se lo saque tenía los ojos húmedos..
nos quedamos dormidos casi al amanecer. después de eso no había día que mi primo viajará y que ella no me pidiera que la acompañara en la noche, la relación duró como un año y mi primo pasaba dos noches a la semana fuera de casa.
siempre me quedaba en el cuarto de huéspedes, pero un día maría (la esposa de mi primo) me dijo que quería ver una película de terror que comenzaba a las 11:00 p.m. cuando terminó la película ella me dijo que le había dado mucho miedo y que no podría dormir sola, así que me pidió que la acompañara en su habitación.
una vez en la habitación me dijo que no podía dormir, pues tenía miedo y además calor, entonces abrió la ventana y la luz de la luna iluminó el cuarto. luego me dijo que se quitaría su pijama y que si yo quería hiciera lo mismo. nos quedamos en ropa interior, ella se coloco una pequeña franelilla de ejercicios pues no cargaba brassier, yo quedé en calzones.
me dijo que no podía vencer el miedo y que se sentía tensa, le sugerí un masaje y a ella le fascinó la idea, comencé a masajearle los hombros, luego le dije que con la franelilla me era difícil masajear su espalda (solo una excusa) e inmediatamente se la quito, brotaron un par de tetas simplemente divinas, yo quede sorprendido pues jamas la creí tan lanzada.
continué con el masaje, esta vez más insinuante y ella me dijo que si la estaba masajeando o si intentaba excitarla (era obvio que lo estaba) sin decir más nada la bese, le introduje mi lengua hasta su garganta, ella respondió al beso, luego del beso me dijo que eso era una locura y que no siguiera, no le hice caso y volví a besarla, acaricie sus redondos y sinuosos senos, duros como piedra y con unos pezones morenos paradisimos de la excitación que ella tenía, introduje un dedo en su vagina y ella comenzó a jadear como loca, y repetía una y otra vez que no, que era una locura, pero yo seguía y ella también.
me dijo que no podía hacerlo conmigo pues estaba en un tratamiento de fertilidad pues ella y mi primo no tenían hijos, pero deseaban tenerlos y que tal vez ella se encontraba bastante fértil por el tratamiento y que lo del hijo era solo con su esposo, por lo que me propuso hacerme el sexo oral, le dije que estaba bien y comenzó a echarme una mamada fenomenal, comenzó por besar la cabeza de mi pene, luego lo besó completo de arriba abajo, luego se metió en la boca mis bolas (eso fue divinisimo), luego rodeó mi glande con sus labios gruesos y succionaba con fuerza la cabeza de mi pene, luego se lo introdujo hasta el fondo y comenzó a subir y a bajar (que chupada), eyacule en su cara y la condenada se trago lo que pudo, se relamía, me dijo que era una lastima que no pudiéramos hacer lo demás, pero antes de que terminará saque un preservativo de mi cartera, me dijo algo como tramposo por que no me lo habías dicho antes, me coloque el condón e inmediatamente la penetre, se volvió como loca, gritaba de placer, me luego buscó un sombrero de vaquero que tenía mi primo, se lo puso y me dijo ""ahora te voy a montar, potrico salvaje"", me sentó en la silla de su peinadora, abrió sus piernas y se introdujó mi miembro en su raja mojada, comenzó a saltar y me decía embísteme como un bronco salvaje, duro, hazme vibrar de emoción, eso me hizo acabar.
nos tumbamos en la cama extenuados, ella fue a buscar agua a la cocina, cuando llegó a la habitación me dijo que tomara agua para agarrar fuerzas, pues todavía ella deseaba más. al cabo de un rato de caliente conversación, comenzamos a besarnos, a chuparnos, a sobarnos. la puse en cuatro patas y la penetré por detrás, me decía que le dolía, pero que el placer era mas grande que el dolor, gritaba no se si de dolor o placer, porque cuando se lo saque tenía los ojos húmedos..
nos quedamos dormidos casi al amanecer. después de eso no había día que mi primo viajará y que ella no me pidiera que la acompañara en la noche, la relación duró como un año y mi primo pasaba dos noches a la semana fuera de casa.