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View Full Version : CINCO MINUTOS


Anonimo
27-09 2004, 04:30 AM
Hacia tiempo que deseaba contar lo que hace un año me ocurrió, no me he atrevido a contárselo a mi marido, ni a ninguna amiga de confianza, y esta es una buena forma de hacerlo, y creo que me sentiré mejor.

Me llamo Lucia, tengo 31 años, 1,65, pelo castaño, con melena a media espalda, bueno, creo que estoy bien físicamente, llevo casada 6 años con Santiago, que ha sido el único hombre de mi vida, llevamos juntos mas de 12 años, tenemos una niña de 3 años, y en unos años no queremos tener otro. Los dos trabajamos fuera de casa, Santiago es dueño con otro socio de un comercio de electrodomésticos, yo lo hago en la administración. Me considero una mujer relativamente feliz, el trabajo es relajado, aunque el sueldo sea pequeño, mi marido es un extraordinario compañero, y en el sexo, lo normal, él quisiera más, y para mi esta bien.

vivimos desde hace 4 años en una ciudad dormitorio que tanto proliferan últimamente en los alrededores de Madrid, nos compramos un duplex, el cual estamos pagando, las casas las entregaron cuando la compramos nosotros, es decir todos los vecinos llegamos juntos, por lo que todos pusimos de nuestra parte en que hubiera una buena convivencia, nuestros vecinos eran mis tíos, ella es la hermana pequeña de mi madre, de 48 años, tienen una hija de 24, la cual esta viviendo en pareja en Madrid, a pesar de la diferencia de edad, siempre hemos congeniado bastante bien, mas como amigas que como familia, hace año y medio decidieron separarse, en la casa se quedo viviendo Elisa, que así se llama ella.

Los dos meses siguientes Elisa los paso francamente mal, la edad que tenia, 48 años lo veía ella como una losa insalvable para rehacer su vida sentimental, yo le insistía que ella estaba bien físicamente y que seguía siendo muy atractiva, lo cual era cierto, era un poco mas baja que yo, morena con melena corta, con buen tipo, por detrás no aparentaba en absoluto su edad. Entre mi marido y yo intentábamos animarla, cenaba algún día en casa, salía a tomar algo, nuestra intención era convencerla de que se olvidara de buscar una pareja, si tenia que llegar llegaría, que disfrutara como mujer, porque estaba en la mejor disposición.

A Santiago le habían hablado de una disco-pub, que la frecuentaban personas de 40 a 60 años, algunas en parejas, y otras para pasar un buen rato. Ese viernes decidimos cenar fuera y luego acercarnos a la citada disco, a Elisa no le dijimos nada, seguramente se hubiera negado, decía que era como venderse en un escaparte, después de cenar, a las doce de la noche, llegamos a la disco, era grande, con dos pistas de baile, efectivamente la totalidad de la clientela que había era mayor de 45 años, me sentí un poco fuera de lugar, Elisa se molesto un poco, pero rápidamente se le paso.

Había algunos hombres que estaban solos, yo le decía en broma que eligiera, que sacara alguno a bailar, pasado un rato le insistí para que me acompañara a bailar, estuvimos un rato bailando salsa, cambiaron a música mas lenta, y antes de llegar a la mesa, le pidieron bailar, ella se negó, nos sentamos y le dijimos que solo se trataba de bailar. En la barra, y cerca de nuestra mesa había un hombre que llevaba un buen rato mirándonos, me pareció el típico ligón de discoteca, que va buscando pescar algo, Santiago también lo había observado y le insinuó entre risas que le guiñara un ojo

-ese no -dije yo- no me gusta, parece el típico ligón
-pues no esta mal -dijo mi tía entre risas


El hombre se dio cuenta que hablábamos de él, y con decisión se acerco a la mesa, saco a bailar a Elisa, y esta acepto. Tendría unos 50 años, poco mas alto que yo, con pelo corto y un bigotito estrecho, se conservaba bien, aunque un pelín grueso. Le repetí a santiago que había algo en el que no me gustaba, el me decía que se trataba de pasar un rato, que si era un buscón, mejor, que ella lo que necesitaba ahora era sexo. Se llevaron un buen rato bailando, muy animados, cuando regresaron se sentaron los dos, se llamaba Fernando, era también separado por dos veces, parecía agradable, y muy atento con Elisa, la cual se veía muy a gusto.

A las 2 cuando pensamos marcharnos, Fernando dijo que esperáramos un poco, que quería bailar otra vez con Elisa, desde la mesa vimos como a la segunda canción, se estaban besando, Fernando le acariciaba la espalda, le besaba el cuello, se besaban con pasión, mí tía se veía entregada, pasado un rato, no les vimos en la pista, le dije a Santiago

-voy a buscar a los tortolitos


No los encontré por la pista, los servicios estaban en el sótano, baje y no estaban, al fondo del pasillo había una puerta, me acerque, la abrí, allí guardaban mesas y sillas apiladas, dentro de esta habitación había otra puerta encajada, con luz dentro, llegue y con miedo mire, Fernando tenia los pantalones bajados, y mi tía agachada le estaba chupando la polla, tuve una sensación extraña, como de protección hacia ella, Fernando le cogió la cabeza

-espera, deseo follarte
-¡estas loco! Nos están esperando, además aquí no se puede -la beso y le dio media vuelta, quedándose detrás de ella
-ya lo haremos mas cómodo, son cinco minutos -ella apoyo las manos en una maquina de juego que estaba apilada, y toda sucia, el le levanto la falda y la penetro
-desde que te vi, tenia ganas de hacerte mía


Él se movía rápido, de golpe miro hacia la puerta, y nuestras miradas se cruzaron, me quede paralizada, no me gusto la mirada parecía como una invitación, el había continuado al mismo ritmo moviéndose, reaccioné y me marche. Llegue a la mesa algo alterada

- no te lo vas creer, los he visto entrar en un trastero, ya te dije que no me gustaba
-¡por dios lucia!, que tu tía tiene 50 años

No le comente nada mas de lo ocurrido, al poco llegaron los dos, como si nada, y nos marchamos. Durante las dos siguientes semanas Fernando visito asiduamente a mi tía, y alguna noche creo que durmió en la misma, una noche cenamos los cuatro en casa de ella, a mi tía se le notaba feliz. Pasados estos primeros quince días, la relación se fue enfriando, Fernando no aparecía tanto, la llamaba menos, siempre con alguna excusa.

Un fin de semana de esos, se quedo en casa de mi tía una compañera de trabajo de su misma edad, también separada, pero hacia mas de 10 años, el viernes por la noche estuvieron en la disco que conocimos a Fernando, y estuvieron con él, mi tía venia otra vez muy ilusionada, Mary, que así se llama su amiga, decía que era un hombre muy agradable y atento, habían quedado con el para el sábado, Santiago me insistió para que fuera con ellas, el se quedaría con la niña, no quería, pero al final casi me vi forzada.

Cuando llegamos nos estaba esperando Fernando, tomamos una copa, charlamos, y bailamos, al poco me di cuenta, que Fernando estaba tonteando con Mary, y mi tía ni se enteraba, Fernando bailo primero con Elisa, y después saco a Mary, esta era un poco mas alta que yo, morena con melena muy exuberante. yo estaba de frente a la pista, al rato de estar bailando, veo que se están besando, y Fernando le tenia metida la mano por la falda, me puse muy nerviosa, e intentaba que mi tía no se diera cuenta, en cuanto volvieron, dije que nos íbamos, Fernando insistió en que esperáramos un poco, al menos a que bailara otra vez con Elisa, se fueron los dos a bailar, no tenia ganas de hablar con mary, me parecía repugnante su actitud, al rato Mary se levanto para ir al servicio, al momento llego mi tía sola

-Fernando a ido a llamar por teléfono

me dio un vuelco el corazón, pensé inmediatamente en la habitación, le dije que yo también quería llamar a Santiago, y baje al sótano, me acerque a la primera puerta, entre, y estando dentro escuche las voces de los dos que se acercaban, aturrullada entre en la otra habitación y me escondí asustada, los dos entraron en la primera habitación


-estas loco Fernando, es mi compañera, y tu, tu…
-mi nada, los dos queremos follar, esa es la única verdad

Durante un instante, se escucharon, susurros mientras se besaban, pasado un tiempo, entraron. Fernando se bajo los pantalones, y saco la polla erecta

-mira como mes has puesto, chupámela -ella se agacho y se la chupo- tu si que eres una mujer de verdad, no tu compañera
-¡espera! Follemos -mary se incorporo, el la atrajo y la beso en la boca
-no da tiempo
-son solo cinco minutos
-si, fóllame, o me voy a volver loca, fóllame

se coloco detrás y la penetro, se movía rápido, igual que con mi tía, la cara de él parecía, como de posesión, como si fuera el dueño, Mary estaba fuera de si

-aahh, no te corras todavía, sigue…

Fernando tuvo varias descargas violentas y se corrió, la saco y se limpio con un pañuelo suyo, Mary se volvió y le beso
al llegar a casa, se lo conté a Santiago


-ya te lo dije, que era un sinvergüenza
-lucia, por favor, que se folle a otra mujer no es que sea un sinvergüenza, en todo caso la compañera

al cabo de una semana mi tía no tenia noticias de Fernando, y le dijo a Santiago que porque no lo invitaba él a cenar, y con esa excusa a ver si relanzaban la relación, me opuse rotundamente, pero mi tía no paraba, y a los diez días Santiago logro hablar con él, y le invito a cenar en casa, a pesar de mi oposición. Habíamos preparado la mesa en la terraza de mi tía, la nuestra la estábamos reformando, cual fue mi sorpresa al llegar Mary, mi tía la había invitado sin decirnos nada, Santiago me calmo, al rato apareció Fernando. Tomamos unas copas mientras hablábamos y mirábamos la televisión, yo había preparado unas fuentes para una cena fría, las cuales tenia en mi casa, me levante a por ellas, y le dije a mi tía que me acompañase, Fernando se ofreció


-deja Elisa yo iré

Entramos en la casa, pasamos el salón, y llegamos a la cocina, le dije las bandejas que eran, habría que llevarlas en dos veces yo cogi las dos primeras, y en la mitad de la cocina, noto que me agarra por la cintura, y me mete la mano por debajo de la falda, me la introduce en el tanga que llevaba puesto y empieza a tocarme, yo llevaba puesto una falda por debajo de las rodillas, amplia y cómoda y un jersey, me quede estupefacta


-que haces cabron -me acerco hacia él, notaba su aliento en mi cuello, casi rozándome el oído me susurro
-follarte, como estas esperando, desde que viste como follaba a tu tía
-¡déjame! O grito, hijo de puta


En medio de la cocina, con las dos bandejas, tenia las dos manos inutilizadas, el me seguía masturbando, y besándome el cuello, se había abierto la cremallera y sacado la polla, me levantó la falda, y la note caliente en mis nalgas, le suplique

-por favor déjame, no diré nada, podemos contagiarnos algo, no he tomado la píldora, (era mentira)
-mejor, no me importaría ser padre otra vez, estas deseando que te folle, tu coño así lo dice
-nos van a ver, se van a dar cuenta
-son solo cinco minutos

note como me penetro por detrás, me acerco a la encimera, deje las bandejas, me empujo la cabeza hacia bajo, y se acomodo, con la mano derecha me levanto el jersey y me dejo las tetas al aire, empezó a moverse rápido, el morbo de pensar que santiago nos pudiese sorprender me estaba excitando

-hace mucho que no follo con una mujer tan buena como tu, estoy cansado de viejas
no quería, pero me estaba gustando
-aah, ahh,

Me incorpore un poco la cabeza, me agarro por las caderas y me levanto, me tenia en peso, me empujo un poco la cabeza hacia atrás, y empezó a besarme y pasarme la lengua por el cuello, estaba perdiendo el control

-te gusta como te follo
-sii –susurre

eche la cabeza atrás, y la gire para buscarle la boca, en ese momento apareció en la puerta de la cocina mary, se quedo inmóvil mirando, me daba igual, note su lengua moverse, y su saliva, en ese movimiento se salio su polla, me dio la vuelta, me quede frente a el, mis brazos encima de sus hombros, mis piernas enroscadas en su cintura y cogida por las nalgas por el

-metemela, metemela

durante mas de un minuto nos besamos y mordimos la boca, con un frenesí, que yo no recordaba desde novio con Santiago, durante ese beso, Mary se acerco, cogió la polla y la puso en el orificio de mi culo, nunca había querido hacerlo por ahí ni creo que quiera, pero en ese momento todo me excitaba, Fernando me empezó a mover las nalgas arriba y abajo, pero no acababa de entrar, mary la cogió de nuevo

-toma disfruta en este coñito -y la metió

Ella me metió un dedo en el culo, lo sacaba y lo metía, fue una sensación muy placentera, al momento me metió dos dedos juntos, como follándomelo con los dedos

-te gusta ponerle los cuernos a tu tía, ¿verdad?

Fernando producía mucha saliva, notaba borbotones caer en mi boca, siempre me había dado asco, pero todo me gustaba, tenia las mejillas llena de saliva. Mary quito los dedos, saco la polla y la volvió a poner en la entrada del culo

-déjala caer mas Fernando -ella con la otra mano me agarro de la cintura y me empujo hacia bajo a la vez que el bajaba, note como una presión enorme en el culo, como si me quemara
-entra, entra, ya esta la cabeza -dijo mary muy excitada. Varios segundos antes acababa de tener un orgasmo, y separar nuestras bocas
-vamos entra, entra, veras que culo mas rico -repitiendo los mismos movimientos, note dolor, me quemaba, parecía que reventaba, me agarre a Fernando con fuerza
-¡ay! ¡ay!, cuidado
-ya esta casi media


en uno de los movimientos, mary me cogió por la cintura empujando hacia abajo, con fuerza, note como entraba, como si fuera un hierro hirviendo, le apreté con fuerza la cabeza, se me escapo en su oído un quejido

-aayyy
-ahora si esta media polla dentro, disfruta en este culito nuevo, -dijo mary, como hablándole a la polla.

note sus dedos tocando los alrededores de la entrada del culo que estaban muy dilatados
Fernando metió la lengua en mi oído y me susurro en el, mientras dejo de subirme y bajarme, y con la polla como un tapón de botella en mi culo, tenia algunos pelos pegados en la cara con el sudor, a el le caía por la frente

-tranquila, tranquila -su lengua llena de saliva me recorrió el cuello, hasta acabar dejando buena parte de ella en mi boca
-déjala caer de golpe, y entra entera -insistía mary. Me levanto para sacarla, sentí un alivio tremendo, me dejo en el suelo
-Chupámela

A santiago se la chupaba de vez en cuando y siempre después de ducharse, pero estaba fuera de mi (cuando lo pienso ahora, que acababa de salir de un culo, aunque fuera mío me da nauseas). Me arrodille, le pase la lengua por la cabeza y se la bese, mary me cogió la cabeza y me la empujo suavemente

-chupa, chupa, querida, que sabe a ti
-sigue así, muy bien, muy bien, veras como te sabe a el -mary se acerco a Fernando casi rozándole los labios
-te pone follarte a tía y sobrina, verdad -empezaron a besarse, mary abrió las pernas encima de mi cabeza
-me has puesto a cien, no te corras, y fóllame -al escucharlo pare, ella me quito la polla de la boca y se la metió, estaba de puntilla, empezó a moverse ella, arriba-abajo
- no, sigue, sigue chupándomela lucia -respondió Fernando

Me agarro la cabeza pero ella siguió moviéndose, mi cara se encontraba a escasos centímetros, escuchaba como un plas cada vez que entraba la polla, y percibía un fuerte olor de los jugos de los dos

-fóllame, lo necesito, fóllame -Fernando se movió tres o cuatro veces, muy rápido, casi con violencia, y de golpe paro, y se la saco, empujando hacia atrás a Mary
-Chupámela -tenia la polla otra vez en mis labios, me agarro con dos manos la cabeza
-eres un cabron Fernando, le dijo Mary mientras salía con dos bandejas

Empezó a moverla con rapidez, la polla entraba y salía, entraba y salía.... De pronto paro, con la polla dentro, y note una descarga grande de semen, como no esperaba que lo hiciera, trague algo, y el resto lo tenia en la boca, intente sacarla, pero me agarro con fuerza, y note otra descarga, trague mas, tenia la boca llena, me soltó

-trágatela como tu tía, que es lo que tu querías -me fui al fregadero, a tirarlo, me entro nauseas, le mire
-no quiero verte mas en mi vida, hijo de puta, en mi vida

No contesto, se limpio con su pañuelo la polla, y con una servilleta el sudor, yo me asee un poco, me hubiera gustado ducharme, tenía un olor a saliva asqueroso.


Nunca mas he vuelto a ver a Fernando y mary, pase dos meses francamente malos, con un sentimiento de culpa, que el tiempo me ha ido quitando. Aquello no ha cambiado mi actitud hacia el sexo, sigo pensando lo mismo, y me gusta lo mismo, aquello fue una situación excepcional, que como tal la he tomado.