Anonimo
19-09 2004, 11:39 AM
Hola, en primer lugar, quiero agradeceros por publicar mi primer relato, espero que este me lo publiquéis igualmente. Asimismo, quiero dar las gracias a la gente que me ha escrito y la gente con la que voy contactando para disfrutar del sexo. Después de enviar mi primer relato, contacté con varias personas majísimas para quedar en un futuro y con Paloma, la llamaremos así, quedé la semana pasada, lo que paso os lo contaré a continuación. Paloma no tiene pareja, ya sabéis que yo si, por eso, quedamos de forma discreta. Aparecí con una rosa roja, le gusto el detalle, al principio los dos estábamos un poco cortados, nos dimos dos besos y nos fuimos con el coche a tomar algo a un parque. Ya en el parque, empezamos a hablar. Paloma, tiene unos 30 años y por lo que me dijo era virgen y quería dejar de serlo. No había tenido relaciones estables y por eso no había perdido la virginidad, la verdad es que a mi no me importaba, pero para ella era importante y la daba algo de miedo. Lo que me gusto de Paloma, es que era muy buena persona, físicamente, era gordita, con grandes pechos y un buen culo, a mí lo que me importa del físico es como se utilice, no como seas y a mí me pareció buena idea que quedásemos, realmente no me arrepentí, como os contare a continuación.
Ya en el parque, empezamos a hablar y luego, nos acariciábamos por las piernas, nos mirábamos con ganas de darnos un beso y me lance, Paloma, me abrió la boca y empezamos a besarnos, la verdad es que teníamos muchas ganas los dos y se notaba, estuvimos así largo rato, besándonos, yo empecé a tocarle su chochito, por encima de los vaqueros, había mucha gente en la terraza del parque, Paloma me dijo, vamos a dar una vuelta que hay mucha gente por aquí. Pagamos lo que habíamos consumido y nos levantamos, cada 10 metros, nos dábamos un morreo, yo ya estaba excitado y me pegaba a ella, ella lo notó y me dijo como estas. El parque era muy grande y andando llegamos a una zona menos concurrida, nos sentamos, me acerque a Paloma y mientras la besaba, le metí mano por debajo de su camiseta, empezando a tocarla los pechos por encima del sujetador, tenía unos pechos enormes, me encantaba y yo estaba empalmado, lo notaba contra su pierna, se dejo hacer, pero cuando metí la mano por debajo de su sujetador, no me dejó y se separó de mi, siguió andando y se reía, yo fui detrás de ella y la volví a coger, la bese y me volví a sentar en un banco, me acerqué otra vez y empecé a tocarle los pechos, por encima del sujetador, esta vez, la desabroché el sujetador y empecé a tocárselos, la gustaba y a mí también, ya me dejaba tocarla, le levanté el jersey y le empecé a chupar los pezones, ella empezó con la mano a tocarme el pene por encima del pantalón y yo mientras, le tocaba el chocho por encima de sus vaqueros, mientras la chupaba, la dije que me desabrochara la cremallera, cosa que hizo y me la tocaba por encima de los boxes.
Yo estaba cachondo y ella también, mientras le seguía chupando los pechos, le desabroché el botón del pantalón y empecé a tocarle la parte de arriba, se separó de mí y dijo que venía gente, pasaba un tío, que se nos quedó mirando. Yo le dije a Paloma que nos fuéramos a un hotel, Paloma me dijo vale. Mientras íbamos, me decía que estaba nerviosa y que no sabía si se atrevería a hacerlo, le dije que no pasaba nada, si no la penetraba, que se trataba de que lo pasásemos bien y ya esta, que ya veríamos lo que pasaba. Por el camino, íbamos besándonos en los semáforos y yo le tocaba los pechos por encima del jersey, el resto de los coches se nos quedaban mirando. Cuando llegamos al hotel, ya en la habitación, yo me senté en la cama y la abracé, empecé a acariciarle las piernas con la ropa todavía puesta, le dije que se quitara el jersey y se lo quitó, yo le desabroché el sujetador, empecé a chuparle los pechos, me encantaba y a ella también, pues empezaba a decirme que esto era una mala idea, la acosté en la cama, yo me puse a su lado y empecé a besarla, mientras le acariciaba los pechos, fui bajando lentamente, hasta desabrochar su pantalón y bajar su cremallera, empecé a tocarla por encima de la bragas, estaba muy mojada, se lo noté enseguida.
Paloma empezó a gemir, mientras nos morreábamos, yo la tocaba por encima, moví el elástico de su braga y con los pantalones todavía puestos, empecé a acariciarle su chochito, lo tenía con mucho pelo, eso me llamo la atención, vi que no se lo arreglaba, en ese momento la verdad me daba igual, me gustan depiladitos para comérmelos, pero solo quería que disfrutase Paloma, yo estaba súper empalmado, se estaba mojando las bragas, mientras gemía. Le dije que se quitara los pantalones y las bragas, yo hice lo mismo, me quite toda la ropa y nos quedamos los dos desnudos, empecé a besarla otra vez y acariciarle los pechos, enseguida bajé con mis dedos a su conejito, le metí uno, ella se giró, para acariciarme la polla, yo le dije que solo me la tocara, que no teníamos ninguna prisa, le metí un dedo hasta el fondo, empezó a gemir un poquito, luego le metí otro, le pregunté que si se masturbaba, ella me dijo que si, que le encantaba correrse, tenía dos dedos dentro de su chocho y le chupaba las tetas. Saqué los dedos de su chocho y me puse a comérselo con la boca, dio un respingo, yo mientras se lo comía, le pregunté si nunca se lo habían comido, me dijo que no, que le encantaba, me empujó la cabeza hacía su chocho, yo le pasaba la lengua, estaba muy mojada, seguí haciéndolo, ella gemía cada vez más.
Me incorporé y la di un morreo con la boca llena de sus flujos, que no rechazó, yo le pregunté si quería que lo hiciéramos, ella me dijo que le daba un poco de miedo, le dije que no se preocupara, se correría en mi boca y luego me lo hacía a mí con la boquita. Dicho y echo, le abrí bien las piernas y empecé a comérselo como un loco, ella empezó a gemir, cada vez más, me apretaba su cara contra su chocho, creía que me iba a asfixiar, pero la veía disfrutar, le metí de golpe, mientras le pasaba la lengua dos dedos, dio un respingo y un quejido, me preguntó que hacía, yo le dije balbuceando que la ayudaba a correrse, empezó a gemir más deprisa, parecía una cerdita corriéndose, me ponía súper cachondo, se corrió en mi boca y no paraba de hacerlo, cuando terminó, le dije que ahora me tocaba a mí. Me tumbé en la cama, la tenía durísima, empezó a tocármela, decía que era la primera vez que iba a chupar una polla, que no sabía como lo haría, yo le dije que no se preocupara, que lo hiciera como quisiera.
Le dije que lo hiciera despacito al principio, y que me acariciara los huevos, le fue cogiendo el ritmo poco a poco, a mí me encantaba, tenía la boquita súper calentita, se lo iba contando lo cachondo que estaba y eso le gustaba. Al final me la chupaba muy deprisa y le avisé que me iba a correr, no quitó la boca y siguió chupando, se lo eché todo en la boca, se le cayó un poquito, cogí con la corridita mía y la di un morreo, nos mezclamos con la corrida, nos quedamos así un ratito. Nos metimos en la ducha y nos fuimos a cenar, nos estábamos besando todo el rato, luego de copas y a bailar, yo le metía mano en la discoteca y me arrimaba a ella, para que viera lo dura que la tenía. Cuando cogimos el coche a las cinco de la mañana para llevarla a casa, yo estaba súper cachondo y se lo dije a ella. “Paloma, me apetece hacerlo”, ella dijo que no, que se lo había pasado muy bien y que también estaba cachonda, pero que quería perder la virginidad de forma más especial, pero si quieres te hago una mamada en el coche, a mi me pareció una idea genial. Me quité el botón, me bajé la cremallera, los pantalones y los boxes, ella se acercó a mi polla y me la empezó a chupar, ya lo hacía como casi una maestra, la verdad es que se notaba que la gustaba y que lo hacía con ganas, no tardé en correrme en su boca, esta vez le avisó mis gemidos, yo no le dije nada, cuando terminó, le fui a dar un beso y se había tragado toda la corrida, me dijo, que como estaba en el coche, se lo tenía que tragar todo, para no mancharlo. Yo le pregunté que si se iba a ir así a casa, ella me dijo que estaba muy cachonda, hazme un dedo, se bajó los pantalones, empecé a tocarla, estaba muy mojada, la empecé a acariciar por encima, se abrió de piernas y me dijo, métemelos dentro, ya me acaricio yo el clítoris. Cosa que hice, primero la metí uno, al minuto dos, estaba gimiendo un montón, se lo tocaba muy deprisa, le metí otro dedo más y le dije que así no le dolería cuando la desvirgue, me dijo que siguiera así, que se iba a correr enseguida.
Se corrió gimiendo un montón, nada más correrse y sacarle yo los dedos, se empezó a vestir, le pregunté si quería una toallita húmeda para limpiarse, me dijo que no, que esa noche dormiría así, si podía y sonrió, la verdad es que estaba empapada de la corrida. Nos dimos un largo morreo y la deje en casa. Yo me fui para la mía, mi pareja no estaba en casa, se había ido el fin de semana al pueblo, por eso pude quedar tanto tiempo con Paloma. Al día siguiente, quedamos para comer, nada más vernos, le di un morreo, se le veía contenta, me dijo que no había dormido muy bien de lo cachonda que estaba, me tuve que hacer otro dedito anoche, yo me reí y le dije que era una cochina, pero me encantaba. Después de comer nos fuimos a dar una vuelta, ella me dijo que tenía que estar pronto por la tarde en casa por un tema familiar, y que ya quedaríamos otro día para que perdiera su virginidad. Yo le dije que no había problema, que lo haríamos cuando ella quisiera. Cuando fuimos por el coche al parking, una vez dentro, le dije que si quería que repitiéramos lo de anoche y así nos vamos tranquilitos a casa, ella me dijo que vale, que le encantaba chupármela en el coche, que se sentía una guarrilla y que eso le encantaba, se puso a chupármela, me corrí en su boca y yo le hice un dedo.
Nos despedimos, prometiéndonos que en cuanto podamos, quedaríamos un fin de semana. La verdad, es que aunque no hicimos la penetración, me lo pase muy bien y Paloma también. Nos despedimos con un largo beso. Ya sabéis, si sois de Madrid u os podéis desplazar y queréis que nos conozcamos y lo pasemos igual de bien o mejor que en mi relato, escribirme a buscopasarlo@mixmail.com y si queréis luego lo cuento, para los lectores. Gracias por haberme leído y disfrutar de lo que nos da la vida, que son cuatro días.
Ya en el parque, empezamos a hablar y luego, nos acariciábamos por las piernas, nos mirábamos con ganas de darnos un beso y me lance, Paloma, me abrió la boca y empezamos a besarnos, la verdad es que teníamos muchas ganas los dos y se notaba, estuvimos así largo rato, besándonos, yo empecé a tocarle su chochito, por encima de los vaqueros, había mucha gente en la terraza del parque, Paloma me dijo, vamos a dar una vuelta que hay mucha gente por aquí. Pagamos lo que habíamos consumido y nos levantamos, cada 10 metros, nos dábamos un morreo, yo ya estaba excitado y me pegaba a ella, ella lo notó y me dijo como estas. El parque era muy grande y andando llegamos a una zona menos concurrida, nos sentamos, me acerque a Paloma y mientras la besaba, le metí mano por debajo de su camiseta, empezando a tocarla los pechos por encima del sujetador, tenía unos pechos enormes, me encantaba y yo estaba empalmado, lo notaba contra su pierna, se dejo hacer, pero cuando metí la mano por debajo de su sujetador, no me dejó y se separó de mi, siguió andando y se reía, yo fui detrás de ella y la volví a coger, la bese y me volví a sentar en un banco, me acerqué otra vez y empecé a tocarle los pechos, por encima del sujetador, esta vez, la desabroché el sujetador y empecé a tocárselos, la gustaba y a mí también, ya me dejaba tocarla, le levanté el jersey y le empecé a chupar los pezones, ella empezó con la mano a tocarme el pene por encima del pantalón y yo mientras, le tocaba el chocho por encima de sus vaqueros, mientras la chupaba, la dije que me desabrochara la cremallera, cosa que hizo y me la tocaba por encima de los boxes.
Yo estaba cachondo y ella también, mientras le seguía chupando los pechos, le desabroché el botón del pantalón y empecé a tocarle la parte de arriba, se separó de mí y dijo que venía gente, pasaba un tío, que se nos quedó mirando. Yo le dije a Paloma que nos fuéramos a un hotel, Paloma me dijo vale. Mientras íbamos, me decía que estaba nerviosa y que no sabía si se atrevería a hacerlo, le dije que no pasaba nada, si no la penetraba, que se trataba de que lo pasásemos bien y ya esta, que ya veríamos lo que pasaba. Por el camino, íbamos besándonos en los semáforos y yo le tocaba los pechos por encima del jersey, el resto de los coches se nos quedaban mirando. Cuando llegamos al hotel, ya en la habitación, yo me senté en la cama y la abracé, empecé a acariciarle las piernas con la ropa todavía puesta, le dije que se quitara el jersey y se lo quitó, yo le desabroché el sujetador, empecé a chuparle los pechos, me encantaba y a ella también, pues empezaba a decirme que esto era una mala idea, la acosté en la cama, yo me puse a su lado y empecé a besarla, mientras le acariciaba los pechos, fui bajando lentamente, hasta desabrochar su pantalón y bajar su cremallera, empecé a tocarla por encima de la bragas, estaba muy mojada, se lo noté enseguida.
Paloma empezó a gemir, mientras nos morreábamos, yo la tocaba por encima, moví el elástico de su braga y con los pantalones todavía puestos, empecé a acariciarle su chochito, lo tenía con mucho pelo, eso me llamo la atención, vi que no se lo arreglaba, en ese momento la verdad me daba igual, me gustan depiladitos para comérmelos, pero solo quería que disfrutase Paloma, yo estaba súper empalmado, se estaba mojando las bragas, mientras gemía. Le dije que se quitara los pantalones y las bragas, yo hice lo mismo, me quite toda la ropa y nos quedamos los dos desnudos, empecé a besarla otra vez y acariciarle los pechos, enseguida bajé con mis dedos a su conejito, le metí uno, ella se giró, para acariciarme la polla, yo le dije que solo me la tocara, que no teníamos ninguna prisa, le metí un dedo hasta el fondo, empezó a gemir un poquito, luego le metí otro, le pregunté que si se masturbaba, ella me dijo que si, que le encantaba correrse, tenía dos dedos dentro de su chocho y le chupaba las tetas. Saqué los dedos de su chocho y me puse a comérselo con la boca, dio un respingo, yo mientras se lo comía, le pregunté si nunca se lo habían comido, me dijo que no, que le encantaba, me empujó la cabeza hacía su chocho, yo le pasaba la lengua, estaba muy mojada, seguí haciéndolo, ella gemía cada vez más.
Me incorporé y la di un morreo con la boca llena de sus flujos, que no rechazó, yo le pregunté si quería que lo hiciéramos, ella me dijo que le daba un poco de miedo, le dije que no se preocupara, se correría en mi boca y luego me lo hacía a mí con la boquita. Dicho y echo, le abrí bien las piernas y empecé a comérselo como un loco, ella empezó a gemir, cada vez más, me apretaba su cara contra su chocho, creía que me iba a asfixiar, pero la veía disfrutar, le metí de golpe, mientras le pasaba la lengua dos dedos, dio un respingo y un quejido, me preguntó que hacía, yo le dije balbuceando que la ayudaba a correrse, empezó a gemir más deprisa, parecía una cerdita corriéndose, me ponía súper cachondo, se corrió en mi boca y no paraba de hacerlo, cuando terminó, le dije que ahora me tocaba a mí. Me tumbé en la cama, la tenía durísima, empezó a tocármela, decía que era la primera vez que iba a chupar una polla, que no sabía como lo haría, yo le dije que no se preocupara, que lo hiciera como quisiera.
Le dije que lo hiciera despacito al principio, y que me acariciara los huevos, le fue cogiendo el ritmo poco a poco, a mí me encantaba, tenía la boquita súper calentita, se lo iba contando lo cachondo que estaba y eso le gustaba. Al final me la chupaba muy deprisa y le avisé que me iba a correr, no quitó la boca y siguió chupando, se lo eché todo en la boca, se le cayó un poquito, cogí con la corridita mía y la di un morreo, nos mezclamos con la corrida, nos quedamos así un ratito. Nos metimos en la ducha y nos fuimos a cenar, nos estábamos besando todo el rato, luego de copas y a bailar, yo le metía mano en la discoteca y me arrimaba a ella, para que viera lo dura que la tenía. Cuando cogimos el coche a las cinco de la mañana para llevarla a casa, yo estaba súper cachondo y se lo dije a ella. “Paloma, me apetece hacerlo”, ella dijo que no, que se lo había pasado muy bien y que también estaba cachonda, pero que quería perder la virginidad de forma más especial, pero si quieres te hago una mamada en el coche, a mi me pareció una idea genial. Me quité el botón, me bajé la cremallera, los pantalones y los boxes, ella se acercó a mi polla y me la empezó a chupar, ya lo hacía como casi una maestra, la verdad es que se notaba que la gustaba y que lo hacía con ganas, no tardé en correrme en su boca, esta vez le avisó mis gemidos, yo no le dije nada, cuando terminó, le fui a dar un beso y se había tragado toda la corrida, me dijo, que como estaba en el coche, se lo tenía que tragar todo, para no mancharlo. Yo le pregunté que si se iba a ir así a casa, ella me dijo que estaba muy cachonda, hazme un dedo, se bajó los pantalones, empecé a tocarla, estaba muy mojada, la empecé a acariciar por encima, se abrió de piernas y me dijo, métemelos dentro, ya me acaricio yo el clítoris. Cosa que hice, primero la metí uno, al minuto dos, estaba gimiendo un montón, se lo tocaba muy deprisa, le metí otro dedo más y le dije que así no le dolería cuando la desvirgue, me dijo que siguiera así, que se iba a correr enseguida.
Se corrió gimiendo un montón, nada más correrse y sacarle yo los dedos, se empezó a vestir, le pregunté si quería una toallita húmeda para limpiarse, me dijo que no, que esa noche dormiría así, si podía y sonrió, la verdad es que estaba empapada de la corrida. Nos dimos un largo morreo y la deje en casa. Yo me fui para la mía, mi pareja no estaba en casa, se había ido el fin de semana al pueblo, por eso pude quedar tanto tiempo con Paloma. Al día siguiente, quedamos para comer, nada más vernos, le di un morreo, se le veía contenta, me dijo que no había dormido muy bien de lo cachonda que estaba, me tuve que hacer otro dedito anoche, yo me reí y le dije que era una cochina, pero me encantaba. Después de comer nos fuimos a dar una vuelta, ella me dijo que tenía que estar pronto por la tarde en casa por un tema familiar, y que ya quedaríamos otro día para que perdiera su virginidad. Yo le dije que no había problema, que lo haríamos cuando ella quisiera. Cuando fuimos por el coche al parking, una vez dentro, le dije que si quería que repitiéramos lo de anoche y así nos vamos tranquilitos a casa, ella me dijo que vale, que le encantaba chupármela en el coche, que se sentía una guarrilla y que eso le encantaba, se puso a chupármela, me corrí en su boca y yo le hice un dedo.
Nos despedimos, prometiéndonos que en cuanto podamos, quedaríamos un fin de semana. La verdad, es que aunque no hicimos la penetración, me lo pase muy bien y Paloma también. Nos despedimos con un largo beso. Ya sabéis, si sois de Madrid u os podéis desplazar y queréis que nos conozcamos y lo pasemos igual de bien o mejor que en mi relato, escribirme a buscopasarlo@mixmail.com y si queréis luego lo cuento, para los lectores. Gracias por haberme leído y disfrutar de lo que nos da la vida, que son cuatro días.