romantico_a_morir
21-06 2004, 05:21 PM
En la mañana del día del padre, recibo una llamada de mis primas, dos bellas criaturas, que abren el capullo de la vida, indicándome que pasarían por mi apartamento a dejarme el obsequio del día del padre, querrían confirmar que las esperara. Efectivamente, a eso de las 12.00 del medio día, ya casi me aprestaba a almorzar, cuando suena el timbre anunciando su llegada, una vestida con jeans a la cadera, y la otra con minifalda, luego de los besos en la mejilla y de los saludos protocolares, pasamos a la sala, las invité a almorzar. Entre los temas de la plática, salió el de mi soltería, después del divorcio y de por qué me mantengo solo, viéndolas ya maduritas, decidí decirles sin tabú que el motivo principal es simplemente que me encanta el sexo, ante lo cual Verónica, la más pequeña, asiente exclamando: “ya veo porque para nuestras tías eres el puto de la familia” y Diana, solo dice:, “para que es un mal de familia”. Terminada la cena, me preguntan si había cerveza para celebrar, contesto que en la refrigeradora hay, y que también hay una botella de vino, que podemos descorchar, lo cual asientan con un leve movimiento de la cabeza. Seguidamente, Diana la mayor, sentada frente a mí, con una minifalda que dejaba ver sus bonitas piernas, señalaba el motivo de su visita, entregarme el regalo que tenían planeado para mí, por ser el día del padre.
Les sirvo el vino, y seguidamente, Verónica me agarra de la mano y me sienta en el medio de las dos, se miran y se ríen, en cambio yo, llevo mis manos a sus piernas y les digo: “chiquitas locas, que piensan hacer”, las dos responden: “algo que debe quedar en secreto entre tu y nosotras”. Seguidamente, Diana se levanta, queda frente a mí y comienza a bajarse la minifalda, se desnuda completamente, dejando ver los dos bellos senos, redonditos y firmes, mis manos la agarran por los muslos y suben hasta llegar a su entrepierna, mientras mi cabeza se acerca a ella para besarle los senos y pasarle mi lengua por la punta de los senos, Verónica en cambio, se desliza por debajo mi brazo, lleva sus manos y acaricia mi verga sobre mi pantalón, la siente que va poniéndose dura, abre la cremallera y la deja salir, mi lengua recorre los senos de Diana, mientras con una de mis manos acaricio el clítoris de Diana y con la otra acaricio la espalda de Verónica, quien estaba desprendiéndose de su ropa. Desnudas las dos, se echan atrás, y dicen: “recuerda, venimos a entregarte nuestro regalo, así que déjanos a nosotras hacer todo”. Me inclino un poco para desprenderme del pantalón, seguidamente, me quito la camisa, Diana y Verónica me observan, ríen mientras dicen: “es cierto lo que dicen, que estas bien dotado. Inclínate hacia atrás del sofá, y déjanos a nosotras trabajar”. Decidí hacerles caso.
Verónica es la primera en agarrar el pene, mirarlo, sobarlo, recorrer con su mano el tallo, casi masturbándome, le da un beso en la cabeza y empieza a recorrer el tallo del pene con la lengua, Diana por su parte, se arrodilla frente a mí, me abre las piernas y comienza a besar, a lamer y a tragarse los huevos, Verónica se introduce el pene en la boca y ríe, señalándole a Diana: “no me cabe en la boca”. Diana le responde: “trágatelo hasta donde puedas”, empiezan las dos, una a mamar los huevos y la otra a chuparme el pene, sacándolo de su boca, lamiendo la cabeza y recorriendo el tallo del pene con la lengua, intento dirigir las manos hacia el cuerpo de ellas, pero corren a señalar que me quede tranquilo, que el día de hoy, solo ellas trabajan. Verónica chupa mi verga, mientras que Diana con la punta de los dientes muerde mis huevos, lo que me causa un poco de dolor, y los traga succionándolos cosa que me arde las pepas de los huevos, se inclina un poco y le hace señas a Diana, quien saca el pene de su boca, y se lo dirige a la boca de Diana, esta chupa la cabeza de la verga y se lo traga, mamándolo, Verónica mueve la cabeza de Diana hacia atrás, y lame la cabeza de la verga, mientras que Diana baja con su lengua por el tallo del pene y llega nuevamente a los huevos, los lame y chupa, y comienza nuevamente a subir, Diana esta lista ya para dirigir nuevamente la verga hacia la boca de Verónica para que se lo trague y desaparezca dentro de su boca, las dos se enfrascan una a lamer el tallo de la verga y la otra a chuparle la cabeza, yo seguía recostado sobre el sofá, cierro los ojos, gozando de aquella chupada, dejo caer el vino por mi boca, intentando no pensar en lo que me hacen las primas, para gozar el momento lo más que se pueda.
Diana se levanta y se coloca a un lado mío. Verónica al otro y las dos chupan la cabeza de la verga, se intercalan metiéndose a la boca y luego la recorren con la lengua, hasta que ambas lenguas se encuentran, se besan las dos, y se chupan las lenguas, se separan y vuelven al pene, esta erecto hasta ya no más poder y con unas ganas de reventar, Diana exclama: “aguanta primo, aguanta, déjanos gozar esta verga”. Le hace señas a Verónica quien se quita de mi lado y se pone de rodillas frente a mí, abre mis piernas, y chupa los huevos, su lengua sube, por el tallo de mi verga y se la traga, mientras Diana, se coloca arriba del sofá, de espaldas a mí, y empieza a bajar, Verónica tiene la verga agarrada apuntando la concha de Diana, quien baja y se introduce la cabeza de mi pene, mueve sus nalgas y todo su cuerpo en círculo, acomodándose la cabeza del pene, y empieza a bajar lentamente, mientras que va diciendo: “ primo puto, que pene mas sabroso tienes”. Verónica quita sus manos del pene, hasta que este desaparece dentro de Diana. Verónica chupa la vagina de Diana y baja con la punta de la lengua hasta mis huevos, me da unas palmadas en los muslos, en señal que quiere que me empine lo mas que pueda, Diana empieza a cabalgar y a saltar frenéticamente, mientras que suelta un conjunto de palabras: “cabrón, con quien coges, a quien haces gozar, coño me haces venir, primo, primooooooo, me vengo, ahhhhhhhhhh”, mientras Verónica levanta su mirada, contempla a Diana, que se deja caer sobre la verga tragándosela toda y se mueve en forma de círculos sobre mí, espera que Diana le de la señal, como esperando aprobación o desaprobación para seguir, lame los huevos, Diana sube y se queda arriba, mientras Verónica saca la verga de la vagina de Diana, le lame la vagina, le chupa el clítoris y recoge su jugo vaginal que le recorre entre las paredes de sus labios vaginales.
La chupa, la lame con la lengua, las manos de Verónica aprietan mis huevos y Diana le acaricia el cabello a Verónica. Diana con delicadeza presiona la cabeza de Verónica para que dirija su boca hacia mi pene, que esta a punto de explotar, lo chupa, lo lame, chupa la cabeza de la verga: “Verooooooo!!!, me vas a hacer explotar”, ellas me dicen que se las de toda, que la quieren ya, Diana baja del sofá, se pone una a cada lado de mí, y comienzan a pelear por chupar la cabeza de mi verga, redonda e inflamada empieza a explotar, soltando un carga de semen que le cae en los rostros de ambas, siguen chupándome la verga hasta que no quede gota por salir, luego, las dos empiezan a lamerse sus rostros hasta recoger todo el semen que tenían cada una en su rostro. Intento incorporarme y ponerlas en posición para darles una mamada, cogérmelas y seguir la fiesta, pero ellas exclaman: “este era nuestro regalo para ti, habrá ocasión para nosotras en otra oportunidad”, por más que les insistí, no me dejaron retribuirle su trabajo, solo decían: “ten calma que volveremos”.
Les sirvo el vino, y seguidamente, Verónica me agarra de la mano y me sienta en el medio de las dos, se miran y se ríen, en cambio yo, llevo mis manos a sus piernas y les digo: “chiquitas locas, que piensan hacer”, las dos responden: “algo que debe quedar en secreto entre tu y nosotras”. Seguidamente, Diana se levanta, queda frente a mí y comienza a bajarse la minifalda, se desnuda completamente, dejando ver los dos bellos senos, redonditos y firmes, mis manos la agarran por los muslos y suben hasta llegar a su entrepierna, mientras mi cabeza se acerca a ella para besarle los senos y pasarle mi lengua por la punta de los senos, Verónica en cambio, se desliza por debajo mi brazo, lleva sus manos y acaricia mi verga sobre mi pantalón, la siente que va poniéndose dura, abre la cremallera y la deja salir, mi lengua recorre los senos de Diana, mientras con una de mis manos acaricio el clítoris de Diana y con la otra acaricio la espalda de Verónica, quien estaba desprendiéndose de su ropa. Desnudas las dos, se echan atrás, y dicen: “recuerda, venimos a entregarte nuestro regalo, así que déjanos a nosotras hacer todo”. Me inclino un poco para desprenderme del pantalón, seguidamente, me quito la camisa, Diana y Verónica me observan, ríen mientras dicen: “es cierto lo que dicen, que estas bien dotado. Inclínate hacia atrás del sofá, y déjanos a nosotras trabajar”. Decidí hacerles caso.
Verónica es la primera en agarrar el pene, mirarlo, sobarlo, recorrer con su mano el tallo, casi masturbándome, le da un beso en la cabeza y empieza a recorrer el tallo del pene con la lengua, Diana por su parte, se arrodilla frente a mí, me abre las piernas y comienza a besar, a lamer y a tragarse los huevos, Verónica se introduce el pene en la boca y ríe, señalándole a Diana: “no me cabe en la boca”. Diana le responde: “trágatelo hasta donde puedas”, empiezan las dos, una a mamar los huevos y la otra a chuparme el pene, sacándolo de su boca, lamiendo la cabeza y recorriendo el tallo del pene con la lengua, intento dirigir las manos hacia el cuerpo de ellas, pero corren a señalar que me quede tranquilo, que el día de hoy, solo ellas trabajan. Verónica chupa mi verga, mientras que Diana con la punta de los dientes muerde mis huevos, lo que me causa un poco de dolor, y los traga succionándolos cosa que me arde las pepas de los huevos, se inclina un poco y le hace señas a Diana, quien saca el pene de su boca, y se lo dirige a la boca de Diana, esta chupa la cabeza de la verga y se lo traga, mamándolo, Verónica mueve la cabeza de Diana hacia atrás, y lame la cabeza de la verga, mientras que Diana baja con su lengua por el tallo del pene y llega nuevamente a los huevos, los lame y chupa, y comienza nuevamente a subir, Diana esta lista ya para dirigir nuevamente la verga hacia la boca de Verónica para que se lo trague y desaparezca dentro de su boca, las dos se enfrascan una a lamer el tallo de la verga y la otra a chuparle la cabeza, yo seguía recostado sobre el sofá, cierro los ojos, gozando de aquella chupada, dejo caer el vino por mi boca, intentando no pensar en lo que me hacen las primas, para gozar el momento lo más que se pueda.
Diana se levanta y se coloca a un lado mío. Verónica al otro y las dos chupan la cabeza de la verga, se intercalan metiéndose a la boca y luego la recorren con la lengua, hasta que ambas lenguas se encuentran, se besan las dos, y se chupan las lenguas, se separan y vuelven al pene, esta erecto hasta ya no más poder y con unas ganas de reventar, Diana exclama: “aguanta primo, aguanta, déjanos gozar esta verga”. Le hace señas a Verónica quien se quita de mi lado y se pone de rodillas frente a mí, abre mis piernas, y chupa los huevos, su lengua sube, por el tallo de mi verga y se la traga, mientras Diana, se coloca arriba del sofá, de espaldas a mí, y empieza a bajar, Verónica tiene la verga agarrada apuntando la concha de Diana, quien baja y se introduce la cabeza de mi pene, mueve sus nalgas y todo su cuerpo en círculo, acomodándose la cabeza del pene, y empieza a bajar lentamente, mientras que va diciendo: “ primo puto, que pene mas sabroso tienes”. Verónica quita sus manos del pene, hasta que este desaparece dentro de Diana. Verónica chupa la vagina de Diana y baja con la punta de la lengua hasta mis huevos, me da unas palmadas en los muslos, en señal que quiere que me empine lo mas que pueda, Diana empieza a cabalgar y a saltar frenéticamente, mientras que suelta un conjunto de palabras: “cabrón, con quien coges, a quien haces gozar, coño me haces venir, primo, primooooooo, me vengo, ahhhhhhhhhh”, mientras Verónica levanta su mirada, contempla a Diana, que se deja caer sobre la verga tragándosela toda y se mueve en forma de círculos sobre mí, espera que Diana le de la señal, como esperando aprobación o desaprobación para seguir, lame los huevos, Diana sube y se queda arriba, mientras Verónica saca la verga de la vagina de Diana, le lame la vagina, le chupa el clítoris y recoge su jugo vaginal que le recorre entre las paredes de sus labios vaginales.
La chupa, la lame con la lengua, las manos de Verónica aprietan mis huevos y Diana le acaricia el cabello a Verónica. Diana con delicadeza presiona la cabeza de Verónica para que dirija su boca hacia mi pene, que esta a punto de explotar, lo chupa, lo lame, chupa la cabeza de la verga: “Verooooooo!!!, me vas a hacer explotar”, ellas me dicen que se las de toda, que la quieren ya, Diana baja del sofá, se pone una a cada lado de mí, y comienzan a pelear por chupar la cabeza de mi verga, redonda e inflamada empieza a explotar, soltando un carga de semen que le cae en los rostros de ambas, siguen chupándome la verga hasta que no quede gota por salir, luego, las dos empiezan a lamerse sus rostros hasta recoger todo el semen que tenían cada una en su rostro. Intento incorporarme y ponerlas en posición para darles una mamada, cogérmelas y seguir la fiesta, pero ellas exclaman: “este era nuestro regalo para ti, habrá ocasión para nosotras en otra oportunidad”, por más que les insistí, no me dejaron retribuirle su trabajo, solo decían: “ten calma que volveremos”.