rude_roca
08-06 2004, 07:00 PM
Quiero contarles mi última experiencia con tres chicos menores de edad.
Pero para comenzar tendré que describirles el lugar donde vivo; mi casa esta convertida en un negocio de alquiler de videos en DVD y una pequeña sala de cine donde se proyecta la película de tu elección, esta sala tiene siete sillas y es encerrada con aire acondicionado y sonido estereo. Tiene el acceso principal y otra puerta que conduce al resto de la casa que ya es mi lugar privado.
La semana pasada llegaron Juan Carlos y Javier de 17 años con Nicolás. Le pidieron al empleado del video que por favor les proyectara una película de sexo y el les dijo que no era permitido por ser menores de edad, entraron en discusión y en el momento yo entre y los autorice.
Yo seguí hacia mi privado y ellos quedaron en la sala deleitándose con la cinta porno, entre a bañarme y cuando estaba de regreso en mi habitación sentí como empujaban la puerta del cine con sumo cuidado como para que yo no me percatara, era Nicolás que se quedo apreciando mi trasero mientras yo me colocaba la ropa interior. Siempre sin mirar hacia la puerta para que el creyera que yo no me había percatado de su presencia. Cuando sentí que la puerta nuevamente se cerraba, supuse que se canso de espiarme, cual seria mi sorpresa que cuando doy la vuelta el estaba con su espalda apoyada en la puerta y me miraba en una forma tan lujuriosa que jamás había visto, tenia su pene por fuera y lo acariciaba mientras se mordía sus carnosos labios; era un joven mestizo con unos hermosos ojos miel y una boca con labios muy gruesos y delineados que solo provocan morder, a pesar de que era el mas chico, tenia un aparato que media 19 centímetros y una cabeza mas grande que el resto de su pene.
Yo me hice el sorprendido y me coloque de inmediato la toalla encima, le pregunte que hacia en ese lugar, que si no se había dado cuenta que en la puerta estaba un aviso de PRIVADO.
- Disculpe es que no soporto mas esta arrechéra que me dio por la película y pensé que esta habitación estaba sola.
- Y para que quieres la habitación sola.
- Pues me quería masturbar
- Y si te diste cuenta que no estaba sola por que de todas formas entraste?
- Por que al verlo a usted desnudo colocándose la ropa interior, este muchachón (refiriéndose a su pene) se me quiso estallar, por lo que le quiero preguntar que si me la puedo hacer con usted aquí.
- Por mi no hay ningún problema, ven y te acuestas en esta cama
Cuando lo hizo, se termino de quitar el pantalón y los interiores, se quito la camiseta y se podía apreciar ese cuerpo joven y de piel suave que no aguante mas y le dije
- Te gustaría experimentar nuevas sensaciones
- Como cuales (pregunto)
- Déjate guiar
En esos momentos yo le empecé a acariciar sus tetillas y no soporte la tentación de lamerlas, fui bajando lentamente hasta que metí mi lengua en su ombligo y con mi mano empecé a acariciar sus testículos que tenían un bello muy suave y corto, creo que el no soporto mas su excitación y con sus manos me empujo la cabeza hacia su pene y empecé a tragármelo con tanta alevosía que el empezó a gritar de placer y sus dos amigos entraron en la habitación ya completamente desnudos.
- Que pasa? creo que se armo la fiesta (dijo Juan Carlos)
- No nos invitan? Dijo Javier
- Les dije que resultaría mi plan (agrego Nicolás)
en ese momento me di cuenta que lo tenían todo planeado, Juan Carlos era bien delgado y su abdomen era plano con un pene de unos 17 centímetros ó sea un poco mas pequeño que el de Nicolás pero mucho mas grueso que el de los otros dos. Javier es el más hermoso de los tres con un cuerpo completamente delineado, por los ejercicios tal vez, y un trasero descomunalmente hermoso.
Se lanzaron a la cama y empezó la faena. todos nos hicimos sexo oral entre todos, luego seguí chupándoselo a Nicolás mientras Juan Carlos me penetraba y yo por supuesto no me podía perder el placer de poseer ese hermoso trasero que tenia Javier, todos nos dimos con tanta alevosía que terminamos agotados y tirados en mi cama descansando para iniciar nuevas aventuras los cuatro en distintos lugares de la habitación, siendo todos penetrados por todos en un final de cansancio y felicidad,
Prometieron volver esta semana y todas las demás y me aseguraron que invitarían a mas amigos a la sala de cine no a ver cine sino hacer cine.
Pero para comenzar tendré que describirles el lugar donde vivo; mi casa esta convertida en un negocio de alquiler de videos en DVD y una pequeña sala de cine donde se proyecta la película de tu elección, esta sala tiene siete sillas y es encerrada con aire acondicionado y sonido estereo. Tiene el acceso principal y otra puerta que conduce al resto de la casa que ya es mi lugar privado.
La semana pasada llegaron Juan Carlos y Javier de 17 años con Nicolás. Le pidieron al empleado del video que por favor les proyectara una película de sexo y el les dijo que no era permitido por ser menores de edad, entraron en discusión y en el momento yo entre y los autorice.
Yo seguí hacia mi privado y ellos quedaron en la sala deleitándose con la cinta porno, entre a bañarme y cuando estaba de regreso en mi habitación sentí como empujaban la puerta del cine con sumo cuidado como para que yo no me percatara, era Nicolás que se quedo apreciando mi trasero mientras yo me colocaba la ropa interior. Siempre sin mirar hacia la puerta para que el creyera que yo no me había percatado de su presencia. Cuando sentí que la puerta nuevamente se cerraba, supuse que se canso de espiarme, cual seria mi sorpresa que cuando doy la vuelta el estaba con su espalda apoyada en la puerta y me miraba en una forma tan lujuriosa que jamás había visto, tenia su pene por fuera y lo acariciaba mientras se mordía sus carnosos labios; era un joven mestizo con unos hermosos ojos miel y una boca con labios muy gruesos y delineados que solo provocan morder, a pesar de que era el mas chico, tenia un aparato que media 19 centímetros y una cabeza mas grande que el resto de su pene.
Yo me hice el sorprendido y me coloque de inmediato la toalla encima, le pregunte que hacia en ese lugar, que si no se había dado cuenta que en la puerta estaba un aviso de PRIVADO.
- Disculpe es que no soporto mas esta arrechéra que me dio por la película y pensé que esta habitación estaba sola.
- Y para que quieres la habitación sola.
- Pues me quería masturbar
- Y si te diste cuenta que no estaba sola por que de todas formas entraste?
- Por que al verlo a usted desnudo colocándose la ropa interior, este muchachón (refiriéndose a su pene) se me quiso estallar, por lo que le quiero preguntar que si me la puedo hacer con usted aquí.
- Por mi no hay ningún problema, ven y te acuestas en esta cama
Cuando lo hizo, se termino de quitar el pantalón y los interiores, se quito la camiseta y se podía apreciar ese cuerpo joven y de piel suave que no aguante mas y le dije
- Te gustaría experimentar nuevas sensaciones
- Como cuales (pregunto)
- Déjate guiar
En esos momentos yo le empecé a acariciar sus tetillas y no soporte la tentación de lamerlas, fui bajando lentamente hasta que metí mi lengua en su ombligo y con mi mano empecé a acariciar sus testículos que tenían un bello muy suave y corto, creo que el no soporto mas su excitación y con sus manos me empujo la cabeza hacia su pene y empecé a tragármelo con tanta alevosía que el empezó a gritar de placer y sus dos amigos entraron en la habitación ya completamente desnudos.
- Que pasa? creo que se armo la fiesta (dijo Juan Carlos)
- No nos invitan? Dijo Javier
- Les dije que resultaría mi plan (agrego Nicolás)
en ese momento me di cuenta que lo tenían todo planeado, Juan Carlos era bien delgado y su abdomen era plano con un pene de unos 17 centímetros ó sea un poco mas pequeño que el de Nicolás pero mucho mas grueso que el de los otros dos. Javier es el más hermoso de los tres con un cuerpo completamente delineado, por los ejercicios tal vez, y un trasero descomunalmente hermoso.
Se lanzaron a la cama y empezó la faena. todos nos hicimos sexo oral entre todos, luego seguí chupándoselo a Nicolás mientras Juan Carlos me penetraba y yo por supuesto no me podía perder el placer de poseer ese hermoso trasero que tenia Javier, todos nos dimos con tanta alevosía que terminamos agotados y tirados en mi cama descansando para iniciar nuevas aventuras los cuatro en distintos lugares de la habitación, siendo todos penetrados por todos en un final de cansancio y felicidad,
Prometieron volver esta semana y todas las demás y me aseguraron que invitarían a mas amigos a la sala de cine no a ver cine sino hacer cine.