ALE13
02-05 2004, 02:24 AM
Bueno, todo sucedió hace como un mes, y se que tal vez no lo crean, pero fue real, y créanme que ahorita, aun sigo sin creerlo, y como les decía, todo comenzó cuando me encontraba en la oficina trabajando ya un poco más tarde de lo normal. Cuando iba de salida, en las escaleras para mi sorpresa, me encontré con una compañera también que aun estaba trabajando. Charlamos un poco y salió del porque estábamos ahí todavía. Ella me dio sus motivos y yo expresé los míos, y uno de ellos fue sobre mi jefa, que era una maldita y que no tenía un poco de sentido común con relación a sus empleados, y lo que más me castraba, era que siempre andaba con su maldito perro que ni de raza era.
Ya con la plática un poco ya más en confianza, ella tocó el punto de que critico mucho a mi jefa, pero bien que me gustaba, a lo que yo le contesté que ni madres, para nada, era medio gorda y con cara de que alguien se había reventado un pedo, que no podía con ella, a lo que si le dije que lo único que me gustaba de ella, eran su par de tetas, que eran enormes pero que no había otra cosa que me gustara de ella. Mi compañera era, pues bonita, no voy a decir que era una belleza y un cuerpazo porque ya me saldría de la realidad, pero si es bonita, medida alta, unas tetas pues, de buen tamaño, no le llegaban a las de mi jefa, pero si eran grandes, sus nalgas eran lindas medio paraditas. Ya con el tema pues uno se va calentando, ella trabajaba más directamente con mi jefa y le pregunté donde se encontraba, a lo que respondió que salió.
Entonces en conclusión, solo estábamos mi compañera y yo, así que empecé a tocar un poco mas el tema del sexo, sobre quien le gustaba del departamento, dijo que no me diría, ella pregunto lo mismo y le dije pues, que ya le había dicho de mi jefa. Ella insistío que quien mas, y que me armo de valor y que le digo que ella me gustaba. De momento no supo que hacer, le vi la intención de irse, pero la detuve y le dije que no se molestara, que yo solo contesté y le pregunte que si yo no le gustaba, no me contestó, pero me le acerqué y le insistí, y me dijo que si, pero que podía ser peligroso estar solos ahí, yo lo único que hice fue acercarme y besarla, a lo que ya ella no puso resistencia, nos abrazamos, empezamos a recorrer nuestros cuerpos, de inmediato me fui sobre sus tetas, las apreté, las saqué de la blusa y del sostén, eran mas grandes de lo que yo me esperaba. Las chupé, las mordí, jugué con sus pezones, los mordisqueé, ella gemía, me abrazaba y me apretaba, decía que no parara, después fui bajando la mano, hasta acariciar su panocha a lo que ella suspiró y empezó a pedir que no parara, que hiciera con ella lo que quisiera.
Acto seguido, metí mi mano entre su falda y la empecé a acariciar por encima del calzón, el cual ya estaba mojado, proseguí a desnudarla mientras seguía acariciándola. Me desabrochó el pantalón, sacó mi verga, la cual miró con una enorme felicidad y se la introdujo en la boca, empezó a darme una mamada como ya hacia mucho tiempo no me hacían, se lo metía todo, lo chupaba, le pasaba la lengua por fuera hasta llegar a los huevos, en eso me pidió que me sentara en el escritorio, así lo hice, a lo que empezó a hacerlo nuevamente, pero de una forma especial, con mucha suavidad pero muy delicioso, en eso me toma por las pantorrillas y me empieza a levantar las piernas, metiéndose mis huevos en su boca y chupándolos de uno en uno, ya que me tuvo con las piernas bien arriba, me pasó su lengua por el culo, les voy a confesar que nunca antes me lo habían hecho, esa vez fue una sensación deliciosa, pasándola de arriba hacia abajo y de vez en cuando la metía. Huy que rico se sentía.
Así siguió hasta que cambiamos de posición, a mí lo que me urgía era ya tirármela, me bajo del escritorio y la puse de a perrito, se la comienzo a meter poco a poco, ella pegó un grito que me excitó y empiezo a bombear con más fuerza, ya caliente como estaba, viendo ese enorme culo, le escupí en el mero centro y empecé a meterle el dedo, a lo que ella pidió que no parara, por su parte, ella se apoyaba con la cabeza en la alfombra y con sus manos tiraba de sus pezones y los llevaba a su boca para morderlos, sentía como ella en su interior estallaba haciendo cada vez más fácil la cogida, ya que se deslizaba mi verga más fácil por sus jugos. Estaba por venirme cuando sentí atrás de mí, al pinche perro de mi jefa y por deducción, estaba mi jefa por llegar o ya estaba ahí, que fue lo segundo, viéndonos con una cara de calentura, pero sin perder su postura, se acercó para pedirnos que tomáramos nuestras cosas y nos fuéramos.
Prácticamente estábamos despedidos, pero al terminar ella de decirlo, yo me acerqué a ella, la tomé por la cintura y la besé, ella caliente por lo que había visto, se dejó llevar, yo me fui sobre sus enormes tetas que tiene, se acercó mi compañera y para mi sorpresa, la besó, a lo que mi jefa aceptó, nunca en mi vida había visto a dos mujeres en vivo besarse y mucho menos, nunca las había tenido, pero ahí estaban, besándose, y mi jefa apretándole las tetas a mi compañera. Yo la verdad no me quería coger a mi jefa, no me gustaba, así que tendí a mi jefa ya desnuda en la alfombra, mi compañera le empezó a chupar la panocha y yo tuve la opción de cogerme a mi compañera, o meterle la verga en la boca, y eso fue lo que hice, que rico, pero el que no dejaba de chingar era el pinche perro olfateando a todos y metiéndose en todo, para mi sorpresa, cuando tendí a mi compañera de espaldas en la alfombra para seguir cogiéndomela, el perro inmediatamente le empezó a lamer la panocha a mi jefa, cosa que ella aceptó feliz de la vida, mientras ellas se besaban y se agarraban las tetas.
Yo me cogía a mi compañera y el perro chupaba a mi jefa, que se notaba que ya tenía experiencia, porque se vino luego. Después de ella, se vino mi compañera, mi jefa llamó al perro y le metió la mano para agarrarle el miembro, se lo jaló hasta que el perro se vino, cosa que hizo feliz a mi jefa. Ya a punto de venirme, me salí y me vine en las tetas de mi compañera a grandes chorros, me acerqué a su boca y se la metí, para que la limpiara bien, pero mi jefa automáticamente se levantó y empezó a chupar las tetas de mi compañera, y a tragarse toda mi leche, que dijo después que le encantó, pero si me preguntó que porque no hice el intento de cogérmela, le dije que no me gustaba, que me encantaban sus tetas y me había encantado como me la había chupado, a lo que ella me contestó que cuando quisiera que me la chupara, solo se lo pidiera, de ahí a la fecha, me sigo tirando de vez en cuando a mi compañera, con mi jefa en verdad es delicioso, ya que solo me dedico a mamarle sus tetas para empezar, luego me chupa la verga, y para finalizar, la meto en medio de esas enormes carnes, ahí las froto hasta que me vengo, casi siempre es en su boca y se lo traga, ya que le encanta. Ya con el perro me ha demostrado todo lo que hace, es increíble pero excitante. Espero le haya gustado porque a mí me encanta todavía.
Ya con la plática un poco ya más en confianza, ella tocó el punto de que critico mucho a mi jefa, pero bien que me gustaba, a lo que yo le contesté que ni madres, para nada, era medio gorda y con cara de que alguien se había reventado un pedo, que no podía con ella, a lo que si le dije que lo único que me gustaba de ella, eran su par de tetas, que eran enormes pero que no había otra cosa que me gustara de ella. Mi compañera era, pues bonita, no voy a decir que era una belleza y un cuerpazo porque ya me saldría de la realidad, pero si es bonita, medida alta, unas tetas pues, de buen tamaño, no le llegaban a las de mi jefa, pero si eran grandes, sus nalgas eran lindas medio paraditas. Ya con el tema pues uno se va calentando, ella trabajaba más directamente con mi jefa y le pregunté donde se encontraba, a lo que respondió que salió.
Entonces en conclusión, solo estábamos mi compañera y yo, así que empecé a tocar un poco mas el tema del sexo, sobre quien le gustaba del departamento, dijo que no me diría, ella pregunto lo mismo y le dije pues, que ya le había dicho de mi jefa. Ella insistío que quien mas, y que me armo de valor y que le digo que ella me gustaba. De momento no supo que hacer, le vi la intención de irse, pero la detuve y le dije que no se molestara, que yo solo contesté y le pregunte que si yo no le gustaba, no me contestó, pero me le acerqué y le insistí, y me dijo que si, pero que podía ser peligroso estar solos ahí, yo lo único que hice fue acercarme y besarla, a lo que ya ella no puso resistencia, nos abrazamos, empezamos a recorrer nuestros cuerpos, de inmediato me fui sobre sus tetas, las apreté, las saqué de la blusa y del sostén, eran mas grandes de lo que yo me esperaba. Las chupé, las mordí, jugué con sus pezones, los mordisqueé, ella gemía, me abrazaba y me apretaba, decía que no parara, después fui bajando la mano, hasta acariciar su panocha a lo que ella suspiró y empezó a pedir que no parara, que hiciera con ella lo que quisiera.
Acto seguido, metí mi mano entre su falda y la empecé a acariciar por encima del calzón, el cual ya estaba mojado, proseguí a desnudarla mientras seguía acariciándola. Me desabrochó el pantalón, sacó mi verga, la cual miró con una enorme felicidad y se la introdujo en la boca, empezó a darme una mamada como ya hacia mucho tiempo no me hacían, se lo metía todo, lo chupaba, le pasaba la lengua por fuera hasta llegar a los huevos, en eso me pidió que me sentara en el escritorio, así lo hice, a lo que empezó a hacerlo nuevamente, pero de una forma especial, con mucha suavidad pero muy delicioso, en eso me toma por las pantorrillas y me empieza a levantar las piernas, metiéndose mis huevos en su boca y chupándolos de uno en uno, ya que me tuvo con las piernas bien arriba, me pasó su lengua por el culo, les voy a confesar que nunca antes me lo habían hecho, esa vez fue una sensación deliciosa, pasándola de arriba hacia abajo y de vez en cuando la metía. Huy que rico se sentía.
Así siguió hasta que cambiamos de posición, a mí lo que me urgía era ya tirármela, me bajo del escritorio y la puse de a perrito, se la comienzo a meter poco a poco, ella pegó un grito que me excitó y empiezo a bombear con más fuerza, ya caliente como estaba, viendo ese enorme culo, le escupí en el mero centro y empecé a meterle el dedo, a lo que ella pidió que no parara, por su parte, ella se apoyaba con la cabeza en la alfombra y con sus manos tiraba de sus pezones y los llevaba a su boca para morderlos, sentía como ella en su interior estallaba haciendo cada vez más fácil la cogida, ya que se deslizaba mi verga más fácil por sus jugos. Estaba por venirme cuando sentí atrás de mí, al pinche perro de mi jefa y por deducción, estaba mi jefa por llegar o ya estaba ahí, que fue lo segundo, viéndonos con una cara de calentura, pero sin perder su postura, se acercó para pedirnos que tomáramos nuestras cosas y nos fuéramos.
Prácticamente estábamos despedidos, pero al terminar ella de decirlo, yo me acerqué a ella, la tomé por la cintura y la besé, ella caliente por lo que había visto, se dejó llevar, yo me fui sobre sus enormes tetas que tiene, se acercó mi compañera y para mi sorpresa, la besó, a lo que mi jefa aceptó, nunca en mi vida había visto a dos mujeres en vivo besarse y mucho menos, nunca las había tenido, pero ahí estaban, besándose, y mi jefa apretándole las tetas a mi compañera. Yo la verdad no me quería coger a mi jefa, no me gustaba, así que tendí a mi jefa ya desnuda en la alfombra, mi compañera le empezó a chupar la panocha y yo tuve la opción de cogerme a mi compañera, o meterle la verga en la boca, y eso fue lo que hice, que rico, pero el que no dejaba de chingar era el pinche perro olfateando a todos y metiéndose en todo, para mi sorpresa, cuando tendí a mi compañera de espaldas en la alfombra para seguir cogiéndomela, el perro inmediatamente le empezó a lamer la panocha a mi jefa, cosa que ella aceptó feliz de la vida, mientras ellas se besaban y se agarraban las tetas.
Yo me cogía a mi compañera y el perro chupaba a mi jefa, que se notaba que ya tenía experiencia, porque se vino luego. Después de ella, se vino mi compañera, mi jefa llamó al perro y le metió la mano para agarrarle el miembro, se lo jaló hasta que el perro se vino, cosa que hizo feliz a mi jefa. Ya a punto de venirme, me salí y me vine en las tetas de mi compañera a grandes chorros, me acerqué a su boca y se la metí, para que la limpiara bien, pero mi jefa automáticamente se levantó y empezó a chupar las tetas de mi compañera, y a tragarse toda mi leche, que dijo después que le encantó, pero si me preguntó que porque no hice el intento de cogérmela, le dije que no me gustaba, que me encantaban sus tetas y me había encantado como me la había chupado, a lo que ella me contestó que cuando quisiera que me la chupara, solo se lo pidiera, de ahí a la fecha, me sigo tirando de vez en cuando a mi compañera, con mi jefa en verdad es delicioso, ya que solo me dedico a mamarle sus tetas para empezar, luego me chupa la verga, y para finalizar, la meto en medio de esas enormes carnes, ahí las froto hasta que me vengo, casi siempre es en su boca y se lo traga, ya que le encanta. Ya con el perro me ha demostrado todo lo que hace, es increíble pero excitante. Espero le haya gustado porque a mí me encanta todavía.