lucasper2003
27-06 2004, 01:18 PM
Ya pasamos al año 1974 y en un día caluroso de verano, estábamos mis padres y yo en la casa de la playa, mi hermano ya no salía con nosotros. Habíamos ido el viernes a la tarde y el sábado a la mañana vino el hermano de mi madre con su esposa y mi primo Guillermo. Yo casi nunca estaba en la casa, siempre andaba explorando por las rocas que estaban contra el campo de Golf o por una cañada que por la erosión corría como a 15 metros de profundidad y serpenteaba entre un bosque de pinos, eucaliptos y otras vegetaciones silvestres.
Esta cañada tenía un torrente de agua escaso y casi en la desembocadura con la playa había ceibos de ambos lados y una duna cubierta de césped, por lo tanto siempre estaba intacta y era como de unos 5 metros de altura.
Al pie de esta corría la cañada y a mi me gustaba hacer diques con piedras, ramas y arena. Estando allí vino mi primo Guillermo que mis padres le habían dicho que yo estaba por esos lados, me dio un beso y se puso a jugar conmigo. En una me dice vamos a caminar por el cañón para pasar por todo el bosque.
Yo ya contaba con 13 años y el con 15. Comenzamos a caminar por el lecho con poca agua de la cañada y remontamos el cauce, en una me pasa el brazo por los hombros y me dice, que primo que quiero y me palmea el hombro.
Seguimos caminando y sin soltarme de los hombros me dice, vamos a darnos un beso en la boca como que fuéramos enamorados, le conteste que si estaría bien hacerlo, me dijo que yo desde niño le había gustado, el también me gustaba.
Entonces se me puso de frente me tomo por la cintura y me dijo te lo puedo dar, yo no abrí la boca y el acerco sus labios y con su lengua comenzó a abrir los míos, nos dimos un beso de padre y señor mío, nunca había probado u beso de alguien de mas o menos mi edad y me gusto mucho, un sabor medio dulzón.
Nos dimos otros más, pero escuchamos los llamados de mi madre y aparecimos en la casa, nos dijeron que fechorías habrán hecho, nos reímos y se apronto la mesa y almorzamos. Ni bien comimos fuimos nuevamente pero para las rocas cosa de que nuestros padres no sospecharan, allí en las rocas habían pescadores, pero encontramos un lugar muy solitario y allí me enseño su pene y me dijo “bésalo”, le puse cara de asco y el me dijo “quieres que yo te lo beso primero?”, acepte y me bajo suavemente el short y se me prendió como ternero a la ubre de la vaca.
Estuvimos intercambiándonos penes por horas sin eyacular. Ellos se quedaban el fin de semana. Entonces era una habitación para mis padres, otra para mis tíos y mi primo y yo en la sala en colchones en el piso.
Todos fuimos a dormir y mi primo comenzó a besarme todo el cuerpo, mi pecho, estomago y pene, luego me dio vuelta y me lamió el ano introduciéndome su lengua en él, después me puso un dedo, dos, tres y al dilatar bien me introdujo su pene, e meneo suavemente y al rato lo saca y me dice esto es por vos primo querido y me lleno de semen la cara.
Nos limpiamos con las sabanas y me dijo ahora te toca a vos, hice exactamente igual que el pero no quiso que le eyaculara en la cara sino que se introdujo mi pene en su boca y le derrame todo el semen en la boca.
Luego no quedamos abrazados escuchando el ruido de las olas, pero este nos incentivo nuevamente e hicimos un 69 tomándonos cada uno el semen del otro. Luego como era avanzada la madrugada nos puso uno para cada lado en el colchón, es decir uno para los pies y otro inverso para que cuando estos se levantaran no notaran nada raro.
Al día siguiente fuimos a la duna he hicimos un dique pero cada minuto nos dábamos un beso en la boca, esto duro todo el verano, ya que mis tíos le preguntaron a mis padres si podían venir todos los fines de semana con ellos a lo que mis padres les dijeron que por supuesto, para Guillermo y para mi fue la tentación del verano, puesto que cada fin de semana hacíamos de todo en ese colchón de la sala.
Esta cañada tenía un torrente de agua escaso y casi en la desembocadura con la playa había ceibos de ambos lados y una duna cubierta de césped, por lo tanto siempre estaba intacta y era como de unos 5 metros de altura.
Al pie de esta corría la cañada y a mi me gustaba hacer diques con piedras, ramas y arena. Estando allí vino mi primo Guillermo que mis padres le habían dicho que yo estaba por esos lados, me dio un beso y se puso a jugar conmigo. En una me dice vamos a caminar por el cañón para pasar por todo el bosque.
Yo ya contaba con 13 años y el con 15. Comenzamos a caminar por el lecho con poca agua de la cañada y remontamos el cauce, en una me pasa el brazo por los hombros y me dice, que primo que quiero y me palmea el hombro.
Seguimos caminando y sin soltarme de los hombros me dice, vamos a darnos un beso en la boca como que fuéramos enamorados, le conteste que si estaría bien hacerlo, me dijo que yo desde niño le había gustado, el también me gustaba.
Entonces se me puso de frente me tomo por la cintura y me dijo te lo puedo dar, yo no abrí la boca y el acerco sus labios y con su lengua comenzó a abrir los míos, nos dimos un beso de padre y señor mío, nunca había probado u beso de alguien de mas o menos mi edad y me gusto mucho, un sabor medio dulzón.
Nos dimos otros más, pero escuchamos los llamados de mi madre y aparecimos en la casa, nos dijeron que fechorías habrán hecho, nos reímos y se apronto la mesa y almorzamos. Ni bien comimos fuimos nuevamente pero para las rocas cosa de que nuestros padres no sospecharan, allí en las rocas habían pescadores, pero encontramos un lugar muy solitario y allí me enseño su pene y me dijo “bésalo”, le puse cara de asco y el me dijo “quieres que yo te lo beso primero?”, acepte y me bajo suavemente el short y se me prendió como ternero a la ubre de la vaca.
Estuvimos intercambiándonos penes por horas sin eyacular. Ellos se quedaban el fin de semana. Entonces era una habitación para mis padres, otra para mis tíos y mi primo y yo en la sala en colchones en el piso.
Todos fuimos a dormir y mi primo comenzó a besarme todo el cuerpo, mi pecho, estomago y pene, luego me dio vuelta y me lamió el ano introduciéndome su lengua en él, después me puso un dedo, dos, tres y al dilatar bien me introdujo su pene, e meneo suavemente y al rato lo saca y me dice esto es por vos primo querido y me lleno de semen la cara.
Nos limpiamos con las sabanas y me dijo ahora te toca a vos, hice exactamente igual que el pero no quiso que le eyaculara en la cara sino que se introdujo mi pene en su boca y le derrame todo el semen en la boca.
Luego no quedamos abrazados escuchando el ruido de las olas, pero este nos incentivo nuevamente e hicimos un 69 tomándonos cada uno el semen del otro. Luego como era avanzada la madrugada nos puso uno para cada lado en el colchón, es decir uno para los pies y otro inverso para que cuando estos se levantaran no notaran nada raro.
Al día siguiente fuimos a la duna he hicimos un dique pero cada minuto nos dábamos un beso en la boca, esto duro todo el verano, ya que mis tíos le preguntaron a mis padres si podían venir todos los fines de semana con ellos a lo que mis padres les dijeron que por supuesto, para Guillermo y para mi fue la tentación del verano, puesto que cada fin de semana hacíamos de todo en ese colchón de la sala.