Bernosex
23-03 2004, 12:33 AM
¿Mi primera vez? bueno si la recuerdo, fue lo más maravilloso. Me llamo Alex, vivo en Orizaba, Veracruz, tengo 20 años y esta es mi historia, 100% real. Espero que les guste.
Sergio es un primo que vivió conmigo en mi casa una temporada, en ese entonces él tenia 24 años. Sergio era alto, mide como 1.85, delgado, con vello en el pecho y una barba fabulosa. Estaba de vacaciones y tome como pretexto que no me gustaba dormir solo, así que en las mañanas me metía a la cama de Sergio. Desde que llegó a mi casa me había llamado demasiado la atención y yo no sabía porque hasta esa mañana.
Cuando me metía a la cama él me tapaba, me abrazaba y ya, se ponía de espaldas a mí. Sergio dormía solo con ropa interior y por lo general eran tangas. Ese día me armé de valor y lo abracé por detrás, y puse mi mano cerca de su paquete, ese día tenia una tanga de color negro y, aunque mi corazón latía a mil por hora, mi mano estaba ahí. Poco a poco sentí como su pene se iba poniendo duro pero no cedía, entonces con todas las emociones revueltas y con el deseo de sentir lo que había debajo de esa tanga, me hizo meter un dedo debajo, entonces sentí como ese pene se ponía más rígido. Sentir su cuerpo caliente, la punta de su pene, todo era tan delicioso, yo pensé que con eso tenía el mayor placer, pero que equivocado estaba.
Yo suponía que Sergio estaba dormido, pero entonces sentí como una mano se puso sobre la mía y sacaba ese pene... y me enseñaba como masturbarlo. Yo no lo podía creer pero era cierto, entonces Sergio se volvió hacia mí y sentí su otra mano sobre mi cabeza, me guió hasta su pene, fue entonces que me dijo en voz baja "Chupámela" y yo comencé a hacerlo. Solo escuchaba sus gemidos y, con sus dos manos, tomo mi cabeza y me empezó a mover al mismo tiempo que él se movía. De repente él se paró y acto seguido me empezó a besar en la boca, su barba me raspaba y eso me súper excitaba, tenia una barba de dos días que me volvía loco. Me besaba el cuello, con sus manos tocaba mi cuerpo, luego metió uno de sus dedos en mi boca y yo se lo chupé, luego metió otro e igual se lo chupé. Los sacó y sentí como me empezó a meter uno de sus dedos por mi ano, hasta entonces virgen... después metió otro dedo, me daba una especie de masaje, yo moría de placer. Me dio la vuelta y me empezó a besar la espalda, me mordisqueaba, me raspaba, estuve a punto de venirme nada mas con eso. Luego empezó a besar mis nalgas y yo estaba en las nubes, en esos momentos no sabia lo que era un orgasmo, pero ahora yo sé que lo tuve ahí mismo.
Con sus manos abrió mis nalgas y con su lengua empezó a lamer mi ano, era un placer indescriptible y después me susurró al oído "va a doler un poco, lo voy a hacer lento, no te muevas" por dentro lo deseaba con toda mi alma, solo alcancé a asentir con la cabeza. Entonces sentí entre mis dos nalgas su pene duro, Sergio no mentía, me dolió mucho al principio, al entrar la cabecita fue un dolor increíble, mi grito se ahogó en la almohada. Sergio no se movió, me tomo por la cintura y me dijo, "lo voy a hacer despacio" y entonces poco a poco me la empezó a meter, el dolor del principio se había esfumado, ahora si era placer absoluto.... entonces se empezó a mover al principio lento, pero poco a poco se movía mas rápido, el tiempo para mi se hacía eterno, me tomó de la cintura y sentía como su cuerpo topaba con mis nalgas, todo era tan excitante, no lo podía creer, sentía su barba en mi espalda. Solo escuché un gemido y después dijo "me ven… me vengooooo" y sentí algo caliente dentro de mí. Me apretó con más fuerza y me dio de un golpe una penetración tan profunda.
Después se recostó sobre mí, me abrazó y así quedamos los dos hasta el medio día…
Sergio es un primo que vivió conmigo en mi casa una temporada, en ese entonces él tenia 24 años. Sergio era alto, mide como 1.85, delgado, con vello en el pecho y una barba fabulosa. Estaba de vacaciones y tome como pretexto que no me gustaba dormir solo, así que en las mañanas me metía a la cama de Sergio. Desde que llegó a mi casa me había llamado demasiado la atención y yo no sabía porque hasta esa mañana.
Cuando me metía a la cama él me tapaba, me abrazaba y ya, se ponía de espaldas a mí. Sergio dormía solo con ropa interior y por lo general eran tangas. Ese día me armé de valor y lo abracé por detrás, y puse mi mano cerca de su paquete, ese día tenia una tanga de color negro y, aunque mi corazón latía a mil por hora, mi mano estaba ahí. Poco a poco sentí como su pene se iba poniendo duro pero no cedía, entonces con todas las emociones revueltas y con el deseo de sentir lo que había debajo de esa tanga, me hizo meter un dedo debajo, entonces sentí como ese pene se ponía más rígido. Sentir su cuerpo caliente, la punta de su pene, todo era tan delicioso, yo pensé que con eso tenía el mayor placer, pero que equivocado estaba.
Yo suponía que Sergio estaba dormido, pero entonces sentí como una mano se puso sobre la mía y sacaba ese pene... y me enseñaba como masturbarlo. Yo no lo podía creer pero era cierto, entonces Sergio se volvió hacia mí y sentí su otra mano sobre mi cabeza, me guió hasta su pene, fue entonces que me dijo en voz baja "Chupámela" y yo comencé a hacerlo. Solo escuchaba sus gemidos y, con sus dos manos, tomo mi cabeza y me empezó a mover al mismo tiempo que él se movía. De repente él se paró y acto seguido me empezó a besar en la boca, su barba me raspaba y eso me súper excitaba, tenia una barba de dos días que me volvía loco. Me besaba el cuello, con sus manos tocaba mi cuerpo, luego metió uno de sus dedos en mi boca y yo se lo chupé, luego metió otro e igual se lo chupé. Los sacó y sentí como me empezó a meter uno de sus dedos por mi ano, hasta entonces virgen... después metió otro dedo, me daba una especie de masaje, yo moría de placer. Me dio la vuelta y me empezó a besar la espalda, me mordisqueaba, me raspaba, estuve a punto de venirme nada mas con eso. Luego empezó a besar mis nalgas y yo estaba en las nubes, en esos momentos no sabia lo que era un orgasmo, pero ahora yo sé que lo tuve ahí mismo.
Con sus manos abrió mis nalgas y con su lengua empezó a lamer mi ano, era un placer indescriptible y después me susurró al oído "va a doler un poco, lo voy a hacer lento, no te muevas" por dentro lo deseaba con toda mi alma, solo alcancé a asentir con la cabeza. Entonces sentí entre mis dos nalgas su pene duro, Sergio no mentía, me dolió mucho al principio, al entrar la cabecita fue un dolor increíble, mi grito se ahogó en la almohada. Sergio no se movió, me tomo por la cintura y me dijo, "lo voy a hacer despacio" y entonces poco a poco me la empezó a meter, el dolor del principio se había esfumado, ahora si era placer absoluto.... entonces se empezó a mover al principio lento, pero poco a poco se movía mas rápido, el tiempo para mi se hacía eterno, me tomó de la cintura y sentía como su cuerpo topaba con mis nalgas, todo era tan excitante, no lo podía creer, sentía su barba en mi espalda. Solo escuché un gemido y después dijo "me ven… me vengooooo" y sentí algo caliente dentro de mí. Me apretó con más fuerza y me dio de un golpe una penetración tan profunda.
Después se recostó sobre mí, me abrazó y así quedamos los dos hasta el medio día…