A_X_E_L
03-03 2004, 03:54 AM
Hola mi nombre es Axel soy de USA, los nombres de esta historia que estoy a punto de contarles han sido cambiados, por razones obvias. Bueno todo comenzó hace 5 anos mi esposa y yo éramos muy felices, claro teníamos problemas como cualquier otra pareja, pero nada del otro mundo.Hola mi nombre es Axel soy de usa, los nombres de esta historia que estoy a punto de contarles han sido cambiados, por razones obvias. Bueno todo comenzó hace 5 anos mi esposa y yo éramos muy felices, claro teníamos problemas como cualquier otra pareja, pero nada del otro mundo.
Bueno primero déjenme decirles que mi esposa esta buenísima, tiene unas tetas grandes y sus pezones son rosados, de hecho tengo el orgullo de decirles que yo fui el primero que la folle, ella tenia 17 anos cuando la cogí por primera vez, salía mucha sangre de sus pulpa, bueno no quiero entrar en esos detalles. Todo comenzó cuando yo tuve problemas con mi eyaculación precoz, debido a eso, la forma mía de cogerla era hacerla venir con mis dedos 3 veces y después lengüetear su rosada panocha hasta que llegara otra vez, ella eso le encantaba, pero siempre quería ser penetrada, cuando yo la quería coger siempre me venia en 8 segundos y eso a ella no la satisfacía.
Por eso ella me abandonó, y me dejó solo, porque nunca le daba satisfacción penetrándola. Después ella me lo dejo saber en una carta. La cosa mas grave fue cuando una vez yo con mi coraje por el orgullo herido la seguí a ella usando un coche de mi amigo, ella nunca se dio cuenta que yo la seguía.
Ella se metió en un taller mecánico, claro a mi pareció algo normal, pues pensé que estaba cambiando un neumático o el cambio de aceite, algo que para una mujer es muy difícil hacerlo sola. Mi sorpresa fue que mi esposa frecuentaba ese lugar por lo regular 4-5 veces por semana, yo pensé: “pobre, será que el carro de ella anda muy mal?” Seguí investigando, cual fue mi sorpresa que un día llegue más temprano a ese taller y como pude, sin que nadie me viera, me escondí en un cuarto que era como una bodega, me escondí muy bien.
En esa ocasión estaba el dueño del taller que por lo regular estaba atendiendo el papeleo y dos mecánicos, uno de ellos un hombre bastante musculoso, y de ojos gris, el chico era bien parecido. Pasó el tiempo y mi mujer como de costumbre llego, el taller ya había cerrado, solo quedaba ese muchacho mecánico. Pensé: “probablemente es el mecánico de mi esposa”, de pronto ella entro a el cuarto donde me encontraba yo, nadie podía escucharme, ella le dijo a el mecánico: “hola, quería verte!, ya tenia muchas ganas de verte”. El la tomo de su cuello y le dio un beso, como los besos que yo usualmente le daba, después el le fue quitando con sus manos su blusa y su falda, ella quedo en brasier y en calzones, mi esposa llevaba una falda bien pegada a el cuerpo.
Él desabotonó su blusa uno por uno con sus dientes, dios mío eso era bien caliente, ese hombre brusco fuerte y varonil, la desvestía a ella, como si se tratara de una flor indefensa. Ya desnuda, ella le empezó a quitar la camisa a ese hombre y le bajo las bragas, al bajar ese pantalón, casi me desmayo, cuando vi como mi esposa con las dos manos acariciaba esa gran verga, con unos 25 centímetros de largo y tan ancha como un pepino, mi esposa le sobaba las pelotas y frotaba esa verga contra su rostro, el hombre solo cerraba los ojos,.
Después, de un solo golpe, ella se metió toda la verga, yo no se como se la comía toda, seguro le toco su traquea, parecía que ella ya conocía esa vergota de ese hombre, yo estaba sudando y temblando, me sentía traicionado, pero era un espectáculo ver a esos dos. Después que ella le mamo la verga a el por 32 minutos, el le quito sus calzones y el brasier y le mamó sus pechos grandes y erguidos. A los pocos minutos ella decía “cómeme ya! cómetela ya!” el como esclavo se bajo al cuerpo de mi esposa, ese cuerpo que fue mío alguna vez, y el chupando , lamiendo su vulva la hacia gritar del placer que el le daba.
Pasaron como 35 minutos, y el seguía mamando esa panocha, por lo menos yo pude contar 7 orgasmos de ella, lo se por la forma que ella se arqueaba en su espalda a cada mamada de ese hombre. Como por intuición el se detuvo y paro y le levantó las piernas a mi esposa, ella las puso en sus hombros, estaba más que lista para ser penetrada. Me recuerdo que yo al penetrarla solo duraba 8 segundos dentro de ella y siempre me venia al instante. Yo pensé: “seguro que este pinche mecánico se va a venir en unos 5 minutos”.
Cual fue mi sorpresa!, la estuvo cogiendo de misionero por 45 minutos la puso en posición cuatro patas y la follo por 55 minutos, al cabo que la cogía ella gritaba: “dame mas! Sigue! Cógeme! Mas! hazme sentir mujer!”. Después el se saco su enorme verga y le dijo: “te la voy a dar por el culo”, ella dijo: “sí dámelo por ahí y desvírgame el culo”. Él de un solo golpe y debido a la tremenda lubricación que ella tenía, le dejó ir la gran estaca de un solo golpe.
Ella, pegó un grito que hasta a mí me espantó, pero ese dolor se convertía en placer con el paso del tiempo. Él la estuvo follando por su culo como por 1 hora 20 minutos, casi le folló ese culo y esa panocha por tres horas sin parar. Ella se vino como 17 veces contando las primeras, y él se vino como 5 veces. Lo más sorprendente era que el terminó en el culo de mi esposa, y al terminar, el pito de ese hombre seguía tan parado como una asta de bandera, tan venoso. Cuanto más pasaba el tiempo más olía ese cuarto de bodega a sexo.
El mecánico después termino en la cara de mi esposa, mientras ella comía el semen espeso de ese mecánico. Yo me masturbé como tres veces, pero mi placer solo duraba unos segundo, fue como ver una película porno, pero en vivo. Al terminar ella se vistió, y salieron de la mano. Al irse, yo escuche que le decía: “mañana me cojeras igual” y el le contestó: “te haré brincar, llorar de placer como lo hago siempre”. Ella lo besó, como un día me besó a mí.
Yo me quedé ahí en esas cuatro paredes pensando en lo que había sucedido, con rabia, enojo e impotencia, pero feliz, por que ella al fin había encontrado quien le diera el placer que yo nunca pude darle. Cuando salí de esa bodega....... bueno, eso se los contaré en otra ocasión, por lo pronto, espero que les haya gustado. :-)
Bueno primero déjenme decirles que mi esposa esta buenísima, tiene unas tetas grandes y sus pezones son rosados, de hecho tengo el orgullo de decirles que yo fui el primero que la folle, ella tenia 17 anos cuando la cogí por primera vez, salía mucha sangre de sus pulpa, bueno no quiero entrar en esos detalles. Todo comenzó cuando yo tuve problemas con mi eyaculación precoz, debido a eso, la forma mía de cogerla era hacerla venir con mis dedos 3 veces y después lengüetear su rosada panocha hasta que llegara otra vez, ella eso le encantaba, pero siempre quería ser penetrada, cuando yo la quería coger siempre me venia en 8 segundos y eso a ella no la satisfacía.
Por eso ella me abandonó, y me dejó solo, porque nunca le daba satisfacción penetrándola. Después ella me lo dejo saber en una carta. La cosa mas grave fue cuando una vez yo con mi coraje por el orgullo herido la seguí a ella usando un coche de mi amigo, ella nunca se dio cuenta que yo la seguía.
Ella se metió en un taller mecánico, claro a mi pareció algo normal, pues pensé que estaba cambiando un neumático o el cambio de aceite, algo que para una mujer es muy difícil hacerlo sola. Mi sorpresa fue que mi esposa frecuentaba ese lugar por lo regular 4-5 veces por semana, yo pensé: “pobre, será que el carro de ella anda muy mal?” Seguí investigando, cual fue mi sorpresa que un día llegue más temprano a ese taller y como pude, sin que nadie me viera, me escondí en un cuarto que era como una bodega, me escondí muy bien.
En esa ocasión estaba el dueño del taller que por lo regular estaba atendiendo el papeleo y dos mecánicos, uno de ellos un hombre bastante musculoso, y de ojos gris, el chico era bien parecido. Pasó el tiempo y mi mujer como de costumbre llego, el taller ya había cerrado, solo quedaba ese muchacho mecánico. Pensé: “probablemente es el mecánico de mi esposa”, de pronto ella entro a el cuarto donde me encontraba yo, nadie podía escucharme, ella le dijo a el mecánico: “hola, quería verte!, ya tenia muchas ganas de verte”. El la tomo de su cuello y le dio un beso, como los besos que yo usualmente le daba, después el le fue quitando con sus manos su blusa y su falda, ella quedo en brasier y en calzones, mi esposa llevaba una falda bien pegada a el cuerpo.
Él desabotonó su blusa uno por uno con sus dientes, dios mío eso era bien caliente, ese hombre brusco fuerte y varonil, la desvestía a ella, como si se tratara de una flor indefensa. Ya desnuda, ella le empezó a quitar la camisa a ese hombre y le bajo las bragas, al bajar ese pantalón, casi me desmayo, cuando vi como mi esposa con las dos manos acariciaba esa gran verga, con unos 25 centímetros de largo y tan ancha como un pepino, mi esposa le sobaba las pelotas y frotaba esa verga contra su rostro, el hombre solo cerraba los ojos,.
Después, de un solo golpe, ella se metió toda la verga, yo no se como se la comía toda, seguro le toco su traquea, parecía que ella ya conocía esa vergota de ese hombre, yo estaba sudando y temblando, me sentía traicionado, pero era un espectáculo ver a esos dos. Después que ella le mamo la verga a el por 32 minutos, el le quito sus calzones y el brasier y le mamó sus pechos grandes y erguidos. A los pocos minutos ella decía “cómeme ya! cómetela ya!” el como esclavo se bajo al cuerpo de mi esposa, ese cuerpo que fue mío alguna vez, y el chupando , lamiendo su vulva la hacia gritar del placer que el le daba.
Pasaron como 35 minutos, y el seguía mamando esa panocha, por lo menos yo pude contar 7 orgasmos de ella, lo se por la forma que ella se arqueaba en su espalda a cada mamada de ese hombre. Como por intuición el se detuvo y paro y le levantó las piernas a mi esposa, ella las puso en sus hombros, estaba más que lista para ser penetrada. Me recuerdo que yo al penetrarla solo duraba 8 segundos dentro de ella y siempre me venia al instante. Yo pensé: “seguro que este pinche mecánico se va a venir en unos 5 minutos”.
Cual fue mi sorpresa!, la estuvo cogiendo de misionero por 45 minutos la puso en posición cuatro patas y la follo por 55 minutos, al cabo que la cogía ella gritaba: “dame mas! Sigue! Cógeme! Mas! hazme sentir mujer!”. Después el se saco su enorme verga y le dijo: “te la voy a dar por el culo”, ella dijo: “sí dámelo por ahí y desvírgame el culo”. Él de un solo golpe y debido a la tremenda lubricación que ella tenía, le dejó ir la gran estaca de un solo golpe.
Ella, pegó un grito que hasta a mí me espantó, pero ese dolor se convertía en placer con el paso del tiempo. Él la estuvo follando por su culo como por 1 hora 20 minutos, casi le folló ese culo y esa panocha por tres horas sin parar. Ella se vino como 17 veces contando las primeras, y él se vino como 5 veces. Lo más sorprendente era que el terminó en el culo de mi esposa, y al terminar, el pito de ese hombre seguía tan parado como una asta de bandera, tan venoso. Cuanto más pasaba el tiempo más olía ese cuarto de bodega a sexo.
El mecánico después termino en la cara de mi esposa, mientras ella comía el semen espeso de ese mecánico. Yo me masturbé como tres veces, pero mi placer solo duraba unos segundo, fue como ver una película porno, pero en vivo. Al terminar ella se vistió, y salieron de la mano. Al irse, yo escuche que le decía: “mañana me cojeras igual” y el le contestó: “te haré brincar, llorar de placer como lo hago siempre”. Ella lo besó, como un día me besó a mí.
Yo me quedé ahí en esas cuatro paredes pensando en lo que había sucedido, con rabia, enojo e impotencia, pero feliz, por que ella al fin había encontrado quien le diera el placer que yo nunca pude darle. Cuando salí de esa bodega....... bueno, eso se los contaré en otra ocasión, por lo pronto, espero que les haya gustado. :-)