View Full Version : Un club surrealista
atenea
02-03 2004, 02:19 AM
A mi marido y a mí nos gusta de vez en cuando buscar estímulos externos para aumentar nuestra excitación y lograr increíbles sesiones de sexo súper intenso. Uno de estas noches buscábamos por Internet fotografías caseras de sexo que alimentaran nuestra imaginación. Después de ver varias páginas, encontramos el sitio de uno de tantos clubes swinger, es decir, de intercambio de parejas, algo que entre nosotros no estaba a discusión ya que somos bastante posesivos y no nos agradaba la idea de “prestarnos” con otros desconocidos. Tras ver varias de esas fotos, donde muchas parejas se demostraban muy eróticas tanto por su desnudez o por usar lencería sexy y también por las poses sexuales en las que estaban. Mi pareja comenzó entonces a besarme el cuello, cosa que me derrite fácilmente y sin esperar mi reacción ya me estaba quitando la poca ropa que llevaba en ese momento: sólo una camiseta entallada sin mangas de tirantitos delgados y una tanga diminuta pero cómoda, ya que es como me gusta sentirme cuando estamos solos, a él le agrada más que andemos desnudos por toda la casa pero a veces no se me antoja y prefiero un atuendo sencillo y sensual, dejando algo a la imaginación.
Me encanta disfrutar de tu piel... su olor... y sobre todo su sabor al comerte toda... -decía mi marido que ya se encontraba desnudo, erecto y abrazándome de espaldas, frotando su pecho contra mi espalda y su miembro en mi trasero que ya sentía un suave cosquilleo que subía por toda mi columna. ¿Te imaginas si esto se lo estuvieras diciendo a otra mujer? Si fuera parte de un juego de parejas... ¿No te gustaría hacerle sentir tu erección a una total desconocida? - me atreví a preguntarle debido a que a mí sí me atraía la idea de hacer un intercambio, de ver a mi pareja teniendo sexo con otra persona y sobre todo... tener la nueva experiencia de sentir otras manos tocándome... penetrándome...
En medio de la excitación, él no protestó, sólo asintió y continuó lamiendo mis orejas, mi cuello... y así fue bajando hasta llegar a mis pies, los cuales le encantan a un punto un tanto fetichista. Hummm... qué delicioso se siente... -exclamé al sentir como su lengua recorría mis talones, la planta de mis pies y los pequeños deditos que se estremecían al percibir su aliento caliente.
Después de nuestra rica noche de sexo, él me confesó que pensó en serio lo de hacer un intercambio. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Me confesó que la idea lo había excitado y que mientras lo hacíamos imaginó cómo sería estar con alguien más. Entonces nos propusimos buscar una forma de contactar con algún grupo que diera fiestas abiertas en las que decidiéramos si nos aventábamos a hacerlo o no.
En la red encontramos un club que cumplía con nuestras expectativas, rápido nos hicimos miembros y nos enteramos de que harían una reunión en dos semanas, a la que por supuesto asistiríamos. La noche esperada llegó, ambos nos encontrábamos nerviosos pero la excitación de la oportunidad de tener nuevas experiencias era mayor.
Esa noche llegamos al lugar y ya se encontraba con muchas parejas que platicaban animadamente, uno de los anfitriones nos presentó como una de las cinco parejas nuevas y el resto ya fue más fácil ya que encontramos a muchos miembros del club dispuestos a “introducirnos” en la experiencia swinger.
Después de platicar con algunos, de descartar a otros, encontramos a una pareja joven que lucía atuendos bastante ardientes, ella usaba un vestido negro con amplio escote, luciendo un pecho bien formado y bronceado; él tenía un cuerpo atlético que llamaba mucho la atención de las mujeres en la fiesta, además de poseer una mirada muy seductora.
Ya estaba, ellos también eran nuevos y querían experimentar con nosotros a lo que accedimos con placer. Estando en una de las habitaciones de la gran casa donde se llevaba a cabo la fiesta comenzó uno de los momentos más eróticos que he experimentado en la vida. Primero acordamos hacer algo suave, para irnos conociendo. Cada uno fue haciendo una especie de función desnudista que más que sexy resultó divertida, algo que funcionó bien para desinhibirnos un poco y comenzar a acariciarnos entre todos.
Yo sentía como aquel tipo atractivo me besaba apasionadamente para continuar con mis pechos que ya lucían unos pezones hinchados que se endurecían cada vez más con cada succión que él hacía con su boca. Mientras observaba de reojo como mi marido estaba a punto de recibir sexo oral de parte de la novia del hombre que me atendía tan bien.
Creo que todo estaba saliendo mejor de lo que había imaginado, el observar que otra mujer tenía en su boca el miembro erecto de mi pareja me encendía tanto que desee llegar a más. ¿Por qué no nos integramos los cuatro a la acción? - propuse sin saber cómo le haríamos. Bien, ¿estarías dispuesta a darle placer oral a mi esposa mientras yo te penetro? -dijo mi marido a la otra mujer, tal vez porque recordó que una de mis fantasías es que una mujer me lama la entrepierna hasta el orgasmo.
Ante la propuesta tan excitante de mi pareja, la mujer desconocida se inclinó ante mi vulva que ya se encontraba bastante húmeda, y así mientras ella hacía un excelente trabajo en mí mi marido la penetraba por detrás con movimientos rítmicos, fue entonces cuando el novio de la chica acercó su pene a mi boca para que lo succionara. La escena era demasiado caliente, tanto que tuve más de diez orgasmos en menos de cinco minutos pero aún tenía una inquietud.
Ahora me toca regresarte el favor... - le dije a la mujer en lo que me cambiaba de posición, recostándola sobre la cama para hacer por ella lo que tan deliciosamente había recibido yo. Me estaba encantando escuchar los gemidos de la chica al pasar mi lengua por sus labios vaginales, me encontraba a cuatro pies, situación que los dos hombres que miraban con placer mientras se acariciaban sus penes.
Hartos de sólo observar y ansiosos de integrarse con nosotras, se acercaron para hacer casi malabares y cumplirme otra de mis más anheladas fantasías: darme penetración doble. El chico atractivo se colocó debajo para penetrarme la vagina al mismo tiempo que mi marido iba a penetrarme analmente.
Después de varios orgasmos míos y otros tantos de la chica, los dos varones tuvieron eyaculaciones tan potentes que me hicieron sentir totalmente satisfecha. Todavía continuamos con nuestros experimentos sexuales con diversas posiciones y al finalizar la sesión quedamos liberados de la presión de los celos y además con otra ganancia: una noche de gemidos, líquidos y los orgasmos más intensos hasta el momento.
alegalan
13-01 2005, 06:22 PM
A mi marido y a mí nos gusta de vez en cuando buscar estímulos externos para aumentar nuestra excitación y lograr increíbles sesiones de sexo súper intenso. Uno de estas noches buscábamos por Internet fotografías caseras de sexo que alimentaran nuestra imaginación. Después de ver varias páginas, encontramos el sitio de uno de tantos clubes swinger, es decir, de intercambio de parejas, algo que entre nosotros no estaba a discusión ya que somos bastante posesivos y no nos agradaba la idea de “prestarnos” con otros desconocidos. Tras ver varias de esas fotos, donde muchas parejas se demostraban muy eróticas tanto por su desnudez o por usar lencería sexy y también por las poses sexuales en las que estaban. Mi pareja comenzó entonces a besarme el cuello, cosa que me derrite fácilmente y sin esperar mi reacción ya me estaba quitando la poca ropa que llevaba en ese momento: sólo una camiseta entallada sin mangas de tirantitos delgados y una tanga diminuta pero cómoda, ya que es como me gusta sentirme cuando estamos solos, a él le agrada más que andemos desnudos por toda la casa pero a veces no se me antoja y prefiero un atuendo sencillo y sensual, dejando algo a la imaginación.
Me encanta disfrutar de tu piel... su olor... y sobre todo su sabor al comerte toda... -decía mi marido que ya se encontraba desnudo, erecto y abrazándome de espaldas, frotando su pecho contra mi espalda y su miembro en mi trasero que ya sentía un suave cosquilleo que subía por toda mi columna. ¿Te imaginas si esto se lo estuvieras diciendo a otra mujer? Si fuera parte de un juego de parejas... ¿No te gustaría hacerle sentir tu erección a una total desconocida? - me atreví a preguntarle debido a que a mí sí me atraía la idea de hacer un intercambio, de ver a mi pareja teniendo sexo con otra persona y sobre todo... tener la nueva experiencia de sentir otras manos tocándome... penetrándome...
En medio de la excitación, él no protestó, sólo asintió y continuó lamiendo mis orejas, mi cuello... y así fue bajando hasta llegar a mis pies, los cuales le encantan a un punto un tanto fetichista. Hummm... qué delicioso se siente... -exclamé al sentir como su lengua recorría mis talones, la planta de mis pies y los pequeños deditos que se estremecían al percibir su aliento caliente.
Después de nuestra rica noche de sexo, él me confesó que pensó en serio lo de hacer un intercambio. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Me confesó que la idea lo había excitado y que mientras lo hacíamos imaginó cómo sería estar con alguien más. Entonces nos propusimos buscar una forma de contactar con algún grupo que diera fiestas abiertas en las que decidiéramos si nos aventábamos a hacerlo o no.
En la red encontramos un club que cumplía con nuestras expectativas, rápido nos hicimos miembros y nos enteramos de que harían una reunión en dos semanas, a la que por supuesto asistiríamos. La noche esperada llegó, ambos nos encontrábamos nerviosos pero la excitación de la oportunidad de tener nuevas experiencias era mayor.
Esa noche llegamos al lugar y ya se encontraba con muchas parejas que platicaban animadamente, uno de los anfitriones nos presentó como una de las cinco parejas nuevas y el resto ya fue más fácil ya que encontramos a muchos miembros del club dispuestos a “introducirnos” en la experiencia swinger.
Después de platicar con algunos, de descartar a otros, encontramos a una pareja joven que lucía atuendos bastante ardientes, ella usaba un vestido negro con amplio escote, luciendo un pecho bien formado y bronceado; él tenía un cuerpo atlético que llamaba mucho la atención de las mujeres en la fiesta, además de poseer una mirada muy seductora.
Ya estaba, ellos también eran nuevos y querían experimentar con nosotros a lo que accedimos con placer. Estando en una de las habitaciones de la gran casa donde se llevaba a cabo la fiesta comenzó uno de los momentos más eróticos que he experimentado en la vida. Primero acordamos hacer algo suave, para irnos conociendo. Cada uno fue haciendo una especie de función desnudista que más que sexy resultó divertida, algo que funcionó bien para desinhibirnos un poco y comenzar a acariciarnos entre todos.
Yo sentía como aquel tipo atractivo me besaba apasionadamente para continuar con mis pechos que ya lucían unos pezones hinchados que se endurecían cada vez más con cada succión que él hacía con su boca. Mientras observaba de reojo como mi marido estaba a punto de recibir sexo oral de parte de la novia del hombre que me atendía tan bien.
Creo que todo estaba saliendo mejor de lo que había imaginado, el observar que otra mujer tenía en su boca el miembro erecto de mi pareja me encendía tanto que desee llegar a más. ¿Por qué no nos integramos los cuatro a la acción? - propuse sin saber cómo le haríamos. Bien, ¿estarías dispuesta a darle placer oral a mi esposa mientras yo te penetro? -dijo mi marido a la otra mujer, tal vez porque recordó que una de mis fantasías es que una mujer me lama la entrepierna hasta el orgasmo.
Ante la propuesta tan excitante de mi pareja, la mujer desconocida se inclinó ante mi vulva que ya se encontraba bastante húmeda, y así mientras ella hacía un excelente trabajo en mí mi marido la penetraba por detrás con movimientos rítmicos, fue entonces cuando el novio de la chica acercó su pene a mi boca para que lo succionara. La escena era demasiado caliente, tanto que tuve más de diez orgasmos en menos de cinco minutos pero aún tenía una inquietud.
Ahora me toca regresarte el favor... - le dije a la mujer en lo que me cambiaba de posición, recostándola sobre la cama para hacer por ella lo que tan deliciosamente había recibido yo. Me estaba encantando escuchar los gemidos de la chica al pasar mi lengua por sus labios vaginales, me encontraba a cuatro pies, situación que los dos hombres que miraban con placer mientras se acariciaban sus penes.
Hartos de sólo observar y ansiosos de integrarse con nosotras, se acercaron para hacer casi malabares y cumplirme otra de mis más anheladas fantasías: darme penetración doble. El chico atractivo se colocó debajo para penetrarme la vagina al mismo tiempo que mi marido iba a penetrarme analmente.
Después de varios orgasmos míos y otros tantos de la chica, los dos varones tuvieron eyaculaciones tan potentes que me hicieron sentir totalmente satisfecha. Todavía continuamos con nuestros experimentos sexuales con diversas posiciones y al finalizar la sesión quedamos liberados de la presión de los celos y además con otra ganancia: una noche de gemidos, líquidos y los orgasmos más intensos hasta el momento.
HOLA , COMO ESTAS ?
QUE BIEN TE FUE EN ESA FIESTA ME INTERESA ESTABLESER CONECCION CON USTEDES .YA QUE MI ESPOSA TAMBIEN LE ENCANTAN ESAS AVENTURAS.
ME GUSTARIA QUE LA CHUPARAS MIENTRAS YO TE PENETRO Y QUE ELLA SE LA CHUPE A TU ESPOSO.
DEVERAS RESPONDEME A ALEGALAN21@YAHOO.COM
SALUDES ALEJANDRO ¡¡¡¡¡
Danielosky
16-03 2005, 10:54 AM
Creo que a la mayoria de las personas como en lo personal nos guataria pertenecer aun club de este genero, quizas deberias de organizarlo y difundirlo por este medio creo que seria una gran publicidad y mas aun con tantas personas en México que tienen las Ganas de pertencer a uno.
Yours Truly
Danielosky
yo quierooooo conocerteeeeee para que hagamos lo mismo como tu relatoooo
Danielosky
24-03 2005, 08:57 PM
Entonces donde sacamos las credencialaes, yo quiero ser de los primeros en el Club
Yours Truly
Danielosky
PPORTE
02-06 2005, 07:58 PM
Que Historia Tan Erotica De Veras Los Felicito Al Exponer Y Entender Que Un Cambio De Ves En Cuando No Perjudica Y Si Fortalece La Relacion.
sweetpie69
03-06 2005, 10:35 AM
A mi marido y a mí nos gusta de vez en cuando buscar estímulos externos para aumentar nuestra excitación y lograr increíbles sesiones de sexo súper intenso. Uno de estas noches buscábamos por Internet fotografías caseras de sexo que alimentaran nuestra imaginación. Después de ver varias páginas, encontramos el sitio de uno de tantos clubes swinger, es decir, de intercambio de parejas, algo que entre nosotros no estaba a discusión ya que somos bastante posesivos y no nos agradaba la idea de “prestarnos” con otros desconocidos. Tras ver varias de esas fotos, donde muchas parejas se demostraban muy eróticas tanto por su desnudez o por usar lencería sexy y también por las poses sexuales en las que estaban. Mi pareja comenzó entonces a besarme el cuello, cosa que me derrite fácilmente y sin esperar mi reacción ya me estaba quitando la poca ropa que llevaba en ese momento: sólo una camiseta entallada sin mangas de tirantitos delgados y una tanga diminuta pero cómoda, ya que es como me gusta sentirme cuando estamos solos, a él le agrada más que andemos desnudos por toda la casa pero a veces no se me antoja y prefiero un atuendo sencillo y sensual, dejando algo a la imaginación.
Me encanta disfrutar de tu piel... su olor... y sobre todo su sabor al comerte toda... -decía mi marido que ya se encontraba desnudo, erecto y abrazándome de espaldas, frotando su pecho contra mi espalda y su miembro en mi trasero que ya sentía un suave cosquilleo que subía por toda mi columna. ¿Te imaginas si esto se lo estuvieras diciendo a otra mujer? Si fuera parte de un juego de parejas... ¿No te gustaría hacerle sentir tu erección a una total desconocida? - me atreví a preguntarle debido a que a mí sí me atraía la idea de hacer un intercambio, de ver a mi pareja teniendo sexo con otra persona y sobre todo... tener la nueva experiencia de sentir otras manos tocándome... penetrándome...
En medio de la excitación, él no protestó, sólo asintió y continuó lamiendo mis orejas, mi cuello... y así fue bajando hasta llegar a mis pies, los cuales le encantan a un punto un tanto fetichista. Hummm... qué delicioso se siente... -exclamé al sentir como su lengua recorría mis talones, la planta de mis pies y los pequeños deditos que se estremecían al percibir su aliento caliente.
Después de nuestra rica noche de sexo, él me confesó que pensó en serio lo de hacer un intercambio. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Me confesó que la idea lo había excitado y que mientras lo hacíamos imaginó cómo sería estar con alguien más. Entonces nos propusimos buscar una forma de contactar con algún grupo que diera fiestas abiertas en las que decidiéramos si nos aventábamos a hacerlo o no.
En la red encontramos un club que cumplía con nuestras expectativas, rápido nos hicimos miembros y nos enteramos de que harían una reunión en dos semanas, a la que por supuesto asistiríamos. La noche esperada llegó, ambos nos encontrábamos nerviosos pero la excitación de la oportunidad de tener nuevas experiencias era mayor.
Esa noche llegamos al lugar y ya se encontraba con muchas parejas que platicaban animadamente, uno de los anfitriones nos presentó como una de las cinco parejas nuevas y el resto ya fue más fácil ya que encontramos a muchos miembros del club dispuestos a “introducirnos” en la experiencia swinger.
Después de platicar con algunos, de descartar a otros, encontramos a una pareja joven que lucía atuendos bastante ardientes, ella usaba un vestido negro con amplio escote, luciendo un pecho bien formado y bronceado; él tenía un cuerpo atlético que llamaba mucho la atención de las mujeres en la fiesta, además de poseer una mirada muy seductora.
Ya estaba, ellos también eran nuevos y querían experimentar con nosotros a lo que accedimos con placer. Estando en una de las habitaciones de la gran casa donde se llevaba a cabo la fiesta comenzó uno de los momentos más eróticos que he experimentado en la vida. Primero acordamos hacer algo suave, para irnos conociendo. Cada uno fue haciendo una especie de función desnudista que más que sexy resultó divertida, algo que funcionó bien para desinhibirnos un poco y comenzar a acariciarnos entre todos.
Yo sentía como aquel tipo atractivo me besaba apasionadamente para continuar con mis pechos que ya lucían unos pezones hinchados que se endurecían cada vez más con cada succión que él hacía con su boca. Mientras observaba de reojo como mi marido estaba a punto de recibir sexo oral de parte de la novia del hombre que me atendía tan bien.
Creo que todo estaba saliendo mejor de lo que había imaginado, el observar que otra mujer tenía en su boca el miembro erecto de mi pareja me encendía tanto que desee llegar a más. ¿Por qué no nos integramos los cuatro a la acción? - propuse sin saber cómo le haríamos. Bien, ¿estarías dispuesta a darle placer oral a mi esposa mientras yo te penetro? -dijo mi marido a la otra mujer, tal vez porque recordó que una de mis fantasías es que una mujer me lama la entrepierna hasta el orgasmo.
Ante la propuesta tan excitante de mi pareja, la mujer desconocida se inclinó ante mi vulva que ya se encontraba bastante húmeda, y así mientras ella hacía un excelente trabajo en mí mi marido la penetraba por detrás con movimientos rítmicos, fue entonces cuando el novio de la chica acercó su pene a mi boca para que lo succionara. La escena era demasiado caliente, tanto que tuve más de diez orgasmos en menos de cinco minutos pero aún tenía una inquietud.
Ahora me toca regresarte el favor... - le dije a la mujer en lo que me cambiaba de posición, recostándola sobre la cama para hacer por ella lo que tan deliciosamente había recibido yo. Me estaba encantando escuchar los gemidos de la chica al pasar mi lengua por sus labios vaginales, me encontraba a cuatro pies, situación que los dos hombres que miraban con placer mientras se acariciaban sus penes.
Hartos de sólo observar y ansiosos de integrarse con nosotras, se acercaron para hacer casi malabares y cumplirme otra de mis más anheladas fantasías: darme penetración doble. El chico atractivo se colocó debajo para penetrarme la vagina al mismo tiempo que mi marido iba a penetrarme analmente.
Después de varios orgasmos míos y otros tantos de la chica, los dos varones tuvieron eyaculaciones tan potentes que me hicieron sentir totalmente satisfecha. Todavía continuamos con nuestros experimentos sexuales con diversas posiciones y al finalizar la sesión quedamos liberados de la presión de los celos y además con otra ganancia: una noche de gemidos, líquidos y los orgasmos más intensos hasta el momento.
oye esto suena muy interesante y riquisimo yo tambien estoy casada y mi fantasia es estar con otra pero no se como hacerle ..mi esposo esta loco por que esto suceda oye mi platicas mas y asi voy a haber si le entro no ......
elamorestaaqui2004
01-07 2005, 04:24 AM
jeje muy cierto eh, la verdad que me animaria porque el relato fue muy bueno y describistes muy bien toda la situacion jejej,
a crear un clubbbb
me apunto
ArTuRin
13-07 2005, 08:32 PM
pues apurence a crear el club :P que yo tmb me apunto :D
cimarosa647
08-09 2005, 11:32 PM
A mi marido y a mí nos gusta de vez en cuando buscar estímulos externos para aumentar nuestra excitación y lograr increíbles sesiones de sexo súper intenso. Uno de estas noches buscábamos por Internet fotografías caseras de sexo que alimentaran nuestra imaginación. Después de ver varias páginas, encontramos el sitio de uno de tantos clubes swinger, es decir, de intercambio de parejas, algo que entre nosotros no estaba a discusión ya que somos bastante posesivos y no nos agradaba la idea de “prestarnos” con otros desconocidos. Tras ver varias de esas fotos, donde muchas parejas se demostraban muy eróticas tanto por su desnudez o por usar lencería sexy y también por las poses sexuales en las que estaban. Mi pareja comenzó entonces a besarme el cuello, cosa que me derrite fácilmente y sin esperar mi reacción ya me estaba quitando la poca ropa que llevaba en ese momento: sólo una camiseta entallada sin mangas de tirantitos delgados y una tanga diminuta pero cómoda, ya que es como me gusta sentirme cuando estamos solos, a él le agrada más que andemos desnudos por toda la casa pero a veces no se me antoja y prefiero un atuendo sencillo y sensual, dejando algo a la imaginación.
Me encanta disfrutar de tu piel... su olor... y sobre todo su sabor al comerte toda... -decía mi marido que ya se encontraba desnudo, erecto y abrazándome de espaldas, frotando su pecho contra mi espalda y su miembro en mi trasero que ya sentía un suave cosquilleo que subía por toda mi columna. ¿Te imaginas si esto se lo estuvieras diciendo a otra mujer? Si fuera parte de un juego de parejas... ¿No te gustaría hacerle sentir tu erección a una total desconocida? - me atreví a preguntarle debido a que a mí sí me atraía la idea de hacer un intercambio, de ver a mi pareja teniendo sexo con otra persona y sobre todo... tener la nueva experiencia de sentir otras manos tocándome... penetrándome...
En medio de la excitación, él no protestó, sólo asintió y continuó lamiendo mis orejas, mi cuello... y así fue bajando hasta llegar a mis pies, los cuales le encantan a un punto un tanto fetichista. Hummm... qué delicioso se siente... -exclamé al sentir como su lengua recorría mis talones, la planta de mis pies y los pequeños deditos que se estremecían al percibir su aliento caliente.
Después de nuestra rica noche de sexo, él me confesó que pensó en serio lo de hacer un intercambio. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Me confesó que la idea lo había excitado y que mientras lo hacíamos imaginó cómo sería estar con alguien más. Entonces nos propusimos buscar una forma de contactar con algún grupo que diera fiestas abiertas en las que decidiéramos si nos aventábamos a hacerlo o no.
En la red encontramos un club que cumplía con nuestras expectativas, rápido nos hicimos miembros y nos enteramos de que harían una reunión en dos semanas, a la que por supuesto asistiríamos. La noche esperada llegó, ambos nos encontrábamos nerviosos pero la excitación de la oportunidad de tener nuevas experiencias era mayor.
Esa noche llegamos al lugar y ya se encontraba con muchas parejas que platicaban animadamente, uno de los anfitriones nos presentó como una de las cinco parejas nuevas y el resto ya fue más fácil ya que encontramos a muchos miembros del club dispuestos a “introducirnos” en la experiencia swinger.
Después de platicar con algunos, de descartar a otros, encontramos a una pareja joven que lucía atuendos bastante ardientes, ella usaba un vestido negro con amplio escote, luciendo un pecho bien formado y bronceado; él tenía un cuerpo atlético que llamaba mucho la atención de las mujeres en la fiesta, además de poseer una mirada muy seductora.
Ya estaba, ellos también eran nuevos y querían experimentar con nosotros a lo que accedimos con placer. Estando en una de las habitaciones de la gran casa donde se llevaba a cabo la fiesta comenzó uno de los momentos más eróticos que he experimentado en la vida. Primero acordamos hacer algo suave, para irnos conociendo. Cada uno fue haciendo una especie de función desnudista que más que sexy resultó divertida, algo que funcionó bien para desinhibirnos un poco y comenzar a acariciarnos entre todos.
Yo sentía como aquel tipo atractivo me besaba apasionadamente para continuar con mis pechos que ya lucían unos pezones hinchados que se endurecían cada vez más con cada succión que él hacía con su boca. Mientras observaba de reojo como mi marido estaba a punto de recibir sexo oral de parte de la novia del hombre que me atendía tan bien.
Creo que todo estaba saliendo mejor de lo que había imaginado, el observar que otra mujer tenía en su boca el miembro erecto de mi pareja me encendía tanto que desee llegar a más. ¿Por qué no nos integramos los cuatro a la acción? - propuse sin saber cómo le haríamos. Bien, ¿estarías dispuesta a darle placer oral a mi esposa mientras yo te penetro? -dijo mi marido a la otra mujer, tal vez porque recordó que una de mis fantasías es que una mujer me lama la entrepierna hasta el orgasmo.
Ante la propuesta tan excitante de mi pareja, la mujer desconocida se inclinó ante mi vulva que ya se encontraba bastante húmeda, y así mientras ella hacía un excelente trabajo en mí mi marido la penetraba por detrás con movimientos rítmicos, fue entonces cuando el novio de la chica acercó su pene a mi boca para que lo succionara. La escena era demasiado caliente, tanto que tuve más de diez orgasmos en menos de cinco minutos pero aún tenía una inquietud.
Ahora me toca regresarte el favor... - le dije a la mujer en lo que me cambiaba de posición, recostándola sobre la cama para hacer por ella lo que tan deliciosamente había recibido yo. Me estaba encantando escuchar los gemidos de la chica al pasar mi lengua por sus labios vaginales, me encontraba a cuatro pies, situación que los dos hombres que miraban con placer mientras se acariciaban sus penes.
Hartos de sólo observar y ansiosos de integrarse con nosotras, se acercaron para hacer casi malabares y cumplirme otra de mis más anheladas fantasías: darme penetración doble. El chico atractivo se colocó debajo para penetrarme la vagina al mismo tiempo que mi marido iba a penetrarme analmente.
Después de varios orgasmos míos y otros tantos de la chica, los dos varones tuvieron eyaculaciones tan potentes que me hicieron sentir totalmente satisfecha. Todavía continuamos con nuestros experimentos sexuales con diversas posiciones y al finalizar la sesión quedamos liberados de la presión de los celos y además con otra ganancia: una noche de gemidos, líquidos y los orgasmos más intensos hasta el momento.
Oye no se cansan de tanto orgasmo
little_cat
09-09 2005, 01:16 PM
mmm k riko, pero mmm nos hubieras contado mas detalles de la doble penetración, mmmmmm
cinti
10-11 2005, 11:35 PM
Despues de tanta calentura y tanto orgasmo y yo sin mi marido en casa...
Alguna mujer que me explique como convencio a su pereja para hacer intercambio , porke yo no lo consigo...
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