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View Full Version : Una primera vez...


atenea
02-03 2004, 02:14 AM
Antes de que sucediera, mi primera vez era algo que siempre me hacía pensar e imaginar el cómo iba a pasar, el lugar, lo que iba a sentir (eso sí, no le temía al dolor para nada), la forma en la que iba a ser tratada por el hombre que elegiría, en fin, era toda una intriga en mí el fantasear con ello. Una de esas sesiones imaginativas se desarrollaba así:…Una tarde, no teniendo nada mejor que hacer al haber terminado mis obligaciones escolares, me puse a hacer lo que en ese momento estaba muy de moda por ser toda una novedad: chatear en la computadora. Hasta ese momento el hecho se me hacía de lo más aburrido, pasársela escribiendo sobre algunas cosas que le quisieras contar a un total extraño al que no podías ver ni siquiera tenías la certeza de que lo que él te contara iba a ser verdad.

Con muy mala gana me metí a un chat room y como sólo era asaltada con preguntillas típicas para saber mi nombre, edad, a qué me dedicaba, etc. Decidí que debía probar a entrar en una sala erótica, al menos tendría ideas para mis fantasías y tal vez me resultara una buena inspiración para una sesión entre mis dedos y mi clítoris. Al estar en la sala no decidía con quien platicar ya que inmediatamente me encontré con más de diez mensajes privados que intentaban saber de mí.

Por hacerme más interesante me puse como nickname Afrodita y me instalé en el rol de Diosa del amor, una que no había conocido en vivo lo que era el sexo pero que tenía grandes expectativas. Comencé a platicar con un hombre que me siguió la corriente en el jueguito, me hablaba con respeto y yo como si él sólo fuera un mortal que aspiraba a tener mi sagrada atención, algo sangrón el asunto pero en esos momentos me pareció divertido.

Al final de la charla intercambiamos direcciones de correo con la promesa de seguir con nuestro supuesto idilio. Pasaron varios días de escribirnos sobre nuestras vidas cotidianas, ir conociéndonos poco a poco. Un día nos hablamos por teléfono y de ahí nos seguimos muchísimas semanas en las que pasamos por muchas cosas lindas, el hacernos novios aunque no nos conociéramos y por supuesto no podían faltar las charlas sobre sexo, éstas al ir cobrando intensidad nos llevaron a tener varias noches de phone sex tan disfrutable que aumentaron nuestras ganas de hacerlo en vivo.

El día de conocernos llegó y quedamos de vernos en el bar de un lindo hotel. La química que se dio entre nosotros fue bastante intensa, platicamos un poco para quitarnos los nervios y con ayuda de un par de copas la inhibición fue desapareciendo. Nuestra pasión se desató con un húmedo y suave beso en los labios, el cual se extendió por varios minutos, nuestra temperatura subió al grado de casi encontrarnos haciendo el amor en el bar.

Pero nos dimos cuenta de que en verdad teníamos que tomar una habitación. Mis nervios habían regresado y me encontraba ya al pie de la gran cama king size con la mirada atenta de mi novio. ¿No sabes qué hacer verdad?- me dijo Creí que sería más fácil, allá abajo estaba derritiéndome y de pronto me he petrificado-contesté. No te preocupes, déjamelo a mí - me respondió con una mirada seductora.

Acto seguido, él quitó las sábanas de la cama y me comenzó a besar las orejas, hablando suavemente diciendo todo lo que me deseaba y que me prometía que sería una experiencia inolvidable. De repente él tomó otra actitud, me desnudó de una forma casi violenta y yo no sabía responder sólo me quedé atónita, aunque no era de mis fantasías favoritas el usar la brusquedad, me sentía excitada y deseaba que continuara que me hiciera lo que deseara que estaba en sus manos y que sería completamente suya.

Cuando toda la ropa cayó al suelo, él me observó de una forma tan erótica, concentrando todo su deseo y después me tiró a la cama para continuar su idea... amarrarme a la cama con las sábanas que previamente había quitado. Luego empezó a bailar cadenciosamente con un imaginario ritmo sensual para irse despojando de toda su ropa. Cuando quedó en boxer yo ya me moría de ganas de ver qué tan bien estaba su instrumento sexual que ya se veía abultado por encima de la ropa interior.

Él se dio la vuelta y se fue bajando lentamente la mínima prenda que le quedaba para después darse la vuelta y mostrarme toda su grandeza, tan viril y perfectamente dura. Ya viste demasiado, muñeca -habló y luego me cubrió los ojos con las medias que me había quitado antes. Todo iba tornándose más enigmático y erótico. Nunca había imaginado algo así y ¡la sorpresa era tan excitante!

Todo continuó con una serie de besos sensuales en todo mi cuerpo, desde el cuello donde sentí deliciosos escalofríos que recorrieron mi espalda, hasta mordiscos suaves en los senos con especial atención a mis pezones que iban hinchándose y poniéndose rugositos. Sentía su lengua recorrer mi piel con lo que cierta humedad iba apareciendo en mis labios vaginales, que sintieron un cosquilleo jamás sentido antes, era su juguetona lengua que se encontraba lamiéndolos, pasando por mi clítoris y llegando a introducirse levemente en mi vagina.

Sentía oleadas de placer y cierta desesperación, quería llegar al orgasmo y no tardé en hacerlo al sentir caricias circulares y rápidas, de pronto sentí el mejor orgasmo de mi vida hasta ese entonces, grité, gemí y sentí una serie de espasmos que hicieron temblar todo mi cuerpo. Todavía quería sentir más y fue cuando sentí que su duro pene estaba cerca de mi boca. Cómelo - susurró con un tono de voz que indicaba su enorme excitación.

Abrí la boca y sentí su suave piel con sabor saladito, me lo introduje lo más que pude, recorriéndolo en la punta con mis labios y dándole suaves caricias con la lengua, iba humedeciéndolo más y más y traté de hacer otros movimientos pero él era quien llevaba la batuta y me movía la cabeza para que su miembro viril entrara y saliera de mi boca con un ritmo lento al principio pero que fue incrementando de velocidad hasta ser un tanto brusco, el hacerlo me excitaba cada vez más así que le dije que me lo metiera ya pero ese no era su plan.

Yo soy quien manda aquí, nena - respondió Siguió su ritmo sin detenerse nada hasta que empezó a gemir más fuerte y de sorpresa sentí como se venía en el interior de mi boca, un líquido caliente salió de su magnifico instrumento hasta deslizarse por las comisuras de mis labios. Si pudieras ver lo sexy que luces ahorita, preciosa -me habló al oído. Creí que eso era todo y que me había perdido el tenerlo dentro de mí esa noche pero él no tenía pensado terminar ahí.

Me desamarró y me dio la vuelta, comenzó por darme un sensual masaje en los hombros y en la espalda, me besó la cadera y comenzó a usar su lengua para lamer mi trasero, donde comenzaba la línea divisoria hasta llegar a mi ano, no creí jamás que él pudiera ser tan ardiente, pero no tuve tiempo de seguir pensando, él continuó lamiendo y tratando de meter su lengua en el pequeño orificio que iba sintiéndose cada vez más relajado.

Te voy a dar una sorpresita... - dijo pícaramente. Y comenzó a introducir lentamente uno de sus dedos, moviéndolo circularmente, al principio sentí algo raro y comprendí que tenía que relajarme para poder disfrutarlo (eso lo leí en alguna revista sobre sexo anal) y así fue como llegó a introducir hasta tres de sus dedos para hacer que el orificio se dilatara más. Tenía cierto temor por el dolor que pudiera sentir pero quería experimentar de todo y me armé de valor.

Justo a tiempo ya que su pene que ya se encontraba duro de nuevo se comenzaba a sentir en la entrada de mi ansioso ano, empecé a sentir un poco de dolor pero conforme fue entrando y moviéndose dentro de mí, fui experimentando placer creciente hasta llegar a tener varios orgasmos en poco tiempo, realmente me gustó el sexo anal y lo volvería a probar.

Con un poco más de sorpresa el todavía no terminaba, se cambió el condón y sin decir nada me penetró vaginalmente de una forma salvaje, como siempre había soñado, tuve otros orgasmos mientras el entraba y salía de mí con gran velocidad y fuerza. Ahhh, eres deliciosa - exclamó con un gran gemido haciéndome saber que lo había logrado de nuevo. Ya tranquilos tomamos una ducha fresca y nos relajamos en la cama intercambiando opiniones sobre lo que había sucedido.

Lilyana
04-10 2005, 01:58 AM
Hay chica me imagino q senitiste riquisimo teniendolo en tu boca, todavia recuerdo cuando tuve el miembro d mi novio por primera vez a mi alcanze :d