mar
08-12 2003, 03:26 PM
Nunca he contado esto a nadie pero cada vez que lo pienso me siento extraña pero también muy excitada.
Hace tres años que deje de vivir con quien era mi pareja, y aun cuando no nos casamos en mi casa lo aceptaban muy bien ya que es muy educado y de buen ver.
Un fin de semana que habíamos ido a la casa de Chapala, Luis se metió a bañar mientras nosotros nos fuimos al jardín. Mi hermana empezó a buscar la mamila para dársela a su hijo mas pequeño y mi mama le dijo que la mamila estaba en su recamara y que iría por ella.
Yo había ido a la cocina por una coca cola y al salir de regreso escuche ruido dentro de la habitación y entre para ver si Luis ya se había terminado de bañar. Lo que vi me sorprendió muchísimo y me puse enojadísima pero también muy excitada: ahí estaba mi mama arrodillada mamándole la verga a luis, habían corrido la cortina de la regadera y él estaba parado y mama arrodillada chupándosela, yo veía como le entraba y le salía de la boca. ¡Era mi mama la que estaba mamándole la verga a mi pareja y ya se la tenia bien dura y roja!.
Me salí sin que me vieran y regrese al jardín como si no hubiera visto aquello. Luego llego mi mama como si nada.
Ahora hace tres años que no he visto a Luis pero lo que vi lo recuerdo como si fuera hoy. Desde entonces es mi fantasía preferida.
Luis era bien caliente y le gustaba decirme cosas como; eres una perra puta, eres una puta depravada, mientras me metía su verga de cerca de siete pulgadas. Y yo también le decía cosas como; ¡que putisima es la puntita de tu verga!, ¡me gusta que me chingue la pura puntita!, ¡me gusta sentirme como una perra puta! y cosas así.
Algunas veces que visito a mama la encuentro vestida con una batita de algodón blanca que al menor movimiento le deja ver las piernas hasta el nacimiento de sus nalgas, también le deja ver sus pequeñas tetas. Yo cada vez la deseo más.
muchas veces al estar con ella me tengo que ir a mi departamento -vivo abajo de mis papas- para masturbarme pensando en mama.
La semana pasada fui y ella estaba acostada boca abajo con ese vestido que siempre usa para estar en casa, entre a su recamara y la vi ahí. Vi claramente que no traía pantaletas ni brasier, el vestido se le pegaba al cuerpo y lo tenia subido hasta las nalgas y le alcance a ver los pelos de su panocha, me excite mucho y ahí delante de ella me masturbe sin que se diera cuenta ya que seguía dormida. Al despertar me dijo; "yo me quite los calzones y el chichero porque tenía mucho calor"
he pensado buscar a luis y proponerle un trío. Él mi mama y yo.
Cuando va y me visita le hago larga la platica para estarla viendo ya que cuando se descuida le veo las piernas. Ya casi tiene sesenta años pero sus piernas están bonitas y duras, no tiene celulitis y las tiene gruesas. Me gusta hacer que se pruebe mi ropa con el pretexto de ver como se le ve. Me compre un vestido corto y pegado al cuerpo que me encanta ponerme cuando estoy caliente para quitármelo poco a poco, nunca lo uso para salir porque me siento muy delgada. Un día llego mama y aproveche para modelárselo y me lo puse. Me lo deje mientras platicábamos y sin que ella lo notara me lo empecé a subir y a abrir las piernas descuidadamente al tiempo que lo desabotonaba de arriba. Tenía puestos unos zapatos negros puntiagudos de tacón alto y eso me calentaba más. En un momento mi mama me dice: "ay Marcela, así como estas vestida y con tu vestido arriba hasta ya me estoy calentando".
Yo estaba que ardía, me le quería ir encima.
Tengo una cinta larga de color rojo que uso para hacerme un traje de baño súper-depravado. Mido 1.70mts, con esta cinta me envuelvo desde el cuello me la paso por mis tetitas y me la bajo hacia mi panocha y luego la amarro alrededor de mi cintura, siempre lo hago teniendo unos zapatos puntiagudos y de tacón muy alto, me fascina como me veo. Un día me anime y me mostré así con mama con el pretexto de preguntarle como se me vería un traje de baño parecido. Al verme casi se le salieron los ojos al parecer por mi intención de usar algo así pero creo que lo que en verdad le sorprendió fue que se calentó viendo a su hija con semejante atuendo. Note como los ojos le brillaban de placer. Se fue cuando escucho que papa llegaba, no sin antes decirme en un susurro (que yo sentí como si me hubiera dicho “...luego vengo para calentarnos juntas”) luego vengo para que me prestes esa cinta y probármela yo, se me antoja verme bien putona.
He estado a punto de decirle, de seducirla, pero es mi mama. Tengo tantas ganas de que me mame mi panocha como le mamo la verga a Luis. Y conforme pasa el tiempo de lo que mas tengo ganas es de chuparle yo su cosita, changármela a lengüetazas en su clítoris, hacerla gritar de placer y quiero que, como Luis me enseño, también que le encante gritar de dolor. Quiero morderle sus piernas, sus pezones y que me grite que soy una depravada, que grite...¡pinche perra puta!, ¡chingame cabrona, chingame!.
Me encantaría pero no se como abordarla, si alguien a pasado por una situación así me gustaría saber como la soluciono.
Hace menos de una semana que estaba pensando como hacer para que mama caiga en mis brazos y su lengua fuera a dar a mi pucha cuando me sorprendió algo que hizo. Ahora no sé si ella me esta cazando y también quiere lo mismo o si es que esta muy ingenua.
Tengo una sobrina que es muy simpática y para su edad es sexy. Cuando era mas pequeña un día nos dijo que ella tenía pompis de toronja, y en verdad que las tiene grandecitas y levantadas.
Pues estaba mi mama de visita con un vestido que yo no le había visto. Un vestido anaranjado intenso de manga muy corta y botoncitos al frente, estando ella parada el vestido le daba cerca de diez centímetros arriba de la rodilla. Tenia puestas unas sandalias de tacón bajo de metedera, de esas que solo tienen una cinta que va entre los dedos y talonera. Las uñas las tenia pintadas de un tinto claro. A mi esto me sorprendió y me gusto mucho pero me quede muda cuando me dijo que se había comprado un calzoncito “como los que yo uso” y que lo tenia puesto; “...al ratito te lo enseño”, me dijo. mientras me decía esto y hablábamos de cosas distintas se movía en la silla como acomodándose la pantaletita y esto hacia que el vestido se le subiera y yo le pudiera ver las piernas, en eso estaba cuando me dice:
“¿ah, ya viste mis sandalias?”
Se mueve para mostrarme un pie con la sandalia puesta y abre las piernas y le veo el calzoncito blanco metido entre los pelos de su panocha, hago como si no vi y agrega;
“¡son para cuando me pruebe la cinta roja que tienes, por eso ya hasta me pinte las uñas, quiero verme pero si bien putota”
Me tenia mas extrañada que nunca. Por si esto fuera poco me dice;
“oye Marcela, ¿te acuerdas cuando la niña nos dijo que tenia pompis de toronja?, ah, pues ¿que crees?, ya le compre un pedazo de cinta roja parecida a la tuya para ponerle un trajecito igual. La he notado que es bien caliente así como esta de chiquilla, a veces se me sube a la pierna y se esta moviendo como jugando pero lo que esta haciendo es tallando su colita con mi pierna, hasta me deja caliente la traviesa chiquilla. Oye, ¿si le ponemos la cinta esa no le dirá a su mama?”
Le dije que yo creía que no y agrego
“...cuando me la pruebe también te la pruebas tu, quiero que te la pongas con los zapatos negros de tacón alto que traías el otro día para que te veas bien puta”
Reía al decir esto con mucha ingenuidad y seguía;
“...lo hacemos un día que tengamos pensado ir a Chapala, les decimos que nosotros después nos vamos, yo me quedo para acompañarte y no te vayas sola y que nos dejen a la niña, para vestirnos las tres igual sin que nos interrumpan, al fin que tu tienes espejos para vernos completas”.
Yo no daba crédito a lo que me decía y seguía;
“Las tres nos ponemos igual, tengo ganas de verte con esa cinta como te la pusiste el otro día pero con tus zapatos negros y que la niña este igual, las quiero ver juntas. Pero sabes, que me voy a tener que rasurar para que no se me salgan los pelos por los lados”.
Al decirme esto ya el vestido lo tenia bien arriba y le veía como el calzoncito se lo estaba comiendo todo. Quería abrazarla y morderle los labios y que me dijera; ¡mas,... mas...!
cuando me dijo que ya se iba yo solo pensé en vernos encueradas mi sobrina, mi mama y yo, calientes las tres. Ya muchas veces había pensado en hacer que mi sobrina me chupara y yo chuparle su puchita. Ahora estoy terminando esto para no olvidarme de detalles, luego iré a comprar un consolador porque creo que me voy a chingar a mama y le quiero dar una sorpresa.
Fui a comprar una verga artificial y lo que encontré me hizo que estuviera en la tienda como una hora, saliendo de la primera fui a otra y luego a otra.
Vergas de un tamaño y de otro, de colores, dobles, gruesas.
¡Me hubiera gustado que mi mama me acompañara!
compre una de ocho pulgadas, blanca y con la cabeza roja. Es de pilas y se puede usar a la cintura. Llegando a casa me encerré y la abrí para revisarla. La saque de la caja y la empecé a acariciar, me desabotone la blusa y me saque una teta para pasarla por mi pezón que se me ponen enormes, luego me la iba a llevar a la boca cuando en la puerta me dicen;
“ ¡Marcela!,...” ¡era mama!.
Salí conteniendo la respiración y como si nada le digo;
“Acabo de llegar, fui al deposito por un material”.
Traía puesto otro vestido parecido al que tenia el día de las sandalias, cuando le vi los pelos y la pantaletita.
Este era amarillo mostaza de unos tirantes muy delgados y corto. No traía brasier y note que se le marcaba mucho la pantaleta, era muy chica. Me fije que la pantaleta se le marcaba porque el vestido le quedaba muy ajustado de las nalgas. Me dijo;
“¿Como me queda este vestido?”
Yo la vi con descaro y me fije en las sandalias: tenía unas sandalias de dos tiritas adelante y una que le subía al tobillo y ahí se la anudaba, las uñas pintadas de rojo y las piernas brillosas de crema, el vestido le marcaba las piernas y la cadera haciendo que la pantaleta se le notara mucho. Le dije;
“Pareces que andas ligando”
“Si verdad? ya tu padre me dijo que parece que estoy buscando quien me coja,” agrego.
“Quiero que me acompañes a una tienda que vi en el periódico donde venden ropa muy atrevida, haber que nos compramos”, dijo “sabes que me pasa Marcela, me caliento no mas de verme en el espejo. me puse este vestido y los huarachitos y luego que me vi me quite el chichero. Me encreme las piernas hasta arriba y me pinte los labios bien rojotes. Luego me fui a ver en el espejo y me senté en el banquito, abrí las piernas y ahí estoy viéndome, y en eso ¿que crees? ¡¿que llega katina y me ve!?
¡¿Usted que trae?!, me dice.
Yo estaba montada en el banco del peinador, lo hice para atrás para poder verme bien.
Con la manos me recargue en el borde de adelante y tenia las piernas abiertas con los pies para atrás y el vestido subido hasta la ingle, se me veía la pantaleta y como todavía no me rasuro, pues los pelos se me salían por los lados. Y ya ves como se hacen los pechos si pones adelante los brazos y te agachas tantito y luego con este vestido que me aprieta poquito pues ahí estaba yo rete-emocionada viéndome.
Me senté en la cama y me quite las sandalias estas para subir el pie a la cama, así de lado. Me subí el vestido y comencé desde el pie, a encremarme la pantorrilla y luego el muslo,....ay Marcela que me estará pasando pues?
Todo el dia estoy piense y piense es vestirme de un modo y de otro. Y lo mas curioso que se me hace es que espero que se vaya tu padre para quedarme yo sola.
Hasta sabes que pensé cuando estaba sentada en el banco; dije, katina tiene una cámara de video, se la voy a pedir y le digo a Marcela que me tome como si estuviera en un desfile de modelos. ¿si me tomas película?.........”
yo estaba feliz, mama seduciéndome de esa manera tan inocente, y me sigue platicando diciendo:
“Tu crees...por ejemplo; yo que estoy con tu padre..... Si me masturbo o como se diga, ¿estaré haciendo mal?” ¿Es que sabes que me pasa?..... Se me antoja masturbarme cada que me veo en el espejo y cada vez mas”, “¿será malo?”
Y yo;
“No, no creo que sea malo, incluso se considera saludable, es cuestión de gustos”
Mi mente estaba toda confundida entre lo que le decía y lo que le quería decir, no atinaba que decirle.
“¿Y cuando te rasures lo piensas hacer con rastrillo o con maquina?” atine a decirle.
“Pues no se, nunca lo he hecho”, “¿no dolerá?”
“Yo creo que con cuidado no”, le respondí.
Se había sentado frente a mi con las piernas juntas, se levanto al tiempo que me decía; “deja decirte como quiero que me tomes la modelada”
“Me voy a comprar unas sandalias de tacón bien altote de color rojo, no mas con unas tiritas para que se me vea todo el pie. Luego un vestido que ya vi color blanco. Es muy corto abajito de la nalga y es escotado de atrás y de adelante, esta apretado y lo pienso comprar una talla mas chica para que me apriete y se me marque mas la tanga roja que también pienso comprarme. Pero también quiero que me tomes sentada como que no me fijo y se me sube el vestido y que se me vea bien pero bien la pantaletita apretándome “ahí”. ¿Como ves, te modelo para que me tomes película?...”
Hace tres años que deje de vivir con quien era mi pareja, y aun cuando no nos casamos en mi casa lo aceptaban muy bien ya que es muy educado y de buen ver.
Un fin de semana que habíamos ido a la casa de Chapala, Luis se metió a bañar mientras nosotros nos fuimos al jardín. Mi hermana empezó a buscar la mamila para dársela a su hijo mas pequeño y mi mama le dijo que la mamila estaba en su recamara y que iría por ella.
Yo había ido a la cocina por una coca cola y al salir de regreso escuche ruido dentro de la habitación y entre para ver si Luis ya se había terminado de bañar. Lo que vi me sorprendió muchísimo y me puse enojadísima pero también muy excitada: ahí estaba mi mama arrodillada mamándole la verga a luis, habían corrido la cortina de la regadera y él estaba parado y mama arrodillada chupándosela, yo veía como le entraba y le salía de la boca. ¡Era mi mama la que estaba mamándole la verga a mi pareja y ya se la tenia bien dura y roja!.
Me salí sin que me vieran y regrese al jardín como si no hubiera visto aquello. Luego llego mi mama como si nada.
Ahora hace tres años que no he visto a Luis pero lo que vi lo recuerdo como si fuera hoy. Desde entonces es mi fantasía preferida.
Luis era bien caliente y le gustaba decirme cosas como; eres una perra puta, eres una puta depravada, mientras me metía su verga de cerca de siete pulgadas. Y yo también le decía cosas como; ¡que putisima es la puntita de tu verga!, ¡me gusta que me chingue la pura puntita!, ¡me gusta sentirme como una perra puta! y cosas así.
Algunas veces que visito a mama la encuentro vestida con una batita de algodón blanca que al menor movimiento le deja ver las piernas hasta el nacimiento de sus nalgas, también le deja ver sus pequeñas tetas. Yo cada vez la deseo más.
muchas veces al estar con ella me tengo que ir a mi departamento -vivo abajo de mis papas- para masturbarme pensando en mama.
La semana pasada fui y ella estaba acostada boca abajo con ese vestido que siempre usa para estar en casa, entre a su recamara y la vi ahí. Vi claramente que no traía pantaletas ni brasier, el vestido se le pegaba al cuerpo y lo tenia subido hasta las nalgas y le alcance a ver los pelos de su panocha, me excite mucho y ahí delante de ella me masturbe sin que se diera cuenta ya que seguía dormida. Al despertar me dijo; "yo me quite los calzones y el chichero porque tenía mucho calor"
he pensado buscar a luis y proponerle un trío. Él mi mama y yo.
Cuando va y me visita le hago larga la platica para estarla viendo ya que cuando se descuida le veo las piernas. Ya casi tiene sesenta años pero sus piernas están bonitas y duras, no tiene celulitis y las tiene gruesas. Me gusta hacer que se pruebe mi ropa con el pretexto de ver como se le ve. Me compre un vestido corto y pegado al cuerpo que me encanta ponerme cuando estoy caliente para quitármelo poco a poco, nunca lo uso para salir porque me siento muy delgada. Un día llego mama y aproveche para modelárselo y me lo puse. Me lo deje mientras platicábamos y sin que ella lo notara me lo empecé a subir y a abrir las piernas descuidadamente al tiempo que lo desabotonaba de arriba. Tenía puestos unos zapatos negros puntiagudos de tacón alto y eso me calentaba más. En un momento mi mama me dice: "ay Marcela, así como estas vestida y con tu vestido arriba hasta ya me estoy calentando".
Yo estaba que ardía, me le quería ir encima.
Tengo una cinta larga de color rojo que uso para hacerme un traje de baño súper-depravado. Mido 1.70mts, con esta cinta me envuelvo desde el cuello me la paso por mis tetitas y me la bajo hacia mi panocha y luego la amarro alrededor de mi cintura, siempre lo hago teniendo unos zapatos puntiagudos y de tacón muy alto, me fascina como me veo. Un día me anime y me mostré así con mama con el pretexto de preguntarle como se me vería un traje de baño parecido. Al verme casi se le salieron los ojos al parecer por mi intención de usar algo así pero creo que lo que en verdad le sorprendió fue que se calentó viendo a su hija con semejante atuendo. Note como los ojos le brillaban de placer. Se fue cuando escucho que papa llegaba, no sin antes decirme en un susurro (que yo sentí como si me hubiera dicho “...luego vengo para calentarnos juntas”) luego vengo para que me prestes esa cinta y probármela yo, se me antoja verme bien putona.
He estado a punto de decirle, de seducirla, pero es mi mama. Tengo tantas ganas de que me mame mi panocha como le mamo la verga a Luis. Y conforme pasa el tiempo de lo que mas tengo ganas es de chuparle yo su cosita, changármela a lengüetazas en su clítoris, hacerla gritar de placer y quiero que, como Luis me enseño, también que le encante gritar de dolor. Quiero morderle sus piernas, sus pezones y que me grite que soy una depravada, que grite...¡pinche perra puta!, ¡chingame cabrona, chingame!.
Me encantaría pero no se como abordarla, si alguien a pasado por una situación así me gustaría saber como la soluciono.
Hace menos de una semana que estaba pensando como hacer para que mama caiga en mis brazos y su lengua fuera a dar a mi pucha cuando me sorprendió algo que hizo. Ahora no sé si ella me esta cazando y también quiere lo mismo o si es que esta muy ingenua.
Tengo una sobrina que es muy simpática y para su edad es sexy. Cuando era mas pequeña un día nos dijo que ella tenía pompis de toronja, y en verdad que las tiene grandecitas y levantadas.
Pues estaba mi mama de visita con un vestido que yo no le había visto. Un vestido anaranjado intenso de manga muy corta y botoncitos al frente, estando ella parada el vestido le daba cerca de diez centímetros arriba de la rodilla. Tenia puestas unas sandalias de tacón bajo de metedera, de esas que solo tienen una cinta que va entre los dedos y talonera. Las uñas las tenia pintadas de un tinto claro. A mi esto me sorprendió y me gusto mucho pero me quede muda cuando me dijo que se había comprado un calzoncito “como los que yo uso” y que lo tenia puesto; “...al ratito te lo enseño”, me dijo. mientras me decía esto y hablábamos de cosas distintas se movía en la silla como acomodándose la pantaletita y esto hacia que el vestido se le subiera y yo le pudiera ver las piernas, en eso estaba cuando me dice:
“¿ah, ya viste mis sandalias?”
Se mueve para mostrarme un pie con la sandalia puesta y abre las piernas y le veo el calzoncito blanco metido entre los pelos de su panocha, hago como si no vi y agrega;
“¡son para cuando me pruebe la cinta roja que tienes, por eso ya hasta me pinte las uñas, quiero verme pero si bien putota”
Me tenia mas extrañada que nunca. Por si esto fuera poco me dice;
“oye Marcela, ¿te acuerdas cuando la niña nos dijo que tenia pompis de toronja?, ah, pues ¿que crees?, ya le compre un pedazo de cinta roja parecida a la tuya para ponerle un trajecito igual. La he notado que es bien caliente así como esta de chiquilla, a veces se me sube a la pierna y se esta moviendo como jugando pero lo que esta haciendo es tallando su colita con mi pierna, hasta me deja caliente la traviesa chiquilla. Oye, ¿si le ponemos la cinta esa no le dirá a su mama?”
Le dije que yo creía que no y agrego
“...cuando me la pruebe también te la pruebas tu, quiero que te la pongas con los zapatos negros de tacón alto que traías el otro día para que te veas bien puta”
Reía al decir esto con mucha ingenuidad y seguía;
“...lo hacemos un día que tengamos pensado ir a Chapala, les decimos que nosotros después nos vamos, yo me quedo para acompañarte y no te vayas sola y que nos dejen a la niña, para vestirnos las tres igual sin que nos interrumpan, al fin que tu tienes espejos para vernos completas”.
Yo no daba crédito a lo que me decía y seguía;
“Las tres nos ponemos igual, tengo ganas de verte con esa cinta como te la pusiste el otro día pero con tus zapatos negros y que la niña este igual, las quiero ver juntas. Pero sabes, que me voy a tener que rasurar para que no se me salgan los pelos por los lados”.
Al decirme esto ya el vestido lo tenia bien arriba y le veía como el calzoncito se lo estaba comiendo todo. Quería abrazarla y morderle los labios y que me dijera; ¡mas,... mas...!
cuando me dijo que ya se iba yo solo pensé en vernos encueradas mi sobrina, mi mama y yo, calientes las tres. Ya muchas veces había pensado en hacer que mi sobrina me chupara y yo chuparle su puchita. Ahora estoy terminando esto para no olvidarme de detalles, luego iré a comprar un consolador porque creo que me voy a chingar a mama y le quiero dar una sorpresa.
Fui a comprar una verga artificial y lo que encontré me hizo que estuviera en la tienda como una hora, saliendo de la primera fui a otra y luego a otra.
Vergas de un tamaño y de otro, de colores, dobles, gruesas.
¡Me hubiera gustado que mi mama me acompañara!
compre una de ocho pulgadas, blanca y con la cabeza roja. Es de pilas y se puede usar a la cintura. Llegando a casa me encerré y la abrí para revisarla. La saque de la caja y la empecé a acariciar, me desabotone la blusa y me saque una teta para pasarla por mi pezón que se me ponen enormes, luego me la iba a llevar a la boca cuando en la puerta me dicen;
“ ¡Marcela!,...” ¡era mama!.
Salí conteniendo la respiración y como si nada le digo;
“Acabo de llegar, fui al deposito por un material”.
Traía puesto otro vestido parecido al que tenia el día de las sandalias, cuando le vi los pelos y la pantaletita.
Este era amarillo mostaza de unos tirantes muy delgados y corto. No traía brasier y note que se le marcaba mucho la pantaleta, era muy chica. Me fije que la pantaleta se le marcaba porque el vestido le quedaba muy ajustado de las nalgas. Me dijo;
“¿Como me queda este vestido?”
Yo la vi con descaro y me fije en las sandalias: tenía unas sandalias de dos tiritas adelante y una que le subía al tobillo y ahí se la anudaba, las uñas pintadas de rojo y las piernas brillosas de crema, el vestido le marcaba las piernas y la cadera haciendo que la pantaleta se le notara mucho. Le dije;
“Pareces que andas ligando”
“Si verdad? ya tu padre me dijo que parece que estoy buscando quien me coja,” agrego.
“Quiero que me acompañes a una tienda que vi en el periódico donde venden ropa muy atrevida, haber que nos compramos”, dijo “sabes que me pasa Marcela, me caliento no mas de verme en el espejo. me puse este vestido y los huarachitos y luego que me vi me quite el chichero. Me encreme las piernas hasta arriba y me pinte los labios bien rojotes. Luego me fui a ver en el espejo y me senté en el banquito, abrí las piernas y ahí estoy viéndome, y en eso ¿que crees? ¡¿que llega katina y me ve!?
¡¿Usted que trae?!, me dice.
Yo estaba montada en el banco del peinador, lo hice para atrás para poder verme bien.
Con la manos me recargue en el borde de adelante y tenia las piernas abiertas con los pies para atrás y el vestido subido hasta la ingle, se me veía la pantaleta y como todavía no me rasuro, pues los pelos se me salían por los lados. Y ya ves como se hacen los pechos si pones adelante los brazos y te agachas tantito y luego con este vestido que me aprieta poquito pues ahí estaba yo rete-emocionada viéndome.
Me senté en la cama y me quite las sandalias estas para subir el pie a la cama, así de lado. Me subí el vestido y comencé desde el pie, a encremarme la pantorrilla y luego el muslo,....ay Marcela que me estará pasando pues?
Todo el dia estoy piense y piense es vestirme de un modo y de otro. Y lo mas curioso que se me hace es que espero que se vaya tu padre para quedarme yo sola.
Hasta sabes que pensé cuando estaba sentada en el banco; dije, katina tiene una cámara de video, se la voy a pedir y le digo a Marcela que me tome como si estuviera en un desfile de modelos. ¿si me tomas película?.........”
yo estaba feliz, mama seduciéndome de esa manera tan inocente, y me sigue platicando diciendo:
“Tu crees...por ejemplo; yo que estoy con tu padre..... Si me masturbo o como se diga, ¿estaré haciendo mal?” ¿Es que sabes que me pasa?..... Se me antoja masturbarme cada que me veo en el espejo y cada vez mas”, “¿será malo?”
Y yo;
“No, no creo que sea malo, incluso se considera saludable, es cuestión de gustos”
Mi mente estaba toda confundida entre lo que le decía y lo que le quería decir, no atinaba que decirle.
“¿Y cuando te rasures lo piensas hacer con rastrillo o con maquina?” atine a decirle.
“Pues no se, nunca lo he hecho”, “¿no dolerá?”
“Yo creo que con cuidado no”, le respondí.
Se había sentado frente a mi con las piernas juntas, se levanto al tiempo que me decía; “deja decirte como quiero que me tomes la modelada”
“Me voy a comprar unas sandalias de tacón bien altote de color rojo, no mas con unas tiritas para que se me vea todo el pie. Luego un vestido que ya vi color blanco. Es muy corto abajito de la nalga y es escotado de atrás y de adelante, esta apretado y lo pienso comprar una talla mas chica para que me apriete y se me marque mas la tanga roja que también pienso comprarme. Pero también quiero que me tomes sentada como que no me fijo y se me sube el vestido y que se me vea bien pero bien la pantaletita apretándome “ahí”. ¿Como ves, te modelo para que me tomes película?...”