lolitanovela
12-10 2003, 09:54 PM
Esta es mi historia y no es mas que la realidad.
Vivía en la casa de mis primos porque en el pueblo de donde yo era no había escuela secundaria de la calidad que mis padres deseaban asi que me mandaron a la casa de mis primos, yo por supuesto que estaba feliz ya que dos de ellos me gustaban mucho desde... siempre.
Teniamos casi la misma edad y como es frecuente ver entre primos se empieza con los primeros avances de tipo sexual, y bueno no tarde en recibir respuesta de ellos a mis coquetas miradas y seductores cariñitos "de primos"
Asi que el mismo día de mi llegada me toco dormir en la recamara de ellos porque era la unica que tenia aire acondicionado y como yo venía de un clima frio mis tios creyeron que estaria más cómoda.
¡que acertados estaban con ese pensamiento! me dormi cerca de mi primo Alejandro y estiré la mano para hacerle "cariñitos" en la espalda cuando de pronto senti una tibia y sudorosa mano haciendome a mi lo mismo en la espalda cual fue mi sorpresa al ver al timido de Abelardo cerca de mi respirando en mi nuca agitadamente, bueno seguimos asi por varios minutos y como de comun acuerdo nos volteamos y le tocó a alejandro acariciarme a mi y yo a Abelardo.
El que empezó con cosas mas candentes fué obviamente Alejandro que bajo las caricias hasta el nacimiento de mis nalgas y yo hice lo respectivo con Abelardo las caricias se pusieron más frenéticas cuando de nuevo nos volteamos y Abelardo se apropió de mis senos y se apreto contra mi por atras, asi que yo me acerque a alejandro y meti la mano por debajo de su calzoncillo encontrandome con un miembro duro y caliente como braza de fuego, palpitante y receptor a cada movimiento de mi mano de pronto los dos se voltearon hacia mi y mientras uno acariciaba mis senos otro metia la mano por debajo de mis bragas hacia mi humeda y caliente vulva, palpitante y necesitada de caricias.
una boca aprisionó la mia y en ese momento perdí nocion de quien hacía que, solo me deje hacer sosteniendo con cada una de mis manos las palancas de velocidad de mis primos que con cada movimiento aumentaban la velocidad de los suyos.
de una me pusieron en 4 patas y sentí como una boca humeda se apoderó convulsivamente de mi vulva que a esas alturas la sentia viva y vibrante tumefacta y humeda a mas no poder con una sensacion de cosquilleo en el vientre que recoria todo mi cuerpo electrizandome y provocandome convulsiones de placer buscando apretarme mas a esos cuerpos sudorosos que frenéticamente me tocaban, besaban, lamian, todo el cuerp.
La boca que tomó prisionera mi vulva succionaba con deleite, de pronto un dedo comenzó a masajear mi ano fue una sensacion que recorrió en escalosfrios todo mi cuerpo y estallé en una oleada de placer pero no podia parar queria seguir sintiendo y ellos tambien lo necesitaban se peleaban por mi cuerpo y querian poseerme por todos los orificios aun virgenes asi que de una entraron en mi, uno por el ano y otro porla vagina sentia sus miembros duros y vibrantes sucumbir ante la estreches de mi cuerpo y en pocos movimientos estuvimos los tres exaustos, sudando y jadeando despues de haber llegado al climax, dormimos abrazados durante dos años que viví con ellos.
Vivía en la casa de mis primos porque en el pueblo de donde yo era no había escuela secundaria de la calidad que mis padres deseaban asi que me mandaron a la casa de mis primos, yo por supuesto que estaba feliz ya que dos de ellos me gustaban mucho desde... siempre.
Teniamos casi la misma edad y como es frecuente ver entre primos se empieza con los primeros avances de tipo sexual, y bueno no tarde en recibir respuesta de ellos a mis coquetas miradas y seductores cariñitos "de primos"
Asi que el mismo día de mi llegada me toco dormir en la recamara de ellos porque era la unica que tenia aire acondicionado y como yo venía de un clima frio mis tios creyeron que estaria más cómoda.
¡que acertados estaban con ese pensamiento! me dormi cerca de mi primo Alejandro y estiré la mano para hacerle "cariñitos" en la espalda cuando de pronto senti una tibia y sudorosa mano haciendome a mi lo mismo en la espalda cual fue mi sorpresa al ver al timido de Abelardo cerca de mi respirando en mi nuca agitadamente, bueno seguimos asi por varios minutos y como de comun acuerdo nos volteamos y le tocó a alejandro acariciarme a mi y yo a Abelardo.
El que empezó con cosas mas candentes fué obviamente Alejandro que bajo las caricias hasta el nacimiento de mis nalgas y yo hice lo respectivo con Abelardo las caricias se pusieron más frenéticas cuando de nuevo nos volteamos y Abelardo se apropió de mis senos y se apreto contra mi por atras, asi que yo me acerque a alejandro y meti la mano por debajo de su calzoncillo encontrandome con un miembro duro y caliente como braza de fuego, palpitante y receptor a cada movimiento de mi mano de pronto los dos se voltearon hacia mi y mientras uno acariciaba mis senos otro metia la mano por debajo de mis bragas hacia mi humeda y caliente vulva, palpitante y necesitada de caricias.
una boca aprisionó la mia y en ese momento perdí nocion de quien hacía que, solo me deje hacer sosteniendo con cada una de mis manos las palancas de velocidad de mis primos que con cada movimiento aumentaban la velocidad de los suyos.
de una me pusieron en 4 patas y sentí como una boca humeda se apoderó convulsivamente de mi vulva que a esas alturas la sentia viva y vibrante tumefacta y humeda a mas no poder con una sensacion de cosquilleo en el vientre que recoria todo mi cuerpo electrizandome y provocandome convulsiones de placer buscando apretarme mas a esos cuerpos sudorosos que frenéticamente me tocaban, besaban, lamian, todo el cuerp.
La boca que tomó prisionera mi vulva succionaba con deleite, de pronto un dedo comenzó a masajear mi ano fue una sensacion que recorrió en escalosfrios todo mi cuerpo y estallé en una oleada de placer pero no podia parar queria seguir sintiendo y ellos tambien lo necesitaban se peleaban por mi cuerpo y querian poseerme por todos los orificios aun virgenes asi que de una entraron en mi, uno por el ano y otro porla vagina sentia sus miembros duros y vibrantes sucumbir ante la estreches de mi cuerpo y en pocos movimientos estuvimos los tres exaustos, sudando y jadeando despues de haber llegado al climax, dormimos abrazados durante dos años que viví con ellos.