viper
27-08 2003, 05:37 AM
Por ese entonces me encontraba en USA, mas precisamente en los Ángeles. Para contratarme hay que depositar 10.000 en mi cuenta y publicar en el diario el objetivo. Este era Raly, una detective privada. De mi mentor aprendí “ni mujeres, ni niños”, lo de los niños lo sigo manteniendo, pero los tiempos... cambian, las mujeres pueden ser tan hijas de puta como cualquier hombre. Tras una semana de estudiarlo decido si acepto o no el trabajo.
Me instalo en un edificio abandonado enfrente de su casa. Ella vivía con Maya (se lee maia) eran de Japón, pero uno sus padres seguro era occidental, porque no tenían muchos rasgos orientales. Ninguna tenía una relación con alguien y tampoco eran lesbianas. Apostado en un tercer piso puedo ver todo el interior de su casa por las ventanas, nunca había tenido un objetivo tan hermoso Raly tenia un rostro precioso, media 1.63m pelo castaño, con unos pechos talle 95, es delgada y una cola perfecta tipo manzana. Maya, su rostro era casi infantil con un aire de inocencia, es rubia, 1,50m, su cuerpo si era clásico de una japonesa, pechos y cola un poco más chicos que la media. Las dos, para mí, son perfectas. ¿Cómo sé tanto de ellas? las observaba con la mira de mi rifle mientras se cambiaban para salir, ocasión perfecta para plantar micrófonos.
Fue fácil entrar, me decepciona un poco. ¡¡¡Una granada!!! La espoleta estaba enganchada del picaporte. Menos mal que abrí la puerta lentamente. Plante la mayoría de los micrófonos, entro a la cochera, ¡¡¡mierda!!! Que cantidad de armas y explosivos. Había una pared llena de armas, todo tipo y modelo y c3, c4 y de otros tipos. Parecían terroristas más que detectives. Creo que voy a aceptar el trabajo.
- ti ti ti ti ti… ¡no! ya volvieron, había puesto un rastreador en el auto.
Salgo por una ventana de atrás, me pongo los audífonos, funcionan.
Escucho que hablan de cosas sin ninguna relevancia y un silencio.
Empiezo a escuchar una respiración agitada, cada vez más fuerte.
- Vamos, más rápido, no pares…
¿me había equivocado? salí corriendo hacia el puesto de observación.
- Un poco mas – seguía escuchando, mientras corría.
Llego, agarro el rifle, miro, ¡puta! tiene el lente tapado, lo saco, miro de nuevo hago zoom. Raly esta acostada en el piso con las piernas flexionadas y Maya agarrándole las rodillas. Suelto una carcajada, estaban haciendo ejercicios, abdominales para ser más precisos y maya le estaba dando ánimo. Terminaron con el ejercicio y se fueron a dormir.
A la mañana siguiente sale raly con el auto, yo la sigo con el mío un corvette´80 cabriolet rojo. Si, si, tienen razón no es como para pasar desapercibo, pero la sigo 100m atrás y mezclado con el trafico ni me ve. No soy el único que la sigue, un auto delante de mí hace rato que va tras ella. Me le emparejo para ver quien es. La miro y ella a mi, no me conoce, el valor del anonimato. Es Natasha Romanova ex-KGV ahora asesina a sueldo. Según dicen es la mejor. ¿Coincidencia? Raly frena, se baja del auto y comienza a caminar, Natasha carga un subfusil parecido a una UZI pero de origen ruso, yo la sobrepaso, subo a la vereda, a un lado de Raly me bajo y le empiezo a disparar a la rusa, ella frena y hace lo mismo.
- Sube – le grito a Raly, mientras una ráfaga de disparos me pega en el pecho.
Raly sube al auto hago lo mismo y salgo quemando caucho. Natasha nos sigue, tiene un Taurus algo preparado. Subo a la autopista.
- ¿Que haces? aquí no la perderemos – me dice raly alterada.
Pongo 5ta, piso a fondo, cargo el nitro, lo disparo y la aguja del velocímetro se sale de la escala que llegaba a 190m/h, la fuerza de la aceleración nos pega al asiento. La rusa no es más que un puntito en el retrovisor, hasta que desaparece.
- Estas bien... guarda eso vas a lastimar a alguien – mientras me apuntaba a la cabeza con un arma.
- Primero dime porque no estas herido, vi cuando las balas te pegaban –
- Mi gabardina – me golpeo en el pecho con los nudillos - por dentro esta cubierta con planchuelas de keblac.
Le cuento quien soy, lo que soy y para qué me contrataron, ella jala el percutor.
- No te preocupes no te haré daño, no hay nada mas humillante que contraten 2 asesinos para un mismo blanco.
- ¡Maya! – gritó, mientras guardaba el arma.
Fuimos por Maya, algo de ropa, mis cosas del edificio de enfrente y nos dirigimos a un lugar seguro. Cuando llegamos Maya insistió en poner trampas en puerta y ventanas. Decidimos quedarnos unos días hasta que todo se tranquilice. Era de noche cuando terminamos con las trampas, al irnos a dormir recordé que solo hay una cama doble plaza, al entrar al cuarto tras ellas.
- Vos dormís en el sofá – dice Raly mientras me tira una almohada y una sabana.
Durante la noche una de ellas se levantó y fue a la cocina, al abrir la heladera vi
que era Maya. Yo estaba acostado como a 2m pero todo estaba a oscuras salvo por la luz de la heladera. Saca una botella de agua y toma del pico sin cerrar la puerta. Tenia puesto una remera larga pero muy fina desgastada por el uso y con la luz de la heladera se veía que no tenía corpiño y tenia una tanguita. Miro hacia donde estaba yo y pudo divisarme en la oscuridad, pero no creo que haya visto mis ojos abiertos, guardó la botella, cerró la puerta y se dirigió hacia mí. Cerré los ojos escuche sus pasos desnudos hacia mi. No hacia calor, ni frío, por eso solo tenía pantalones cortos y estaba tapado hasta la cintura con la sabana que era casi tan fina como su remera. Estaba acostado sobre mi lado izquierdo con la espalda hacia el respaldo por lo que quedaba un espacio como para sentarse y esto fue lo que hizo. Para que se den una idea mido 1,75m, ojos café y pelo castaño, bueno mi madres es alemana y mi padre español. Me recorrió con la mano el vientre, el pecho, el cuello, la cara. Cuando pasaba la mano sobre mi rostro abrí los ojos, ella se sobresalto pero no se levantó. Me incorpore la tome de la cintura y la besé tiernamente. Le saque la remera y la seguí besando mientras le acariciaba los pecho. Baje para lamer sus pezones, la recosté y seguí bajando, le saque la tanga, la tenia toda depilada. Le pasaba la punta de la lengua por los alrededores de su ralla mientras ella se tocaba los pechos, después me tomo la cabeza y se la puso sobre vagina, me decía.
- Hazme acabar, me estas volviendo loca…
Atrape su clítoris con mis labios mientras le metía 2 dedos en la vagina.
- Ahhhhh ssssiiii – decía, mientras se retorcía de placer tras el orgasmo.
- Ahora te toca a ti – mientras se arrodillaba en el piso y me bajaba el slip.
Comenzó besándome a los costados, beso la cabeza y se la trago hasta la garganta. Siguió chupando ruidosamente.
- Voy a acabar – dije, a lo que respondió aumentando el ritmo.
Se trago hasta la última gota. Siguió chupando hasta que se paro nuevamente. Cuando estaba bien dura la levanté e hice que se sentara sobre mi pija. Le acomode a cabeza en la entrada y ella se dejo caer dando un grito que resonó en toda la habitación, estuvo un momento sentada y luego comenzó a moverse frenéticamente
- Ohh si que bueno, si, si, vamos, vamos…
Hasta que explotamos en un gran orgasmo. Ella quedo clavada y rendida sobre mí. Los primeros rallos del sol entraban por las ventanas. Maya levantó la vista y estaba Raly apoyada en el marco de la puerta con una mano en los senos y la otra entre las piernas.
- Buenos días Raly – decía Maya mientras yo intentaba girar la cabeza para ver a Raly.
- Para vos muy buenos, pero ahora me toca a mi – decía Raly mientras se acercaba, Maya se levantaba y se sentaba a un lado.
Raly se dirige hacia mí muy sensualmente moviendo sus caderas, me da un beso muy apasionado, se arrodilla y se mete de un solo bocado mi pija en la boca. Comienza una de las mejores chupadas de mi vida. Cuando está bien dura se levanta y se pone en cuatro sobre el sofá, mi posición favorita, le meto la cabeza muy despacito y de un golpe le meto el resto. Apenas se quejó, estaba bien lubricada, seguro ya se había masturbado viéndonos.
- Ah, ah, ah mas duro si, si – gritaba ruidosamente – ah, ah, ah mmm
Levanté la mirada y Raly tenia la cabeza zambullida en la concha de maya que estaba abiertas de piernas. Raly acabo junto con maya que se fue quedando dormida. Se la saque y se la puse en el culo. Al principio le dolía pero después lo disfrutaba mucho. Cambiamos de posición yo me senté y ella arriba mío. Tras un minuto acabe dentro, pero ella estaba muy excitada, mi pene no quería mas guerra. Me decidí a masturbarla, le metí el dedo mayor en la vagina buscando su punto g (a los que no sepan donde esta, si la mujer esta acostada boca arriba metiendo el dedo mayor con la yema hacia arriba esta en los primeros centímetros de la vagina, se van a dar cuenta por la reacción de la chica. Pruébenlo con sus novias y a las chicas pruébenlo en ustedes mismas) se lo empecé a acariciar lentamente y ella a gritar como loca tanto que despertó a Maya, acabo exhausta. Se levantó.
- Fue suficiente para mi – me dijo, me beso y se fue al cuarto.
Me fui al baño y me duche, cuando estaba por salir ingreso maya me detuvo diciendo:
- Espera, ayúdame a enjabonarme – metiéndose en la lluvia mientras me daba el jabón
la bañe yo prácticamente, lo que me excitó a más no poder.
- Parece que Raly disfruta mucho el sexo anal.
- ¿Nunca probaste?
- Se me hace que duele mucho.
- Solo al principio.
Me hizo un gesto con la cara y se inclino hacia delante. Le metí un dedo en la concha para lubricarlo y luego en su culito. Luego metí dos mientras se retorcía tratando de apaciguar el dolor.
- Ya esta ven – mientras me sentaba en el borde de la bañera
Se agacho para chupármela pues no estaba bien parada, cuando lo estuvo se sentó lentamente en mi pija. Pero se retiraba cuando le empezaba a doler.
- Yo te ayudo – mientras la tomaba de la cintura.
- ¡no! ¡no! ¡no! ¡no! – mientras yo tiraba hacia abajo.
Le entro la cabeza lentamente.
- ¡Nooooo ahhhhh! – mientras le metía el resto de un tirón.
La abrace y la bese dulcemente. Estuvimos así un rato, hasta que se empezó a moverse lentamente, lo cual me dio la pauta de que ya estaba disfrutando. Se la saque, se la metí en la concha para lubricarla y luego arremetí en la cola otra vez. Ella empezó a brincar, gemía como una gatita. Nunca había desvirgado un culito, estaba tan estrecho, nunca había disfrutado tanto. Para que sintiera lo que Raly le empiezo a introducir un dedo en la concha para buscar el punto g y se lo empiezo a frotar, se mueve como descontrolada. Al cabo de un tiempo terminamos juntos, como si fuera una explosión.
- Gracias, nunca había gozado tanto – mientras me daba un largo y apasionado beso
nos bañamos de nuevo y nos fuimos a costar junto a Raly.
continuara...
si les gusto mándenme un mail pidiendo la continuación (no quisiera escribir si nadie lo lee) y sobre todo las niñas que probaron su “punto G”
viper@data54.com
Me instalo en un edificio abandonado enfrente de su casa. Ella vivía con Maya (se lee maia) eran de Japón, pero uno sus padres seguro era occidental, porque no tenían muchos rasgos orientales. Ninguna tenía una relación con alguien y tampoco eran lesbianas. Apostado en un tercer piso puedo ver todo el interior de su casa por las ventanas, nunca había tenido un objetivo tan hermoso Raly tenia un rostro precioso, media 1.63m pelo castaño, con unos pechos talle 95, es delgada y una cola perfecta tipo manzana. Maya, su rostro era casi infantil con un aire de inocencia, es rubia, 1,50m, su cuerpo si era clásico de una japonesa, pechos y cola un poco más chicos que la media. Las dos, para mí, son perfectas. ¿Cómo sé tanto de ellas? las observaba con la mira de mi rifle mientras se cambiaban para salir, ocasión perfecta para plantar micrófonos.
Fue fácil entrar, me decepciona un poco. ¡¡¡Una granada!!! La espoleta estaba enganchada del picaporte. Menos mal que abrí la puerta lentamente. Plante la mayoría de los micrófonos, entro a la cochera, ¡¡¡mierda!!! Que cantidad de armas y explosivos. Había una pared llena de armas, todo tipo y modelo y c3, c4 y de otros tipos. Parecían terroristas más que detectives. Creo que voy a aceptar el trabajo.
- ti ti ti ti ti… ¡no! ya volvieron, había puesto un rastreador en el auto.
Salgo por una ventana de atrás, me pongo los audífonos, funcionan.
Escucho que hablan de cosas sin ninguna relevancia y un silencio.
Empiezo a escuchar una respiración agitada, cada vez más fuerte.
- Vamos, más rápido, no pares…
¿me había equivocado? salí corriendo hacia el puesto de observación.
- Un poco mas – seguía escuchando, mientras corría.
Llego, agarro el rifle, miro, ¡puta! tiene el lente tapado, lo saco, miro de nuevo hago zoom. Raly esta acostada en el piso con las piernas flexionadas y Maya agarrándole las rodillas. Suelto una carcajada, estaban haciendo ejercicios, abdominales para ser más precisos y maya le estaba dando ánimo. Terminaron con el ejercicio y se fueron a dormir.
A la mañana siguiente sale raly con el auto, yo la sigo con el mío un corvette´80 cabriolet rojo. Si, si, tienen razón no es como para pasar desapercibo, pero la sigo 100m atrás y mezclado con el trafico ni me ve. No soy el único que la sigue, un auto delante de mí hace rato que va tras ella. Me le emparejo para ver quien es. La miro y ella a mi, no me conoce, el valor del anonimato. Es Natasha Romanova ex-KGV ahora asesina a sueldo. Según dicen es la mejor. ¿Coincidencia? Raly frena, se baja del auto y comienza a caminar, Natasha carga un subfusil parecido a una UZI pero de origen ruso, yo la sobrepaso, subo a la vereda, a un lado de Raly me bajo y le empiezo a disparar a la rusa, ella frena y hace lo mismo.
- Sube – le grito a Raly, mientras una ráfaga de disparos me pega en el pecho.
Raly sube al auto hago lo mismo y salgo quemando caucho. Natasha nos sigue, tiene un Taurus algo preparado. Subo a la autopista.
- ¿Que haces? aquí no la perderemos – me dice raly alterada.
Pongo 5ta, piso a fondo, cargo el nitro, lo disparo y la aguja del velocímetro se sale de la escala que llegaba a 190m/h, la fuerza de la aceleración nos pega al asiento. La rusa no es más que un puntito en el retrovisor, hasta que desaparece.
- Estas bien... guarda eso vas a lastimar a alguien – mientras me apuntaba a la cabeza con un arma.
- Primero dime porque no estas herido, vi cuando las balas te pegaban –
- Mi gabardina – me golpeo en el pecho con los nudillos - por dentro esta cubierta con planchuelas de keblac.
Le cuento quien soy, lo que soy y para qué me contrataron, ella jala el percutor.
- No te preocupes no te haré daño, no hay nada mas humillante que contraten 2 asesinos para un mismo blanco.
- ¡Maya! – gritó, mientras guardaba el arma.
Fuimos por Maya, algo de ropa, mis cosas del edificio de enfrente y nos dirigimos a un lugar seguro. Cuando llegamos Maya insistió en poner trampas en puerta y ventanas. Decidimos quedarnos unos días hasta que todo se tranquilice. Era de noche cuando terminamos con las trampas, al irnos a dormir recordé que solo hay una cama doble plaza, al entrar al cuarto tras ellas.
- Vos dormís en el sofá – dice Raly mientras me tira una almohada y una sabana.
Durante la noche una de ellas se levantó y fue a la cocina, al abrir la heladera vi
que era Maya. Yo estaba acostado como a 2m pero todo estaba a oscuras salvo por la luz de la heladera. Saca una botella de agua y toma del pico sin cerrar la puerta. Tenia puesto una remera larga pero muy fina desgastada por el uso y con la luz de la heladera se veía que no tenía corpiño y tenia una tanguita. Miro hacia donde estaba yo y pudo divisarme en la oscuridad, pero no creo que haya visto mis ojos abiertos, guardó la botella, cerró la puerta y se dirigió hacia mí. Cerré los ojos escuche sus pasos desnudos hacia mi. No hacia calor, ni frío, por eso solo tenía pantalones cortos y estaba tapado hasta la cintura con la sabana que era casi tan fina como su remera. Estaba acostado sobre mi lado izquierdo con la espalda hacia el respaldo por lo que quedaba un espacio como para sentarse y esto fue lo que hizo. Para que se den una idea mido 1,75m, ojos café y pelo castaño, bueno mi madres es alemana y mi padre español. Me recorrió con la mano el vientre, el pecho, el cuello, la cara. Cuando pasaba la mano sobre mi rostro abrí los ojos, ella se sobresalto pero no se levantó. Me incorpore la tome de la cintura y la besé tiernamente. Le saque la remera y la seguí besando mientras le acariciaba los pecho. Baje para lamer sus pezones, la recosté y seguí bajando, le saque la tanga, la tenia toda depilada. Le pasaba la punta de la lengua por los alrededores de su ralla mientras ella se tocaba los pechos, después me tomo la cabeza y se la puso sobre vagina, me decía.
- Hazme acabar, me estas volviendo loca…
Atrape su clítoris con mis labios mientras le metía 2 dedos en la vagina.
- Ahhhhh ssssiiii – decía, mientras se retorcía de placer tras el orgasmo.
- Ahora te toca a ti – mientras se arrodillaba en el piso y me bajaba el slip.
Comenzó besándome a los costados, beso la cabeza y se la trago hasta la garganta. Siguió chupando ruidosamente.
- Voy a acabar – dije, a lo que respondió aumentando el ritmo.
Se trago hasta la última gota. Siguió chupando hasta que se paro nuevamente. Cuando estaba bien dura la levanté e hice que se sentara sobre mi pija. Le acomode a cabeza en la entrada y ella se dejo caer dando un grito que resonó en toda la habitación, estuvo un momento sentada y luego comenzó a moverse frenéticamente
- Ohh si que bueno, si, si, vamos, vamos…
Hasta que explotamos en un gran orgasmo. Ella quedo clavada y rendida sobre mí. Los primeros rallos del sol entraban por las ventanas. Maya levantó la vista y estaba Raly apoyada en el marco de la puerta con una mano en los senos y la otra entre las piernas.
- Buenos días Raly – decía Maya mientras yo intentaba girar la cabeza para ver a Raly.
- Para vos muy buenos, pero ahora me toca a mi – decía Raly mientras se acercaba, Maya se levantaba y se sentaba a un lado.
Raly se dirige hacia mí muy sensualmente moviendo sus caderas, me da un beso muy apasionado, se arrodilla y se mete de un solo bocado mi pija en la boca. Comienza una de las mejores chupadas de mi vida. Cuando está bien dura se levanta y se pone en cuatro sobre el sofá, mi posición favorita, le meto la cabeza muy despacito y de un golpe le meto el resto. Apenas se quejó, estaba bien lubricada, seguro ya se había masturbado viéndonos.
- Ah, ah, ah mas duro si, si – gritaba ruidosamente – ah, ah, ah mmm
Levanté la mirada y Raly tenia la cabeza zambullida en la concha de maya que estaba abiertas de piernas. Raly acabo junto con maya que se fue quedando dormida. Se la saque y se la puse en el culo. Al principio le dolía pero después lo disfrutaba mucho. Cambiamos de posición yo me senté y ella arriba mío. Tras un minuto acabe dentro, pero ella estaba muy excitada, mi pene no quería mas guerra. Me decidí a masturbarla, le metí el dedo mayor en la vagina buscando su punto g (a los que no sepan donde esta, si la mujer esta acostada boca arriba metiendo el dedo mayor con la yema hacia arriba esta en los primeros centímetros de la vagina, se van a dar cuenta por la reacción de la chica. Pruébenlo con sus novias y a las chicas pruébenlo en ustedes mismas) se lo empecé a acariciar lentamente y ella a gritar como loca tanto que despertó a Maya, acabo exhausta. Se levantó.
- Fue suficiente para mi – me dijo, me beso y se fue al cuarto.
Me fui al baño y me duche, cuando estaba por salir ingreso maya me detuvo diciendo:
- Espera, ayúdame a enjabonarme – metiéndose en la lluvia mientras me daba el jabón
la bañe yo prácticamente, lo que me excitó a más no poder.
- Parece que Raly disfruta mucho el sexo anal.
- ¿Nunca probaste?
- Se me hace que duele mucho.
- Solo al principio.
Me hizo un gesto con la cara y se inclino hacia delante. Le metí un dedo en la concha para lubricarlo y luego en su culito. Luego metí dos mientras se retorcía tratando de apaciguar el dolor.
- Ya esta ven – mientras me sentaba en el borde de la bañera
Se agacho para chupármela pues no estaba bien parada, cuando lo estuvo se sentó lentamente en mi pija. Pero se retiraba cuando le empezaba a doler.
- Yo te ayudo – mientras la tomaba de la cintura.
- ¡no! ¡no! ¡no! ¡no! – mientras yo tiraba hacia abajo.
Le entro la cabeza lentamente.
- ¡Nooooo ahhhhh! – mientras le metía el resto de un tirón.
La abrace y la bese dulcemente. Estuvimos así un rato, hasta que se empezó a moverse lentamente, lo cual me dio la pauta de que ya estaba disfrutando. Se la saque, se la metí en la concha para lubricarla y luego arremetí en la cola otra vez. Ella empezó a brincar, gemía como una gatita. Nunca había desvirgado un culito, estaba tan estrecho, nunca había disfrutado tanto. Para que sintiera lo que Raly le empiezo a introducir un dedo en la concha para buscar el punto g y se lo empiezo a frotar, se mueve como descontrolada. Al cabo de un tiempo terminamos juntos, como si fuera una explosión.
- Gracias, nunca había gozado tanto – mientras me daba un largo y apasionado beso
nos bañamos de nuevo y nos fuimos a costar junto a Raly.
continuara...
si les gusto mándenme un mail pidiendo la continuación (no quisiera escribir si nadie lo lee) y sobre todo las niñas que probaron su “punto G”
viper@data54.com