alberto
12-08 2003, 07:58 PM
Esto me sucedió cuando tenía 15 años. Fue mi primera vez y también la de mi prima Lía que para ese tiempo tenía unos 12 años. Yo vivía en el norte de Perú y llegué a Lima a pasar mis vacaciones de verano y mi prima Lía también. Durante esa temporada vivíamos en casa de una tía llamada Ditju.
Cierta mañana me levanté con el pene súper parado por que tuve un sueño húmedo. Cuando me levanté, vi que mi prima estaba durmiendo en la misma cama, pero yo estaba a sus pies. De pronto no se por qué pero empecé a observarla de otro modo como no lo había hecho antes y empecé a rozar muy disimuladamente mi pene con sus nalgas, y ella se movió como aceptando. Me paré para asegurar la puerta y regresé a la cama y me puse atrás de ella, pero ya en forma correcta y le hice sentir mi verga encima de su batita delgada, a lo que ella volteó asustada y me dijo: “¡¡Que te pasa!!”. Yo no supe que decirle y pensé que quería y solo atiné a retirarme de su lado y me volteé. Ella, después de unos dos minutos volteó y me dijo: “Alberto, si quieres, cógeme pero no le digas nada a la tía Ditju”. Sólo me sonreí. Me pareció una excusa de lo más cojuda. No podía decirme de frente que la cogiera y punto, pero le entendí, pues era una manera sutil de decírmelo.
Entonces le alcé su bata y yo me saqué el pene y lo puse en su lindo y enorme culo. Le empujé y le arranqué un grito de dolor y me dijo que por allí no, sino que mejor por su cuquita. Yo era inexperto pero así mismo se la puse por delante y empecé a empujar. Estaba tan cerradita que a mi también me dolía, pero hasta que llegué a meterle toda mi pinga, y cuando estuvo toda dentro, ella me cogió casi arañándome mi espalda y me dijo que no me moviera porque le dolía. Entonces me quedé quieto, pero poco a poco me comencé a menear. Luego la volteé y me puse encima de ella. Ella comenzó a gritar de placer y me decía: “¡Me orino , me orino!
En ese momento supe que estaba teniendo un orgasmo y en eso yo también exploté y le inundé toda la cuca de leche que hasta se salió y ella me miro asombrada. Solo le dije que sería un secreto entre los dos que guardamos hasta ahora, pues hasta el momento aunque yo estoy casado, me la sigo cogiendo.
Cierta mañana me levanté con el pene súper parado por que tuve un sueño húmedo. Cuando me levanté, vi que mi prima estaba durmiendo en la misma cama, pero yo estaba a sus pies. De pronto no se por qué pero empecé a observarla de otro modo como no lo había hecho antes y empecé a rozar muy disimuladamente mi pene con sus nalgas, y ella se movió como aceptando. Me paré para asegurar la puerta y regresé a la cama y me puse atrás de ella, pero ya en forma correcta y le hice sentir mi verga encima de su batita delgada, a lo que ella volteó asustada y me dijo: “¡¡Que te pasa!!”. Yo no supe que decirle y pensé que quería y solo atiné a retirarme de su lado y me volteé. Ella, después de unos dos minutos volteó y me dijo: “Alberto, si quieres, cógeme pero no le digas nada a la tía Ditju”. Sólo me sonreí. Me pareció una excusa de lo más cojuda. No podía decirme de frente que la cogiera y punto, pero le entendí, pues era una manera sutil de decírmelo.
Entonces le alcé su bata y yo me saqué el pene y lo puse en su lindo y enorme culo. Le empujé y le arranqué un grito de dolor y me dijo que por allí no, sino que mejor por su cuquita. Yo era inexperto pero así mismo se la puse por delante y empecé a empujar. Estaba tan cerradita que a mi también me dolía, pero hasta que llegué a meterle toda mi pinga, y cuando estuvo toda dentro, ella me cogió casi arañándome mi espalda y me dijo que no me moviera porque le dolía. Entonces me quedé quieto, pero poco a poco me comencé a menear. Luego la volteé y me puse encima de ella. Ella comenzó a gritar de placer y me decía: “¡Me orino , me orino!
En ese momento supe que estaba teniendo un orgasmo y en eso yo también exploté y le inundé toda la cuca de leche que hasta se salió y ella me miro asombrada. Solo le dije que sería un secreto entre los dos que guardamos hasta ahora, pues hasta el momento aunque yo estoy casado, me la sigo cogiendo.